I
Sol a medio día, el bullicio de las personas caminando y hablando con sus acompañantes. Era un día como cualquiera en mi vida, bueno, salvo el hecho de que estaba a unos cuantos días de celebrar el año nuevo.
Hubiera estado más tranquilo este día si mi madre no me hubiera llamado para reclamarme mi ausencia en las fiestas navideñas.
—¡Me parece totalmente maleducado de tu parte no haber asistido! —reclamo—. ¡Tuve que inventar toda una historia a tus tías por tu culpa!
—Lo que piensen mis tías sobre mí me tiene sin cuidado, madre —respondí desinteresado. Ya que, no mentía. Mis tías solían ser unas sanguijuelas cuando se traba de las otras ramas de la familia, pero toca su parte y hacen el mayor escándalo de todos por ofenderlas.
—Yo no te crié para que te comportes así.
Seguí escuchando todo el discurso “disciplinario” de mi madre a través del teléfono mientras revisaba mi correo. No preste mucha atención por el mismo motivo. Siempre eran las mismas palabras.
No había nada interesante en la bandeja de entrada, solo lo común; anuncios, el banco, anuncios de tiendas en línea, el banco ofreciendo prestamos por tu alma y así. Pensé que al menos obtendría una respuesta de alguna editorial, ya que.
Suspire. Había días en los que volvía a replantear mi vida y preguntarme si ser una persona aislada era una buena idea. Caminé hacia la ventana, pude ver como en las calles había gente de todo tipo, como vivían su vida sin miedo alguno y totalmente despreocupados.
I keep losing my socks. Where the hell do they go?
I bet they’re finally free, floating somewhere in the sea.
Do they miss my feet?
Hay algunas veces en donde algo dentro de ti te dice que hagas algo, pero no sabes qué es ese algo. Ese algo que te llama, pero no sabes cómo responder.
Entonces.
¿Cómo respondo a eso que me llama justo ahora? Si no tengo ni la menor idea de lo que es o quién es, la vida es un bucle de preguntas que la mayoría suele permanecer en la ignorancia antes de complicarse más la vida.
A veces… solo a veces… Me hubiera gustado seguir en la ignorancia y ser más discreto, así tal vez… solo tal vez… todo sería diferente.
Y ahora temía a lo que sea que sea o quien sea que me está llamando, miedo a ir por nuevas experiencias, lo cual suele ser irónico ya que de eso trata la vida, experiencias. Pero, ¿si no quiero vivir esas experiencias y decido ignorar aquel impulso? Aunque quiera verlo, sentirlo y experimentarlo, no quiero ese impulso.
I keep losing my socks.
I got nothing to wear.
I bet they’re at her place, a house where I can’t show my face
How I wanna be there.
Impulso. El sentir querer hacer algo tan de repente, sin razón alguna.
No entendía porque sentía este impulso, era estúpido, realmente estúpido.
Mi reloj comenzó a sonar. 12:30 p.m.
—Mamá.
Se quedó callada, parece que ha estado hablando todo este tiempo, sin embargo, no me di cuenta.
—Lamento interrumpirte, pero debo de seguir mi rutina.
—Eres un digno nieto de tu abuelo… Nunca tiene tiempo para la familia —escupió con resentimiento.
Solté un gran suspiro, vi mi agenda y mi horario.
—Bien, puedo llegar a casa para noche vieja, ¿te parece bien?
Debía de darle un gusto una vez en su vida, desde que terminé la universidad había estado plenamente concentrado en mi carrera que dejaba al aire a mi familia. Se lo merecía.
—Mmm… Bueno, pero espero que traigas a una chica linda contigo.
—Mamá.
—Sí, ya sé… eres gay —murmuró, desde aquí podía ver que entornó los ojos.
—̸̴¡̵Q҉̶u̸e҈ c̴̶a̸̶r̷a̸j̵o̴҉s̵҈!҈̶ ¿҉¡̷̴E҈̸r̴e̵̵s̶ g҈̸a̴̴y̵҉!҉?҈̴
Sacudí mi cabeza levemente ante el recuerdo.
—Eh, si… Bueno, haré mis maletas y veré los vuelos. No esperes mucho con pocos días de anticipación —advertí.
—Si, sí. No te preocupes, hijo —sonaba más contenta ahora que resultó su cometido.
—Bueno, debo irme.
Me despedí de mi madre y me dispuse a seguir con mi rutina. Podré ir a casa por noche vieja, pero no dejaría de hacer mis cosas a sus horas.
Holy moly, it’s a real do-nothing day.
I could change address and try another state.
I could change my name, it won’t do anything.
Adventure is out there.
Mis ojos se desviaron hacia la ventana, viendo a todas esas personas cómo vivían.
Su vida era tan monótona, pero tan intrigante ya que las probabilidades de que sucediera algo inesperado eran grandes. No saber qué podría pasar en un futuro y no estar preocupado por eso... suena como una utopía.
Tan liberal, tan atractivo, tan… emocionante.
La vida del otro lado de la ventana se veía tan diferente a la mía.
Adventure is out there.
So why am I in here.
So why am I in here today?
Corrí la cortina. No tenía tiempo para esto.
28 de diciembre del 2018
Con suerte pude agarrar el último viaje a Nueva Orleans. Pobre del que no pudo conseguirlo a tiempo.
—¿¡Qué!? ¿¡Ya no hay más pasajes para Nueva Orleans!? —Sonaba molesto y un poco triste al parecer, pero más molesto.
—Lo siento, señor. Debió de hacer su reserva mucho antes —comentó la chica un tanto asustada por el tono del señor.
—Agh.
Bueno, tal vez me sienta algo culpable.
