Ones Hots_ Miguel O´Hara

Summary

Algunas historias junto a Miguel O´Hara, mostrando diversas situaciones, emociones y reacciones, incluso, tal vez algunos adelantos de algunas historias con el personaje.

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Mi única oportunidad

—Vamos Miguel, no me harás daño — habló T/N con una sonrisa en sus labios mientras incitaba a Miguel a que le diera alguna caricia a su vientre. T/N llevaba siete meses de embarazo y aunque Miguel se encontraba emocionado, también se sentía limitado en sus pequeñas muestras de afecto.


No es como si Miguel fuera un hombre que mostrará siempre contacto físico en público, tampoco es un hombre tan seco, desde que conoció a T/N se ha visto envuelto en un gran recorrido que pone al límite sus emociones. Poco a poco T/N se había metido en la vida de Miguel hasta que finalmente son una pareja de casados que esperan un pequeño bebé.


—Nena, lo sé, pero justo ahora no puedo controlar del todo mi fuerza— contestó Miguel mientras veía como T/N se sentaba cómodamente sobre el sofá.

Miguel se encontraba fascinado con T/N, ver los cambios que había provocado el embarazo había sido un gran deleite. T/N siempre había sido cuidada por Miguel, ayudándole con cada día que pasaba.


—Excusas, ya hemos hablado de esto— dijo T/N mientras se cruzaba de brazos, no importaba que tanto Miguel insistiera que no era momento, T/N sabía que algo más ocurría y ella no se detendría hasta averiguarlo.

Pasar junto a Miguel durante cuatro años no había hecho más hábil al momento de leer a su esposo.


Miguel se sintió atrapado en ese momento, realmente ocurría algo, pero tampoco era algo que le agradaría tocar así como así. Sin embargo, él conocía a su esposa con facilidad, no podía evitarlo realmente. Miguel soltó un suspiro resignado y se sentó a un lado de T/N.


—Últimamente no he podido controlar mis garras como debería —Miguel observó la palma de su mano izquierda, las finas puntas de sus garras se asomaban sutilmente, era algo que a Miguel le preocupaba porque eso significaba que debía mantenerse alerta, ni siquiera podía acariciar la mejilla de su amada T/N sin que la posibilidad de lastimarla sea increíblemente alta.


La ligera picazón a la que ya estaba acostumbrado avisaba que sus garras estaban volviendo a salir, sin que él lo quisiera así, algo que hizo que cerrara su mano en un puño con fuerza. Un suspiro volvió a salir de sus labios, parecía casi resignado con la idea de controlar esa reacción de su cuerpo.


—Eso es extraño — murmuró T/N un poco incrédula al ver cómo Miguel se esforzaba tanto por no sacar sus garras —¿No es algo causado por el miedo o algo así? ya sabes, cómo las personas que se quedan pegadas en las paredes y les cuesta trabajo soltarse.


Tenía sentido, pero Miguel es alguien con experiencia, eso no podría pasarle, ni siquiera el estrés era lo suficientemente fuerte como para incapacitar alguna de sus habilidades, así que negó con su cabeza.

—Me temo que no es así.


—¿Ya le preguntaste a Lyla? — T/N intentó pensar en alguna alternativa para poder ayudar a Miguel.


—Si, pero realmente no hay nada extraño con mi cuerpo — comentó Miguel mientras veía cono T/N daba suaves caricias a su hinchado vientre, era la primera vez que se sentía extrañamente cohibido, su esposa estaba ahí, a su lado, con un lindo y holgado atuendo y no podía ni siquiera tocarla a causa de sus garras.


Miguel realmente quería abrazar a su pequeña T/N, pero le preocupaba más el hecho de poder lastimarla, así que simplemente empezó a sentirse algo frustrado.

T/N había notado la inquietud de su esposo, ahora entendía porque los últimos días Miguel apenas la tocaba, aun cuando Miguel seguía dando algunos besos, era terriblemente notorio el hecho de que Miguel había dejado de dar algunos abrazos y caricias a T/N.


