Una nueva vida
Ya habían pasado tres años desde que estuvieron en ese pueblo, ambos gemelos habían crecido mucho, pero seguían siendo los mismos nada en su personalidad había cambiado.
Hace un tiempo habían perdido a sus padres, por lo tanto, ambos se habían ido a vivir con sus tíos a Gravity Falls, ya que era la mejor idea.
Ahora que habían crecido, cada uno tenía una habitación en la cabaña, antiguos enemigos se habían vuelto amigos como la rubia Pacífica Noroeste.
Era una noche tranquila cuando Dipper decidió salir al bosque, caminó hasta que pudo llegar a aquella estatua donde todos los recuerdos de su adolescencia llegaron a su memoria.
—han pasado años y todavía no puedo olvidar todo lo que nos hiciste — dijo el castaño mirando la estatua triangular — espero nunca puedas regresar — dijo dejando salir una lagrima — verte es una tortura, pero aún así no puedo dejar de venir y verte — dijo alejándose de la estatua, sin ver como del ojo de la estatua salía una lagrima de sangre
Dipper caminaba por la cabaña sintiendo que algo raro pasaba, no se detuvo hasta que por un momento lo vio, era él. Tenía otra forma. pero sabía que era él.
Camino hacia él, cuando estaba junto a él tomé su mano haciendo que caiga encima de él por la fuerza con la que lo jalé.
—mi pequeño pino — dijo con una sonrisa estremeciendo al menor
—estas muerto — dijo sorprendido — esto no puede ser real — dijo con todas sus emociones revueltas, Bill siempre había sido capaz de hacerle sentir muchas cosas a la vez y siempre lo ponía en conflicto por eso.
—jamás te deje pino — dijo mirándolo — siempre he estado contigo pino, jamás me fui del todo, no podría dejar a mi pino solo, no con lo que vendrá
—eres un ser malvado Bill Cipher — dijo seco — jamás amaras a nadie, solo te amas a ti mismo, estás tan lleno de ti que no puedes pensar en algo que no seas tú mismo, odio ser tu dusza demona — grito molesto
El castaño despertó asustado, no era la primera vez que soñaba con ese triángulo illuminati, pero este era diferente, sentía una gran presión en el pecho.
Salió de la cabaña rápido y camino hacia la estatua con un mazo en las manos dispuesto a romperla y liberarse de ese doloroso recuerdo, de un momento lleno de mentiras.
Antes de poder dar el primer golpe cayó sin fuerza al suelo, sentía todo su cuerpo adormecido y como se perdía en una bruma oscura, pero se sintió tranquilo al sentir como alguien lo sostenía.
Poco después se fue despertando en el suelo junto a alguien que le daba la espalda.
—¿quién eres? — preguntó desconfiado
—no me tengas miedo pino — dijo, era un chico de más o menos su edad con cabellos dorados y ojos miel
Dipper no podía dejar de mirar al chico frente a él, su belleza lo había cautivado y se veía exactamente igual como la única vez que lo pudo ver en su forma humana, hace muchos años atrás.
—muerto — susurro — tu deberías estar muerto — dijo intentando escapar pero se resbaló haciendo que el otro se acerque a ayudarlo
—no lo estoy — dijo mirando al menor — de alguna manera pude regresar, mientras estaba en mi forma de estatua podía escucharte venir y hablar conmigo — dijo mirando como el otro lo miraba sorprendido y con las mejillas rojas de la vergüenza de saber que el otro lo había escuchado todo este tiempo.
—no tienes porqué avergonzarte — dijo acercándose al otro — yo siento lo mismo pino — dijo besando al menor, ambos se besaban con amor; el pequeño fuego que se había creado años atrás con el paso del tiempo había crecido más.
El beso se había vuelto hambriento y el menor no podía respirar complicando que siga en el beso. Cuando terminaron el beso estaban unidos por un hilo de saliva que avergonzó al menor.
