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⚠️ANTES DE EMPEZAR LA HISTORIA TIENEN QUE SABER QUE ES MUY PROBABLE QUE LA PROTAGONISTA (Kioko) LES CAIGA MAL POR SU ACTITUD Y QUIZÁS QUIERAN MATARLA, NO SE PREOCUPEN YO TAMBIÉN QUISE MIENTRAS ESCRIBÍA ⚠️
La protagonista tiene 20 años!
Mi vida siempre ha sido difícil si hablamos de economía.
Mi madre tuvo que trabajar todos los días como 17 horas debido a que mi padre murió de una enfermedad incurable,
Yo no tuve todo en mi infancia, y lo entiendo, no éramos tan ricos como toda la gente en Japón.
Pero, todo cambió aquel día...
– ¡Hija! ¿Segura que ya llevas todo? – Me pregunto mi madre mientras me veía dirigirme a la puerta.
Pues, había encontrado un muy buen lugar de trabajo para mi, tenía la esperanza de que eso cambiaría nuestras vidas aunque solo sea un poco.
– Por milésima vez, madre, si, si tengo todo! – Agregue con una sonrisa antes de caminar hacia ella y abrazarla. – Te voy a extrañar..! –
– Yo más... estoy orgullosa de ti por haber conseguido trabajo... - Me agarro de las mejillas. – Te amo, te deseo suerte. –
Yo le sonreí antes de alejarme de ella y ahora si salir de la casa.
Tendré que irme caminando, eso es algo obvio, aunque el auto que tiene mi madre no es tan lujoso, si sirve, lo tiene desde hace apenas 2 años.
Afortunadamente, yo tengo un celular, el cual mi madre compró, era obvio que no podía salir sin uno.
Comencé a caminar por la banqueta de forma algo apurada, necesitaba llegar lo más pronto posible no quería que se me desperdiciara la oportunidad claro que no.
No hacia tanto calor, todas las nubes tapaban el sol, creo que más tarde lloverá, eso es algo obvio, aunque espero que no pase no quiero mojar mi ropa recién lavada.
[••••]
Ya había llegado al lugar, me detuve justo enfrente de él observándolo por unos segundos, comencé a acomodar mi cabello y ropa por el reflejo en aquel vidrio que simulaba una ventana donde dentro había ropa.
Este lugar es una de las mejores tiendas en todo Japón, celebridades han venido a comprar aquí, me emociona y creo que es un milagro que me hayan aceptado.
Finalmente, cuando creí estar lista, entre, dándome cuenta que incluso dentro está lujoso, ese lugar olía a esa típica tienda lujosa, como a pintura pero más adictivo el aroma.
– ¿Usted es Kioko, cierto? – Alguien me pregunto, sin esperarlo asentí. – genial, sígame. –
Seguido acto se dio la vuelta, yo la empece a seguir mientras sentía perfectamente cómo las manos me empezaban a sudar de los tantos nervios que portaba en ese momento, me decía a mi misma que me tranquilizara pero no funcionaba.
Ojalá consiga ese trabajo.
[••••]
Había un silencio incómodo y tenso, aquel encargado del lugar ya me había entrevistado y yo le contesté todas las preguntas, ahora estaba viendo al parecer algo en sus papeles mientras yo estaba ahí, con los dedos cruzados deseando que me diga que podré trabajar.
– Bueno, pues al parecer veo que no tiene experiencia en esto del trabajo.. – Este alzó una ceja mirándome, podía sentir su mirada de odio. – Escuche, le daré una oportunidad, si veo potencial en usted se quedará. –
Ante eso, rápidamente esbocé una sonrisa llena de felicidad, ¡no podía creerlo! ¡Enserio me había aceptado! Incluso empecé a temblar levemente de la emoción.
– Gracias... muchas gracias! ¡Usted me acaba de sa- – No acabe de hablar cuando esté me interrumpió.
– Te lo digo ahora: no me gusta que la gente que agradece y energética trabajen conmigo. – Informó, y me detuve al instante cambiando mi aura a una más seria.
– Oh... está bien, bueno, le agradezco de nuevo. – Ahora hice una reverencia y volví a hablar con un tono más formal, no quería que me volvieran a regañar.
