Primera Vez.

Summary

Gray se prepara para dar el siguiente paso en su relación con Juvia, pero saber que ella ha tenido novios en el pasado despierta una nueva inseguridad en él.

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18+

Capítulo 1

Y aquí está ¿Realmente va a preguntar? Bueno, tiene que.

Estuvo esperando a Gildarts regresara de su actual misión para tener esta conversación con el hombre; primero había tenido la idea de preguntar sobre el tema a los chicos del gremio, pero no gracias, no quiere que se burlen de él; luego se cuestionó si sería una buena idea preguntarle al abuelo o Wakaba, pero hablarlo con el maestro sólo lo haría morir de vergüenza y algo le dice que el otro hombre no es la persona para hablar de ello. Así que la decisión más sabia seria preguntarle a Gildarts.

Se sienta casualmente al lado del hombre al que Natsu no ha dejado tranquilo desde que llegó, ya estaba preparado para ello así que dice:

- Oye, cerebro de lava ¿No ibas a ayudar a Lucy hoy?

Natsu lo mira sin entender a qué se refiere mirándolo molesto por el insulto.

- Si. Compras o algo así era ¿No te había dicho Erza que si no ibas te castigaría?

La cara de Natsu palideció, salió corriendo de inmediato asustado por la idea de una Erza enojada. Gray no pudo evitar sonreír divertido, es tan fácil engañarlo cuando está despistado. El hombre pareció notar su sonrisa porque solo giró los ojos por la situación y siguió bebiendo.

- Entonces, emm…

El mago de hielo trato de parecer casual iniciando la conversación, pero está sudando frío.

- ¿Qué? ¿Happy te comió la lengua? Vamos niño solo habla.

Gray suspiro, pero decidió que no quiere que nadie escuche lo que va a preguntar, así que le pidió al hombre que salieran para charlar. Gildarts acepto terminando su bebida rápidamente, si no fuera porque el chico parece realmente nervioso pensaría que algo muy malo está pasando; pero parece más como si fuera un niño que va a decirle a su mamá que lamenta mucho haber roto su jarrón favorito.

Una vez afuera, Gray metió las manos en los bolsillos de su pantalón recién dándose cuenta de que ya no llevaba ni su chaqueta, ni su camisa.

- ¿Y bien? ¿Qué te tiene así? - preguntó el mayor incitándolo a hablar.

- Es… Sabes que estoy saliendo con Juvia ¿No?

- La maga de agua, claro. Cana no deja de hablar sobre eso, al parecer ambas son buenas amigas y claro Cana me pasa los chismes a mí.

- Espera ¿Qué?

Gray preguntó sorprendido. Sabe que las chicas suelen hablar entre ellas sobre estas cosas, y sabe lo unidas que son su novia y la maga de cartas, pero que Cana le cuente a su padre de estas cosas es algo que lo deja aturdido ¿Qué cosas le dice? Pero sobre todo ¿Qué dice Juvia de él a las chicas?

- Tranquilo. - lo tranquilizo con una gran sonrisa. – Si te preocupa que tu novia esté hablando mal de ti, todo está lejos de eso. Cana se queja de lo cansada que está que Juvia diga cuán genial es su novio.

Bueno, eso lo tranquiliza… solo un poco.

- ¿Y supongo que vienes a pedirme un consejo sobre chicas? - Gildarts pregunta orgulloso dándole una mirada pícara.

- Algo así… yo. Bueno Juvia siempre dice en voz alta cuánto quiere esto, pero no creo que lo diga para presionarme, solo, así es ella. Pero no tengo idea de cómo, bueno, sé cómo, pero-

Gray alzo la visto viendo a un Gildarts con cara de no entender nada. Eso lo hace fruncir el ceño, no quiere tener que ser más específico, pero no tiene opción.

- Tu pareces saber del tema. Solo pensé que eres la mejor opción para preguntar así que ¿Cómo… como puedo complacerla cuando tengamos sexo? En mi puta vida he mantenido relaciones sexuales con una chica, y se cómo alcanzar mi propio placer. Pero no tengo ni la menor idea de cómo se supone que debo hacer para que una chica lo alcance ¿Bien?

