Keep It to Myself [Mitake]

Summary

«No puedo evitarlo, te necesito» •Los personajes no me pertenecen •AVISO: Sino te has leído el manga te recomiendo que no leas la historia, pues pretendo continuarla desde el último capítulo del manga y es muy probable que contenga spoilers. •Prohibido cualquier copia y/o adaptación. •Actualizaciones lentas. •Si no te gusta el shipp simplemente ignora esta historia.

Status
Ongoing
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

–¡Ah! Ya no podremos hacer cosas imprudentes –Mikey observaba con tranquilidad desde el piso de arriba como iban llegando los invitados–. Me sentiré solo, Takemitchy.

–Yo también echaré de menos todo esto Mikey-kun –las lágrimas del oji-azul estaban empezando a acumularse y amenazaban con salir en cualquier momento–. Pero sigamos haciendo recuerdos juntos.

Takemichi se había girado con una sonrisa nostálgica en su rostro hacia su mejor amigo al recordar que por fin habían podido cumplir su objetivo y habían logrado el mejor futuro donde todos eran felices. La mirada de Mikey se iluminó, asintiendo con ilusión ante las últimas palabras del contrario que le aseguraba estar junto a él aún cuando se iba a casar con Hinata en menos de una hora y ya no podrían pasar tanto tiempo como ahora.

Antes de que el de mirada oscura decidiera salir de la estancia en la que se encontraba junto a su amigo, se sentaron en un sofá que estaba a pocos metros de distancia de ellos para recordar algunos momentos con el resto de los chicos riéndose de vez en cuando al compartir algunos momentos de los más graciosos hasta que Mikey se levantó al mismo tiempo que le decía que iría a reunirse con el resto.

Al salir del lugar y cerrar la puerta detrás de él, se recargó sobre esta un par de minutos intentando aliviar de algún modo aquella presión que sentía en su pecho cada vez que recordaba el motivo por el que se encontraban ahí e intentando retener sus ganas de llorar. Hizo un pequeño ejercicio de respiración para calmarse y continuar su camino con parsimonia hacia la entrada donde estaban los invitados.

En uno de los pasillos se encontró con Draken, que no tardó en recordarle cómo casi había echado a perder la competición en la que había participado el día anterior añadiendo comentarios acerca de cómo Koko y Kisaki seguían molestos con él por la pérdida de dinero que les había ocasionado con sus impulsos, a pesar de que había sido una suma bastante pequeña comparada con toda la riqueza que poseían y cuando Chifuyu se acercó a ellos, intervino en la conversación que estaba teniendo con Draken donde este último le contaba todos los detalles de la carrera.

–¿Habéis podido hablar con Takemitchy?

–Justo ahora vengo del cuarto de espera donde estaba y se veía bastante nervioso.

–Bueno… uno no se casa todos los días.

–Seguro que está llorando de la emoción –Chifuyu soltó una risa al escuchar el comentario del más alto–. Estamos hablando de Takemitchy, sería raro que no lo hiciera.

–Se estaba haciendo el fuerte mientras hablaba conmigo –añadió Mikey con diversión–. Aunque no pudo evitar que se le escaparan algunas al reírse.

Antes de poder decir algo más, algunos de sus amigos les fueron a saludar aprovechando también que su antiguo líder estaba ahí para felicitarles soltando alguna que otra carcajada al ver las expresiones en las caras de sus patrocinadores y viendo como el más bajo intentaba huir de la escena para evitar escuchar más reclamos y alegando que no era el fin del mundo si perdían un poco de dinero.

–Creo que es hora de que vayamos tomando asiento –la voz de Emma captó la atención de la mayoría de los presentes logrando que cada uno ocupara su sitio correspondiente, golpeando a su hermano para que se comportara y dejara de correr por toda la estancia intentando escapar de South al que no había dudado en ir a molestar en cuanto tuvo oportunidad–. La ceremonia no tardará en empezar.

Minutos después la atención de todos los invitados recayó sobre la persona que entraba portando un traje blanco y con una enorme sonrisa en el rostro saludando a sus amigos. Takemichi se sentía más nervioso al darse cuenta de que absolutamente todos los invitados le miraban felices hasta que su mirada encontró la mirada de ojos oscuros que tanto ansiaba ver en aquel instante para intentar calmar sus nervios por la tranquilidad que sabía que estos les transmitirían.

–Lo logramos Mikey-kun –ahí estaban de nuevo sus lágrimas y solo Chifuyu que estaba sentado en la banca de atrás comenzó a llorar al entender el significado detrás de esas palabras–. Gracias por acompañarme y ser mi mejor amigo hasta el día de hoy.

–Takemitchy... sigues siendo el mismo bebé llorón.

Sin poder contenerse Mikey se abalanzó sobre el nombrado y le abrazó con fuerza mientras dejaba fluir la tristeza que sentía de nuevo al saber que el no sería la persona que estaría junto a él desde ese momento. No pasó mucho tiempo antes de que pudiera sentir los brazos del contrario aferrarse a su cintura y la respiración entrecortada por el llanto en su cuello hasta que un carraspeo detrás de ellos les hizo separarse con rapidez al mismo tiempo que observaron a Emma hacer señas para que el oji-azul ocupara su puesto.

