Our Dirty Little Secret (ZoSan) - ONESHOT [TERMINADA]

Summary

Continuación de His Dirty Little Secret Después de recibir una carta anónima dos años atrás, la relación de dos de los tripulantes de los Sombreros de Paja se ha intensificado al punto de no retorno. Orden de lectura de la Saga oneshot Dirty Little Secret : 1-His Dirty Little Secret 2-Our Dirty Little Secret **Historia inspirada en el dibujo de Zyanns World en tumblr y twitter (X) ** Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Eiichiro Oda.

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1
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n/a
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18+

CAPITULO 1

Tierra de Wano

Después de la derrota de Kaido

Sanji pensaba que después de que Zoro hubiese descubierto su secreto y de haber pasado esa noche juntos sería el inicio y el final de aquel encuentro sexual, pero estaba absolutamente equivocado con respecto a todo. El peliverde había resultado ser demasiado apasionado en la cama. Hubo ocasiones en donde el espadachín le ordenaba vestirse con ropa de mujer, solo porque disfrutaba verlo con esos atuendos femeninos muy sensuales y dependiendo de la vestimenta, lo ponían demasiado cachondo para un encuentro sexual muy salvaje como a él le gusta.

Para Sanji quien se consideraba así mismo como un enamoradizo de mujeres hermosas, tener ese tipo de relación carnal con un hombre como Roronoa era de lo más surrealista que le hubiese podido suceder y solo por una maldita foto.

Vinsmoke toma un poco de sake acompañado de su almuerzo mientras observa como Zoro se encuentra comiendo y bebiendo como si no hubiese un mañana después de aquella sanguinaria batalla contra los yonkous. El rubio se sorprende cuando ve como una bonita mujer de cabello largo verde brillante ataviada con un hermoso kimono de color rosado se sienta al lado del moreno y empieza a coquetear con él buscando su total atención; Sanji le observa acariciar el cuerpo del espadachín con sus delicadas manos pero el hombre ni siquiera le presta la más mínima atención. El cocinero de los mugiwara se siente molesto y quizás algo celoso de como aquella fémina usa sus dotes y encantos para acercarse al espadachín de forma seductora. Sanji entendía que él jamás podría tener la delicadeza y sensualidad de una hermosa dama; el blondo no podía compararse con la belleza natural de aquella fémina de generosas curvas. Ella podía darle todo lo que él no podía. Vinsmoke se levanta de su lugar y se dirige hacia Zoro quien sigue bebiendo botella tras botella de sake como el adicto que es.

“¡Marimo!” gruñe su nombre captando la completa atención del moreno quien lo mira perspicaz.

—¡¿Qué?!— le responde un tanto enojón por ser interrumpido mientras bebe su amado sake. Aquella mirada almendrada lo atraviesa como si fuera una espada y eso hace irritar un poco a Sanji quien siente que esta por perder los estribos.

—¿podemos hablar?— el blondo no aparta la vista del moreno y lo ve levantarse dejando a Hiyori sola y sin decirle absolutamente nada para ir con él, ignorándola como siempre.

Roronoa sigue al cocinero quien lo guía lejos de miradas indiscretas y de oídos molestos. El rubio desvía la mirada al suelo sin saber como expresar lo que deseaba decir en ese momento. Se muerde el labio inferior y rasca su cabeza un poco. No tenía palabras para expresar lo que deseaba, simplemente ni siquiera sabía que decir ni mucho menos como comenzar.

—Marimo, yo... — se detiene por unos instantes, cierra sus manos en puños con fuerza hasta clavar sus uñas en la palma de su mano y prosigue:—sobre lo que te dije...

—¡Regrese del infierno por ti, solo para matarte!— reafirma su promesa el peliverde mientras desenvaina sus espadas y colocándolas en posición de ataque.

Vinsmoke suspira y se sonroja un poco debido a su declaración y de cierta forma se siente avergonzado por la palabras del hombre que ahora es más que su rival, aunque el blondo sabía perfectamente que el espadachín estaba molestándolo.

—gracias...

Su voz sale en un suave susurro como respuesta ha aquellas palabras.

Detrás de las mamparas, Zoro guarda sus espadas para tomar la muñeca de Sanji y tira de este hacia su fornido cuerpo, el peliverde lo sostiene de la cadera para no dejarlo escapar. Sus frentes chocan al igual que sus miradas, azul contra los almendrados, los ojos brillantes y llenos de deseo. El moreno levanta su mano y coloca sus dedo índice y pulgar en la barbilla del rubio, de esta forma, levanta su mentón para que lo mire directo a su único ojo.

Para el espadachín, no había hombre o mujer más hermoso que su cocinero. Le quitaba el aliento cada qué lo veía. Sus sonrisa, su calidez, sus labios húmedos, el sonrojo de sus mejillas, las gemas azules de sus ojos, sus caricias torpes, sus gemidos, su piel suave... Y así podía seguir describiéndolo, simplemente hacer el amor con el cocinero es algo que le encanta.

