KILL BILL - Sesshomaru & Toran

Summary

" Prefiero ir al infierno que estar sola " • AU Moderno • Leer etiquetas de advertencia. • SesshKag contenido • SesshXToran Contenido • Inspiración en Kill Bill (Canción de Sza) como mencion de la película del mismo nombre. Pd/ Toran es un personaje femenino que tuvo su aparición en el anime, es la líder de los gatos Leopardo.

Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Mi memoria fotográfica a veces me sorprende con todos los lujos de detalles que logró capturar. A veces siento que estoy volviendo a sentir el momento. Como si estuviera presente ahí.


Era un 27 de Noviembre. Otoño.

Soy yo jugando con mis pies mientras espero. No, mas bien, esperamos.

Ese día tenía pinta de lluvia, lluvia gélida. Siento como caen las pequeñas gotas de llovizna en mi rostro. Delante de nosotros hay una fila de personas, familias y parejas para entrar al lugar. El cine de la ciudad.


Las personas avanzan y nosotros también debemos hacerlo.

Teníamos como unos dieciséis años. Íbamos a una preparatoria privada, a la misma clase. Te exigieron hacer amigos y relacionarte socialmente para aprobar. Por eso estas aquí.


No tenías amigos, no querías amigos. De todos modos eras perfecto hasta en intentarlo. ¿Yo? Con gusto fingía ser tu amiga.


Primero fue un flechazo que creí sería temporal, que pronto llegaría otro a llamar mi atención. Eso nunca ocurrió, por que supe que eras el indicado.


Con esa nariz respingada, tu piel de porcelana, tus ojitos, tus pestañas, tus finos labios, de los que siempre soñé tocar.


Tu cabello corto, blanco como la nieve. Solo te hace una interpretación divina de Adonis.

Para nuestro país, tú nombre debería ser el nuevo significado de un hombre joven y hermoso.


Sesshomaru.


Entramos a la sala de cine, solo estábamos nosotros. Mis amigos quienes siempre llame hermanos por nuestros lazos, no vinieron. Fue a propósito, ellos sabían lo que sentía por ti. Es decir, me hicieron un gran favor.


Vimos Kill Bill, en la gran pantalla una mujer americana buscando venganza con katana en mano. Un crimen pasional.


Siempre supe que ese era el tipo de mujer al cual aspiraba ser. Fuerte, peligrosa una máquina de matar.


...


Crecimos, no logramos seguir estudiando en el mismo lugar. Eso no significaba que te perdería. Busque excusas casuales para verte, de vez en cuando. Tampoco quería ser tan evidente. Aunque, yo moría por confesartelo, mi otra cara no quería ser rechazada por ti. Tu, tan frío como ese día, rechazando a todas las personas por que no sin dignos de ti, todos ellos, inferiores. Me niego a ser inferior a ti aunque te ame, te amo, te adoro.


Nunca tuviste amigos, solo socios de negocios, personal a tu servicio. Jamás has sido el tipo de hombre que tiene amoríos en cada esquina. Eso siempre me mantuvo aliviada, por otro lado, eso solo te volvía más difícil para mí.


Todos los días me veía al espejo en mi baño, nunca fui fanática del maquillaje ni de verme muy femenina. Yo... nunca pensé en mi apariencia en lo absoluto. ¿Me consideras linda? ¿Me considerarías atractiva? Tampoco suelo vestir como lo espera la sociedad, me siento más cómoda vistiendome lista para la acción.


Si, admito que estoy metida en negocios turbios. Por qué me niego a trabajar en una triste oficina el resto de mi vida. ¡Salir a disparar infelices que no pagan sus deudas es mucho más entretenido! ¡Me siento como en una película!


...



¿Me consideras tu amiga cuando yo soy tu novia? Siempre estaré disponible para todo lo que necesitas. Aun cuando solo me llamas cada cierto tiempo. Nunca me dijiste te amo, pero puedo sentirlo cada vez que escucho mi nombre en tu voz.


Soy tan madura, soy tan madura, soy tan madura

Que me conseguí un terapeuta para decirme que hay otros hombres

No quiero a ninguno, solo te quiero a ti.


...


Hasta que llegó aquella noche horrible, digna de una escena de terror. El comienzo de nuestra pesadilla.


Era plena madrugada, en algun bar del bajo mundo. La oscuridad adornada con luces tenues de colores eran un gran contraste contigo. Sentado firme y seguro como un líder mafioso aunque no lo eras. No has bebido nada aquella noche, como si te asqueara todo lo que las meseras intentaran servirte.


No debería pero admito que amo ver como las rechazas. Sé que solo tienes ojos para mí.


La reunión a la que obligadamente tuviste que asistir acabó sin problemas mayores, mi jefe estrechó su mano con la tuya. Yo me sentí tan cerca de ti con aquel acto. Sentí que a partir de ese momento estaríamos más tiempo juntos.


No tardaste en retirarte de la mesa. Te dio dificultad salir con toda esa gente bailando al compás de la música a todo volumen.


Me tome unos minutos para seguirte. Sé que creías que podías volver a casa solo, pero siempre estabas equivocado, no tienes idea de los horribles monstruos que habían y todavía hay en las calles bajas de Tokio.


Caminabas a paso largo y apresurado para llegar hasta mejor zona, donde estacionaste tu auto.


De pronto, suena el bullicio de insultos y golpes, a unos metros de ti. Estacionó de prisa un auto más viejo frente a un edificio. Un hombre con tatuajes. Logró reconocerlo, solo es un bandido más, él sacó del auto a una mujer y la pelea por arrastrarlo.


Una situación típica...

Jamás debiste hacerlo. Jamás debiste ver esa situación. Jamás debiste bajar de auto. Interferiste, intentaste salvar a esa mujer de su destino.


Yo salí rápidamente en tu defensa. ¡No sabes con qué clase de ratas te estás metiendo! ¡Jamás peleaste con esta gente! ¿En qué estabas pensando?


─ Amigo, métete en tus propios asuntos. ─ el sujeto con dientes de oro te escupió al hablar.


─ No soy tu amigo. Te dije que la sueltes. ─ dijiste serio y demandante.


─ Si ¿Tú y cuantos más me van a obligar? ─ dijo sarcasticamente, burlándose de ti.


─ ¡Te dijo que la soltaras! ¡Él viene conmigo! ─ Exclamé, posicionándome a tu respaldo. El sujeto me reconoció y no tuvo opción más que darse a la fuga.


La mujer volvió a respirar, con unos leves temblores aún estaba parada donde la dejaron.


─ Dejame que me encargue. ─ Te dije, me asegure de exclamarlo en voz alta. Y aun así no me escuchaste.


Porque te acercaste a corroborar tu mismo que aquella mujer, de vestido corto color rojo sangre y cabellos castaños estuviera bien. Notamos que sus brazos tenían moretones y rasguños, seguramente por el forcejeo. Su maquillaje estaba corrido y no traía zapatos. Por el olor a licor seguramente estuviera algo tomada. Sin embargo yo note rápidamente que hubo pelea antes de llegar hasta aquí. Si acaso logró arrastrarle esta rata que se ha dado a la fuga la haya drogado de alguna forma.


Notaste eso, y como si dejaras de ser un bloque hielo para convertirte en caballero, te llevaste a esa mujer a tu auto. Te encargaste tu mismo de llevarla a su casa. ¿Supongo?


Porque no te seguí. Me quedé en aquellas calles iluminadas de luz cálida y tenue. Sola. Pero no tengo miedo, por que prácticamente me hice dueña de esta zona y de todos sus peligros.