Prompts AkaFuri

Summary

Oneshots de historias del ship AkaFuri, desarrolladas a partir de algunos prompts que me han dejado algunas personas.

Status
Complete
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

Apuesta

“Akashi estaba con Kouki por una apuesta y se enamora” - JuviaScarlet




― ¿Y bien? ― me preguntó Shuzou recargado sobre la puerta

― ¿Es en serio Shuzou? ― cuestione con sospecha e incredulidad. Lo mire mientras levantaba la ceja ― ¿Vas a dejar el futuro de tus acciones en una simple apuesta? ― el solo sonrió y alzó los hombros

― Me arriesgare ― dijo y no le creía que estuviera tan tranquilo ― Entonces, ¿Qué dices? ―

― Me parece que estoy aprovechándome de tu ingenuidad amigo mío. Pero, si es lo que deseas. Acepto ― dije divertido. ¿Qué acaso se le olvidaba clase de persona era? Todo lo que me proponía lo cumplía sin alguna dificultad. Sobretodo porque necesitaba por lo menos el 50% de sus acciones para tener más poder en las juntas directivas.

― Bueno... ― tomó su barbilla y comenzó a caminar por mi oficina ― ¡Ya sé! Tienes un mes para enamorar a alguien ― dijo y lo mire incrédulo. ¿En serio? ¿Algo tan simple? Y sonreí de lado

― Hecho ―

― Yo te diré quién ― dijo con una sonrisa

― Claro, no tengo ningún problema ― mencioné seguro de cualquier mujer que eligiera sería pan comido

― Ahí ― dijo y me indicó con la mirada a un muchacho de cabello castaño que estaba arreglando unos papeles en los archiveros

― ¿Eh? Ese es un hombre Shuzou ― dije frunciendo el ceño y el me miró con una sonrisa burlona. Sabía que había algo turbio en esto

― ¿Qué sucede Seijurou? ¿Piensas perder la apuesta? ― diciendo esto me miró divertido. ¡Es un idiota! Pero, por supuesto que no tenía contemplado perder, nunca lo había hecho en toda mi vida, y está no sería la primera vez

Sonreí ahora con confianza y el se sorprendió un poco. Este maldito esperaba que desistiera por este detalle... ¡Ja!

― De acuerdo ― sentencie con seguridad

― ¡¿Qué?! ¡Seijurou, a ti no te gustan los hombres! ¡No has salido con uno nunca! ― me acuso incrédulo. Y solté una pequeña carcajada. Me satisfacía ver cómo su plan que tenía en mente fallaba

― ¿Y qué? Solo tengo que enamorarlo, no debería ser tan diferente de una mujer. No es como si fuera a quedarme con él o si quiera acostarme con él ― esto último lo hice con una mueca ― Y pretendo terminar esto antes del mes que propusiste ― acomodé mi corbata y estire un poco el cuello y avance hacia su dirección

― ¡¿Qué?! ¡Seijurou, estás loco! ― diciendo esto sonreí más decidido de lo que haría.

― Hola ― dije en susurro. Me había acercado a el sin que se diera cuenta.

El se sobresalto tanto que tiro los papeles que tenía en las manos, haciéndolos volar por el lugar. No pude evitar reírme por su reacción.

― H-hola. P-perdón ― dijo tartamudeando y me miró avergonzado

― Disculpa, no quería asustarte así ― dije mientras lo ayudaba a levantar los papeles. Y lo pude observar se mejor manera a esa distancia.

Su rostro tenía buenas proporciones, su piel ligeramente tostada, sus ojos creo que era lo que me llamaron un poco la atención, eran de un color chocolate, podía percibir inocencia en ellos.

― N-no se preocupe, Akashi-san. Yo solo estaba muy concentrado. No es necesario que me ayude ― me dijo y sonreí, no me sorprendía que me llamara por mi nombre. Al fin y al cabo era dueño de esa compañía

― No, fui yo quien te tomó por sorpresa. Permíteme compensartelo con un café ― dije de manera amable y me miró sorprendido y se sonrojó, al parecer era propio de él ese sonrojó por todo

― ¡Oh! No, no, N-no es necesario. Esta bien ―

― Insisto... Kouki ― dije en cuanto leí su primer nombre en su gafete de la empresa y automáticamente se sonrojó hasta las orejas.