El bullicio del aeropuerto siguió su curso ignorando al alma afligida que no pudo obtener su vuelo hacia su destino por culpa mía.
Tal vez pueda tomar el siguiente si no ocurre ninguna tormenta de nieve como suele suceder a veces en el lugar.
—¿Nueva Orleans? Dijiste que ibas a Utah por trabajo —dejó de hablar por un rato hasta que un jadeo fue emitido de sus labios—. Nueva Orleans... ¡Ahí vive con la que te enviabas mensajes! ¡Dijiste que habías cortado el contacto!
—Cielo, no es lo que piensas.
—¿¡Pensabas pasar nochevieja con tu amante!?
Bueno, me siento menos culpable.
—No, cariño-
—¿Tu esposa e hijos no valen nada para ti? —la tristeza y decepción de la mujer se podría identificar de lejos.
Corrección, no me siento para nada culpable.
—Amelia-
—Quiero el maldito divorcio —escuche pasos—. ¡Para ayer!
Y de ahí todo volvió a la normalidad, no pude ver sus caras ya que estaba sentado en los asientos que estaban a espaldas suyas.
Pero la trama era buena, infidelidad en el aeropuerto. Gran título, aunque debería de agregar más clase y unos cuantos detalles... Tal vez “Misterio en el aeropuerto”, el lugar cierra por un misterioso homicidio y cada hora desaparece una persona y su cuerpo reaparece luego de unos minutos y la hora que tenían se reinicia aumentando la paranoia de los pasajeros con el miedo de ser los siguientes, vuelos cancelados, personas quejándose por los vuelos y la desesperación por salir del maldito lugar es alta. Oh, tal vez si-
—Pasajeros del vuelo 397, con destino a Nueva Orleans por favor ir a la puerta de salida.
Bueno, es hora de ir a casa.
Tome el asiento al lado de la ventana justo como en mi reserva del avión, no hubo complicaciones como en otros vuelos que elegía la ventana y una madre con derechos venía con su hijo y exigía mi asiento. No puedo contar todas las veces en que las aeromozas me pedían disculpas por el inconveniente y por no poder hacer más.
En realidad, si los puedo contar, fueron tres. Tres pésimos vuelos.
No podía quejarme de este vuelo en realidad, era realmente cómodo —y eso que era clase turista—, las aeromozas muy amables, la comida no se sentía como si fuera militar y para bonus extra el asiento de en medio estaba libre, ¡no tendría contacto con cualquier extraño!
Estaba en el cielo.
Think I’m losing my mind
Ver el cielo en el avión era mi parte favorita, siempre era un paisaje tan bello e irreal, podías verlo todos los días si simplemente alzabas tu mirada, si, pero verlo desde la altura en un vuelo de avión era diferente… totalmente diferente. Las casas tan pequeñas que te sentías un gigante, el hermoso paisaje de Minnesota alejándose de mi campo de visión poco a poco era única y tan agradable a la vista, algo que nunca me cansaría de observar ya que el solo verla me transmitía calma.
Todo era extremadamente perfecto, aun más con el plus de tener mis audífonos puestos y reproducir mis canciones favoritas de AJR en ellos, sin sentir la pena de tener que bajar el volumen para no molestar al pasajero de al lado y gracias a mi suerte ¡no había ninguno!
Era el mejor vuelo hasta ahora.
Hasta que los chillidos y lloriqueos de un niño de atrás comenzaron a sonar, era tan irritante que su propia madre no haga nada al respecto de la mala conducta de su propio hijo.
Apathetic and tired
Sonó en mis audífonos justo cuando mi sonrisa fue reemplazada por una mueca al escuchar el escándalo del mocoso.
Muy conveniente tu entrada.
Pensaba en decir algo a la madre de aquel niño revoltoso, pero me acordé de algo muy importante que definió mi vida por completo desde que me di cuenta que era esa clase de persona, me detuvo de varias oportunidades y que probablemente ahora mismo sería CEO de alguna editorial o un escritor famoso, si, tal vez. Y solo tal vez este aspecto de mí mismo me limito demasiado y que debería de hacer algo al respecto y no resignarme a vivir con esto. Pero este algo me persiguió durante toda mi vida y no sé cómo poder deshacerme de esto sin hacer algo extremo, dejando todo esto, si me afecto definirme así del todo, pero es común, lo cual no me hace sentir tan mal.
Soy introvertido.
No tiene nada de malo, pero es limitante. Limitante en el aspecto malo, muy malo.
Tal vez un adulto de 21 ya debió de aprender ser más sociable que yo, pero soy yo y soy menos sociable que un oso pardo, puedo soportar a las personas, pero luego de un tiempo mi batería social se acaba y solo quiero enterrarme vivo porque tengo la obligación de socializar.
Aunque cuando stremeo debo socializar… es una cosa diferente ya que no convivo con más personas, no soy tan desconocido ni tan popular, un punto medio en el que puedo mantenerme a base de los streams y con un poco de ayuda de mi casi nula carrera como escritor.
No me quejo en verdad.
Podría haber sido peor.
El vuelo no duró mucho, unas 3 horas más o menos. No sabría si hospedarme en una habitación de hotel o quedarme en la casa de mis padres.
—Tal vez donde mis padres sería mejor uf- —murmure antes de chocar con una persona.
Oh, no.
Mal comienzo.
Dios, no quería problemas justo ahora.
El impacto no fue muy brusco, solo lo suficiente para hacernos retroceder, mi cabeza estaba gacha, temía alzarla y ver a un tipo exageradamente musculoso muy enojado y con ganas de partirme en dos como una rama de apio.
—Dios, yo no soy tu mejor guerrero ya suéltame, ¿no?