Trata de convencerse a sí mismo que su rostro no está rojo a pesar de que puede sentir el cosquilleo en sus mejillas. Puede jurar que se puso peor ante la risa de Gildarts.

Fue una mala idea.

Pensó para sí mismo dándole la espalda al hombre dispuesto a irse, solo espera que no le cuente de esto a los demás para conservar algo de orgullo.

- ¡Espera! ¡Espera! - le grita el mayor tomándolo del hombro. - Perdón, pero no es algo que me pregunten todos los días. No tenía idea de que fueras virgen, pero tiene sentido-

- ¿Eso qué quiere decir? - pregunto molesto, pero Gildarts lo ignoro.

- Bien ¡Número uno! Te diría que preguntes mientras lo hacen, pero puede ser incómodo, así que para saber que lo está disfrutando, fíjate en sus reacciones…

Así fue como el resto de la tarde, un Gray completamente avergonzado pero dispuesto a escuchar. Tuvo la gran conversación con uno de los miembros más fuertes de Fairy Tail y tuvo que escuchar cosas demasiado explícitas para sus oídos.

✩✩✩✩✩✩✩✩

Juvia abrió la puerta del departamento de su novio con una gran sonrisa. Hoy tiene planeado hacer la cena, no le molesta cocinar para ambos a pesar de que Gray le diga que no tiene que hacerlo ¡A ella le gusta hacerlo! Además… si no cocina ella terminarán pidiendo comida a alguna de las tiendas de conveniencia cerca del departamento, y honestamente detesta esa comida.

- ¡Gray-sama! ¡Juvia llegó! - grito alegre una vez dentro.

Hoy no lo vio en el gremio; estuvo preguntando y algunos le comentaron que salió con Gildarts temprano, supuso que Gray quería preguntarle algo sobre entrenamiento o tal vez de alguna misión, quizá le cuente de ello durante la cena.

Comenzó a sacar sus compras para la cena tarareando alegremente. Hoy fue un buen día, uno bastante tranquilo para ser un día normal en Fairy Tail.

Sonrió tranquila al sentir los brazos fríos de su amado rodeando su cintura. Le gusta cuando hace eso; dejó caer parte de su peso sobre el chico alzando su cabeza con una sonrisa.

- Juvia estaba pensando que podríamos cenar ensalada, Juvia todavía se siente algo llena de comida. Juvia no lo vio desde la mañana. - comento con un puchero y un pequeño tono de berrinche. - ¿Qué estuvo haciendo Gray-sama todo el día?

Gray le dio un pequeño beso en la frente sin responder a su pregunta. El mago le dio la vuelta, presionando su cuerpo con el de ella sobre la mesa de la cocina, solo para empezar a besarla en los labios.

La maga de agua sonrió entre el beso envolviendo sus brazos alrededor del cuello del chico. Siguieron dándose pequeños besos en la cocina por un buen rato.

Juvia quiere detener al chico, las cosas están empezando a calentarse. Al final logró separarlo suavemente, empujándolo poco a poco de los hombros, Gray se ve realmente desconcertado por ello.

- ¿Gray-sama? - pregunta sin entender a qué se debe esto.

Es cierto que se han dado besos subidos de tono, pero casi siempre es Gray quien se separa después de un rato. Juvia no está particularmente molesta por ello, pero admite que se siente bastante incómoda de la entrepierna después de una buena sesión de besos sabiendo que él chico se siente igual.

- Perdón. Yo- Gray se detiene separándose de ella. - ¿Qué dijiste que hay para cenar?

Preguntó casualmente dando un paso atrás.

Juvia volvió a hacer su cara de berrinche. Se acercó a Gray para abrazarlo una vez más por el cuello.

- ¿Qué sucede?

Le insistió parándose de puntillas para estar a la altura de sus ojos. Gray le saca por lo menos una cabeza de estatura, así es más fácil tener una conversación cuando el chico solo trata de evitar su mirada.

- Solo, ya sabes…

Miro los ojos azules de su novia que lo miran insistente.

- Estaba pensando… ¿Cuánto tiempo tenemos de estar saliendo? Es decir, de conocernos, del tiempo que tú me has amado y ya sabes. Y pensaba que podríamos dar el siguiente paso.

