𝙋𝙧𝙤𝙡𝙤𝙜𝙤: 𝕷𝖆 𝖑𝖔𝖈𝖚𝖗𝖆 𝖉𝖊 𝖚𝖓 𝖆𝖒𝖔𝖗 𝖎𝖓𝖈𝖎𝖊𝖗𝖙𝖔
Suena la campana de una escuela primaria, marcando el inicio del receso, con eso también se empiezan a escuchar pasos a montones de niños pequeños por el pasillo, sin embargo habría un niño en particular el cual,
pasando corriendo siendo perseguido por algunos niños, parecían querer hacerle daños, aun que la persecución no duro mucho, puesto a que el castaño terminaría chocando contra alguien, cayendo al suelo sentado,
al mirar con lo que habia chocado el joven castaño, se encontró con una larga cabellera roja carmesí siendo de una niña que en esos momentos le daba la espalda, en segundos la chica se dio la vuelta para ver al joven
encontrándose por algunos segundos con una mirada sin vida alguna, que lentamente empezó a iluminarse de aquella vida que hace momentos le faltaba. agachándose y ofreciendo su mano al joven castaño que estaba en el suelo,
este miraría algo embobado a la chica por un momento, para despues mirar su mano y lentamente poner su mano sobre la de ella, aceptando la ayuda de la chica, casi al instante un latido se hizo presente, solo siendo escuchado por la chica,
siendo su propio corazón el cual empezó a latir con fuerza mientras sostenía la mano del castaño mientras este mismo se levantaba.
???: g-gracias, uhm, ¿como te lla-?
Actuando nervioso en un principio, rápidamente se asustaría al escuchar como los pasos se acercaban, al voltear la mirada vio como un grupo de niños de un grado superior a el estaban enfrente de ambos.
El chico se ve asustado rápidamente, tratando de retroceder, pero en esos momentos seria rodeado por los brazos de la pelirroja como si tratara de protegerlo, esto ocasiono que este pequeño castaño se sonrojara.
Sin embargo lo que no noto era como la chica estaba mirando a los chicos con intensiones sangrientas, era tal la violencia que emitía que los niños se echaron a correr como si sus vidas dependieran de ello, aun que esa ultima parte era seguramente verdad.
???: ¿uh? ellos, ¿se fueron?
Pareciendo confundido este solo levantaría la mirada hacia la chica, mirando como esta tenia un semblante tranquilo, esta bajo la mirada y le daría una sonrisa tranquilizante, el chico mirándola empezaría a sonrojarse un poco.
Bajando la mirada, el chico no habia notado como la sonrisa de su “salvadora” se distorsionaba un poco pareciendo una risa un poco degenerada.
???: mu-muchas gracias senpai
Esas palabras habían ocasionado que una sonrisa peligrosa para una niña apareciera, empezando a babear, sin embargo el sonido de las bocinas escolares se hicieron presentes y a diferencia de lo habitual se escucho una voz femenina aniñada que empezó a hablar.
???: presidenta, presidenta despierte
Tras esas palabras, el lugar empezó a moverse de un lado a otro como un terremoto, debido a este movimiento la chica termino cayendo al suelo de la escuela, en ese momento la chica pelirroja levantaría su cabeza de un escritorio del cual estaba descansando hace unos segundos atrás.
Desorientada, esta miraría el lugar en donde estaba notando que estaba en la sala de una de juntas de apariencia victoriana, volteando a ver quien era la que le habia llamado, mirando una chica peliblanca bastante pequeña la cual estaba mirándola con unos ojos impasibles.
???: ¿koneko? ¿que hace aquí?
Pregunto aun algo adormilada mientras se endereza en su asiento.
Koneko: Buchō, esta babeando
La pequeña peli blanca le mencionaría ese detalle, señalándolo con su dedo la cara de la pelirroja, la cual nota eso y se lo limpia con su brazo rápidamente avergonzada de eso.
