Capítulo 1
-Como sabrán existen algunos héroes que se quieren integrar a la liga. Entre los candidatos se encuentra Linterna Verde, Green Arrow, Shazam y Canario Negro- Comentó con total calma Batman mirando a las cinco personas sentadas alrededor de la mesa, mientras terminaba de dar su informe, mostrando en hologramas a los héroes mencionados, y es que desde que se dio a conocer ante la prensa, la fundación de la liga de la justicia muchos héroes anónimos quisieron formar parte de ella.
-Por lo visto el hecho de darnos a conocer fue una buena noticia. ¿No creen?- Hablo la única mujer del equipo viendo como sus amigos sonreían de forma burlona hacia él murciélago, ya que como líder, él se tenía que encargar de todas las solicitudes.
-No se, hay algo que me preocupa de todo este asunto... ¿Creen que necesitemos más asientos?- Pregunto Flash un poco sorprendido de la reciente popularidad que habían obtenido.
-En serio Barry... Lo único que te preocupa es de si tendrán que estar parados...- Aquaman por un momento creyó que la cara de preocupación del más joven se debía a algo serio, aunque le causó gracia el hecho de que fuera tan considerado con alguien que ni siquiera se encontraba presente.
Sin embargo Batman se levantó de su asiento haciendo que todos los presentes le pusieran atención nuevamente.
-Superman...- Pronunció con tono serio al hombre que miraba de forma divertida a sus compañeros, provocando que Clark sintiera un pequeño escalofrío recorrer su cuerpo al oír la voz roca del murciélago. Levantándose con pasos torpes.
-Tal como lo pediste investigue a cada uno de los héroes…- carraspeo un poco su garganta para recobrar la tranquilidad. -Ellos luchan por el bien de las personas- Finalizó con una sonrisa sincera.
Todos los miembros se quedaron sorprendidos, sabían que el murciélago era quien investigaba a cada persona antes de siquiera presentarse, pero que Superman lo hiciera sí que debía ser importante.
Bruce se sintió complacido por la respuesta sentándose al mismo tiempo que Clark.
-Bien... Ahora que sabemos que no representan ninguna amenaza dejaremos esto a votación. ¿De acuerdo?-
Los presentes sólo asintieron con la cabeza en signo de aprobación.
-Bien, quien está a favor de aceptar nuevos miembros...- Todos levantaron la mano antes de decir sus motivos.
-Por mi no hay problema- Inició Aquaman restándole importancia mientras se estiraba en su asiento.
-Por mi no hay objeción. Tener más aliados significa más ayuda para combatir el crimen- Diana también aprobó el reclutamiento ya que como la guerrera que era, sabía lo favorable que era tener aliados.
-Yo tampoco estoy en contra... Pero me preocupa que no haya suficiente espacio...- Repitió entre dientes Barry, lo que hizo que Arthur suspirara con falsa molestia, hundiéndose más en el asiento con los brazos cruzados.
-Ese era otro punto que estaba a tratar. Sabía que en algún momento llegaríamos a esto por lo que decidí que cambiaremos de base- El tono que usó Bruce no fue de sugerencia sino de aviso.
Lo que confundió a los cuatro fundadores, quienes se quedaron en shock ya que conocían a Batman y sabían que cuando el murciélago se decidía a hacer algo lo hacía en grande.
Cyborg era el único que supo lo que ocurriría porque él le ayudó al murciélago en su “pequeño proyecto” por lo que solo se rió divertido al ver a sus compañeros en ese estado.
-Siganme...- Ordenó el murciélago levantándose, esperando un momento para que sus compañeros se recuperaran y después de unos instantes los cuatro lo siguieron.
-Pero no está tan mal nuestra ubicación actual. ¿O si?- Barry intentó romper el incómodo silencio que se había formado, sin embargo no obtuvo respuesta alguna.
-Mhm si ya no querías recibirnos en tu propiedad lo hubieras dicho. Me siento como si nos estuvieran desalojando- Interrumpió Aquaman quien se sintió ofendido por la decisión del murciélago.
-Mejor guarda silencio y deja de quejarte hombre pez- Comentó Cyborg con una media sonrisa en el rostro. Aquaman estuvo a punto de contestar pero para su mala suerte habían llegado a su destino.
-Batman aun no entiendo por qué nos trajiste aqui- Alegó Diana aun sin comprender el porqué se encontraban afuera y porque Bruce miraba al cielo.