El rostro de Juvia se puso totalmente rojo.

- Pero, ya sabes. Puede ser otro día o-

Fue interrumpido por un beso de Juvia, la chica prácticamente se está comiendo su boca.

- ¡Juvia estaría más que encantada! - gritó separándose emocionada con brillos en los ojos.

- ¿En serio? Porque realmente podemos esperar y-

Juvia negó con la cabeza tomando las manos del chico.

- ¡Juvia siempre ha querido hacer el amor con Gray-sama! ¡Juvia siempre estará lista para Gray-sama!

Gray no pudo evitar sonreír un tanto orgulloso por su declaración. Sintiéndose un poco nervioso en que ella lo llame “hacer el amor” pero simplemente suena como ella, suena como Juvia. Sin dudarlo más, tomó a la chica de la cintura para acercarla a él tratando de hacer que el beso fuera profundo, controlando las ansias de su pareja que enreda los brazos en su cuello, empujando sus caderas ansiosas hacia él.

La cena definitivamente fue olvidada. Caminaron sin separarse dando pequeños tropezones hasta su habitación, ambos dejaron pasar el hecho de que ambos ya estaban en ropa interior cuando pasaron la puerta; Gray no sabe decir que tan bueno es que a Juvia se le haya pegado parte de su hábito de quitarse la ropa.

Gray empuja a la chica sobre la cama con poca fuerza, sentándose a horcajadas sobre ella para seguirla besando, lento pero profundo. Cuando se separan, él puede notar los pequeños nervios de Juvia que se aleja un poco como si tratara de ocultarse en el colchón; con la piel sonrojada, los ojos brillosos y los labios hinchados. Ella sigue sin soltarlo del agarre sobre su cuello, así que puede sentir sus dedos jugando de manera inquieta con su cabello.

- ¿De verdad está bien?

Vuelve a preguntar, esta vez no sabe si es su propia inseguridad hablando o el sentimiento de ver a Juvia nerviosa (no tanto de la buena manera) por él.

- ¡Si! Juvia quiere seguir, solo está un poco nerviosa y se siente, bueno, algo tímida. - desvió la mirada del chico un momento solo para regresar a él con una gran sonrisa. - Juvia confía en Gray-sama.

Gray asintió, bueno al menos sabe que no es el único.

- ¿Hay algo en especial que te guste? - pregunta tratando de sonar confiado, para darle mérito a sus palabras mueve sus manos por las piernas blancas de la chica apretando sus caderas antes de volver a deslizar sus manos.

Internamente festeja que eso funcionara; Juvia se retuerce con el aliento atorado en su garganta moviendo ligeramente sus caderas hacia el frente.

- Pues… A Juvia le gustaría que, bueno, vaya aquí arriba y…- murmura tomando una de las manos de su amado para apretarla sobre su cadera antes de llevarla lentamente sobre uno de sus senos aun con sostén.

Gray parece captar la idea. Se recuesta sobre ella para empezar a besar y lamer su cuello, mientras deja que su mano aplaste y retuerza el pecho de la chica; Juvia se arquea ligeramente cuando la otra mano de Gray va hacia su espalda, dándole espacio para quitar el seguro del sostén. Juvia jadea cuando sus pechos quedan libres abrazándose por instinto. Gray le sonríe travieso quitando sus brazos, bajando su boca con pequeños besos hasta encontrar uno de sus pezones y empezar a chuparlo con fuerza.

La maga de agua jadea sosteniendo la cabeza del chico contra su pecho; las manos de Gray aprietan ambos pechos mientras sigue succionando su pezón, pasando su lengua por su aureola, sacando jadeos cada vez más fuertes y entrecortados de su amante.

- ¡Gray-sama! – gime cuando Gray toma el otro pezón entre sus dedos empezando a retorcerlo entre ellos.

Las acciones y los sonidos solo provocan que su erección crezca y él tampoco puede evitar jadear cuando su paquete choca contra la entrada de la chica; Juvia abrió más sus piernas para que sus entrepiernas sigan frotándose mientras Gray le sigue prestando atención a sus pechos.