Sus manos habían quedado unidas y Mikey apretó ligeramente la mano del contrario que no dudo en devolvérselo, antes de que este deshiciera en el contacto entre ellos y continuara su camino hacia el altar escuchando a los músicos tocar la canción nupcial que había escogido junto a Hinata cuando esta última se acercaba a él colgada del brazo de su padre.

Los murmullos acerca de lo bien que se veían los dos juntos en los trajes que Mitsuya se había encargado de diseñar y confeccionar no se hicieron esperar y muchos de ellos llegaban a oídos del pelinegro que sentía su pecho doler más a medida que la ceremonia avanzaba y sobre todo cuando escuchó de la pareja el típico «si quiero» que provocaron que las lágrimas empezaran a deslizarse por sus mejillas otra vez, mientras sus amigos pensaban que eran de felicidad.

Los gritos, silbidos y felicitaciones resonaron en cada rincón del edificio donde se encontraban cuando Takemichi besó a Hinata dando por finalizado la primera parte del evento dirigiéndose con sus amigos hasta el salón donde se llevaría a cabo la celebración, observando como cada uno buscaba su nombre en los pequeños carteles que estaban colocados sobre los platos mientras conversaban con las personas que los acompañaban.

La tarde avanzaba sin ningún imprevisto entre bailes graciosos de aquellos valientes que decidían lucir sus pasos, aunque hicieran el ridículo frente al resto como consecuencia del alcohol que circulaba en su sistema y risas escandalosas por anécdotas divertidas que compartían los invitados entre ellos hasta que la noche les daba la bienvenida con una agradable brisa en el exterior.

–¡Llegó el momento que todas estabais esperando con ansias! –gritó la novia mientras se subía a una silla que alguien le había acercado con ayuda de Takemichi–. ¿Quién será la próxima en casarse?

Las chicas presentes en la fiesta no tardaron en acomodarse atrás de la castaña empujándose entre ellas emocionadas para conseguir el ramo quién antes de lanzarlo les guiñó un ojo a sus amigas deseándoles suerte sobre todo a Emma que era la que se encontraba más energética deseando que las flores cayeran en sus manos. Hizo una cuenta regresiva antes de lanzar el ramo por encima de su cabeza con toda la fuerza que tenía y girando el rostro con rapidez para ver quién de sus amigas había sido la afortunada de atraparlo mientras que los murmullos de decepción inundaban la estancia seguida de varias risas al ver sobre quién había caído.

Mikey miró el objeto que había llegado hasta él con algo de recelo y el ceño fruncido al ver que había sido el ramo de la novia lo que había golpeado su rostro cuando solo intentaba llegar hasta sus amigos con una nueva copa en la mano sin éxito al ver que por culpa del impacto el líquido que había en esta terminó ensuciando parte de su pantalón y sus zapatos.

–Y ahí va mi copa de vino –suspiró resignado oyendo las burlas de sus amigos.

–Parece que eres el próximo que se va a casar –la voz de Takemichi le sobresaltó un poco y sintió su corazón acelerarse cuando este puso su brazo alrededor de sus hombros logrando que se encogiera en su sitio intentando ocultarse–. Pero creo que va a ser complicado eso –Mikey le miró confundido sin saber a lo que se refería exactamente–. Eres el único de nuestros amigos que nunca ha tenido pareja y es algo preocupante a tu edad.

–Pues para tu información no tengo pareja porque no quiero –el más alto lo miraba con diversión solo para molestarle, pues su amigo llevaba razón al decir que no tenía pareja porque no estaba interesado en nadie según él–. Pero quiero que sepas que tengo un gran grupo de fans que admiran y alaban mi belleza y no está formado exclusivamente solo por chicas.

Se deshizo del agarre de su amigo al mismo tiempo que aprovechaba para guiñarle un ojo de manera descarada consiguiendo que su amigo riera por sus acciones y se dirigió hacia su hermana para entregarle el ramo e intentando regular los latidos de su corazón. Draken pretendía estar distraído con la decoración para ocultar la expresión de felicidad y avergonzada que tenía cuando Emma le mostró el ramo con ilusión, ya que en ese momento ellos dos eran los que se habían convertido en el centro de atención.

Estuvieron casi toda la noche con el mismo ambiente hasta que los recién casados anunciaron que debían irse para cambiarse de ropa, recoger sus maletas e irse a disfrutar de su tan anhelada luna de miel haciéndose las últimas fotos con el amanecer fondo y prometiendo a cada uno de sus amigos que ellos se encargarían de enviarles una copia de estas cuando regresaran.


Esta historia la empecé a publicar hace un año y medio más o menos y he decidido retomar la historia editando los capítulos que ya tenía escritos hasta el momento.

Así que espero que disfruten la historia.