Koneko: de nuevo estaba soñando con ese chico? es una pervertida
Lo decía con poca emoción replicándole eso para despues dejar unas notas en su escritorio, las cuales ocasionaron que la pelirroja esbozara una sonrisa larga y perversa ante la información que se encontraba en esas paginas.
???: muy bien, incluso añadiste esos detalles que te pedí
La saliva lentamente bajaba de su boca mientras revisa mas esas hojas, encontrándose datos de medidas muy sugerentes, incluso ocasionando que humo y algo de sangre baje de su nariz.
Koneko: usted es una pervertida, Buchō, señorita rías
Tras esas palabras la chica de pelo rojo regresaría a su asiento y se giraría hacia una foto en la cual estaba un joven de pelo castaño y ojos miel de unos 12 años, tomando la foto entre su manos, acariciando la parte de la cara del joven castaño, mientras sus pupilas se vuelven corazones
Rias: una vez que termine con ese estúpido compromiso en el que me metieron, volveremos a estar juntos, mi issei
La mirada de la pelirroja lentamente se volvieron corazones carmesí, sin embargo en ese momento una alarma en el escritorio de la pelirroja se haría sonar, llamando su atención.
Rías: oh, ya es hora que mi amado despierte
Trasaquellas palabras acerco su mano a la alarma para apagarla, cubriéndola por completo con su mano, al está ser retirada se vio que ahora el joven castaño que la peliroja, amaba empezando a despertar,levantandose de la cama sin más que solo pants, dirigiéndose a su armario y abrirlo, sacando un uniforme y empezar a cambiarse, colocándose ese uniforme aún que se veía algo maltratado.
Issei: otro días más de escuela...
El castaño por un momento vio sus mangas,tenían algunas punteadas de agujas y parches, parecía que llevaba rota un tiempo, puesto a qué el patrón seguía por todo el uniforme de la escuela.
Issei: y otro problema que afrontar
Pareciendo desanimado, el joven tomaría su maletín y saldría de su cuarto para bajar a la primera planta, encontrándose con sus padres en la mesa esperándolo para la cena.
Issei: buenos días mamá, buenos días papá
Saludo el joven castaño a sus padres antes de sentarse en una de las sillas.
M Y P: buenos días issei
Ambos padres saludaron con calidez a su hijo, mirando como este tomaba asiento y en la televisión pasaban unas noticias.
Reportera: hoy a las 8:30 de la mañana, un grupo de jóvenes fueron encontrados muertos en un callejón, parece ser que estos fueron atacado por un grupo de delincuente.
Mientras la reportera habla sobre el suceso, de alcanza a ver qué parte del uniforme de los afectados, era parecido al de el castaño, este tragó saliva, puesto a qué los reconoció.
Issei:(esto no es bueno, eran los chicos que me molestaron ayer, espero que no me relacionen a sus muertes.)
El joven castaño parecía afligido y preocupado de lo que pudiera pasar o como la escuela se lo podríatomar, el sería el principal sospechoso,a pesar de eso, su madre y su padre pondrían una mano en cada uno de sus hombros para reconfortar lo.
Algunos pocos minutos después.
El joven castaño estaba saliendo de su casa, caminando directamente a su academia, al llegar a la entrada, pudo sentir algunas miradas juzgadoras, el joven parecía bastante desanimado.
A pesar de eso, un palmada en su espalda ocasionó que se exaltara, volteando a ver a quien le proporciono esa palmada, encontrándose con un chico calvo seguido de uno de lentes.
???: Hey Issei, ¿por qué la cara larga?
Preguntaría el chico calvo con una leve sonrisa,un poco nervioso mientras a su lado, el chico con lentes compartiendo la misma expresión.
Issei: hola Matsuda, Motohama
Saludaría con una leve sonrisa un poco más feliz por ver a sus amigos.
Motohama: escuchamos lo de las noticias, tranquilo, sabemos que no serías capaz de eso amigo
Matsuda pone su brazo en su nuca y se lo empieza a llevar entre las miradas mientras Motohamacamina a su lado, mientras está escena se llevaba acabo, un poco más atrás, rías miraba al trío con una leve sonrisa, escuchando como algunas voces de los demás estudiantes murmurando cosas,
ocasionando que está voltee a verlos con una mirada fría, generando que todos cerrarán la boca de forma abrupta.