Juvia lo toma del rostro para besarlo, pero solo fue una treta para sostenerlo y darle la vuelta, dejándolo debajo de ella. Gray la mira embelesado, tratando de ver el rostro de la chica y dejar de ver sus pechos sonrojados que se mueven con su respiración agitada.

- Juvia también quiere ayudar a Gray-sama. - le dice con una sonrisa, deslizándose lentamente sobre el chico, dejando que sus pechos se deslicen por su cuerpo haciéndole sentir sus pezones erectos.

- No me molestaría, pero, ya sabes, se supone que yo este arriba. - dice Gray tratando de sonar casual. No como si de repente hubiese arruinado todo lo que tenía planeado después de la larga e incómoda plática con Gildarts.

Juvia le hace un pequeño puchero besando su nuez de adán, lo que lo hace estremecerse.

- Pero Juvia también quiere complacer a Gray-sama. - insiste viendo el rostro de su novio.

Gray desvía la vista asintiendo preocupado, bueno no tiene nada de malo ¿Cierto? Cierra los ojos esperando más atenciones de la chica, pero los abre al no sentir nada más que las manos de Juvia sobre sus hombros con sus dedos apretando su piel.

- ¿Está bien Gray-sama? - le pregunta preocupada.

- ¿Qué, qué quieres decir?

Juvia gira levemente su cabeza como si fuera un perrito preocupado, mirando con atención a su amado; lo conoce demasiado bien para ser honesta, el chico ha estado tenso todo el tiempo, supuso que sólo estaba tan nervioso como ella cuando lo propuso, pero debe haber algo que le esté molestando que no le permite relajarse y para que se viese angustiado cuando ella le dijo que también quería complacerlo.

- Gray-sama. Por favor dígale a Juvia que sucede. - les suplica pasando su mano por el rostro del chico, acariciando su barbilla con cariño.

El mago de hielo suspira por la caricia, esta chica sabe demasiado para su propio bien de su persona. La sostiene de la muñeca alejando su mano para poder sentarse; bueno, allí va el discurso más vergonzoso que podría dar, pero es Juvia, así que sabe que no se burlara de él.

Juvia se sienta a su lado aun mirándolo preocupada; ella no puede evitar llevar sus brazos hacia su pecho para cubrirse.

- Solo estaba, bueno ¿Preocupado? Me habías contado que tuviste otros novios antes-

Levantó la mano para interrumpir el clásico discurso de la chica de que a pesar de haber tenido parejas antes, ella lo amaba a él sobre todos; claro ella lo diría mucho más cursi y profundo, pero pareciese que siempre que salía el tema la maga de agua tenía esa necesidad de explicarse.

- Y ya se me amas ¡Y yo también! Pero, es… tú tienes experiencia en esta área, mientras yo no tengo ni puta idea. - deja caer una de sus manos sobre las sábanas mientras se rasca la cabeza con la otra, Juvia desliza una de sus propias manos por las sábanas hasta alcanzar la suya. – Y bueno, solo quería que ambos disfrutamos de esto, lo cual no debería ser ningún problema, pero me preocupa, ya sabes, no ser tan bueno en esto y-

Un bufido divertido interrumpió su discurso. No pudo evitar ver a la chica molesto por ello; Juvia tiene una pequeña sonrisa divertida, pero no deja de verlo con cariño.

- Gray-sama no podría ser más que perfecto en esto. - Juvia gateo para estar más cerca de él. – Usted no es para nada como algún novio que haya tenido Juvia anteriormente, ellos… Juvia acepta que no fueron los mejores, incluso se arrepiente de haber estado con ellos…

La maga desvió la mirada hacia abajo con una mirada triste, pero de inmediato negó con la cabeza regresando su mirada a Gray.

- El hecho de que Gray-sama se preocupe por el placer de Juvia es suficiente para demostrarlo. Usted jamás podría lastimarla y jamás la decepcionaría.

Gray gruñó internamente por eso, sin poder evitar pensar:Eso lo dudo.

Ya la ha lastimado, demasiadas veces y de las peores maneras en que podría hacerlo con ella. Cada día trata de remendarlo, de ser una mejor persona; se había prometido que no le daría una respuesta a la maga de agua hasta ser suficiente para ella, ser lo que ella necesitaba y merecía, devolverle todo el amor que le ha dado, pero al final se dio cuenta de que nunca lograría eso.