-Por esto...-
Sin embargo antes de que alguno de los presentes notara algo, Bruce activó una señal que hizo desaparecer a los seis.
-¡AAAAAAAAAHH! ¡¿Estoy muerto?! Por favor aún no. No ahora que conocí amigos reales que son súper geniales- Suplicó Barry manteniendo los ojos cerrados ya que se encontraba aturdido.
-Quieres bajarle al volumen de tu voz. Aún no estás muerto- Arthur trató de tranquilizar al velocista, algo que en poco tiempo logró.
-Bruce se puede saber en donde estam...- La princesa Amazona quiso preguntar pero al ver aún lado lo supo.
-Bruce no me digas que...- Ahora fue el turno de Superman para cuestionar al murciélago.
-Sean bienvenidos a la atalaya- Saludó con tono un poco menos serio a los presentes, quienes aún no podían creer en donde estaban.
-Estamos en, estamos en... En... ¡EL ESPACIO!- Grito a todo volumen flash aun sin poder creer que fuera real.
-Te lo dije Batman... Enloquecieron- Comentó Cyborg al ver como sus amigos comenzaban a explorar él lugar y el más inquieto fue Flash que en menos de lo que pensaron se recuperó del shock inicial y comenzó a husmear como niño pequeño en todos lados.
-No puedo creerlo. ¿Cuanto gastaste en todo esto?-
-Eso no importa. Él dinero es lo de menos-
-A veces no entiendo como piensan los ricos- Fue la simple respuesta de Arthur antes de desaparecer, junto a Diana dejando a Bruce solo con Clark.
-No debiste hacerlo ya es suficiente con lo que nos has dado- Habló por primera vez Superman intentando no sonar mal agradecido, jugando con sus manos para suprimir un poco su nerviosismo, ya que aun recordaba como su amigo incluso compró un banco para recuperar su casa.
-No es nada, además Barry tiene razón muy pronto seremos más, así que era momento de expandirnos- Bruce habló con falsa calma y es que la verdad, desde hace unos días el murciélago se había percatado de las insistentes miradas que recibía de su amigo.
Asustandole el hecho de que en vez de incomodarlo, le gustaba ser el centro de atención del superhombre, sin embargo se golpeo mentalmente, al pensar en eso ya que sabía que Clark ya tenía a alguien especial, así que se recriminó, además no tenía tiempo para pensar en esas cosas, ya que para él lo más importante eran dos cosas, su familia y su ciudad. Así que con esa determinación logró estabilizar su mente e igual que sus compañeros comenzó a caminar por los pasillos de aquel inmenso lugar, sin embargo Clark iba detrás de él.
-Es irreal. No lo crees- Comentó Bruce al ver el paisaje fuera de la nave, intentando con toda su fuerza no sonar forzado y es que aún no podía dejar de sentir culpa de todas sus acciones pasadas en contra de Clark.
Mientras que Superman no pudo contestar al ver a su amigo tan sumergido en sus pensamientos, algo que le pareció único ya que de lo poco que conocía a Bruce este se mantenía alerta, algo fascinante para él. Ya que la única vez que Bruce mostró vulnerabilidad fue cuando le prometió salvar a su madre. Haciendo que Clark se preguntará, cómo un ser que para él era tan frágil podía ser a la vez tan poderoso y misterioso que incluso era capaz de entregar su vida por los inocentes sin dudar.
Sin embargo rápidamente sus pensamientos fueron interrumpidos, al ver como Batman recibía una llamada por su comunicador. Notando como por un momento el ceño de Bruce se fruncía ligeramente.
-Voy enseguida- Y sin decir más corto la comunicación, regresando su atención a Clark. -Me retiro. Víctor sabe lo que deben hacer así que cualquier duda pueden acudir a él- Informó con un tono serio caminando de regreso sobre sus pasos.
-Es alguna emergencia si quieres yo podría...-
-NO- Exclamó Bruce mientras se dirigía al transportador e ingresa las coordenadas de Gótica. -Me alegra que estés de vuelta Clark- Se despidió con un pequeño apretón en el hombro del superhombre. Antes de desaparecer por el portal.
-Siempre es así ¿No?- Comentó Diana al ver como el Kriptoniano seguía viendo él lugar por donde Bruce se fue.
-Si- Respondió sin poner mucha atención de lo que decía su compañera.