Rías:(estos inútiles no conocen nada de mi inocente castaño, ninguno lo merece... Aún así, perdón por ocasionarte estos problemas mi amado, pero era algo que debía hacer.)
Pensaba la pelirroja, sus pensamientos algo trastornados se reflejaron en un pequeño corazón en sus ojos mientras miraba a la razón de su obsesión, pero en ese momento, las bocinas de la escuela seenciendeny empiezan a transmitir un mensaje
???: Se le pide a la señorita rías que vaya al consejo estudiantil en este momento
Sabiendo lo que vendría, miraría hacia el techo, procediendo a caminar hacia la sala del consejo estudiantil.
Una vez estando al frente de la puerta del consejo, Rias abriría la puerta y rápidamente haría a un lado su cabeza dejando que un cuadro de ajedrez saliera volando a su lado y se estrellara contra la pared detrás de ella.
Rías: te has vuelto muy explosiva Sona
En un tono serio miraría hacia la chica que estaba en el escritorio, la cual estaba jadeando de la ira.
Sona: no me digas explosiva... Maldita loca, que fue lo que le hiciste a esos estudiantes?!
Apuntando a la pelirroja con rabia y con una vena saliendo de su frente.
Rías: ¿De que hablas Sona? ¿De que estudiantes hablas?
Empezaba a preguntar la pelirroja mientras caminaba a tomar asiento enfrente de Sona, sonando creíble mente confundida de lo que Sona la estaba acusando.
Sona: no quieras verme la cara rías, se perfectamente que tú lo hiciste solo por que se metieron con ese chico castaño.
El odio de la chica de pelo negro en forma de hongo era notoria, sin embargo la pelirroja parecía imposible ante la ira de la presidenta del consejo estudiantil.
Rías: ¿y tienes pruebas?
Esas palabras hicieron reaccionar a Sona, su ira la había cegado por completo y no había podido pensar en eso, haciendo que haga sus manos en puños y los apretara con fuerza.
Rías: si ya acabaste, tengo que irme.
Con seriedad y elegancia, está se levanta de su asiento y empieza a caminar a la salida de consejo.
Sona: algún día...
Esas palabras hicieron que rías se detuviera en seco antes de salir de la oficina.
Sona: te detendré rías, obtendré pruebas y detendré está locura.
Rías voltea ría a ver a Sona con una mirada muerta, sosteniendo con fuerza la parrilla y lo aplasta en su mano, para después soltarlo, caminando afuera jalando lo un poco para que se empiece a cerrar mientras mueve los labios diciendo algo.
Rías: no lo conseguirás.
Tras esas palabras la puerta del consejo se cerraría dejando el lugar en silencio.
Volviendo a abrir unas puertas la pelirroja volvería a su lugar, el club del ocultismo de la academia, entrando y cerrando las puertas está procedería a subir al segundo piso y dirigirse a una ventana, en dónde al mirar afuera de esta, se encontraría con ese castaño junto a sus amigos,
teniendo una sonrisa pervertida al concentrarse en el, sin embargo, rápidamente cambiaría su expresión a una calmada cuando vio que el castaño voltea ría a verla, la expresión del joven por un momento sería de alegría, pero rápidamente empezó a desanimarse y volverse dudosa,
esto provocó desesperación en rías puesto a qué ese amor enfermizo le pedía a gritos que se lanzará, pero ella sabía que aún no podía, hasta que escucho al castaño hablar.
Issei: SENPAI
El grito y el pronombre que le dio el joven hizo que la pelirroja apretada tanto el marco que lo termino rompiendo, usando su fuerza de voluntad para evitar caer en tentación tan rápido, claramente por la distancia nadie notaria lo que habia hecho con el marco.
Issei: LE JURO, QUE NO FUI YO QUIEN LO HIZO, yo-
Antes que el intento de explicación pudiera servir para algo o siquiera ser completado, seria interrumpido por la pelirroja.