Juvia jamás le exigió nada, ella pareciese ser feliz con tan solo una sonrisa suya. Solo hasta que se dio cuenta que mientras más tiempo pasaba tratando de mejorar una vez que acepto sus sentimientos, más la lastimaba alejándola; así que al final solo lo acepto y bueno, ahora están aquí.

- Si, pero, aun así-

No pudo continuar. Juvia lo tiró de una llave para hacerlo caer sobre el colchón; si no supiera que ella es una chica fuerte, se hubiese sorprendido por cómo logró tirar de él con tanta facilidad.

- De hecho, Juvia debería de ocuparse de esto ¡Es la primera vez de Gray-sama! ¡Juvia va a tener la primera vez de Gray-sama!

El mago de hielo se estremeció por la mirada de la chica, tiene esa mirada en la que está entusiasmada con algo, pero de una manera un tanto aterradora.

- Si Juvia va a quitarle su virginidad a Gray-sama. - empezó a decir, deslizándose sensualmente sobre él. - Juvia se asegurará que realmente lo disfrute.

Le susurro al oído con voz melosa. Gray trago saliva.

La maga de agua empezó a dejar que sus manos vagaran por el cuerpo del chico, asegurándose de clavar ligeramente sus uñas en los lugares más sensibles, mientras besaba y lamía cerca de su oído.

Una de sus manos viajó hasta la entrepierna del chico, tomando la erección que había disminuido con toda la plática entre sus manos, sosteniéndolo con firmeza en su mano aún sobre los calzoncillos. Gray gruño, tomando a un puñado de cabellos azules entre sus dedos para tirar de ellos y alejar a la chica de su oreja; Juvia gimió por ello, pero pronto sus gemidos fueron tragados por la boca de su novio que la empujo hacia sus labios hambrientos.

Juvia siguió moviendo su mano sobre su entrepierna hasta que sintió como prácticamente brincaba en su mano. Sólo entonces hizo que Gray la soltara, para empezar a bajar dejando un rastro de besos hasta las caderas del chico.

Gray se reclinó sobre sus codos observándola. Juvia le da una sonrisa traviesa, tirando fácilmente de sus calzoncillos y quitándolos de su camino.

La chica admira con ojos brillosos el pene excitado de su novio. Ya lo había visto antes, claro, con la cantidad de veces que el chico se quita la ropa ha visto más que suficiente, pero es muy diferente verlo completamente erecto, no puede evitar tragar saliva queriendo meterlo en su boca.

Lo sostiene con una mano empezando a dejar pequeñas lamidas por todo el miembro. Gray se sostiene de las sábanas sin poder dejar de ver a la chica; ella está usando una gran cantidad de saliva, así que puede sentirla recorrer toda su erección.

Juvia deja de lamer empezando a chupar la punta, dejando que su lengua pase lentamente por la hendidura del pene, su mano que lo sostiene empieza a moverse de arriba abajo mientras su otra mano viaja hasta las bolas del chico.

Las manos de Gray abandonan las sábanas yendo directo a la cabeza de la chica, solo quiere empujarla para que vaya más profundo, pero se contiene solo moviéndola ligeramente. Juvia gime por la acción sin dejar de hacer lo suyo. El mago de hielo puede jurar que empieza a ver blanco, tira del cabello de la chica para hacerle saber que tiene que separarse o se vendrá en ella.

- Juvia. - gruñe. - Voy a-

Ni siquiera terminó de hablar. Juvia soltó su miembro y sus bolas, reclinándose hasta tenerlo todo en su boca. Gray cerró los ojos; eso fue demasiado, empujo la cabeza de la chica hacia él hasta que sintió su nariz sobre su pelvis sintiendo cerca su orgasmo; escucho a la chica tener una arcada mientras gemía, pensó en soltarla, pero Juvia tomo la mano que tiene sobre su cabello moviéndola hacia el frente, otro gemido salió de ella cuando volvió a joderse la boca con su pene. Lo único que pudo pensar antes de empezar a usar la boca de la chica, fue:Claro que le gusta que sea rudo. Solo bastó un par de movimientos para que se viniese dentro de ella.