—eres hermoso, ero-cook— le susurra el moreno quien sigue observándolo y grabando cada parte del rubio en su memoria.

—¿Qué cosas dices marimo tonto? — las mejillas del blondo se vuelven rosadas. El peliverde lo hacía sentir demasiado tímido con sus palabras, el rubor de sus mejillas se extiende por todo su rostro — .Solo las mujeres son hermosas, además soy un hombre...

La sonrisa del moreno es un poco burlona, pero para Zoro y desde su punto vista, Sanji es un hombre demasiado hermoso y refinado, él cual casi nadie puede tocar. Hermoso, fuerte, angelical, dulce, valiente, inteligente, amable...

—eres un hombre hermoso— los labios de Zoro tocan la frente del rubio con una suavidad que jamás imagino poder tener para con otras personas. El es tan tosco, rudo y mal hablado en sus formas, qué jamás esperaría ser delicado con otra persona.

—Zoro~...

Su nombre sale de aquellos rosados labios en un suave tono de voz. El peliverde solo espera mientras sigue sosteniendo a Vinsmoke de su cintura. Para Sanji, ¿todo este sentimiento que había comenzado a nacer aparte del deseo dentro de el era amor acaso?

Sus labios chocan al fin con los del espadachín, suaves y tentadores. Su lengua juguetona recorren los labios del peliverde logrando abrir su húmeda cavidad para entonces sus lenguas enredarse y jugar. Siente como el moreno lo atrae más a su cuerpo para frotarse entre ambos en especial sus crecientes erecciones. La forma en que se mueven ambos es intensa y el blondo no puede más que simplemente cerrar sus ojos, abrazar del cuello a su amante e intensificar el beso.

Y simplemente, Sanji acepta la realidad de lo que ha tratado de negar con mucha intensidad desde hace unos días... Esta enamorado del espadachín, el hombre que lo hace ver estrellas cada que lo besa y que le hace sentir mariposas en el estómago, el peliverde es el dueño y señor de sus pensamientos más sucios, románticos y eróticos.

Le gusta ese hombre.

«¿Debería de decirle que me gusta?» piensa el ojiazul mientras se aferra a la yukata del peliverde en aquel beso intenso que le hace sentir miles de cosas en su interior.

Si habla de más puede que la relación que tienen sea destruida. Vinsmoke simplemente tiene miedo del nuevo sentimiento que ha crecido en su interior. Es todo tan nuevo para él.

«¡Oh dios~ le había entregado todas sus primeras veces al espadachín!»

Aquel pensamiento lo golpeó como un balde de agua fría e hizo que jadeara con fuerza cuando las manos del morenos acarician sus nalgas.

“Zoro~ ahn~” gime contra la mejilla de Roronoa al sentir aquellas manos grandes tocándole. “Aquí no, marimo~” ruega el blondo entre los brazos del peliverde quien se encuentra algo perdido entre las caricias y besos del moreno.

—me la pones tan dura— responde el espadachín para luego morder el lóbulo de la oreja del rubio.

—serás...

Sanji no termina de hablar y es besado nuevamente con mayor intensidad.

—quiero verte en una bonita yukata y con el cabello largo— le ordena en un susurro.

—yo...

—habrá un festival más noche, te esperare afuera del palacio. ¿ te parece bien a las 8:00pm?

—Si~...

Y curiosamente, Sanji no podía negarle nada al moreno cuando se ponía caliente y lujurioso con él. Lo hacía sentir amado y deseado de una forma que jamás pensó que experimentaría. Todo su cuerpo reaccionaba al peliverde.

—quiero hacerte mío, quiero marcar tu bonita, suave y lechosa piel— besa las sonrojadas mejillas del cocinero y Sanji no puede más que derretirse al escucharlo. Su cuerpo tiembla lleno de deseo, ante lo que le espera en la noche.

—márcame todo~

—así me gusta — le susurra lleno de deseo al tenerlo tan cerca. Zoro deja de besarlo y simplemente se separa de él. —te veo más noche.

Sanji asiente y observa como el moreno se aleja con rapidez del lugar. El rubio se da un par de palmaditas en la mejilla mientras comienza a pensar en un plan para lucir bien esta noche, todo Wano estaría de fiesta y pues hay que aprovechar el momento. Vinsmoke siente vergüenza pero a la vez se siente emocionado por la ''cita'' con el marimo.

Entrada Principal del Castillo

8:00 pm

En el momento en que su único ojo de color almendrado se posó en el hombre rubio de cabellera larga frente a él, se quedó sin aliento. Carraspea un poco para salir por su propia cuenta del trance en el que se encontraba, traga fuerte y rodea varias veces al blondo mientras lo mira de arriba abajo. Esta precioso, demasiado hermoso y le gusta lo que ve.

