No me Olvides ||Sano Emma|| *Tokyo Revengers*

Summary

''¿Como se sentirá ser el Destino?'' Ella no lo sabe, pero su futuro feliz se decidirá con solo una pequeña acción, tú, quien estas aquí leyendo decidirás el cómo seguirá su vida, ¿Como? Pues en esta ocasión el Destino a dejado que tu seas quien decida como seguirá la vida de Emma Sano dándote tres opciones. ¿Qué decisión tomaras? ¿Tomaras la decisión correcta o la condenaras?

Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

Decide el futuro

Duele...

-- ¿Tetsuro... - kun...?

Mi cabeza... duele mucho...

-- Kisaki... ese de ahí era Kisaki...

¿Kisaki...? ¿El que había sido expulsado de la pandilla...?

-- ¡Tetsuro - kun!

El último grito fue el que aviso al Comandante de la Tokyo Manji Gang que algo había paso, algorealmentemalo sucedió cuando dejo solos a sus dos amigos y a su hermana solos.

-- ¿Tetsuro? -- Mikey veía estático toca la escena.

Su hermana y Takemichi estaban al lado del cuerpo de Tetsuro, quien ni siquiera tenía los ojos abiertos como para dar una pequeña señal de que siguiera respirando.

-- L-Lo siento mucho Mikey - kun y-yo... -- el rubio no podía evitar tartamudear debido a sus gruesas lágrimas -- U-Una motocicleta de repente golpeó a Tetsuro...

-- M-Me sa-salvo... -- lloriqueaba su querida hermana -- T-Tetsuro me s-salvo...

-- ... -- se quedó en silencio, intentando procesar todo -- ¿Qué?

Kurokawa Izana solo pudo insultar en sus pensamientos, al parecer Kisaki había fallado en su única misión, que era asesinar a Emma, o mejor dicho, ese chico que estaba en el piso había reaccionado antes del impacto. Poco o nada le importaba la vida de ese, así que no dudo en irse a paso lento.

De igual manera le afectaría a su hermano, sabiendo que ese chico era un amigo, algo le debería doler.

-- Fue Kisaki...

-- ¡Takemicchi!

Mikey no lo había pensado dos veces, se quitó su chaqueta, quedando solo con el uniforme de la Toman con sus brazos detrás, con el único propósito de cargar a su amigo.

-- Ponlo aquí -- ordeno con una mirada oscura.

Mikey no quería perder a nadie más... simplemente no resistiría.

Paso a paso, Mikey llevaba a su amigo en su espalda hacia el hospital, Emma y Takemichi estaban detrás suyo en todo momento, ambos conteniendo las lágrimas con un tumulto de sentimientos.

Takemichi rogaba, imploraba que su amigo no muriera, en el pasado él no podría hacer nada, además que quien menos se merecía una muerte de este tipo era ese chico de ojos verdes.

-- Te creo, Tontomichi -- se rio el pelinegro -- en realidad tenía esa teoría sobre tu extraño comportamiento, la otra es que tenías síndrome de geminis, pero como que no cuadraba -- comenzó a reírse solo bajo la mirada desconcertada del rubio.

-- No te preocupes Tetsuro... ya estamos llegando al hospital -- le murmuraba el Sano buscando que siguiera consciente con la realidad.

Emma rogaba a todos los Dioses que conocía que el chico que se había convertido en sumejoramigo, el primero que tuvo, el que siempre estuvo con ella, su confidente y apoyo no se fuera.

-- ... ¿Comandante? -- una pequeña voz se hizo escuchar entre todo el mar de ruegos.

Los Dioses los estaban escuchando.

-- ¡¿Tetsuro?!

-- ¡Tetsuro - kun!

El pelinegro estaba luchando, se podía ver como poco a poco abría los ojos, pero esa mirada... se veía tan lejana.

-- ¿Uh? -- articulo como podía -- No puedo mover el cuerpo... uhm~, ya recuerdo -- ni siquiera podía alzar más la voz, era casi como hablar con un espíritu -- una moto... iba a golpear a Emma -- una pequeña sonrisa apareció -- Que bueno...

La Sano y el Hanagaki se quedaron con la boca abierta, ni siquiera podían hablar, sus voces se habían quedado atascadas al oír esa confesión.

-- Comandante~ -- llamo nuevamente al Sano mayor -- finalmente hice algo útil... he salvado a Emma.