Cuando terminó de ver estrellas y se sintió finalmente liberado, miró hacia abajo mirando a la chica separarse de su miembro.

Tiene bastante escurriendo de la comisura de su boca, por no mencionar la evidente viscosidad en sus labios. Juvia tosio un poco limpiándose lo que tiene en los labios.

- Estas. - trato de recuperar el aliento. - ¿Estás bien?

La peli azul asintió arrastrándose sobre la cama.

- Si, solo, fue bastante. - dijo volviendo a toser, tomó un pañuelo desechable de la caja del buró, provocándose una tos para sacar lo que sentía atorado, cuando terminó se giró con una sonrisa hacia el chico. - Gray-sama tiene que descansar un poco.

Dijo Juvia recostándose a su lado, empezando a trazar figuras imaginarias sobre el pecho del chico, siguiendo el patrón de la marca del gremio.

- Cuando se recupere podemos seguir. - dijo feliz.

Gray la abrazó entre sus brazos, sintiéndose tranquilo por la calidez del cuerpo de la chica. A veces se pregunta si ella no se siente incómoda con su cuerpo naturalmente frío.

- Eso me va a tomar tiempo, realmente me dejaste agotado. - suspiro.

Juvia no pudo evitar ponerse roja por ese comentario, incluso empezó a echar vapor. Gray sonrió divertido por ello, esta chica acaba de succionarle la vida, pero se pone nerviosa por ese comentario… de hecho eso le da una idea.

- Realmente eres muy buena en esto. - le dice separándose del abrazo, empezando a pasar una mano por su espalda y dejando la otra en su cintura. - Eres muy buena chica.

Le dice cerca del oído, tomándose su tiempo para que su aliento golpee su oreja. Pudo sentir como la chica se estremeció entre sus brazos, sonriendo para sí mismos cuando la sintió cerrando sus piernas.

La mano que sostenía la pequeña cintura viajó hasta su trasero, apretándolo con fuerza. Juvia gimió al sentir su entrepierna chocar contra una de las rodillas del chico, la mano en su trasero se apretó lo que provocó un largo jadeo de su parte.

Gimió el nombre del chico con su típico honorífico moviéndose un poco más sobre su rodilla.

- Eres muy traviesa. - le volvió a decir en el oído. Juvia gimió ante eso, ignorando que su cuerpo sigue echando vapor.

- Gray-sama, ya no diga esas cosas. - le pide avergonzada.

- ¿En serio? Porque creo que te gustan. - le dice burlón. La toma de la barbilla para que lo vea a los ojos.

Los cuerpos de ambos están sudando por el vapor que desprende su cuerpo de agua.

- Pero si sigue diciendo esas cosas Juvia no va a poder controlar su cuerpo.

- ¿Y quién dijo que quiero que lo hagas?

La maga abrió los ojos con sorpresa. Gray empezó a bajar dejando pequeños besos hasta llegar a sus senos, enterrando su cabeza en ellos; se aseguro de dejar su rodilla sobre la entrada de la chica, puede sentirla totalmente empapada y pegajosa. Llevó ambas manos a la cintura de Juvia, moviéndola sobre su rodilla, Juvia entendió y empezó a moverse siguiendo su propio placer abrazando al chico sobre sus senos.

Gray siguió diciéndole lo buena que era dejando pequeñas mordidas sobre los montículos sonrojados, sintiendo a Juvia clavar sus uñas en sus hombros mientras se mueve sobre su rodilla a su propio ritmo, teniendo espasmos constantes por la fricción. Los jadeos y gemidos femeninos junto al calor del vapor, fueron suficiente para que él empezara a sentir su propia excitación extenderse desde su estómago hasta su pene.

- ¡Gray-sama! - gimió Juvia con fuerza. Sus piernas temblaron mientras apretaba su húmeda vagina contra la rodilla del chico.

Gray jamás había visto cómo se veía un orgasmo femenino, así que alzó el rostro para verla. Juvia tiene la cabeza tirada hacia atrás, pero puede ver en sus facciones en un gesto como si tuviera dolor, con la boca entreabierta y los ojos en blanco. Poco a poco parece recuperarse, ya que afloja el agarre que tiene sobre el chico; Gray sisea por ello, le arde, es seguro que le dejó las marcas de sus uñas.