Vinsmoke lleva puesto un yukata de color azul oscuro con patrones de flores amarillas, el obi de su cintura que se ajusta a la perfección de su cuerpo es de color verde, incluso lleva puesto unas medias tabi de color blanco con los getas de madera; en su mano lleva un pequeño bolso kinkacu de color naranja en conjunto con un abanico negro de flamas amarillas que combina con su hermoso yukata. Su cabello rubio está atado en un moño trenzado el cual lleva de adorno un kanzashi con diseño de mariposas hecho de oro y esmeraldas, además algunos flequillos que caían al costado de su rostro combinado con un largo mechón rubio en el lado izquierdo. Los ojos azules y brillantes adornados con espesas pestañas resaltan gracias a la vestimenta de Vinsmoke, además su maquillaje es sencillo que hace resaltar su belleza, sus mejillas solo tenían un poco de rubor rosa e incluso habían pintado sus labios en un tono rosa pastel no tan fuerte.

—te ves hermoso. — afirma el moreno mientras observa al rubio de arriba abajo. Lucia como toda una dama con esa vestimenta y por sus formas tan refinadas de actuar. Se ve precioso.

—gracias. —el rubio se voltea para no sentirse tan observado. — deberíamos irnos ya, marimo.

Los ojos azules se abren de sorpresa cuando es tomado bruscamente del codo para voltearlo y siente los delgados labios del espadachín sobre los suyos; Sanji tarda segundos en reaccionar, pero se aferra a la yukata negra del moreno mientras corresponde el beso que le ha sido robado. Las manos de Roronoa se posan sobre el obi del rubio mientras lo pega contra su cuerpo; sus bocas se saborean mientras sus lenguas juegan, la sensación es tan deliciosa que ambos sufrirían una erección allí si seguían con ese tipo de actos tan libidinosos donde cualquiera pudiese verlos.

—¡basta marimo~! — suplica el blondo entre los brazos del espadachín quien se encuentra preso de las caricias y sus besos.

—eres delicioso rubia — el peliverde se pasa la lengua por los labios mientras mira al hombre frente a él. Al rubio todo se le veía bien, lucia bonito o mejor dicho hermoso. Lo único que hace es provocarlo para quitarle la maldita ropa y hacerlo nuevamente suyo.

—serás tonto, marimo — replica el rubio, para luego sacar un pañuelo de su bolso kinkacu y limpiar las manchas de labial en los labios de Roronoa.

—sigamos. Y gracias.

El rubio asiente y sigue al moreno quien suspira; el espadachín de a bordo simplemente se sentía hambriento por el cocinero. Después de una caminata en silencio y de perderse varias veces debido a la mala orientación de Roronoa, al fin llegan a su destino tomados de las manos, con Sanji liderando el camino. El lugar del festival está repleto, todos están allí celebrando la derrota de Kaido; los pequeños puestos de comida, las coloridas luces, los fuegos artificiales, los juegos y las ventas de comida hacían del lugar mucho más ameno, en especial las sonrisas radiantes de su gente. Al fin después de tantos años de haber sufrido abusos, hambre y esclavitud, el pueblo obtuvo su tan amada libertad a un costo enorme de sacrificios.

El espadachín se detiene en un puesto de comida donde compran algún aperitivo para calmar sus estómagos vacíos. Charlan de forma amena sorprendentemente para ellos, sin tirarse ningún tipo de puyas para incitar a la lucha mientras disfrutan de su cita; minutos después sin querer escuchan con atención que alguien los llama a lo lejos.

''¡Zoro!'' el grito de Usopp se escucha a varios metros de donde está la pareja. ''¡Zoro te he estado llamando!'' grita con enojo el moreno de cabello rizado mientras se calma tratando de recobrar el aliento después de haber corrido demasiado.

Sanji asustado, termina de comer y tapa la mitad de su rostro con el abanico del mano para no ser visto.

—¿Qué pasa?

—bueno, es que… — Usopp se detiene en ese momento percatándose ahora de la presencia de la ‘’mujer’’ a lado de su amigo — ¿estás en una cita?

—pues si — responde molesto. Sostiene la mano del rubio que al parecer quiere salir corriendo para no ser descubierto. — ah bueno, es que Hiyori te está buscando para invitarte al festival.

El tirador de la tripulación no deja del mirar hacia la extraña mujer que evita ser observada.

Sospechoso.

—si la ves, dile que no puedo, ya tenía planes.

—está bien — Usopp mira a la mujer rubia y solo por curiosidad, pregunta: — ¿y quién es ella?

Tanto Zoro como Sanji se miran brevemente a los ojos al escuchar eso mientras un silencio un tanto incomodo se establece en el ambiente. ¿Cómo nunca se les ocurrió pensar en un nombre por si aparecía alguien de la tripulación? Bueno, es porque jamás pensaron en ello por andar de calenturientos.

