Chapter 1
Evidentemente no podía ser cierto, algo extraño le sucedió cuándo lo conoció, ese pequeño intercambio de palabras con Midoriya Izuku durante el festival deportivo le dejó muy en claro que ese peliverde tenía agallas, nadie en su sano juicio se atrevía hablarle de ese modo a Endeavor, ni mucho menos mirarlo a los ojos y llevarle la contra en algo.
Hablarle de ese manera era algo inaceptable, ¿Quién demonios se creía ese pecoso?, se sintió atraído por el peliverde del tal modo que decidió observarlo desde su desempeño hasta sus notables características que dejaba ver de modo normal y se sorprendió de lo que era capaz, notando que logró poner en situación difícil a su hijo Shouto durante el combate, algo que jamás había visto y eso lo llenó de curiosidad.
Ver en las condiciones en la que había quedado el peliverde, le hizo sentir una sensación extraña dentro suyo, la cuál no entendía , no era algo que siempre le ocurría, nada de eso, sino todo lo contrario, ésta sensación era única, irritado se retiró de la academia luego de que todo terminará, ya no le encontraba sentido permanecer allí, y más si se sentía raro.
Se subió a su auto y condujo por la carretera, sin rumbo preciso, deseaba despejar su cabeza, lanzó un fuerte gruñido mientras sujetaba el volante del vehículo con fuerza.
No podía quitar de su mente todas las heridas en el cuerpo del pecoso, heridas las cuáles se convertirían en cicatrices que llevaría el resto de su vida, ¿Pero porqué se arriesgó de ese modo?
¿Que lo llevó a provocar de ese modo a su hijo?
¿Cómo logró que utilizará su lado de fuego, el cuál había renegado toda su infancia?.
Negó con la cabeza frustrado deteniendo el vehículo al costado de la carretera, en ese momento no sabía lo que debía hacer, se sentía alterado?, Confundido?, Impotente?, Esa y otras sensaciones se aglomeraban en su pecho provocando una ansiedad, la cuál en él no era bueno.
Enji experimentaba una cierta fase de cambio desde hacía un tiempo pero al enfrentar al pecoso su cabeza hizo un "click", así cómo lo bueno se acaba y aparecen complicaciones, lo malo también terminaba y daba paso a lo bueno, ahora el pelirrojo estaba sufriendo un cambio interior tenía una nueva meta, quería terminar con el dolor y la frustración con la que había arrastrado toda su vida, la cuál generó una personalidad obsesiva y enfermiza, quería recuperar a sus hijos, comenzaba a experimentar la etapa oscura del alma y en ella temía a la soledad en la vejez.
No tener a nadie que lo cuidase y lo amara le producía temor, ahora era cuándo comenzaba a sentir las sensaciones y emociones humanas de las cuáles escapó toda su vida, por creer que eran debilidades y él jamás se iba a mostrar de ese modo...
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Pasaron ocho meses desde el festival deportivo...
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En la mansión Todoroki...
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-Fuyumi, ¿Que demonios le sucede al viejo?-preguntó Shouto viendo a su padre destrozar todo en su propio gimnasio .
- Yo no lo sé, padre a cambiado, aún no se abre del todo conmigo, así que no sé lo que le sucede, pero algo sucedió desde tu festival deportivo, desde entonces ya no es el mismo- dijo Fuyumi bajando la mirada pensativa.
Shouto asintió con la cabeza y giró su rostro para ver el desastre que estaba haciendo su padre, el bicolor observaba la furia que desataba el pelirrojo, incrementando la temperatura de su fuego, que destrozaba todo a su alrededor.
-¡Hola hermanos ya llegué!!- exclamó Natsuo acercándose a sus hermanos que miraban desde un rincón hacía una habitación en particular.
-¿Que sucede con él?-preguntó Natsuo mirando a sus hermanos, para luego asomarse y ver a su padre de ese modo.
- ¡No lo sabemos aún!-dijeron ambos.
- Debemos hablar con él, ayudarlo, ha cambiado y yo por mi parte quiero ayudar en lo que sea- dijo Natsuo mirando a sus hermanos.
- Yo no lo sé, no lo eh perdonado, aún no es el momento para ello, no creo estar listo - dijo Shouto bajando la mirada.
- Padre, está cambiando y lo sabes bien, en todo éste tiempo lo ha demostrado, ya no es cómo antes, debes darle la oportunidad, debemos ser una familia de nuevo o mejor dicho....la que nunca fuimos - dijo Fuyumi mientras levantaba su mirada y sonreía levemente.
Tanto Shouto cómo Natsuo se miraron por un momento y se quedaron pensativos, las palabras de su hermana daban vueltas en sus cabezas.
Fuyumi los llevó a la cocina para preparar algo de comer, sabía que después de los berrinches de su padre, le despertaba un apetito atroz y para ello debía cocinar lo suficiente para saciar su apetito voraz.
Ambos hermanos ayudaban en la preparación de alimentos mientras estaban en silencio pensando en las palabras de su hermana, Shouto por su lado recordaba el cambió de su padre, todo lo que ha cambiado desde el festival deportivo, frunció el ceño al recordar la forma en qué su padre le empezó hablar desde ese día, rogando su perdón y queriendo convertirse en su héroe, en el hombre más fuerte, alguien a quién él, pudiera admirar y querer convertirse en ello.
