Eres mi sueño

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Summary

Amelia, una joven comunicadora social sin metas definidas, recibe de forma inesperada una oferta para ser la asistente en el exclusivo Golden Pethouse, hogar de la última generación de celebridades del país. Su vida se ve inmersa en el lujo y el glamour, pero también en un mundo de secretos oscuros y peligrosos que la intrigan. En este laberinto de fama, Amelia se encuentra con Dylan, un irresistible y enigmático cantante, actor y modelo. Con la reputación de un 'bad boy', Dylan parece ser más que una cara bonita; es el guardián de los secretos de todos en la mansión. A pesar de su encanto superficial, Dylan esconde un lado oscuro, una naturaleza un tanto manipuladora, mantiene a todos a su alrededor en vilo. Amelia, astuta y con una habilidad innata para leer entre líneas, navega este intrigante mundo con cautela. Conoce los juegos de las personalidades complicadas y se sumerge en la intriga con la seguridad de quien ya ha enfrentado desafíos similares. Amelia se verá envuelta en un juego peligroso, donde la línea entre sueños y pesadillas se difumina. ¿Podrá descifrar los misterios detrás de la fachada de Dylan y, al mismo tiempo, descubrir cuál es su verdadero sueño en el Golden Pethouse?

Status
Ongoing
Chapters
23
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

- Amelia ¿estás segura de lo que vas a hacer? - le preguntó su amiga Vanessa antes de abrir la puerta del auto - solo ha pasado un mes desde que ocurrió, puedes esperar más.

- No, no puedo dejar que el tiempo pase y nadie esté pagando por todo lo que sucedió - ella de inmediato le ordenó al chófer que le abriera y comenzó a caminar evitando todos los periodistas que la perseguían mientras se dirigía al edificio donde toda su vida se convertiría en un antes y un después.

Había sido un mes desde que había logrado irse de ese Penthouse; todas las noches tenía pesadillas y aunque se escondiera en los lugares menos esperados del país, siempre al dormir se encontraba con el rostro que antes adoraba, pero ahora no le generaba más que repugnancia, acompañado de una suave voz que le decía una y otra vez “siempre serás mía”