Manjiro se quedó callado por un momento, conteniendo las ganas de decirle que era un suicida proclamado, pero no podía, pues ese mismo acto suicida había salvado la vida de su hermana pequeña.

-- Claro que lo has hecho -- felicito suavemente -- así que más te vale recuperarte rápido para que pueda agradecerte correctamente. Aunque también te ganaras un golpe de Kenchin al ser tan suicida, pero buscare la manera de evitar el puñetazo o al menos que no sea tan fuerte.

Tetsuro quiso reír... pero por alguna razón, no podía.

-- Agradezco que mi Comandante sea tan piadoso con este pobre idiota.

-- Tetsuro...

-- Siempre fui un cero a la izquierda junto a ustedes... tú y los demás capitanes de la Toman son tan geniales... yo simplemente era un tipo cualquiera que solo se unió a la pandilla para llamar la atención...

Emma lo veía en silencio, no entendía porque se estaba menospreciando tanto, no entendía porque se consideraba con un cero, si su hermano y los demás lo veían como un igual.

-- Sé que... pude haber hecho más por la Tokyo Manji... pude haber evitado que Pah fuera a la cárcel... pude haber evitado que apuñalaran a Draken... que Baji muriera... apenas y pude hacer algo en la batalla con los Black Dragon...

Kozume Tetsuro se culpaba de algo que no tenía por qué cargar en sus hombros, él no tenía responsabilidad alguna de todos los desastres que otras personas habían cometido, pero dentro de esa cabeza... todo era diferente.

Él piensa que si no fuera tan débil, tan lento, tan idiota... tan él. Tal vez se pudo evitar muchas cosas.

Ni siquiera tenía madera como pandillero, pues fuerte no era y no disfrutaba mucho de la violencia. Al contrario, su pasatiempo favorito era leer libros y escribir los suyos propios como si fuera un escritor experimentado.

-- ¿Recuerdas cómo nos conocimos, Tetsuro - kun? -- pregunta Emma acercándose.

Ella vio su perfil, sus ojos estaban abiertos, pero su miraba estaba apagada, incluso bajo estos había unas bolsas negras que gritaban para que los ojos cerraran.

-- Nadie se me acercaba por la reputación de Mikey y Shin-nii -- recordó con cierta nostalgia -- pensé que no lograría hacer ningún amigo, hasta que te me acercaste.

Los niños comenzaban a formarse en pequeños grupos en base a la primera impresión de sus otros compañeros, casi todos estaban acompañados siquiera por una persona con el cual conversaban.

Todos estaban acompañados, excepto la tierna e inocente Emma Sano.

Ella miraba con tristeza sus manos que estaban formadas en puños, se sentía indefensa estando completamente sola, ninguno de sus dos hermanos estaba ahí para acompañarla y parecía ser que sus otras compañeras le tenían recelo por su cabello rubio.

¿Era malo tener un color de cabello diferente? Se preguntaba cada minuto.

Nunca creyó que en su primer día deseara con tanta fuerza que el profesor se apareciera e indicara que se sentaran, pero no quería seguir sintiéndose como un blanco de críticas.

-- Ne, ne, ¿Cuál es tu nombre, niña sol?

Ese apodo la hizo girar hacia la izquierda, sus ojos identificaron a un niño que lo miraba como si fuese la cosa más interesante del mundo. Eso la puso más nerviosa, pensando que solo buscaba llamar su atención para luego reírse de ella.

-- ¿Qué pasa? ¿Acaso eres muda? -- pregunta inclinando la cabeza -- ¿Quieres un cuaderno y un lápiz? Puedo prestarte los míos.

Inmediatamente negó con la cabeza.

-- S-Soy Sano Emma... -- se presente con suavidad, sin querer hacerse ilusiones -- un gusto -- aun así, sonreía por esa posibilidad.

El niño de cabello negro la miro en silencio, tenía la mirada fija en su persona, la niña ya estaba temblando, pensando que había hecho algo mal.

-- ¡Wa~! -- al contrario, el niño se había acercado a ella con ojos brillantes -- ¡Qué nombre tan genial! -- alagaba mientras daba pequeños saltitos -- ¡¿Es extranjero, ¿Verdad?! -- su emoción era latente -- ¡Yo también quisiera un nombre tan genial! ¡Oigan, chicos! ¡Esta niña tiene un nombre extranjero! ¡¿A que es genial?!