Rias: no es necesario, se perfectamente que no serias capaz de eso
Las palabras de Rias eran sinceras y calmantes, aun que claramente escondían dobles intenciones, a pesar de eso el joven castaño solo pudo sonreír de verdadera felicidad ante la chica, sin saber que era ella la que estaba provocando su amargura pero no pudo hacer mas al ver como esta volvía adentro de su edificio,
cerrando las ventanas, mientras el chico parecía un niño pequeño al cual sus padres felicitaron sus amigos notaron curioso unas pequeñas marcas en la ventana, pero suponiendo que era por la edad del edificio decidieron restarle importancia, sin embargo para los que estaban dentro del edificio no pudieron no restarle importancia,
esto debido a que casi en cuanto cerro la ventana, la joven pelirroja empezó a jugar consigo mismo con imágenes mentales muy sugerentes del castaño, todo lo que su retorcida mente podía darle.
???: ¿no deberíamos decirle algo?
Un chico rubio con el uniforme masculino de la escuela preguntaría a las 2 chicas que estaban notoriamente incomodas en la sala del edificio.
¿¿¿: no Kiba, es mejor que no la interrumpas, solo trata de distraerte.
Una chica de pelo negro y una cola de caballo que le llegaba casi hasta los pies y un moño naranja, con el uniforme femenino de la escuela, al mismo tiempo, Koneko solo tomo unos auriculares y se los coloco para evitar el ruido, sin embargo un grito de placer junto con el sonido de la campana del fin del receso,
mientras el cielo pasa de azul a naranja, junto con los pasos de los alumnos saliendo de la academia, entre ellos el castaño el cual caminaba a su hogar, pero mientras camina, Koneko lo seguiría entre los arbusto, la caminata siguió hasta que llegaron a un puente peatonal, el chico se recargo en la barra de los puentes,
suspirando el decepción, un poco triste.
Issei: esto va a ser un problemas, si no hayo la forma de detener los asesinatos todos creerán que soy yo, esto complicara a mis padres si no hago algo.
Pasando ambas manos a su cabeza, en especial sus costados mientras mira abajo a la calle, pasando sus manos hasta su nuca en donde las junta, sin embargo escuchando unos pasos acercarse con lentitud, junto a ellos una voz femenina bastante tímida.
???. emmm, disculpa, ¿tu eres Issei?
La voz femenina exalto al chico el cual lentamente gira a verla, encontrándose con una chica de pelo negro y ojos violetas, parecía ser tan inocente y tener una legitima preocupación hacia el castaño.
Issei: si, soy yo, ummmm, ¿pasa algo?
Hablando de forma educada, nerviosa y algo temeroso de que la chica se pusiera un poco agresiva o lo acusara de ser el asesino de alguno de los estudiantes que tal vez resultara ser su hermanos, el chico se hace un poco hacia atrás.
???: Soy Yuma amano, escuche lo que estabas hablando acerca de los asesinatos que han estado pasando y me gustaría ayudarte con tu intento de detenerlo.
La chica se acerca a el y extiende su mano, tratando de darle confianza al castaño mientras lo mira a los ojos, mostrando que hablaba en serio y dando una leve sonrisa de calma, ese gesto ocasiono un leve sonrojo en el castaño y acerca su mano a ella para sostener la de ella.
Yuma : no te preocupes, puedes confiar en mi, solo necesito una cosa
Ante el tono amable de la chica, el chico se sintió un poco cautivado, pero al mismo tiempo preocupado, el chico parecía un poco desconfiado, pero estaba dispuesto a aceptar cualquier cosa para acabar.
Issei: ¿Qué cosa?
La chica puso sus 2 manos en la de el como si fuera para que le preste atención, lo cual consiguió, encontrándose con los ojos de esperanza del castaño ante la situación.
Yuma : Me gustaría que fueras mi novio, así, podre ayudarte con tus testimonios
La petición tomo de sorpresa al chico, sin embargo las razones le son suficiente para una situación así.