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En cuánto la comida estaba lista Fuyumi fue por su padre para avisarle que la cena estaba servida, la semialbina se acercó al umbral de la puerta y observó al pelirrojo cabizbajo que estaba en silencio, a ella le dolía en el alma ver a su padre de ese modo, lanzó un suspiro y acercándose lentamente habló.
- Padre...debes tomar un baño, la cena está lista- dijo Fuyumi conteniendo los nervios y el temor por una mala reacción de su padre.
- ¡Bien!- dijo Enji en tono firme, mientras se levantaba de dónde estaba sentado y se dirigía a la puerta dónde estaba parada su hija.
Fuyumi salió al pasillo corriéndose a un lado para luego salir, el pelirrojo caminó a paso lento hacía el baño, iba perdido en sus pensamientos, su mente se había escapado del cuerpo, para irse quién sabe a dónde y todo sus movimientos eran en modo automático.
Fuyumi se dirigió a la mesa para sentarse a esperar hasta que su padre estuviese presente para servir la comida, Shouto estaba pensativo al igual que Natsuo.
-Quiero saber algo Shouto- dijo Natsuo llamando la atención de su hermano menor.
- Dime- dijo el bicolor con su cara inexpresiva.
En ese momento los pasos del pelirrojo se hicieron audibles, Enji apareció con ropa limpia y se sentó a la mesa en la punta mientras ponía atención a lo que hablaban sus hijos sin mirarlos directamente, algo que en él era usual.
-¿Que fue lo que te hizo cambiar?, ¿O Quién?- preguntó el albino queriendo saber, antes los grandes cambios que había experimentado su hermano.
- Midoriya Izuku, es un entrometido que me salvó de mi mismo, del odio, del rencor, me enseñó que mi sangre no me ata a mi destino, y lo más importante es que puedo ser un héroe sin importar mi pasado o presente...no importa cómo sea la particularidad sinó cómo la usas... Esa frase se la dijo a un estudiante de la UA, no sólo a mí me ayudó sinó a todo aquél que lo conoce... Tiene un , no sé que!, Algo que te hace querer confiar- dijo el bicolor mirando a su hermano.
- Whow!! Eso viniendo de ti es muy fuerte, ¿Por él es que haz vuelto a ver a mamá?- dijo Natsuo queriendo saber.
Enji prestó en especial atención a lo que su hijo menor contrtaría, ahora cada vez más la curiosidad le hacía querer acercarse al pecoso.
- Si... Me hizo entender que no fue la culpa de ella y que las circunstancias la llevaron hacerlo, después del festival deportivo fui a ver a mamá, me costó pero lo que me había dicho Midoriya me cambió desde ese día, ahora él y yo somos amigos y me siento agradecido por ello- dijo Shouto bajando la mirada.
Enji levantó la mirada para ver de reojo a Shouto y luego la desvío tratando de que nadie lo notará, pero se topo con la mirada intensa de Natsuo.
- Traeré la comida, Natsuo ¡ven, ayúdame!-dijo Fuyumi dejando a Shouto con Enji, Fuyumi observó ese intercambio de miradas y pensó en aligerar el ambiente.
Ambos hermanos caminaron rápido hacía la cocina y comenzaron a llevar las ollas y platos para la mesa, Enji observaba de reojo a Shouto queriendo sacar tema de conversación y obviamente hablar sobre el peliverde, Shouto no era tonto por más que a veces diera la impresión de serlo, sabía bien que su padre actuaba raro desde el festival, algo había sucedido y él estaba más que dispuesto a investigarlo, necesitaba saber si el cambio era real, si en verdad su padre se había vuelto bueno.
La comida fue servida por todos, los Todoroki comían en silencio hasta que...
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Natsuo encendió el televisor, las noticias captaron la atención de Enji quién observaba el televisor junto a sus hijos dónde se confirmaba el retiro de AllMithg
-¡No!... ¡No voy aceptar ese lugar!, ¡No así!, ¡Maldito AllMithg!, ¿Cómo pudiste hacerme una cosa así ?, ¡Bastardo!- exclamó Enji furioso mientras impactaba un puño sobre la mesa haciendo saltar las cosas.
Todos se quedaron sorprendidos al ver las noticias, el retiro de AllMithg fue toda una sorpresa, anunciaban que le daban el primer puesto a Endeavor, y que debía tener un compañero cómo símbolo de la paz, alguién que luchará a su lado, ya que una base fundamental de los héroes, era el trabajo en parejas.
Enji tomó el control y apagó el televisor, comenzó a comer en silencio, Fuyumi lo miraba sin saber que decirle, el pelirrojo lanzó un suspiro y encarando a sus hijos habló.
-¿Ustedes que piensan del ofrecimiento que me acaban de hacer?- dijo observando los rostros de sus hijos.