¡Maldita sea su suerte!

¿Qué deberían hacer?

El sudor frio recorre el cuerpo de ambos con las neuronas de sus cerebros trabajando a toda máquina mientras piensan en una respuesta lo suficientemente coherente para satisfacer al de cabello rizado que los mira con curiosidad.

—mi nombre es Sora — contesta el rubio. Por suerte para Sanji había aprendido a modular su voz para sonar lo suficientemente convincente como una mujer cuando estuvo en la isla Momoiro. — Sora Akaashi.

—un gusto conocerla, Srta. Akaashi — Usopp hace una reverencia en respuesta ante tal noble dama. — ¿y cómo se conocen? Me gustaría escuchar esa historia.

Otra vez ese silencio incomodó.

—ella me ofreció asilo en su hogar — responde el peliverde mientras pega a Vinsmoke mucho más contra su cuerpo. — la salvé de unos bandidos y ella se ofreció a ayudarme.

—el sr. Roronoa es muy valiente además de un muy buen espadachín — afirma la mujer quien posa su mano sobre el abdomen de su acompañante. El rubio empieza una lenta caricia mientras responde con calma: —si no fuera por él, no estaría viva…

—así es — confirma el espadachín apretando con fuerza la cintura del rubio a su lado para luego deslizar su mano hacia las caderas en un toque más íntimo — y pues ella me brindo asilo por un tiempo.

A Usopp el comportamiento de ambos les pareció demasiado extraño, además de las raras caricias un tanto intimas que se daban entre ellos; a su parecer, la relación de ambos, iba más allá de ser salvador y víctima.

—¡USOPP! — los gritos de Nami y Chopper son de alegría al encontrarse con el moreno en la calle.

«¡Mierda!» es lo que piensan tanto Roronoa como Vinsmoke al sentirse tan frustrados de no poder marcharse de ese lugar. Y ahora con Chopper y Nami llegando podrían ser descubiertos de una vez.

—¡Oe Zoro! — grita el medico de abordo en su forma de reno quien llega corriendo con Nami sobre su lomo. — ¡Oe Usopp!

—Chopper, Nami — el espadachín los saluda con una sonrisa un tanto forzada, pero él simplemente estaba perdiendo sus estribos. Solo quería ir a una cita con el rubio sin ser interrumpidos.

—Hiyori está bus…

—Usopp me informo, pero como vez ya tengo planes — responde con seriedad dando a entender que no querría saber más del asunto en cuestión.

—entiendo — contesta la navegante quien no deja de ver a la mujer rubia a lado del moreno. Nami se baja de Chopper y este retoma su forma pequeña — pero Hiyori-san se veía muy entusiasmada por invitarte.

—declina su ofrecimiento por mi — responde el moreno a sus amigos — por ahora me retiro con mi acompañante. Le prometí que disfrutaría con ella el festival.

El trio miedoso observa a la pareja irse mientras analizaban la situación de como decirle a la heredera de Kozuki Oden sobre la negativa del espadachín en salir en una cita con ella.

Chopper olfatea el aire varias veces hasta notar un débil aroma que se le hace muy familiar, sigue olfateando y es allí donde nota algo extraño. Frunce el ceño y mira de un lado a otro buscando a alguien, pero no lo encuentra, no recuerda haberlo visto cerca ni mucho menos toparse con él.

—¿saben quién es la mujer que estaba con Zoro? — pregunta el menor de los tres mientras sigue olfateando el ambiente, sacude la cabeza y ve a sus nakamas.

Usopp y Nami se miran para luego responder con un encogimiento de hombros al médico.

—solo me dijo que fue una mujer que le presto asilo y se conocieron cuando ella estaba siendo atacada.

—es muy raro

—¿Por qué dices eso Chopper? — pregunta la pelinaranja con sus manos en la cadera.

—bueno, primero porque Zoro no es de relacionarse mucho con las mujeres y…

—¿y? — preguntan al unisonó el hombre y la mujer. A ellos no les gusta ser vidajenas, pero vamos, debes en cuando un buen chisme entre manos aviva el ambiente.

—bueno, es que el aroma que sentí no era el de una mujer.

El renito se ríe nervioso, esperando la reacción de sus nakamas. Los ojos cafés y marrones claros están desorbitados ante tal información.

—¡¿CÓMO DICES?! — aquel grito llama la atención de varias personas cercanas que caminan por el festival. La tripleta se mira por un instante y salen del camino para no llamar tanto la atención de los transeúntes, hasta llegar a un lugar tranquilo y menos concurrido.

—¡explícate Chopper!

—no des tantos rodeos — declara la mujer impaciente.

—¡si no lo dices, siento que moriré por la enfermedad de no enterarme del chisme! — declara el moreno agarrándose el pecho supuestamente sufriendo de dolor para darle mejor realismo a su drama.