—esto no cambia nada, te sigo odiando por todo lo que nos hiciste — dijo molesto
—lo que pasó hace años fue por mi locura - dijo abrazándolo — ahora estoy consciente de lo que hago, cuando me convertí en estatua mi locura se fue; antes solo tenía venganza en mi cabeza, pero ahora solo te tengo a ti y mi amor por ti
—esto está mal — dijo aferrándose al otro — debería odiarte, pero mi corazón te ama tanto que duele — dijo llorando en los brazos del de amarillo
—no llores — dijo consolándose — cambiare, te demostrare que lo único que quiero es a ti, lo único que necesito para vivir eres tú pino — ambos se besaban mientras lloraban, no sabían su futuro, pero lucharán por tener uno juntos
Dipper entraba a su cuarto y lo primero que ve es a Bill sentado en posición de loto mirándolo con una sonrisa.
—tardaste mucho — dijo acercándose al menor
—nos hemos visto hace solo unos minutos, además el tío Stan me necesitaba — dijo dejándose abrazar por el mayor
—vamos pino debemos dormir — dijo jalandolo hacia la cama y acostarse abrazados
Luego de esa ocasión habían pasado casi un año, un año donde pudo tener a su pino entre sus brazos al dormir, aunque tenía que irse antes que todos despierten y solía esperarlo en el bosque todos los días.
Esa había sido su rutina todo ese tiempo y ninguno se quejaba en realidad. La versión humana de Bill había hecho que ambos puedan caminar por las calles sin levantar sospechas.
Un día mientras ambos dormían abrazados, el mayor de toda la casa, Stanford, entraba al cuarto de su sobrino, no esperaba encontrarlo durmiendo con otro chico de más o menos su edad que jamás había visto antes.
Iba a decir algo, pero ve como el chico misterioso abre los ojos y le sonríe, esa sonrisa la había visto antes, su antiguo enemigo, Bill Cipher.
Rápidamente sacó el arma que siempre lleva con él y apuntó al otro.
—seis dedos — dijo sonriendo cínicamente — no creo que quieras que mi pino despierte — dijo y le dio un beso en la frente al menor cuando se movió incómodo
—¿qué le has hecho a mi sobrino? — preguntó serio viendo como el rubio no dejaba de abrazar a su sobrino
—no le hecho nada a mi pino, jamás le haría daño — dijo levantándose de la cama y acercándose al otro haciendo que Ford tense el agarre en el arma que jamás dejó de apuntar al triángulo
—tú harías lo que sea para obtener lo que quieres, tu no amas a nadie, tu solo sabes herir a los demás, ¡tú nunca cambiaras! — grito molesto
—no te confundas seis dedos — dijo acercándose al humano — lo que paso hace años no fue mi culpa — dijo con el ceño fruncido — tú fuiste el que se enamoró — grito más fuerte haciendo que su cabello se coloque de color rojo — tú fuiste él que pensó que podria pasar algo entre nosotros, cuando yo solo quería salir de mi dimensión — volvió a gritar asiento que Dipper se despierte
—¿Bill? — pregunto aún algo dormido — ¿qué pasó? — dijo aclarando la vista viendo a su tío al frente
—ven aquí Dipper — dijo extendiendo una mano a su sobrino — no sé qué te hizo Bill, pero encontrare la manera de salvarte de él — hablo sin dejar de mirar al de amarillo
—él no me ha hecho nada — dijo caminando hacia Bill — ambos nos amamos y él no haría nada malo
—¡él no ama a nadie Dipper! — le gritó a su sobrino
—¡él me ama a mí! — gritó, pero se detuvo por un mareo
—¡Dip! — grito su gemela que recién llegaba a la cabaña y corrió al escuchar los gritos — no puedes ponerte así, se hacen daño — regaño
—¿pino? — dijo preocupado, pero sin dejar de mirar al mayor, ya que podría lastimarlos
—estoy bien — dijo sentándose en la cama
—¿de qué hablan?, ¡qué le hiciste a mis sobrinos para que sigan tus ordenes! — grito
—no les he hecho nada — dijo molesto — ambos están conscientes de lo que hacen y lo que mi pino tiene es a nuestro hijo — dijo y agarro a los gemelos haciendo que los tres desaparezcan a un lugar lejos de la cabaña del misterio