Sabía que aun con todo lo que habían pasado juntos, Batman seguía guardando secretos y eso le incomodaba.
No sabia porque pero por alguna razón cada vez que pensaba en Bruce su corazón dolía.
Diana al ver el semblante triste de su amigo, posó su mano en el hombro de Clark como símbolo de comprensión.
En Gótica.
Batman había recibido una llamada de su hijo Nightwing advirtiendo que sus otros dos hijos se habían escapado de la mansión para ir tras unos traficantes de armas. Aun cuando Bruce les había prohibido explícitamente que no salieran a patrullar.
Al llegar Alfred ya había preparado el batimóvil cerca de los muelles para esperar a sus hijos, quienes ya habían terminado de hacer el trabajo, con todos los delincuentes inconscientes y amordazados.
-Llegas tarde- Habló Jason recargado en una de las tantas cajas que se encontraban en el muelle.
-Habriamos terminado antes si algún idiota hubiera seguido el plan- Tim solo se limito a culpar a su hermano mientras se dirigía a su padre adoptivo.
-Nos vamos- Fue lo único que dijo Bruce mientras caminaba a su batimóvil, seguido de sus hijos ya que según ellos ninguno trajo consigo su vehículo, porque no creyeron que la policía llegaría tan rápido. Una pésima mentira ya que ellos mismos llamaron al comisionado Gordon.
Así que cuando ambos jóvenes entraron en el vehículo, Batman emprendió marcha. Ya que muy pronto ese lugar estaría lleno de policías. Dio una rápida mirada a sus dos hijos que estaban tensos, esperando algún comentario o reprimenda.
-Hicieron un buen trabajo- Murmuró sin despegar la vista del camino.
-Si como sea- Fue la única respuesta del mayor.
-Es algo que se tenía que hacer- Respondió Tim, sin embargo ambos jóvenes estaban felices así que solo se limitaron a ver por la ventana del batimovil.
Batman solo suspiro. Para él era difícil tratar con sus hijos ya que la relación con ellos se había opacado cuando surgió la batalla con Steppenwolf. Sabía que sus hijos se sintieron traicionados cuando en vez de acudir a ellos por ayuda, acudió a otros héroes además de alejarlos, pero para él sus tres hijos y Alfred eran lo más importante, jamás los arriesgaría.
El pensar en sus hijos solo pudo pensar en cómo cada uno de ellos cambió su vida de algún modo.
Y el inicio de todo fue cuando Bruce vio como un pequeño sufrió lo mismo que él, decidiendo adoptarlo y muy pronto convirtiéndolo en su primer robin creyendo ingenuamente que de ese modo calmaría un poco el dolor que sentía el menor, sin embargo cuando creció decidió que era momento de decidir quién quería ser y fue así como nació Nightwing.
Su primer hijo Dick, era un sol. Todo lo opuesto a él. Era una persona confiable, amable y protector con todos, buscando el bienestar de su familia, además de ser un gran líder ya que su sentido de justicia había nacido el día que sus padres fueron asesinados frente a él siendo sólo un niño y aunque se mostraba como el más maduro de sus hermanos, tratando de ser uno de los pilares de la familia, sabía que su hijo mayor también se sintió traicionado por dejarlo aun lado.
Su relación con su segundo hijo Jason Todd era un poco complicada. Lo conoció cuando él pequeño trató de robar las llantas de su Batimóvil. Siendo descubierto por Bruce y después de un tiempo de conocerlo y encariñarse, al final decidió adoptarlo ya que sus padres murieron, o al menos eso les hicieron creer, hasta que su madre biológica reapareció para arrebatarselo, viéndolo morir a manos del Joker cuando se convirtió en el segundo Robin. Eso fue un golpe muy duro para él, pero gracias a Talia junto con Ra’s Al Ghul resucitaron a su hijo, sin embargo Jason solo buscaba venganza contra el Joker. Convirtiéndose en Red Hood, por un tiempo, siendo un mercenario que tenía otro estilo de lo que era justicia, pero después muchos sucesos pudo regresar con su familia, viviendo nuevamente en la mansión, alejándose de los justicieros por un tiempo y solo ayudando con la única condición de no matar.