—Esto no tiene nada que ver, pero podrías intentar dormir más — comentó T/N, aunque entendía que ser Spiderman, ser el líder de una asociación y pronto, un padre, no era nada fácil, en momentos como estos Miguel debería empezar a dormir un poco más.


—¿De entre todas las cosas piensas que es por no dormir? — Miguel alzó una ceja, casi parecía cuestionar si T/N hablaba enserio, pero al ver como ella asentía con su cabeza soltó un suspiro —Bebé, he pasado más tiempo sin dormir de lo que crees.


—Lo sé, lo sé, señor vampiro todopoderoso — bromeó T/N con una sonrisa mientras se levantaba lentamente del sofá —pero yo tengo sueño, así que ven a dormir conmigo, podemos pensar mejor después de descansar.


T/N tomo a Miguel del brazo, él por su parte no se opuso y se levantó, por inercia estaba a punto de poner su mano en la espalda baja de su hermosa esposa, pero al sentir el ligero picazón en las puntas de sus dedos se detuvo, frunciendo un poco su ceño, realmente eso era peor que estar en abstinencia.


—tranquilo — la suave voz de T/N hizo que Miguel se sintiera un poco más relajado.

Miguel caminaba detrás de su amada esposa, siguiéndola de cerca mientras subían las escaleras hasta llegar al pasillo que conducía a su habitación compartida.


Las luces eran tenues, T/N se había acostumbrado a mantener las luces así, era algo divertido mantenerlas encendidas al inicio, hasta que observó que realmente le afectaba a Miguel tener las luces encendidas.


Aún cuando ambos no dijeron ni una sola palabra, era realmente notorio la comodidad que sentían uno al lado del otro, especialmente cuando T/N se acurruco cómodamente al lado de Miguel, la suavidad de las cobijas abrazaban sus cuerpos de forma agradable. Para T/N no fue tan difícil dormir, bastaba con sentir la calidez de Miguel cerca para lograr entrar en el cómodo mundo de Morfeo. Pero Miguel solo pudo sentirse aliviado al ver como T/N dormía.


Han pasado años y aún tiene miedo de perder a quien le ha tenido tanta paciencia, tanto amor y cariño. El miedo latente de despertar un día y no poder encontrar a T/N se había convertido en su mayor miedo, también en su mayor debilidad.


Miguel no se lo había contado a T/N, pero en la última misión había ido a una dimensión diferente, lo que le había afectado tanto era haber visto como una mujer embarazada terminaba herida por una de las anomalías que habían perseguido, por suerte la mujer pudo recuperarse y con los análisis de Lyla se enteró que el bebé no termino afectado.


El shock de ver como la mujer se había llenado de polvo y algo de sangre fue suficiente para recordarle a T/N, apenas había vuelto a la sede salió corriendo en busca de su esposa. Poder verla, poder sentirla, había sido tan reconfortante que calmó su corazón.


Miguel observó nuevamente como T/N dormía, removiendo su cuerpo ligeramente contra Miguel, algo que le hizo sonreír. Por primera vez en esos días, pudo respirar cómodamente, saber que su mundo estaba a salvo, que la razón de su felicidad se encontraba tranquilamente en su hogar.


—Tal vez no lo sabes, pero eres mi única forma de tener paz, eres la única que me dio una oportunidad.


El suave susurro de Miguel fue algo que T/N no pudo escuchar, pero eso estaba bien, Miguel no necesitaba decirlo todo el tiempo, solo necesitaba demostrarlo.

Miguel observó como el cabello de T/N empezaba a cubrir su rostro, con mucho cuidado, aún teniendo miedo de que sus garras fueran a salir, quitó los mechones de cabello de T/N, acomodándolos detrás de su oreja, solo hasta ese momento pudo entender con mayor facilidad cuanto extrañaba tocar a su amada esposa.


“Una sola caricia, déjame sentirla sin hacerle daño.”


Pensó, mientras acariciaba suavemente la mejilla de T/N, enamorado de la cálida sensación que le provocaba, sus garras no salieron, sus caricias no eran peligrosas, finalmente su corazón se había convencido de que su amada T/N estaba bien, a su lado, donde pertenece.