- Yo creo que sería una buena oportunidad para que la gente ya no te tenga miedo, que empiecen a ver éste nuevo tú... o por lo menos lo que estás intentando mostrar- dijo Natsuo jugando con los dedos, sin quitar la mirada de su padre.
- A mi me agrada la idea, además quién sabe , podrás encontrar el amor, y formar una pareja- dijo Fuyumi con un leve sonrojo, imaginando a su padre feliz .
- Hija te agradezco tus palabras pero es imposible que alguién me ame, eso nunca va a pasar, por lo menos no en ésta vida... eh causado mucho sufrimiento, no creo que alguien pueda amar a un hombre cómo yo- dijo Enji acariciando con su mano la cabeza de Fuyumi, quién recibió gustosa esa muestra de cariño, no podía evitar sentir las ganas de llorar, ¿Cuánto tiempo había deseado que su padre le hiciera una caricia o tan sólo la mirará?.
Pero la semialbina tenía un fuerte presentimiento y a raíz de ello se atrevió a decir mirando a su padre a los ojos.
- Hagamos una apuesta, si encuentras a la persona adecuada, te casarás y formaremos una familia..
Una familia de verdad, no me importa si es hombre o mujer... Sólo quiero que seas feliz... tú y nosotros- dijo Fuyumi mirando a su padre a los ojos.
- Trato hecho, si aparece la persona, me casaré y formaremos una nueva familia con ustedes y los que vengan- dijo Enji muy seguro de que eso nunca pasaría, quería hacerla sentir bien a su hija por más que fuese algo descabellado .
Shouto lo miraba en silencio, y tenía que reconocer que lo que había dicho su hermana era cierto, por más que su orgullo se interponía debía reconocer que su padre había cambiado, pese a su parte agresiva y violenta, ahora mostraba una faceta que nadie conocía, le gustaba éste nuevo papá, pero no quería ilusionarse.
- Y tú Shouto¿que opinas?- preguntó Enji mirando a su hijo menor .
- Yo creo que deberías aceptar, ya no tienes rival, además ya es hora de que formes una pareja y hagas tu vida, así logras aplacar tu jodido temperamento y me dejas en paz de una vez por todas, ¡Sólo quiero estar tranquilo sin que me estés jodiendo la existencia con tus exigencias! - contestó Shouto dejando con la boca abierta a todos por su sinceridad.
Enji cerró su boca y lo miró fijo para luego seguir comiendo cómo si nada, su hijo tenía razón le había arruinado su infancia y eso era algo que aún no se perdonaba, el celular del pelirrojo comenzó a sonar, Enji lo tomó y al atender escuchó lo que le decían.
- Diga- dijo el pelirrojo atento .
- Tu lugar ya está asegurado, debes presentarte en la academia mañana en la mañana y evaluarás a todos los alumnos para encontrar a tu compañero, ya que éste nuevo símbolo de la paz trabajará con un compañero que cuide su espalda y no está a discusión, sólo se te permitirá elegir, a quién caminé a tu lado y en su defecto aguante tu jodido caracter...¡Que Dios lo proteja!- dijo Nezu el director de la UA.
- Grrrr...mañana estaré allí- sólo emitió un gruñido esas pocas palabras y cortó.
Enji odiaba que le dieran órdenes, luego de cortar la llamada dejó el celular a su lado y observó a sus hijos que lo miraban expectantes de lo que les iba a decir.
- Mañana me presentaré en la academia y evaluaré a los mocosos, ¿alguno que recomiendes Shouto?-.
Dijo Enji mirando a su hijo.
- Bueno hay dos que son fuertes, Bakugou Katsuki y Midoriya Izuku pero sólo uno es especial- dijo Shouto desviando la mirada de su padre.
-¿Especial, a qué te refieres?- preguntó el pelirrojo intrigado.
- No sólo es fuerte sinó que es único en todo sentido, él me ayudó a entender muchas cosas, a liberarme de las cadenas que me tenían prisionero- dijo Shouto mirando a su padre fijamente a los ojos.
- Midoriya Izuku- dijo Enji recordando el enfrentamiento que tuvo el peliverde con su hijo, además de las palabras del bicolor que dijo con anterioridad.
- Si, el tiene un don de sentir a las personas, el pudo sentirme, darse cuenta de cómo soy sin siquiera decir una palabras, el pudo ver la mochila pesada con la que cargaba todos éstos años, el me sacó de ese agujero negro dónde estaba sólo, nadie podía verme o escucharme...hablaba, gritaba pero nadie podía oírme hasta que él llegó a mi vida... - dijo Shouto cómo si estuviese en trance.
Fuyumi y Natsuo observaron a su padre que bajó la mirada sin decir nada, se quedaron de piedra al ver las lágrimas rodar por las mejillas de su padre, esas palabras le impactaron en lo profundo , sabiendo que era su culpa por todo lo que había pasado su hijo, ahora el pelirrojo ya tenía aún más fuerte hecha su elección .
Un jadeo de Natsuo llamó la atención de Shouto que salió de trance y miró a su padre, se quedó paralizado al ver a su padre llorar, ya que era la primera vez que lo hacía frente a ellos.
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Mí vida se me parte el corazón, pobre Enji.
Espero les guste
Sonya