The Risk |Hisogon|

Summary

Gon está cansado de los rumores de que Hisoka está saliendo con una mujer.

Genre
Romance
Author
Gojo
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo Único

Un jugador de hockey vive y respira hockey.

Hisoka le dijo esto una vez y ha comprobado lo cierto que es. Ha acompañado a Hisoka en su carrera de hockey desde la universidad. No sólo como espectador, sino que también ha entrenado con él. Aunque él no sea un jugador profesional, está bastante familiarizado con el deporte que si se lo propone puede llegar a convertirse en uno. Sin embargo, ese no es su objetivo, así que lo más cerca que estará de ser un jugador es asistir al centro de rendimiento del equipo de Hisoka los fines de semana a las siete de la mañana.

La temporada de hockey comienza en dos semanas. Los jugadores todavía pueden disfrutar de sus vacaciones antes de volver al hielo, pero Hisoka no ha dejado de entrenar desde que terminó la temporada pasada. Siempre llevará su cuerpo al límite para perfeccionar su juego.

Antes, Hisoka no duraba más de dos meses en perder el interés en cualquier actividad. Aprende rápido y se vuelve un experto. Por ese motivo ya no encuentra un reto y abandona. Ajedrez, ceremonia del té, voleibol, piano, dibujo, cocina. Pasó por muchas actividades, pero nunca se relacionó con ellas.

Y, entonces, fueron invitados por los hermanos Zoldyck a estrenar su pista de hielo. Illumi era el único que sabía patinar y se volvió su instructor. Recuerda con una mueca que su trasero terminó dolorido y congelado por los primeros intentos de deslizarse sobre el hielo. Kuroro y Kurapika tenían buen equilibrio, Leorio casi se rompe la nariz por intentar un giro, Killua se deslizaba con gracia. Pero fue Hisoka quien sorprendió a todos cuando empezó a patinar a gran velocidad sin rumbo y a dar vueltas sin tropezar. Después de ese día, Hisoka eligió una universidad con un programa de hockey. Por fin encontró lo que realmente le apasiona.

Actualmente, a sus veinticinco años, Hisoka se está convirtiendo en una leyenda, y está orgulloso de él.

Gon aspira el aire fresco y el olor de la goma que recubre la pista. El metal afilado de sus patines lo llevan con rapidez hacia la red. Golpea el disco con el stick, pero Hisoka lo bloquea un instante antes de tocar la red. Ahora Hisoka patina fuerte y rápido hacia el otro extremo y Gon observa como anota por séptima vez.

—¿Sabes?, dejó de ser divertido luego de las dos anotaciones.

—No es mi culpa que seas lento. —Se ríe del puchero que Gon coloca—. Ánimo, esto apenas comienza. Ya será tu turno de anotar.

Esa oportunidad nunca llegó. El marcador terminó en 16-0.

Dejaron de jugar y se pusieron a tontear por la pista. Dieron algunas vueltas perezosas y después siguieron con una carrera. Patinan en el sentido de las agujas del reloj e Hisoka se separa de él para impulsarse y hacer un giro perfecto en el aire. Aterriza con elegancia y continua con otros movimientos del patinaje artístico.

Gon gira los ojos y sonríe. Hisoka no pierde oportunidad en presumir sus habilidades.

Cuando terminan, el hielo inmaculado ha sido marcado por las cuchillas. Hisoka se acerca por detrás de él y besó su nuca. Gon se sonroja, todavía no está acostumbrado a las muestras de afecto de su novio. Aunque han estado saliendo desde hace dos años.

Hisoka va a conseguir bebidas y Gon decide patinar un poco más.

Intenta hacer un giro en el aire, pero su aterrizaje es espantoso. Suspira aliviado al conseguir mantenerse en pie.

—¡Oye! —gritan, y él se gira para mirar a una chica que está en la puerta—. ¿Qué demonios estás haciendo?

Él parpadea sorprendido.

—Estoy patinando —responde con simpleza.

—No me refiero a eso, idiota. —Se cruza de brazos—. Estoy hablando de seducir a un hombre comprometido.