—¡No te mueras Usopp! — grita el renito entre lágrimas abrazándose a una pierna del francotirador.

—¡suelta lo que sabes! — demanda la navegante. Este tipo de información vale una buena cantidad de beris, a lo mejor podría extorsionar a Zoro por una buena cantidad de dinero o cobrarle hasta 3000% de impuestos por todo el dinero que le debe; los ojos le brillan con malicia al pensar en toda esa cantidad de dinero.

—el aroma que sentí no era de mujer, sino de hombre.

—¿de quién? ¿lo conocemos? — preguntan a la vez al medico

—sí, el aroma pertenece a Sanji

''¡¿Ah?!''

''¡¿EH~?!''

El grito de la navegante y el francotirador resuena por todo el lugar como si fuera un eco a la distancia. Sus cuerpos están paralizados, sus bocas abiertas y los ojos desorbitados ante tal pieza de información; ni siquiera podían articular alguna palabra ante lo que acaban de escuchar por parte del médico de a bordo. ¡Mierda! Algo así jamás se les hubiese ocurrido; tantas preguntas se le estaban formulando en sus cabezas. No tenía sentido alguno. ¡Ellos son rivales! Se llevan pesado en todo y a veces ni se soportan, aunque si lo analizaban bien, últimamente no habían estado discutiendo mucho.

''¡Chopper! ¡Usopp!'' dice Nami en un suave tono de voz. ''Ninguna palabra de esto a nadie, bueno, solo a Robin. Ella puede ayudarnos con este tipo de misión'' el renito y Usopp asienten ante la orden de la mujer. ''Necesitamos toda la información que podamos recolectar de esos dos y saber qué tipo de relación tienen.''

El trio miedoso coloca sus manos en el centro y se miran entre los tres dando a entender que el espionaje iniciaría desde esta noche. Ahora solo faltaba explicarle la situación a la arqueóloga para que los ayudase.

El plan: EXPOSED! Da inicio esta noche.

Posada Sasaki

9:15pm

Por un momento el moreno había pensado que los descubrirían en su cita, pero no fue el caso. Por suerte para ellos, caminaron con total rapidez perdiéndose de la vista de sus nakamas y ya una vez lo suficientemente lejos, alquilaron un cuarto por esta noche para tener sus momentos de intimidad. Los labios del peliverde abandonan el níveo cuello del cocinero mientras lo tiene aprisionado contra la pared de la entrada a lado de la puerta; sus manos acarician la espalda y nalgas del rubio para luego tomarlo en brazos hasta llevarlo cerca del futón de la habitación. Una vez dentro del cuarto iluminado con la tenue luz de la lampara de aceite, el peliverde toma una botella de sake que se encuentra en una mesa y se sienta en el futón del suelo esperando y observando al hombre frente a él.

''Desnúdate para mí, rubia'' le ordena el espadachín para luego tomar un trago de ese licor que tanto le encanta. Sanji, un poco nervioso, deja el pequeño abanico negro y el bolso pequeño kincaku en el suelo. ''Hazlo lento, cariño. Déjame disfrutar de cómo te desvistes.''

El rubio asiente y siguiendo las ordenes empieza por el obi que cubre su cintura. Desabrocha la pieza y procede a desenvolver la ropa a su alrededor, una vez terminado lo arroja al suelo para entonces quitarse la yukata de fina confección que fue un regalo de O-kiku. Aquella pieza de tela de tan noble y carísima creación se desliza por la suave y tersa piel del cocinero dejándolo totalmente desnudo con sus tabi y geta puestos.

''Ven aquí, cariño'' ordena el moreno extendiendo su mano hacia el blondo quien se nota tímido ante la situación. Sanji acepta la mano del moreno y da unos pasos hacia su amante que le indica que se siente sobre su regazo no sin antes quitarse los geta. ''¿sabes lo sensual que te vez así sentado en mi regazo?'' pregunta Roronoa seductoramente mientras acaricia la blanca piel del cocinero.

—no… no lo sabía — responde el rubio más tímido que antes. Sus manos se posan sobre los hombros del moreno y observa los rasgos duros y masculinos en el rostro del espadachín.

—¿quieres algo de sake? — la sonrisa ladina del marimo hace estremecer al cocinero quien voluntariamente acepta la invitación.

—si — el blondo se remueve en su posición y sin querer, deja la creciente erección del moreno entre sus nalgas.

—eres travieso — afirma el moreno mientras toma un trago de sake y luego besa al rubio dándole de beber el licor.

Vinsmoke se estremece y no le queda de otra más que tomar el líquido caliente que hace que su estómago arda; de la comisura de sus labios se escapan gotas de sake que terminan deslizándose por su cuello y pecho.

—¡Ahn~! ¡¿Qué me haces?! — gruñe el rubio al sentir la lengua del espadachín recorriendo su cuello en busca de las pequeñas y escurridizas gotas de licor.