Juvia gira su cabeza hacia abajo con el rostro sonrojado.

- Gray-sama. - le dice tímidamente.

Él le sonríe, pasando su mano sobre su mejilla. Logra acomodarse para estar frente a ella.

- Realmente fue asombroso.

Juvia le da una tímida sonrisa, no puede evitar ver hacia abajo cuando siente algo contra su pierna. Gray gira su mirada a donde va la de ella, oh cierto.

- Todavía no hemos terminado. - Juvia le dice besando su mejilla.

En este punto, cualquier vergüenza que alguno tuviese se fue lejos.

- ¿Quiere estar arriba Gray-sama? – pregunta animada.

- Claro, pero, ya sabes que-

- Está bien, Juvia puede guiarlo.

Él se mueve para estar arriba de la chica; ignorando lo pegajosa que se siente su rodilla, ya se ocupará de eso después. Finalmente logran acomodarse: con Juvia extendiendo sus piernas felizmente mientras él roza ligeramente su entrada con su miembro; sus brazos le ayudan a sostenerse para no caer sobre ella.

- ¿Debería ir lento o…?

- Si, Gray-sama puede tomarse su tiempo, pero puede hacerlo rápido si lo prefiere. - Juvia sostiene la cabeza del chico entre sus manos para juntar sus frentes, pronto aleja una de esas manos para tomar el pene del chico y empezar a dirigirlo a su entrada.

Ambos gimen cuando se rozan, Juvia incluso lo mueve un poco para que roce su clítoris, estremeciéndose de placer.

- Entonces…- Gray empieza a bajar, dejando que la chica lo guíe dentro de ella.

Decide ir lento, sabe que no es la primera vez de Juvia pero no está seguro si igual le dolerá o al menos eso había escuchado; que a todas las chicas les dolía su primera vez.

Finalmente está enterrado en su calor; Juvia gime placenteramente al sentir al chico llenándola por completo, envolviendo sus brazos alrededor de su espalda.

- Voy a moverme. - le dice a la chica empezando a empujar.

Siguiendo el maldito consejo de Gildarts, no sale por completo solo se mueve ligeramente como si intentara llegar más profundo, aunque sea imposible.

Sus jadeos y gemidos, el sonido de sus pieles chocando llenan la habitación.

Juvia abraza al chico más cerca de ella, esta tratando de hacer lo posible por no llorar para no preocuparlo, pero siente como sus ojos la traicionan soltando un par de lágrimas. Jamás pensó que podría ser realmente así de feliz; tiene todo lo que podría haber deseado en la vida y más. Realmente está haciendo el amor con el chico que ha amado con toda el alma, con toda su vida y es tan hermoso que la emoción recorre su cuerpo.

- Hey ¿Estás bien? - pregunta Gray separándose un poco al escucharla sollozar.

- Si. Solo, por favor no te detengas. - le pide con los ojos llorosos, pero con una gran sonrisa.

El peli negro esparce pequeños besos por su rostro; ella siempre ha sido muy sensible, si no la conociera se hubiera preocupado por verla llorar.

- ¡Ah! - grita Juvia apretando sus piernas a su alrededor. Gray ha encontrado un buen punto en su interior y todo su cuerpo se estremece.

Gray parece notarlo pues detiene sus movimientos, volvió a moverse de la misma manera, sonriendo al escuchar la misma reacción de la chica. El también se siente cerca, el nudo de su estómago crece y siente cómo su pene arde dentro de Juvia.

- Eso es bueno ¿No? - pregunta bromeando.

Juvia asiente como loca moviendo sus caderas con cada estocada del hombre. Pronto los gemidos y jadeos se convierten en pequeños gritos y gruñidos.

Gray se atreve a dejar salir un largo gemido cuando finalmente se libera, el ya conocía la sensación por la cantidad de veces que se ha masturbado, pero hay lago en la calidez del cuerpo de la mujer que ama y como puede sentirla apretar sus paredes en él que lo hace mil veces mejor. Juvia sigue sin soltarlo de sus brazos y aun con el miembro flácido dentro de ella, mueve al chico sobre sí alcanzando el orgasmo con la sobre estimulación de sus cuerpos; Gray parece entenderle por que le ayuda tomándola de las caderas para que su clítoris se frote su pelvis, Juvia se retuerce estirando las piernas como si fuera un gato desperezando.