¿Acaso no puedo hacer una sola cosa bien?
– Como sea, le pediré a alguien que te enseñe en que trabajaras.– Seguido acto agarro una hoja y comenzó a escribir algo ahí, yo solo miraba con algo de confusión. Segundos después me miró. – ¿Porque sigues aquí? –
Rápidamente me levanté de la silla con vergüenza, ¡nunca me había dado permiso para irme!
– Lo siento mucho, me iré. – Volví a hacer una reverencia antes de salir de ahí.
No podía contener la risa que me causo ese momento, Dios, ni para trabajar sirvo, mi vida se ira a la mierda, eso es obvio.
[••••]
Habían pasado unos largos minutos, al final, me dieron el trabajo de atender a los clientes, aunque, la verdad no se me da muy bien, soy muy distraída sinceramente.
– Veo que eres nueva... espero que el jefe no te haya regañado todavía... – Seguido acto escuche una risita al lado mío, voltee y ahí estaba un chico peli naranja.
Qué pedo, ¿porque se me acerca tan así de repente?
Lo ignore, solo mantuve mi mirada en el suelo, el chico se sentó al lado mío, yo solo lo miré de reojo, tipo como bombastic side eye.
Entonces, veo a lo lejos a una chica corriendo hacia mi, algo que sin mentir me dejo confundida, muy confundida.
– ¡Kioko! ¡Kioko! – Me grito, una vez cerca mío me tomo de los hombros, parecía nueva como yo. – ¡Vino Michikatsu a la tienda! –
Michi ¿que? ¿Quien es ese random?
– E-Eh, lo siento no te conozco ni a ti ni a él. – Me aleje de ella con una mirada confusa.
Esta no me dejo alejarme pues me tomo del brazo y me comenzó a llevar a algún lugar. Comencé a dudar si esta empresa en realidad era un manicomio.
– ¡ey, ey, ey! – Me aleje frunciendo el ceño. – ¿que es lo qué pasa? La verdad me estás dando miedo. –
Respondí, pero esta solo suspiro, parecía nerviosa.
– ¡Vino Michikatsu! El dueño de una gran empresa. – Oh que la verga, ya le dije que no lo conocía.
– ¿Y eso a mi que? – Interrogue alzando una ceja
– Necesito que lo atiendas, yo no quiero, ¿okey? Soy una persona muy tímida y por eso te doy esto si tomas mi trabajo por mi. – Seguido acto sacó de su bolsillo alrededor de unos $500.
¿Acaso me vio cara de pobre? Digo- si soy, pero no de esa forma
Los tome y los guarde, después de todo solo tenía que atender a un joven, ¿que tan difícil sería?
– Está bien. – En cuanto dije eso está sonrió, me quiso abrazar pero la aleje. – Ya vete antes de que cambie de opinión –
La neta me castraban las personas que son re cariñosas, no se porque pero empalagaban, y para el colmo con personas que recién conocen, ósea... ¿qué pedo?
Camine hasta al parecer la zona donde estaba ese tal hombre, hasta que, lo vi, bueno no sabía si era el pero debido a su traje de gala supuse que si era, era la única persona que se notaba que tenía lujos, no como la otra gente con ropa humilde al igual que yo.
– Disculpe. – Me acerque, este me volteo a ver, tenía una expresión seria. – Yo seré la que lo va a atender. —
Este solo me miró, y ni siquiera dijo nada o al menos asintió cuando se dio la vuelta y siguió viendo los trajes de lujo
Que grosero.
Aunque, si se ve que tiene dinero, luego luego se nota que es millonario.
– Si, de nada. Usted siga viendo. – Hable torciendo los ojos, neta que después de eso igual me ignoro.
En fin, casi todos los hombres son así, ya no es sorprendente.
[••••]
Pasaron los minutos, y por fin había decidido que comprar, solo unos zapatos y unos lentes de sol, y eso que se había tardado como 10 minutos.
Yo lo acompañé hasta la puerta, donde se detuvo, me volteo a ver y sin decir nada hablo.
– Buen día. – Eso dijo antes de irse de ahí.
Vaya, al parecer si habla, por unos segundos pensé que era mudo.








