«CARTAS»

Summary

Esto es una saga de one-shot en las que escribo historias tristes sobre separaciones de parejas que me gustan de Haikyuu. Las explicaciones de los one-shot vendrán al principio de cada carta.

Genre
Drama/Romance
Author
Patri
Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

♥︎TU CARTA♥︎


Kageyama jamás esperó que esa carta que le había escrito Hinata un año después de irse y que por miedo a lo que contuviera no abrió, iba a darle aquella sensación de estar perdido nada más que con un par de palabras.




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➫Primer shot de la saga «𝕔𝕒𝕣𝕥𝕒𝕤»

➫Au después de preparatoria

➫Personajes de Haruichi Furudate

➫one-shot

➫⚠️Angst⚠️

➫boyxboy pareja principal: Kagehina

➫Todos los derechos reservados

➫Créditos de la carta a: @Criss_800



Observó el sobre unos momentos. Sabía que tenía que hacerlo, se lo debía, pero aún así, algo en su interior le decía que si la abría, iba a desencadenar muchas cosas y que no quería tener que volver a recordar todo lo que había hecho en el pasado.


Fueron dos años los que tuvo la carta, a pesar de que Hinata ya le había se la había mandado un año después de que se fuera. Realmente no se dio realmente cuenta de que ya no estaba y de todo lo que había hecho hasta que le llegó la carta.


Al verla en su buzón, al principio, solo observó el remitente por un par de largos minutos y después se dio cuenta de que el pelirrojo ya se había ido de su lado. Quizá fue porque estuvo demasiado ocupado con los Adlers que no se había dado realmente cuenta de ello hasta ese momento.


Después lo invadió el miedo. Hinata se había ido y él no se había dado cuenta, o no quería hacerlo. Ver la carta ahí lo confirmaba todo y lo hacía ponerse enfermo. ¿Qué quería de él Hinata? ¿A lo mejor una respuesta a esa carta con una disculpa?


No podía, simplemente no podía. Aunque los hechos no fueran recientes, él sabía que había provocado en Hinata algo muy doloroso al haberlo rechazado años atrás. Y justo después de eso, se fue. No podía ser coincidencia, por lo menos no para la cabeza de Kageyama.


Aún así, la carta estaba ahí. Esperando para que, dos años después de recibirla, y con la vuelta de Shoyo tan cerca, la abriera. Reunió todo el coraje y valor que le quedaban después de volver a ver el sobre (que era más bien poco) y se dignó a abrir el sobre y sacar la carta.




Hola Bakayama:


Después de un año de lo ocurrido y ya más calmado quiero decirte que, al principio de todo, cuando empezaba a mirarte, pensé que no me podría llevar bien contigo jamás.


Aunque después de conocernos quedamos un viernes cualquiera en el que viniste a mi casa donde escuchamos mis discos. Yo en ese entonces ya buscaba canciones que me recordaran a tí y hasta te regalé un CD con todas las que encontré.


Y aún me acuerdo como desde ese día, me acostaba con una sonrisa en la cara con solo saber que te habías tomado el tiempo de escucharlas todas y que cada día me decías por qué unas te parecían buenas y otras no tanto.


Como siempre que jugábamos a voleibol, o nuestras simples rencillas por ver quien era mejor, no existía un empate porque siempre ganabas tú, por mucho que me negara a aceptarlo.


Como pasabas de todo y casi todos y yo intentaba hacer lo mismo, aunque no lo conseguía porque como tú decías: "

Estás pendiente de todo Hinata, y eso, aunque no es del todo bueno, no es del todo malo

".


Como ya no me conformaba con nada desde que te conocí, en ningún tipo de ámbito, porque tú habías llenado unas expectativas que no estaban llenas y habías creado otras muchas que no existían.


Como tus ojos brillaban más que el sol, la luna y el mar cada vez que colocabas así perfectamente, como eras tú, y eso, sin querer darme cuenta, me atrapaba cada vez más y más.


Como me gustaba cada día más el olor a leche de coco, que me recordaba completamente a tí y al olor de tu ropa de clase, aunque siempre decías que era tu hermana la que le ponía ese olor a todo lo que encontraba.


Como eras tan perfecto pero yo en cambio sentía que era un perfecto idiota para alguien como tú.


Y así pasaron los años y al final me decidí. Después de tanto pensar, me atreví y te dije: “

Si quieres puedes quedarte toda la vida conmigo

”.


Te regalé todo mi corazón a cambio de una simple sonrisa y no me resultaba alarmante porque yo quería eso mismo. También te conté que mi vida era completamente para tí, pensando que sería por siempre y para siempre lo nuestro junto a que olvidaras el miedo que había en tu corazón.


Mi gran pregunta después de eso fue:

¿Por qué me hiciste pensar en algo que nunca iba a ser realidad?


Unos días después tú bailabas en la graduación, animado por un par de compañeros de clase que te rodeaban y alentaban a decir unas palabras en aquel escenario mientras yo estaba llorando y muriendo por tí.