Y él último pero no menos importante era Tim Drake su tercer hijo y actual Robin, aunque él prefiere que lo llamaran Red Robin. su historia con él fue un tanto extraña ya que su hijo poseía una gran inteligencia y descubrió rápidamente su verdadera identidad, sin embargo lo intentó rechazar pero por azares del destino quedó huérfano. Así que decidió adoptarlo y aunque intentó mantenerlo lejos del mundo de los héroes por miedo de que le pasara lo mismo que a su hijo Jason, Tim no desistió y continuó hasta que Batman aceptó entrenarlo.
Al llegar a la baticueva ambos jóvenes intentaron actuar calmados pero sabían que su padre estaba molesto.
-Vayan a descansar. Mañana hay escuela- Ambos jóvenes no esperaban esas palabras sin embargo antes de que pudieran decir algo Batman agregó. -Tienen cinco segundos antes de que los castigue por desobedecer una orden- Sin más que agregar los dos chicos se cambiaron rápidamente para marcharse a sus habitaciones, claro no sin antes escuchar como Todd decía algo sobre que nada de eso habría pasado si él hubiera estado con ellos en vez de con los idiotas.
Bruce suspiró cansado quitándose la capa y dejándose caer en la silla que estaba frente a la computadora
-Te estás volviendo blando. ¿No crees?- Comunicó Dick recargándose en el batimovil.
-Acaso también ¿Quieres que te castigue?- Preguntó con un suspiro mientras se recargaba en el respaldo de su asiento.
-Oye yo solo di mi opinión. Sabes que tienes que hablar con ellos. ¿No? O sino puede que le declaren la guerra a la liga de la justicia, por robarles a su Batman- Dijo con tono burlón estirando sus brazos para relajar sus músculos.
-Lo sé- En ocasiones su hijo podía llegar a ser muy directo con sus palabras.
-Joven Richard le recuerdo que mañana usted también debe asistir a la universidad así que le sugiero irse a dormir- Alfred había llegado junto con una taza de café.
-Entonces me voy. No olvides hablar con ellos- Repitió con una sonrisa antes de caminar a las escaleras para subir a la mansión. Viendo como su papá solo asentía ante su petición. Dejando a ambos hombres solos.
-Amo Bruce creo que el joven Richard tiene razón debería hablar con sus hijos. Antes de que cometan una locura- Dijo el mayor extendiendo su brazo para que Bruce tomará la taza.
-Lo sé- Fue todo lo que dijo antes de volver su vista a su computadora. Tomando un gran sorbo de golpe.
-Por favor amo Bruce no se duerma tan tarde aun tiene que asistir a una reunión importante mañana-
-Claro Alfred. Lo intentaré- Respondió ya que normalmente no podía conciliar el sueño pero no quería preocupar más a Alfred.
Sin decir nada más Alfred también se marchó dejando solo al murciélago, quien dejó salir un suspiro, sabía que desde que formó la liga, sus hijo había intentado llamar su atención de todos los modos posibles, y si no les ponía un alto, alguno saldría herido y era lo que menos quería.
Así que cerró los ojos intentando disminuir él cansancio que sentía, pero su mente solo pensaba en cómo hacer que sus hijos entendieran que no podían ser tan imprudentes, ya que si él era testarudo sus tres hijos eran peores.
Y al no encontrar una mejor opción decidió irse a dormir. Con paso lento se dirigió a su habitación no sin antes asegurarse de que sus hijos estuvieran bien, al pasar a la habitación de Dick noto como este dormía en una extraña posición, así que solo lo arropó mejor, tocando su frente cariñosamente, cuando pasó por la habitación de Jason éste casi estaba completamente destapado así que lo cubrió y acomodo su mechón blanco el cual parecía picarle el rostro, dejando un leve toque como lo hizo con Dick y al final se quedó un poco más con su pequeño Tim quien dormía de lo más tranquilo, depositando un toquecito a su frente antes de salir.
Al ingresar a su habitación se despojó de toda su ropa quedando únicamente en boxers, metiéndose en su cama intentando dormir pero sin lograrlo. Al final supo que sería otra noche en vela.
Aunque esto le dio bastante tiempo para pensar en qué haría para que sus hijos se calmaran, y en algún punto su mente lo traicionó y se imaginó unos hermosos ojos azules tan profundos como el mismo mar.
No, no cerró sus ojos para borrar de su mente aquellas ideas, debía concentrarse en su familia, así que con determinación se dijo así mismo que esos sentimientos solo eran un capricho. Apretó con fuerza donde se suponía estaba su corazón para aplacar esas ideas, decidiendo intentar dormir aunque fuera sólo un poco.