Miradas indiscretas

Summary

Las miradas dicen más que mil palabras. Midoriya y Bakugou eran la prueba de ello... Desde que lo salvo hace años de unos perros, Midoriya ha estado enamorado en secreto de Bakugou, su mejor amigo de la infancia. Nunca se había atrevido a confesarse por miedo al rechazo y desde que empezaron a llevarse mal, descarto esa idea totalmente. Midoriya cree que Bakugou lo odia y que jamás se fijaría en él, pero... Las miradas que Bakugou le lanzaba cuando él no se daba cuenta no decían lo mismo. Él también lo miraba cuando Bakugou no miraba. Ambos se lanzaban miradas bastante indiscretas, de las cuales ninguno se percataba. Ninguno se atrevía a dar el paso y se negaban a ello, pero... ¿Ocurrirá algo que los haga dar el paso? ¿Alguno de ellos superara el miedo y se confesara? ¿O seguirán lanzándose miradas indiscretas, sin decir nada?

Status
Complete
Chapters
30
Rating
n/a
Age Rating
16+

1. Deku

¿Por qué los sentimientos eran tan complicados?

¿Por qué era tan difícil expresar tus sentimientos?

Ojala supiera la respuesta…

—¿Deku?

Vuelvo a la realidad al escuchar que me llaman.

—¿Qué?— pregunto desconcertado, mirando a las personas frente a mi.

—¿Estas bien? Estabas distraído— cuestiona, Ochaco.

—E-Estoy bien, solo estaba pensando.

—¿En que estabas pensando?—pregunta, Iida.

—E-En n-nada importante — murmuro, nervioso.

No podía decirles la verdad. No podía decirles que lo que ocupaba mis pensamientos era una persona. Más específicamente la persona que se sentaba a dos sillas de mi.

Katsuki Bakugou

O como yo lo llamaba,Kacchan.

La persona dueña de mis pensamientos y mi corazón.

No sabría explicar como es que me enamore de Kacchan. Lo único que se es que lo amaba desde que tengo memoria. Desde que éramos pequeños y me salvo de unos perros, mi corazón empezó a latir con fuerza por él.

Lo peor es que estaba seguro de que él jamás me correspondería, ya que me odiaba. Por eso es que jamás podría confesarle mis sentimientos.

—Oye, Deku, vamos al comedor, ¿te vienes?

—Si, claro.— Me levanto y salimos de clase.

Al llegar cogemos la comida y nos sentamos.

—Deku, ¿puedo preguntarte algo?

—Dime.

—¿Te gusta alguien?

Me atraganto con lo que tenia en la boca.

—¿Q-Que? ¿P-Porque lo preguntas?

Era imposible que hubiera descubierto de quien estaba enamorado. Es imposible…

—Es que te veo más distraído de lo normal y muchas veces te quedas como en las nubes, pensando. Y he pensado que tal vez estabas así porque pensabas en la persona que te gusta.— explica, Ochaco.

Me quedo de piedra. ¿Cómo había podido…?

¿De verdad era tan obvio?

Tengo que disimular más o sospecharan.

—N-No, no me gusta n-nadie.— miento.

—Entonces, ¿Por qué te quedas siempre como en las nubes?— pregunta, Iida.

—E-Ehh, nada importante, solo algo personal, no tenéis que preocuparos.

En ese momento me acuerdo.

—Ah chicos, lo siento, tengo que irme. Tengo que hablar con el profesor Aizawa de una cosa. ¡Nos vemos luego!— Me levanto y me dirijo rápidamente a la puerta.

Iba tan rápido y tan distraído que no vi quien iba entrando, por lo que acabamos chocando y cayendo al suelo.

—Auch…— me quejo, sobando mi cabeza.

—¡¿Se puede saber a donde miras?!—grita la persona delante de mí.

Me tenso.

Mierda.

Esa voz…

La reconocería en cualquier parte.

Tranquilízate Izuku, no puedes mostrarte débil.

No delante de él…

Poco a poco empiezo a subir la cabeza.

—¡TE VOY A MA…— se calla de golpe al unir nuestras miradas—. Tu…

Me sonrojo por su mirada.

—L-Lo s-siento Kacchan. N-No era mi i-intención. T-Tenia prisa y n-no te vi.— tartamudeo, muy nervioso y sonrojado.

Tch, déjalo, pero mira por donde vas la próxima vez.

Asiento.

—¡Si! Gracias Kacchan.— me levanto y salgo rápidamente de allí.