Esto será demasiado sencillo...







Semana 1

― ...Así que yo no puedo aceptar esto Akashi-san. Y le pediría de la manera más respetuosa, que no volviera a hacerlo ― dijo con una expresión de seriedad que nunca había visto hasta ahora. Dejo la caja que había dejado en su escritorio hizo una reverencia ya alió de mi oficina sin decir más.

Solté un suspiro y recargue mi cabeza al respaldo. ¡Que frustrante! Eso siempre funcionaba con las mujeres que cortejaba. Un par de regalos caros y tratos amables eran suficientes. Ya le había regalado varias cosas de las cuales todas las rechazo.

De pronto escuché que alguien entraba a mi oficina y dirigí mi vista de inmediato, nadie podía entrar sin tocar

― ¿Así que ya gane? ― apareció Shuzou y me puso de peor humor ― Vi salir a aquel chico nada contento. Así que no funcionas con hombres ¿Eh? ― dijo burlándose sentándose en la silla frente a mi escritorio

― Lárgate Shuzou, y no entres así a mi oficina ―

― Oh vamos Seijurou. ¡Oh! ― dijo tomando la caja que había dejado Kouki, y la abrió ― ¡Wow! ¡Este es el último modelo de relojes digitales! Están en preventa ¿no? ¡Yo quiero uno de estos en cuanto salgan al público! ¿Te lo regalaron? ― dijo sorprendido y emocionado. Eso incremento mi molestia.

¡Esa era la reacción que esperaba de Kouki, que corriera a mis brazos y me agradeciera!

Pero hasta parece que lo que le di era un objeto maldito.

― ¡Quédatelo! No me interesa ―

― ¿Eh? ¿En serio? Es tu regalo ¿No? Eso sería incluso más incómodo para mí ―

― No era para mí ―

― ¿No me digas que era para aquel chico? ¿Y qué pasó? ¿No le agrado? ―

― Dijo que el no necesitaba ese tipo de regalos de mi parte, que no tenía que gastar ese dinero en él, que no tenía ningún interés en las cosas materiales. Y qué no podía aceptarlos ― repetí lo que me había dicho antes rodando los ojos

― ¡Que tonto! Teniendo la posibilidad de sacarte tanto dinero ― dijo mientras estaba poniéndose el reloj ― Eres todo un sugar-daddy Seijurou, estoy empezando a pensar en la posibilidad de salir contigo ― diciendo esto me miró divertido y solo bufé ― ¿Te rendiras? ― dijo esperanzado

― ¡Claro que no! Tengo 3 semanas más. Ahora debo buscarlo para que me perdone ―

― ¿Tu? ¿Disculparte? ―

― Así de importante son tus acciones para mí. Además, esto se ha convertido en un reto, que incluso un hombre tiene que caer ante mi ―

― Ya recordé que nunca te ha gustado perder ―

― Solo tengo que poner un poco más de esfuerzo, esta semana hice las tácticas de siempre. Pero ahora me pondré serio en esto. Ahora vete de mi oficina que debo llamar a alguien ―

― ¿Eh? ¿No me digas que usarás a Momoi para esto? ― me miró incrédulo

― No te incumbe ― dije sonriendo

― ¡Si la ocuparas! ¡No es justo! ¡Es trampa! ―

― ¡Lárgate! ―








Semana 2

― Akashi-kun, ehm... Y-yo... Vine a dejarte el almuerzo ― dijo tartamudeando mientras yo lo miraba extasiado. De alguna forma se había vuelto adictivo ver sus reacciones