Issei: Gracias, acepto.
Con una sonrisa alegre, junto a una sorpresa para la pelinegra, junto a un rubor en sus mejillas, al sentir como el castaño la abrazaba en una señal de cariño y alivio, lentamente la chica corresponde el abrazo, mientras ambos se abrazan, una cabellera canosa sale de entre los arbusto viendo la situación con una cara neutra.
Koneko:(Buchō va a enojarse)
Tras eso la pequeña chica se alejo un poco mas hasta que pudo crear un circulo de magia, el cual la transporta hacia la oficina de Rias.
Rias: oh, Koneko, volviste, dime ¿Cómo se encuentra mi amado?
Hablando de forma amable y cálida mirando a la pequeña chica de pelo blanco, sin embargo, esta iría muriendo lentamente mientras escuchaba el informe de la peliblanca, empezando a quebrarse, llegando a poner sus manos enfrente de ella, entre lazando sus dedos entre si.
Rias:así ... que hizo su movimiento... aprovecho la situación para acercarse a mi Issei y quitármelo...
Las palabras que decía en murmullos parecían frías mientras sostiene sus manos enfrente de ella y sus ojos eran cubiertos por su cabello, mientras la pequeña chica la miraba bastante incomoda por la situación, hasta que decidió interrumpir
Koneko: Buchō, sinceramente cre-
El intento de dialogo de la niña fue detenido abruptamente por un estruendo adelante de ella, este mismo alerto a los otros 2 en el edificio, los cuales dieron a notar su presencia abriendo la puerta de la oficina para encontrarse con que koneko, se habia alejado ylacia sentada en el suelo,
mirando incrédula adelante de ella, puesto a que la presidenta habia aplastado a la mitad el escritorio que estaba usando, levantando lentamente el puño sin heridas mientras un aura carmesí oscura la rodeaba.
Rias: esa perra... prostituta, suripanta, UNA CUALQUIERA.... ¡UNA GOLFA ARRASTRADA!
Esta, con la misma mano con la cual golpeo el escritorio, lo tomaría con fuerza y de un aventón saco ambas partes fuera del lugar, atravesando las paredes de maderas hasta llegar a la de ladrillos terminando en la creación de un agujero y la caída de varios arboles que estaban por ahí,
los del club miraban con sorpresa lo acontecido, habiendo sido la primera vez en ver a Rias perdiendo los estribos de esta forma, en este momento la pelirroja estaba mirando hacia el hoyo dándole la espalda a los recién llegados, caminando lentamente hacia este agujero, mirando hacia el horizonte con los puños cerrados y apretando.
Rias: me quito mi lugar como su primera y única novia... me quito el abrazo y la felicidad que se supone que tendríamos al ser pareja... y ese abrazo... ERA MIOOO
El aura de la pelirroja estallo junto al grito que dio, haciendo que su cabello se elevara mientras su ojos se inyectaban en sangre y rabia, la presión e instinto asesino junto a una sensación de depredadora que emanaba ocasiono que la pequeña canosa se alejara de ella gateando, quedando a un lado de las piernas del rubio,
aterrada, al igual que los otros 2, en un momento, Rías solo giro la mirada hacia sus compañeros, haciendo que los 3 dieran un salto del susto al verla.
Rias: quiero que se preparen los 3, vamos a ir por esa puta cuerva y nos haremos cargo de ella, lamentara el día en el que se metió con lo mío.
Cada palabra fue soltada con veneno y rabia, pero el rápido asentimiento y retirada del trio le dio un momento a Rías para respirar y calmarse un poco, para mirar al cielo y disminuir la intensidad de su aura.
Rias:(no te preocupes mi amado, te salvare de esa ramera y finalmente podremos estar junto, sin importar que)
En los pensamientos de la pelirroja se distinguió la figura del castaño, el cual corría hacia ella en un abrazo de afecto y en búsqueda de seguridad, cosa que finalmente logro calmarla.
--FIN DEL PROLOGO--