Poco después que el niño dijo esas palabras, casi todos los niños del salón se reunieron a su alrededor a hablar con ella, tal parecía que solo había sido necesario que el crio de cabellos negros hablara para ser el centro de atención.

-- Yo soy, Kozume Tetsuro -- se señaló a si mismo -- mi nombre no es tan genial como el tuyo, pero quiero ser tu amigo.

Desde ese día, Tetsuro y Emma se volvieron inseparables, pues a pesar de todas las amistades que consiguió ese día, ese niño de cabello negro y ojos verdes fue el único que permaneció siempre a su lado.

-- Desde ese día te volviste mi mejor amigo.

Para Emma ese era uno de sus más preciados recuerdos, ya que fue donde conoció a su mejor amigo y confidente, pensó que sería lo mismo para Tetsuro... pero le impacto ver como gruesas lagrimas caían en esos hermosos ojos.

Claro, ella no sabía lo que le dolía para Tetsuro saber que, hasta el final, seguía siendo el mejor amigo.

-- ¿Tetsuro - kun...?

Era realmente frustrante y su corazón sufría mucho.

Debió haberle hecho caso a Chifuyu y a Mitsuya cuando le dijeron que se rindiera por un corazón que ya le pertenecía a otra persona. Debió pensar más en Draken, quien siempre fue bueno con él, no era justo que en algunas noches lo llegara odiar por tener el amor de la chica que amaba. Debió pensar que la posibilidad de que Emma no lo eligiera era tan grande como la de ser correspondido.

-- Yuzuha me odiara por dejarla plantada -- recuerda a la castaña a la que le había prometido llevarla a conocer a unos niños de una biblioteca a los que siempre les leía cuentos -- Pídele disculpas de mi parte, Takemicchi.

El rubio llorón solo asintió a sus palabras, mientras la rubia lo miraba con duda, pues no conocía a esa chica Yuzuha.

Tetsuro siempre amo a Emma, lo que estaba por hacer era incorrecto, sabía que la haría sufrir más, pero el también quería ser sincero por lo menos una vez en su vida.

Su vida entera pasa por su cabeza y en casi toda esa transición está presente esa hermosa princesa de cabello rubio de ojos claros.

Cuando la conoció aquella vez, se había acercado a ella, pues era la niña más hermosa que había visto y le causaba una gran curiosidad el cual sería su nombre y si sería una niña tan dulce como lo aparentaba su bonito exterior.

Los juegos recreativos o pequeños trabajos donde ellos siempre se escogían como pareja, pues trabajan en perfecta sincronía como el Ying y el Yang, Emma nunca lo noto, pero siempre que quedaban juntos, un sonrojo adornaba el rostro de Tetsuro.

Cuando él acepto que le gustaba su mejor amiga, la primera en enterarse fue su madre, quien le dijo que estaba feliz de que su hijo experimentara tan bonito sentimiento, mientras que su mejor amigo se burlaba de que al parecer él ya estaba separado, compadeciéndose de sus ″admiradoras″ que terminaran con un corazón roto.

Esa vez cuando Emma les presento a sus hermanos mayores, dándole casi un infarto debido a la mirada amenazante del mayor por ser el primer amigo de su hermanita, aunque nada era peor que la mirada oscura del hermano rubio que a pesar de ser más pequeño que él, sabía que de un golpe era capaz de mandarlo al hospital. Recuerda que luego de ofrecerle dulces Manjiro se había vuelto como un gatito dócil, aceptándolo de inmediato.

Bonitos recuerdos, que ahora se volverían más amargos, pues la niñez se iba alejando y daba paso a la entrada a la adolescencia donde el ser humano comienza a darse cuenta de lo que pasa a su alrededor.

La primera vez que se dio cuenta que esos ojos no lo verían a él, fue en una reunión que había hecho Mikey para presentarlos a todos, fue tan doloroso ver como Emma veía a Draken con unos ojos tan brillantes, tan doloroso que prefirió hacerse el ciego y pensar que todo era cosa de su imaginación. En su lugar se hizo amigo de todos, aunque había tenido una inclinación por Mitsuya, al parecer era con el que mejor se había compenetrado.

