I'M YOURS / sanwoo⋆

Summary

˚    ✦   .  .   ˚ .      . ✦     ˚ -"Ave María Purísima"- -"Sin pecado concebido"- -Perdóneme Padre, pues voy a pecar- -Hijo, ¿Haz venido a confesarte antes de pecar?- -Así es padre, pues es usted quien despierta mis mas grandes deseos-.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

0.0




Las noches de insomnio estaban acabando con él, despertar temprano, mantener su rutina, salir, agradecer por un nuevo día, e ir preparando la capilla; así era su rutina. Bueno, quizá una que otra actividad extra que no hacía todos los días.


Podía pasar horas tratando de conciliar el sueño que tanta falta le hacía. Sí somos sinceros, se había acostumbrado a mantenerse tumbado en la cama, observando el techo de su habitación, pensando en todo y a la vez en nada.


Un sonido leve provino de la puerta de madera hueca, un jovencillo que tenía asilo en la capilla estaba al otro lado de la habitación tocando levemente.


-Hasta mañana Padre, Dios lo bendiga, que tenga linda noche- le dijo Jaehyun al hombre que se vio interrumpido de su trance.


-Buena noche Jaehyun, hasta mañana si Dios quiere- respondió.


Debía estar descansado para el día siguiente, pues era Domingo asi que tenía que dar misa a primera hora del día.



¿Qué podía ser peor? Recibir un castigo de tu jefe o no recibirlo. Sinceramente Wooyoung prefería mil veces que Jaehyeong le diera trabajo extra para joderle la vida a los pecadores del limbo a dejarlo simplemente vagar por el plano terrenal para según Lucifer "aprender del hombre".


"Maldita Perra" se dijo para sí mismo. Él solo había cumplido con lo que WooSung le indicó, había asistido a una mujer joven, en la intimidad de su hogar forzandola a tener relaciones con él en su forma humana, claro. Ambos demonios habían apostado por la energía de unas almas de la tierra, sólo se estaban divirtiendo ¿Acaso eso estaba mal? Pensó.


Claro que Wooyoung no contaba con que la mujer terminara traumatizada por aquel acto fuera de su consentimiento, sin saber que hacer, ésta se quitó la vida. Sermoneado por Jaehyeong, Wooyoung no tuvo de otra que aceptar su error pues a pesar de todo lo que un demonio hace, tenían ciertas reglas que no debían infringir cómo arrebatar la vida de un humano. Pues Dios y Lucifer tenían un acuerdo desde el inicio de los tiempos, cosa que metió en aprietos a un demonio inmaduro de tan solo un siglo.


-¿Entonces cuánto tiempo estarás en la tierra?- le preguntó el rubio a el más bajo.


-Maldita sea Yunho, por milésima vez ¡No lo sé!- Wooyoung estaba que las venas de su cabeza le iban a reventar si el incubo a su lado volvía a preguntar lo mismo desde hace dos días.


-Si lo piensas, no está tan mal ¿Sabés?- inquirió -Por lo que veo, no tendrás supervisión ahí arriba, asi que puedes hacer lo que sea...- le mencionó Yunho al pelinegro. -Podrías no lo sé, fastidiar algunos hombres por ahí, si tu quieres-


Wooyoung se quedó pensando, si bien la idea no era mala, sabía perfectamente que Jaehyeong no lo dejaría solo en la Tierra después de haberle dicho que es el demonio más estúpido que había tenido a cargo. También tenía conocimiento que Yunho era de los incubos más sonsacadores que existían, le gustaba follarse a todo mundo y que todo mundo iniciera lo que él haría, aprovechar la situación para saciarse.


Se giró para mirar directamente a los ojos filosos del rubio, manteniendo su mirada penetrante. -Vamos Yunho, ambos sabemos que eres la zorra de Mingi y él la mano derecha de Jaehyeong, está claro que si acepto tu sugerencia irás corriendo con tu amo-


Éste solo le dio una sonrisa ladida cómo respuesta, pues equivocado no estaba, tampoco es que Wooyoung no tuviera cerebro, sólo era un poco idiota. A veces.