Colocó una caja de almuerzo en mi escritorio y la mire más que satisfecho

― ¿Lo hiciste para mí? ― lo moleste un poco mientras el desviaba la mirada y asentía ― Muchas gracias Kouki. Estoy seguro que está delicioso, y lo disfrutaré aún más, sabiendo que lo hiciste pensando en mi mientras lo cocinabas ― dije mientras utilizaba ese tono suave que había identificado que lo erizaba por completo

― ¡Basta Akashi-san! ― dijo avergonzado

― Es la verdad ― dije divertido ― Por cierto, ¿Me esperas a la salida? Podemos ir a esa tienda de trenes que te gusta ― pregunte con una sonrisa

― A-ah... N-no tienes que acompañarme ― dijo rápidamente

― Quiero hacerlo, Kouki ― asegure haciendo que el solo se sonrojara un poco más y asintiera

― T-te veo al rato entonces. No te interrumpo más ― dijo y salió de mi oficina.

Estaba a punto de conseguirlo, había sido buena idea hablar con Momoi para conocer todo de Furihata Kouki. Edad, familia, estudios, hobbies, amistades, parejas anteriores, gustos, dónde vivía, profesión, absolutamente todo.

La aproximación fue más certera y con ello, había traído grandes resultados. Ahora conocía lo que le gustaba, que reacciones tenía, las cuales comenzaban a intrigarme más y más. Estaba seguro que pronto podría determinar que se había enamorado de mi. Solo necesitaba pruebas para la apuesta.

De pronto se abrió la puerta de mi oficina y rodé los ojos fastidiado

― ¡¿Cuántas malditas veces te tengo que decir que toques antes de entar?! ― dije con fastidió

― Vi de nuevo salir a ese chico. Parece ser que la ayuda de Momoi te ha servido bastante ― dijo preocupado

― Si, creo que está semana he tenido avances considerables. Veo la preocupación en tu rostro, la cuál es totalmente comprensible y justificable ― solté una pequeña carcajada

― ¡Bah! ¡Ni si quiera se han dado un beso! No sabemos si está enamorado de ti ―

― Es cierto que no nos hemos besado y tampoco creo que sea necesario ― dije sin darle mucha importancia, pero si había considerado hacerlo. ¡Claro, para fines meramente de la apuesta!

― Pues no creo que esté enamorado si no se han besado ― sentenció y sabía que por ahí tomaría un argumento para decir que perdería

― Eso ya lo veremos ―

― Seijurou, estás espantandome. Mira que besar a un hombre siendo heterosexual, quiere decir que no tienes límites ―

― No seas homofóbico Shuzou. Además no pretendo ir más allá ―

― Cómo digas, después de esto tendré que cuidarme de que no me comas

― Lo bueno es que estás consiente en que yo sería el activo ― dije divertido guiñando un ojo

― ¡Cállate! ¡No quise decir eso! ― dijo espantado haciendo que me carcajeara






Semana 3

― ¡Seijurou! ― el grito de Shuzou hizo que saliera de mis pensamientos y lo mirará

― ¿Qué pasa? ― pregunte sin mucha importancia

― ¡Qué te pasa a ti! Te veías en otro mundo, con la mirada perdida y tocando tus labios de manera muy espeluznante ― dijo y me miraba con miedo

― ¿Ah? Nada. Solo estaba pensando. Vete de mi oficina ― lo dije sin mucha atención, sino por reflejo. Tenía otro tipo de pensamientos en ese momento

― Ya me voy. No sé que tengas pero no quiero que me lo contagies ― diciendo esto salió de mi oficina y en realidad no estaba prestando atención.

Hacia unos momentos antes de que Shuzou llegará, Kouki había venido como siempre a dejarme mi almuerzo y en la conversación y despedida me robo un beso demasiado inocente para mí gusto.

Después salió corriendo de ahí... Dejándome bastante desconcertado.

El rose había sido increíblemente placentero. A pesar de haber sido tan rápido, había provocado en mi algo que no había experimentado antes. El tenerlo tan cerca y poder percibir su aroma a esa distancia había sido embriagador.

Y me desconcertada que algo tan simple como eso había hecho un caos en mi.