Ambos jadean agotados.

Gray es el primero en moverse para salir de ella, lo que hace que ambos giman por la sensación de separarse.

El mago de hielo está por decir algo, pero Juvia se levanta rápidamente de la cama. Él no puede evitar verla curioso, la chica va al baño y puede escucharla orinar, en pocos segundos ella regresa a la cama abrazándolo cansada.

- Juvia lo siente. Pero era mejor ir del baño de una vez, Juvia ya no quiere moverse de Gray-sama. - le susurra de manera gentil.

El mago de hielo asiente pensando que deben ser cosas de chicas. De repente, por muy raro que fuera en él, tiene frío y su novia parece sentir lo mismo.

Sin querer separarse, hacen gestos raros con los pies y manos hasta que logran tirar la colcha sucia y colocar las sábanas sobre ellos. Se sienten incómodos estando tan pegajosos, pero honestamente es algo que pueden ignorar por ahora.

- Eres increíble. - le susurra abrazando a la chica una vez que ella se acomodó sobre su pecho.

- Gray-sama también es increíble ¿Estuvo bien?

Preguntó levantando la mirada hacia el hombre. Gray le gruñe algo molesto.

- ¡Pero claro que sí! ¿Por qué preguntas eso? Fue tan bueno que-, bueno, tú me escuchaste.

Juvia se sonroja, pero asiente feliz con ello.

Gray suspira divertido. Al final se preocupó para nada, es Juvia de quien habla, la chica que de alguna manera llegó a amarlo a pesar de todo.

- Mierda. - murmura recordando un detalle importante.

- ¿Qué sucede Gray-sama?

- No usamos protección.

- Oh. – murmura Juvia con una clara sorpresa en su rostro.

Claro, solo:oh.

- Está bien, bueno Juvia no tiene nada y puede ir con Porlyusica mañana para que le de algo.

- Si supongo, yo tampoco tengo nada, ya sabes. - se rasca incómodo la cabeza. - Como sea, la próxima vez usaremos los malditos condones. No puedo creer que se me olvidará.

- Para ser justos, a Juvia también se le olvidó.

Juvia se aferró al chico, desde esta posición sobre su pecho puede escuchar los latidos de su corazón y su pecho se eleva con cada respiración, es casi como una canción relajante para ella, cuando menos se da cuenta empieza a cabecear.

Todo está tan tranquilo, desearía que fuera así para siempre. Aunque sabe que no puede ser así, con su línea de trabajo se enfrentan a grandes peligros todo el tiempo por no mencionar las grandes batallas que tuvieron los últimos años. Sabe que ninguno cambiaría eso, adoran ser magos, pero no puede evitar desear un poquito no serlo para no tener que enfrentarse ante la idea de que algo pudiese salir mal.

- Hey…

Juvia eleva la vista para ver el rostro preocupado del chico.

- ¿Qué pasa? Veo como tu mente está pensando demasiado rápido.

La maga niega con la cabeza aferrándose a él.

- Nada, Juvia solo está sobre pensando las cosas.

Gray suspiró acariciando el brazo de ella que descansaba sobre su pecho. Es algo que ya había notado no lo habían hablado exactamente, pero ambos son conscientes de cómo funciona su mente, una vez que una idea o un pensamiento su mente comienza aferrarse a ese pensamiento hasta llegar a conclusiones extremas.

- Lo que sea que pienses. Estamos bien ¿De acuerdo? - deja descansar su barbilla sobre la cabeza de la chica. - Nada tiene que preocuparte ahora.

Juvia asiente algo insegura, pero acepta las palabras del chico.

- Juvia sabe que estamos sucios ¿Pero podemos dormir así?

- Claro. - le contesta subiendo las sábanas sobre las cabezas de ambos, no sabe por qué lo hizo, solo pareció correcto hacerlo.

- Buenas noches Gray-sama

- Buenas noches… Te amo.

Le susurra enterrando su nariz en su pelo, Juvia sonríe por ello.