—no podemos desperdiciar el sake, cariño — declara excitado el peliverde. Su lengua se desliza desde el níveo cuello hasta el pecho y los pezones rosados del blondo que se menea y frota contra el cuerpo del más fornido.

Los labios del moreno se dedican a chupar y morder los tiernos pezones del rubio a su merced mientras sus manos no dejan de magrear las nalgas del rubio. Tan gordas, bonitas y perfectas que caben en sus manos.

Justo como a él le gusta.

''¡Zoro!'' gime el rubio mientras se frota contra el espadachín demasiado excitado ante la situación. Sus manos recorren el cabello verde corto de su amante mientras no deja de menear las caderas para frotarse mejor y sentir toda esa virilidad creciente entre sus nalgas rozándose contra su tierno y sensible agujero.

—tranquilo cariño — le susurra — disfruta de las sensaciones. Siente lo duro y grande que estoy entre tu culo.

El rubio se muerde los labios al escuchar sus palabras. Sus ojos azules no dejan de mirar el impasible rostro de Roronoa que, ante tal situación demasiado excitante, aguantaba su deseo demasiado bien.

—quiero quitarte esto — el blondo toca la yukata negra y espera a que Roronoa le conteste. Sanji desea sentir el calor de su cuerpo contra el suyo.

— entonces hazlo, rubia — afirma Roronoa seguido de una nalgada que hace que aquel culo tiemble ante el azote y le quede una marca — desnúdame.

Vinsmoke demasiado excitado para pensar se arroja contra el moreno en un beso demandante mientras sus manos rápidamente deshacen el nudo de la yukata de su amante descubriendo así aquel cuerpo marcado y tallado por el entrenamiento brutal de hace 2 años. Una vez teniendo la prenda totalmente abierta, se la quita y la arroja a un lado. El blondo no quería que nada de ropa le impidiese tocar la suave y caliente piel del espadachín que tanto desea. Los ojos azules del rubio se deslizan por aquel cuerpo tonificado y firme, su piel de bronce parece brillar en medio de las sombras danzantes de la habitación. Sus manos recorren el tórax del espadachín hasta llegar a su cuello, seguido acaricia sus mejillas las cuales acaricia con cariño.

—¿Qué pasa? — pregunta el moreno mientras toma las manos del rubio, besando las palmas de sus manos. Son suaves y muy bien cuidadas.

—nada — responde con un rubor pintando sus mejillas.

—cuéntame, cariño — el peliverde lo abraza ahora contra su pecho. Los dedos de Zoro acarician la espalda baja del cocinero mientras se coloca en mejor posición en el futón.

—es solo que te extrañé mientras estuve en Whole Cake — proclama con vergüenza. Gracias a dios el moreno no podía ver su rostro, se sentía demasiado expuesto con su declaración.

—también te extrañé — afirma el espadachín besando el hombro del rubio — no sabes, cuanto deseaba ir por ti, pero no podía dejar a la otra mitad de la tripulación desprotegida. Sabía que regresarías, rubia. Sabía que Luffy te traería a mi sin importar que, y aquí estas… en mis brazos nuevamente como debe ser y en donde perteneces, cariño.

Sanji se muerde los labios y se remueve en el regazo del moreno. El rubio levanta su rostro y sus ojos azules miran al único ojo del peliverde quien lo observa con cariño y deseo; los rosados labios del cocinero besan las mejillas de Roronoa y luego sus ojos.

—te quiero… — afirma el blondo para fundirse en un beso demasiado apasionado con su amante.

Vinsmoke se inclina y estira la mano para tomar el bolso kinkacu de dónde saca un tubo pequeño de lubricante del cual hace entrega al espadachín.

—y yo a ti, cariño — le corresponde el moreno después de separarse.

Sanji se muerde los labios y observa con cuidado como Roronoa destapa el pequeño tubo y echa una buena cantidad de gel en sus dedos. Las manos grandes y un tanto ásperas una vez en vez posadas en las nalgas del rubio procede a separarle las mejillas del culo y a untar el frio gel en su estrecha entrada; el cuerpo del blondo tiembla ante el contacto de los dedos de Zoro.

''¡Hm~!'' gruñe el rubio con sus caderas moviéndose de forma suave. ''¡Tócame más, por favor!'' ruega lleno de deseo al sentir como los gruesos dígitos acarician su agujero por unos minutos para entonces deslizarse en su interior. ''¡Ah si~!''

—eres muy codicioso — le sonríe con picardía el espadachín insertando un segundo dedo en el culo del rubio donde hace leves movimientos circulares para ir abriéndolo poco a poco para él. — ha pasado un tiempo desde que me tuviste en tu interior. — el de ojo almendrado besa los labios y hombros del rubio en su regazo.