Desde hace 2 semanas había pasado mucho tiempo con Kouki, no solo de lo que Momoi me pudo dar de información, ahora pasábamos gran cantidad del tiempo juntos después de horas de oficina.

Habíamos ido a su casa a cocinar, a ver películas, a exposiciones, yo lo llevaba a comer a algunos restaurantes y el me hacía de comer en otras ocasiones más.

Todos los días me traía de comer y almorzaba conmigo. Compartíamos gustos en libros, y me recomendaba algunos y yo a él.

Había cambiado algo quizá...






Semana 4

― No se porque hicimos esta estúpida apuesta ― decía Shuzou cuando entrábamos a mi oficina después de una junta ― No se porque creí que te detendrías cuando elegí a un hombre ― soltando un suspiro ― Con las fotos que me enviaste es más que claro que se enamoró de ti. No puedo creer que hayas besado a un hombre solo por ganar una apuesta... La próxima vez no te voy a subestimar. Yo sol-... ― lo calle con un golpe cuando me di cuenta que había alguien en mi oficina.

Y por primera vez en mi vida me sentí ansioso y nervioso de una situación. Ahora Kouki nos miraba sorprendido y las lágrimas comenzaron a salir escurriendo por su rostro. Sostenía en sus manos la caja de almuerzo de siempre... El había venido como siempre a la hora de la comida... Y a mí se me había olvidado lo tarde que era...

Dejo la caja de almuerzo en mi escritorio y bajo la cabeza para salir de ahí corriendo

― Espera Kouki... ― dije pero era demasiado tarde

― Ou... Eso fue cruel... No tenía que enterarse así... Pero vele el lado positivo, ya terminó la apuesta, esto tenía que pasar tarde o temprano ― dijo Shuzou pero estaba solo recordando la expresión de Kouki en mi mente. Yo no quería que se enterará de esta forma ― Entonces, ¿Cuándo quieres que firme para pasarte mis acciones? Hey! Seijurou te estoy hablando ― cuando no vio respuesta de mi parte.

― Espera.. ¿no me digas que estás preocupado por el? No puedes sentirte mal ahora, desde un principio lo usaste ―

― Solo vete de mi oficina, no estoy de humor ― dije y me senté en la silla principal haciéndole un ademán de que se fuera

― ¿Es en serio Seijurou? Bah! ¡Qué tontería! ¡Te buscaré mañana! Y ya deja esa actitud de culpabilidad que no te queda ―

Y salió de mi oficina, dejándome con esos pensamientos. ¿Porqué esto me estaba afectando? ¿Porque el ver si rostro así me causaba tanto dolor también a mí? Lo único que quería ver en el era esa sonrisa y sonrojó que lo caracterizaba.

¡Maldición! ¿Qué diablos estoy pensando?

Shuzou tenía razón, no tenía derecho a sentir esto, yo había jugado con el. Y ya había conseguido lo que quería. Así que solo tenía que continuar. No valia la pena justificarme ni hablar con él. Lo que escucho fue la verdad.

Masajee mis sienes cerrando los ojos para olvidarme de estos estúpidos pensamientos.

Alcé la vista y me encontré con la caja de almuerzo que siempre hacia para mí. Y solo recordé lo que habíamos pasado estos días...






Semana 5

― ¿Qué sucede? ― pregunté mientras Shuzou me veía fijamente

― ¡Qué te sucede a ti! Desde la semana pasada estás distraído, en la junta con los inversionistas, simplemente tu participación fue lamentable ― me reclamó y lo mire con rencor por su comentario, pero sabía que tenía razón así que solo regrese la vista a mi computadora

― Si vas a venir a decir idioteces, será mejor que te largues de mi oficina ― respondí fastidiado. El me miró molesto y de pronto su expresión paso a ser de enojo a sorpresa

― ¡No! ― dijo y sonrió burlonamente ― ¡No puede ser! ¿Es por ese chico? ― me tense al escuchar que se refería a Kouki ― ¿El gran Akashi Seijurou se volvió gay y cayó ante un chico? ― diciendo eso era algo que había intentado convencerme desde hace una semana que no era cierto. Que eso no me había podido pasar.