—¡¿Qué?! —exclamó, y luego se deslizó hasta quedar frente a ella. Accidentalmente, lanzó virutas de hielo a sus botas y la chica le frunció el ceño—. ¿De quién estás hablando?

—Hisoka Morow, la estrella del hockey —respondió con alarde—. Él ya tiene dueña, así que mantén tus garras de zorrita lejos de él.

Él se mordió la lengua, controlando el enojo que surge en sus entrañas.

—Hisoka no está comprometido. Son solo rumores.

—Pues está mañana los medios publicaron una fotografía de él besando a una chica en el auto. —Ella se echa el cabello largo hacia atrás—. Tómalo con un consejo: no persigas a hombres que están fuera de tu liga.

Quería gritarle a esta tipa con escote despampanante y maquillaje oscuro la verdad sobre esa «chica» que Hisoka besa; no obstante, ella se encamina a la salida del estadio y Gon patea la tabla que circula la pista.

Unos minutos después, Hisoka lo encuentra con su frente presionada contra el plexiglás.

—¿Qué te sucede? —Se acerca y le tiende un vaso de café—. Luces tan desanimado como esa vez que fuimos a pescar y dejaste ir el enorme pez porque no lo sujetaste bien.

—Por favor, no me lo menciones. Son recuerdos de la guerra que quiero olvidar. —Se endereza y coge la bebida. Él agradece y le da un sorbo.

—Entonces, ¿me contarás lo que pasó o debo utilizar mi arma maestra?

Suelta una leve risa. El arma de la que está hablando Hisoka son las cosquillas. Es un cosquilloso, y por ende las cosquillas son una tortura.

Saca su celular e ingresa a la publicación de la cuenta de una revista de chismes sobre los deportistas en Instagram. Al principio, Hisoka se muestra sorprendido y luego ladea una sonrisa.

La capucha de la sudadera oculta el cabello de Gon y su rostro apenas se ve debido al ángulo de la cámara. Solamente su círculo cercano sabe que es bisexual, así que entiende por qué la prensa cree que está besando a una chica.

—Se publicó hace una hora y se está volviendo viral. —Guarda el celular en el bolsillo de su chamarra—. Una chica apareció y me advirtió de no involucrarme con un hombre comprometido y fuera de mi liga.

La sonrisa se borró de los labios de Hisoka y sus ojos ámbares adquirieron rudeza.

—¿Eso dijo?

Aun con el ceño fruncido, las facciones de Hisoka siguen luciendo atractivas; pero su aura peligrosa hará correr a más de uno.

—Jamás me he quejado de no hacer pública esta relación. Ya sabes, por la cantidad de críticas que harán al ser dos hombres. Sin embargo... —Desvía la mirada—, estoy cansado de oír los rumores de la afortunada chica con la que sales.

Su pareja mete la mano en el bolsillo de su chaqueta de forro y teclea rápido la pantalla de su celular.

—¿Qué haces?

Hisoka deja su bebida en la banca y lo toma de la mejilla para besarlo. Gon está confundido, pero corresponde el beso con la misma intensidad. El sonido de un flash hace que se separe de él y contempla incrédulo a Hisoka.

—¿Tomaste una foto? —Él asiente, y se centra en su celular—. Esto, ¿qué estás haciendo?

Él se acerca para mirar; sin embargo, Hisoka es más ágil y se aleja.

Gon tuerce el gesto y continúa tratando de ver, e Hisoka lo esquiva.

—¡Listo! —anunció—. Todo está solucionado.

—¿Eh? ¿Solucionado?

Su novio le muestra una publicación con la fotografía que tomó y con una descripción que dice: «Tengo al NOVIO más adorable. Cúlpame por eso».

—¡Hisoka... tú...!

Los largos brazos de él lo rodean y Gon se funde con la calidez que transmite su pareja.

—Se acabaron los rumores y los secretos —besó la frente de Gon y después sus labios—. Los chicos nos invitaron al karaoke esta noche, ¿vamos?

Tendrán que enfrentarse a una avalancha con forma de medios de comunicación y fanáticos de ahora en adelante. Aquí culmina su etapa de paz. Pero mientras Hisoka lo siga viendo con tanto amor, él está dispuesto a correr ese riesgo.

—¡Sí!