—sí, pero…

—¿pero qué? — el moreno mordisquea los labios rosados que tanto le encanta saborear mientras sus dedos no dejan de acariciar y jugar con el apretado agujero de su amante.

—me tocaba pensando en ti — responde el cocinero. Las lenguas de ambos se enredan mientras Roronoa inicia movimientos lentos de meter y sacar. — ¡Agh!

—¿Cómo te tocabas? — riega un montón de besos sobre el níveo cuello del cocinero; sus gruesos dedos ahora tres, inician movimientos rápidos en el interior del rubio. — cuéntame, cariño. — le lame los pezones. Sus erecciones se frotan ante la lujuria que va invadiendo sus cuerpos.

—me daba placer a mí mismo tocando mi polla y mi culo a la vez — gime cuando siente varias nalgadas con fuerza en su culo y combinado con los dedos en su interior follandolo ahora, era demasiado exquisito.

—¿ah sí? — el moreno lo muerde en el hombro y en el lóbulo de su oreja. Sus dedos no dejan de follar ese apretado culo que tanto le encanta disfrutar — ¿Cómo lo hacías, cariño? Cuéntame cómo te dabas placer.

—primero imaginaba que te besaba — responde el blondo. Sus brazos rodean el cuello del peliverde, se ven a los ojos y luego se besan de una forma voraz y lujuriosa.

— dime más, cariño — el moreno riega besos por el rostro, cuello y hombros de Vinsmoke para entonces mamarle los pezones ya duros.

—y luego pensaba en como lo metías en mi interior — el blondo gruñe al sentir como los dedos de su amante abandonan su interior. Lo había estado tocando delicioso y ahora le hacía falta; en cambio, el peliverde coloca sus manos en la cintura de su amante.

—hazlo, mete mi verga en tu interior.

El cocinero de a bordo traga fuerte y toma el prominente miembro entre sus dedos al cual acaricia con vehemencia; riega un poco de lubricante sobre ese miembro de buen grueso y lo deja lo suficientemente húmedo para la penetración. Roronoa desliza las manos de la cintura hasta las nalgas separando las mejillas de ese culo gordo y hace que el dulce rubio contonee las caderas alineando así el miembro viril contra su entrada anal. Poco a poco y con su agujero estirándose debido a la cabeza bulbosa del glande del moreno, Sanji gime y baja poco a poco hasta que todo ese falo quede en su interior sin problemas.

—¡tan apretado, rubia! — gruñe el moreno. Sus dedos se clavan la carne suave de ese culo hambriento mientras rota sus caderas para acomodarse mucho mejor en su interior; se siente estrecho y caliente, tan bien recibido.

—y tú eres muy grande — gruñe Vinsmoke mientras mueve las caderas de un lado a otro para acomodar la enorme polla en su interior.

—y a ti te gusta así — le responde burlón. — ahora móntame, cariño. Déjame ver como tomas tu placer…

El cocinero se muerde los labios e inicia con movimientos suaves. Poco a poco va a agarrando el ritmo mientras observa al espadachín debajo de él. Sus manos grandes lo sostienen de la cintura, su cuerpo moreno cubierto con algunas gotas de sudor que solo aumentaban su lujuria; Sanji totalmente excitado empieza a rebotar sobre aquella verga que lo llena y hace sentir bien. Sus labios se abren y dejan salir gemidos de placer, sacude las caderas con fuerza y le exprime la polla al espadachín con su culo. A Vinsmoke le encanta, apoya sus manos en su pecho mientras sigue montando con rapidez y dureza, aquel miembro toca deliciosamente su próstata provocando que incluso su propia virilidad suelte liquido preseminal; el moreno al ver aquella verga gorda y de cabeza rosada toma el falo y lo masturba al ritmo que tiene su amante mientras lo monta.

—no seas tan rudo con mi verga marimo — gruñe el blondo sin dejar deslizarse de arriba abajo por la polla del espadachín. — ¡Agh! ¡Ahn~! ¡dame más!

—pero te gusta rudo, cariño — el moreno le aprieta la polla con un poco de fuerza hasta hacerlo gemir —móntame más fuerte.

Y Vinsmoke simplemente obedece al moreno. Su ritmo es muy rudo y rápido ahora con la ayuda del moreno que lo sostiene de las caderas; su culo se aprieta más alrededor de aquella verga que lo estira tan delicioso, escuchar a su amante gruñir de placer es música para sus oídos.

—¿así te gusta? — pregunta el blondo lleno de lujuria. Sus caderas se sacuden de un lado a otro y lo monta con rudeza; su lengua recorre sus labios en un movimiento sensual mientras se acaricia y aprieta los pezones y la polla.

—así me encanta, cariño — responde extasiado el peliverde. Sus grandes manos abofetean el culo gordo hasta dejarlo rosado. —déjame verte con el cabello suelto.