― Cierra la boca ―

― ¡Ja! No lo niegas. No puedo creer que lo que muchas mujeres intentaron hacer durante años, ese chico lo logro en menos de 30 días ―

Solo quería que se callara, había estado lidiando con estos pensamientos desde ese día. No había tenido el valor de hablarle y disculparme. Solo podía pensar de que manera podía arreglar esta situación, pero sabía que no tenía ni siquiera el derecho de hacerlo. Había estado vigilandolo desde aquel día, asegurándome de que llegara con bien a casa, que estuviera comiendo bien. Simplemente había algo mal conmigo...

― Solo vete Shuzou ― le dije molesto y el se calló y prefirió salir de ahí. Me conocía bastante bien como para preveer que no estaba dispuesto a aguantarlo por más tiempo.

Golpeé la mesa con frustración. ¡Maldita sea! ¡¿Cómo había permitido tener sentimientos por esa persona?! ¡Eres un imbécil Akashi Seijurou!

Solo tenía que olvidarme de todo esto. No verlo, no pensar más en él






Semana 6

Tocaron la puerta de mi oficina y en seguida se asomo Shuzou

― ¿Qué quieres Shuzou? Tengo mucho trabajo y no tengo tiempo para tus estupideces ― dije sin separar la mirada de la laptop

― Pues, en realidad estoy un poco preocupado por ti. Has estado encerrado en tu oficina está semana, no sé si realmente has comido. Y me preocupa que sea por lo que sucedió ―

―...―

― Seijurou, te diré esto con la mayor sinceridad. Somos unos imbéciles por haber jugado así con alguien, lo mínimo que se merece ese chico es una disculpa. Y además, me di cuenta de que realmente ibas en serio con él. Y se que no quieres aceptarlo pero creo que sería lo más sano que lo hicieras. Entonces, ve a hablar con el ―

― ... ―

― Deja de ignorarme ―

― ... ―

― El se irá ―

De pronto alcé la mirada al escucharlo. ¿Se iría Kouki de ahí?

― Vi que está levantando sus pertenencias del cubículo de dónde lo encontramos ―

Me quedé pensando en que me había decidido no volver a verlo. Pero ahora sería el quien se iría...

― ¿Qué estás haciendo? Ve a hablar con él antes de que se vaya ―

Dijo y me levanté de mi silla para ir a buscarlo.

¡Maldita sea! Toda esa semana que me abstuve de verlo se iba al carajo con solo que me dijeran eso

Y lo ví

Y tome el valor para lo que haría

― Kouki ― llamé y vi como las demás personas al rededor nos comenzaban a mirar. El solo siguió recogiendo sus cosas ― Kouki ― dije estando a su lado y el no me miró

― Akashi-san, si me permite voy a ir a la salida. ¿Podría por favor darme permiso? ― tomó su caja y se puso frente a mi

― Kouki, por favor disculpame. Fui un imbécil contigo. Yo quiero que me perdones y volvamos a hablar ―

― Solo quiero irme de aquí ― intento irse pero lo sostuve

― Por favor Kouki, escúchame ―

― No tengo nada que... ―

― Me gustas ― dije de manera segura y lo miraba de frente. El solo se sorprendió y comenzó a llorar.

― Ya deje de mentir Akashi-san ― dijo entre sollozos

― Lo digo en serio. Me gustas Kouki ― dije y quite su caja de en medio y tome su rostro entre mis manos y lo bese.

Escuché varios suspiros de sorpresa... Cuando me di cuenta teníamos a media oficina mirándonos. Me separé un poco de el. Y recargue nuestras frentes

― T-todos nos están viendo ― dijo avergonzado

― No me importa. Ven, quiero hablar contigo ― dije y lo tome del brazo, iba a llevarlo a mi departamento a tener una conversación extensa con él