Esa vez que sin querer termina siendo descubierto por el nuevo mejor amigo de Baji, quien emocionado intenta darle ideas para enamorar a Emma, aunque nunca uso ninguno pues antes de cualquier cosa, se iba debido al miedo.

La dolorosa ocasión cuando Mitsuya tuvo una conversación larga con él, intentando hacerle entrar en razón sobre que esa chica que amaba ya le había entregado su corazón a otra persona. Recuerda como sin querer soltó un par de lágrimas y las hermanitas de su amigo terminaron molestas porque pensaron que su hermano lo había hecho llorar.

Cuando sin querer, la nueva amiga que había hecho luego del enfrentamiento de los Black Dragon le dijo sin pelos en la lengua que debería cerrar capitulo con ese amor platónico.

Pero el recuerdo más doloroso en sus cortos años de vida, fue ese 25 de noviembre, cuando finalmente había reunido todo el valor y coraje de los últimos años, decidido a confesarse, se preparó y arreglo lo mejor posible. Ese día era el cumpleaños de Emma, como regalo había decidido comprar un costoso collar personalizado, aquella cadena dorada se veía divina con esos zafiros que harían ver a su amada como la Diosa que era.

Todo había estado listo, solo faltaba encontrarla, fingir que era un encuentro casual y confesarse mientras le deseaba un feliz cumpleaños, ingenuamente pensó que todo le saldría bien, que ese amor de niños se volverían el romance que leía en sus preciados libros.

Pero como siempre, el destino era una completa hija de perra.

La encontró, encontró a Emma tan hermosa como siempre, pero eso no era lo que lo había dejado en shock, sino las mejillas sonrojadas de esta mientras abrazaba un peluche que había sido un regalo de Draken, vio a Draken que estaba seguro que se sentía feliz por esa reacción de parte de la rubia. Su corazón finalmente termino por destrozarse en miles de pedazos.

Se sintió destrozado y patético, ya no podía mentirse a sí mismo, el solo era el mejor amigo, el doloroso confidente.

Esa noche lloro peor que un crío, ¿Llorar por una mujer? Pues sí, lloraba por una mujer, porque esa mujer era el amor de su vida, la mujer que amo por tantos años, aquella que nunca le correspondería.

-- ¿Tetsuro - kun...?

-- Emma... perdóname...

Si no lo hacía ahora, nunca podría hacerlo.

-- Yo siempre...te he amado...

Lejos de todas sus ilusiones donde se confesaba de manera romántica, se volvía en una dolora confesión de sus últimas palabras.

Esas pocas palabras estaban tan cargadas de tristeza, que simplemente Emma no podía responder, solo sentir que su garganta se secaba y sus manos temblaban ante esa repentina confesión.

Mikey no dijo nada, él ya lo sabía, se había dado cuenta desde hace mucho, pero por respeto a Draken y a Tetsuro mismo, no hizo ningún comentario sobre los sentimientos del otro.

Todo en ese momento quedaba en manos del destino.

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¡Hola! Me presento, soy el Destino y la verdad es que estoy agotada...

Sip, agotada, ¿Y sabes de qué? ¿No? ¿No te haces una idea?

¡Estoy cansada de todas sus maldiciones hacia mi persona! ¡Por favor, yo no soy la que causa todas las muertes en el mundo! ¡¿Qué culpa tengo que el ser humano sea tan suicida por naturaleza?!

¡Yo solo termino lo que ustedes mismos empiezan!

Y si no me crees, pues entonces te dejare un pequeño ejercicio.

Sigue bajando y te mostrare lo que tienes que hacer para saber el futuro de Emma Sano.

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Es fácil, abajo tendrás unas tres opciones diferenciadas por colores, donde solo podrás seleccionar una, cada una te llevara a un final diferente del anterior.

Después de seleccionar la opción de tu gusto podrás ir directamente al resultado de esta historia, que quede claro que el futuro de Sano Emma ahora queda a tu responsabilidad.

¿Y por qué?

Porque ahora tu eres el Destino, no yo, así que, si escoges sin querer el mal final, la culpa será tuya.

Suerte con tu selección.

A) Final Rojo.

B) Final Plata.

C) Final Magenta.

Sera mejor que votes deprisa, pues mientras más de ustedes tomen mi lugar como el Destino más rápido sabrás si tomaste la decisión correcta.

El destino de Emma Sano queda en tus manos, suerte :)