El blondo le sonríe y seductoramente suelta su cabello de doradas hebras, arroja el adorno kanzashi de mariposa al suelo mientras observa al moreno seductoramente sin dejar de cabalgarlo con rudeza.

—¡te ves tan malditamente hermoso! — gruñe Roronoa lleno de pasión ahora embistiendo con mucha más fuerza en el interior de su amante; verlo con el cabello suelto lo había puesto caliente. —voy a follarte tan duro cariño — afirma el moreno. Sentía un hambre por poner al blondo sobre sus manos y rodillas, envolver ese cabello en su puño y follarlo en esa posición hasta dejarle el culo bien cremoso. Aunque para Zoro la posición no importaba siempre y cuando pudiese hacerlo suyo.

Sosteniendo con fuerza al cocinero, el espadachín acuesta al rubio en la cama. Sanji abraza a su amante con brazos y piernas para no dejarlo salir de su interior mientras el moreno lo folla con rudeza contra el futón. El peliverde aprieta su mandíbula mientras embiste con dureza y pasión al rubio, los gemidos de los amantes se apoderan de la habitación mientras se miran a los ojos. Los cuerpos sudorosos, el sonido de chapoteo, los besos húmedos de lengua hacen que el moreno sienta mucha lujuria.

''¡Oh, cariño!'' gruñe Roronoa con los ojos cerrados mientras se siente perdido en el placer. Su polla se desliza rápidamente de adentro hacia afuera mientras folla a su amante quien gime lleno de deseo. ''Voy a llenarte de mí esperma'' afirma el moreno desenvolviendo las piernas de alrededor de su cintura y llevándolas hasta el pecho del rubio para aumentar la intensidad de la follada.

—¡Te amo Zoro! — grita Sanji en medio del éxtasis cuando está en pleno orgasmo con todos los embistes que ha recibido su próstata. —¡TE AMO!

Roronoa gruñe y aprieta la mandíbula mientras observa ahora al blondo con su rostro sonrosado, sus ojos azules entreabiertos, los labios hinchados de tantos besos en conjunto con su hermoso cuerpo brillante y sudoroso debido al acto amatorio. Los embistes del espadachín hacen mella en el interior del rubio, provocando que la polla del blondo pulse mientras chorros de esperma manchan su abdomen debido al orgasmo; mientras tanto, el moreno sigue bombeando en su interior sin parar hasta que al fin el espadachín llega a la cúspide del placer y lo rellena con su esencia cremosa. Vinsmoke gime al sentir el esperma en su interior llenándolo, abraza al moreno y lo atrae contra su pecho.

Zoro inmóvil sobre el rubio, besa el pecho del blondo y luego su barbilla en una dulce demostración de afecto. Se reincorpora y observa al cocinero unos momentos, ambos buscan recobrar el aliento después de haber hecho el amor.

—¿me amas? — pregunta el moreno con seriedad.

El cocinero de abordo se muerde los labios mientras se pregunta si debería ser honesto con respecto a lo que siente por el moreno. El de ojos azules nota la seriedad del peliverde y toma una de sus manos para empezar una lenta caricia.

— te amo, marimo.

La sonrisa que se forma en aquel rostro de duras facciones hace que el corazón del rubio lata desbocado, sus mejillas se tiñen de rojo ante la mirada del peliverde quien para su sorpresa besa la palma de su mano.

Roronoa feliz de escuchar aquello decide responder para que el rubio no se quede con las ganas de escuchar lo que al igual que él, tanto desea: — también te amo Sanji.

Ambos se miran a los ojos y de los ojos azules brotan algunas lágrimas de felicidad.

Zoro sonríe al ver al rubio un tanto sentimental pero igual lo besa hasta robarle el aliento. El blondo lo abraza y sonríe internamente de felicidad, por alguna razón sentía que ahora todo estaba bien, se sentía pleno en su mayoría.

—cuando sea el momento se lo diremos a la tripulación — comenta el espadachín entre besos con su amado.

—¿Cómo crees que tomen nuestra relación? — el cocinero acaricia la espalda de su ahora novio mientras no dejan de tocarse y acariciarse.

—estoy seguro de que lo tomaran bien — se ríe un poco burlón — aunque si les sorprenderá que estes conmigo.

—¡no te burles marimo! — le gruñe Vinsmoke quien le da una nalgada al moreno.

—¡ouch! — le gruñe el peliverde. —mas cuidado con mi trasero rubia.

—tu me dejas el culo rojo, no tienes derecho a quejarte.

—es que eres muy tentador — el moreno lo mordisquea en el hombro para luego besarlo.

Ambos amantes se ríen mientras hacen bromas entre ellos. En medio de la penumbra en la habitación los ojos llenos de amor por parte de ambos brillan deseosos, en especial ahora que no tiene nada que ocultar entre ellos.

Se aman y se desean, al fin y al cabo, es todo lo que importaba en ese momento para ellos.

Ɀ♥FIN♥Ȿ