En ella, fingí que no me pasaba nada, me tragué todas mis lágrimas, lamentos y quejidos y me mezclé entre la gente para intentar olvidarlo todo y para intentar convencerme de que iba a estar bien. Pero no funcionó.


Justo por eso, me fui de la graduación antes de que amaneciera, sin siquiera avisarle a nadie y provocando que Yachi y Yamaguchi me buscaran por todas partes hasta que di señales de vida por el teléfono.


Eso ya da igual, a día de hoy ya no te busco, ya no estás por ninguna parte. Pensé en algún momento antes de tomar esta decisión que alejándome de todos lograría ganar todo lo que se me fue un día, y así pasó.


Con eso, me di cuenta de que hay victorias que se ganan con dolor, pero aún así, desde ahí no sé pensar en el amor sin acordarme de todo lo relacionado contigo, no lo puedo evitar.


En el fondo yo sé que algo de tu interior quería que volvieramos a lo de antes, a nuestros piques y tonterías, pero algo te lo impedía.


Ahora debo de dejar de pensar en ello y pensar más en mí.


De lo que también estoy seguro es de que nunca más miraré a nadie como yo lo hice contigo, porque he decidido que mejor me quedo con eso, a intentar lograr algo y que me quede toda la vida comparándolo con lo que pudo haber sido entre tú y yo.


Espero que algún día leas esto, de verdad, aunque sé que no podrás porque sé que aunque por fuera parezcas muy valiente y seguro de tí mismo, te echarás la culpa de mi decisión de irme y eso mismo no te dejará abrirla.


No te atormentes Kageyama, lo que no pudo ser no fue, fin de la historia.


Espero que seas feliz. Se despide con cariño,


Shoyo.





Kageyama dejó la carta en la mesa, temblando. No tenía ni idea de lo que Hinata había estado sintiendo por él porque él mismo no le había tomado importancia.


Acepta que en aquellos días, su mente no podía enfocarse en otra cosa que no fuera voleibol. Acepta que en aquel entonces no le dio mucha importancia a la confesión de Hinata porque creía que era como todo lo que pasaba con Hinata, una emoción intensa que aunque no se apagara fácilmente, podía bajar de nivel, y eso era lo que le convenía al Kageyama de preparatoria.


Por eso, optó por rechazarlo y por ignorar de ese momento en adelante casi cualquier interacción que tuvieran fuera de la cancha, para hacer que el más bajo olvidara o bajara de nivel aquellos sentimientos que él mismo calificó de innecesarios y abrumadores (aunque eso no se lo dijo a Hinata).


Ahora se da cuenta de que no hizo lo correcto porque hizo que una persona como el pelirrojo sintiera cosas que en verdad estaban abrumándole y que no podía contar porque él mismo le había pedido que olvidaran aquella confesión y se centraran en el voleibol.


Ahora entiende que esa carta, aunque no fuera una recriminación, era un saludo, o más bien despedida a todo lo que pudo haber sentido, y que aunque él no hubiera hecho nada porque fuera un bonito recuerdo, Hinata había decidido guardarlo como algo inolvidable e irremplazable, lo cual lo hacía sentir peor.


-¿Kageyama? -llamó Yamaguchi, sentado en el sofá de su amigo -¿Has terminado de leerla?


-Te has tirado media hora mirándola y después otra media hora para leerla -regañó Tsukishima


-Tsukki -dijo Yachi. Luego le dio la cara a Kageyama -Si nos has llamado después de dos años que recibiste la carta eso quiere decir que sabes que vuelve ¿no?


Kageyama asintió, aún un poco perdido


-¿Qué decía la carta? -preguntó Yamaguchi curioso


Kageyama miró a su amigo un momento, después cogió la carta y se la tendió. Yamaguchi captó el mensaje y la cogió entre sus manos. La leyó en silencio, con Yachi también leyendo a su lado. El único que ya sabía el contenido de la carta incluso antes de que Kageyama la abriera era Tsukishima.


El rubio había empezado a relacionarse cada vez más con el más bajo desde que escuchó por accidente la confesión a Kageyama. Intentó no parecer muy cercano al pelirrojo pero lo escuchó todo lo que pudo y más e incluso mantuvo un contacto casi igual de estrecho con él desde que se fue a como lo tenían antes de que se fuera.


-Joder Kageyama -dijo Yamaguchi después de leerla carta


-No digáis nada -contestó el peliazul -ni a nadie -agachó la cabeza -¿podéis iros? Necesito pensar -ninguno dijo nada pero los tres salieron de allí aceptando su petición.


Y ahora estaba ahí, tirado en el sofá, preguntándose si hubiera podido cambiar algo de no haber sido tan estúpido. Quizá si no hubiera sido tan tonto y se hubiera fijado más en lo que él mismo sentía, a lo mejor se habría dado cuenta de que sentía lo mismo por Hinata, y no habría provocado este desenlace


Supongo que ya nunca lo sabremos.






Créditos de la carta a: Criss_800