CAPITULO ÚNICO
Kim Hongjoong se encontraba en las puertas de ese pequeño estudio en Nueva York , más que un estudio, ese era el epicentro de las fantasías de millones de personas. Un lugar que parecía cualquier estudio de grabación en la ciudad, pero que su interior estaba conformado de varias habitaciones con escenografías, las cuales se utilizaban para distintos rodajes, rodajes que el 99 % de la gente se topa más de una vez en un video porno, un salón de clases, una oficina, e incluso una habitación específica para las fantasías más salvajes.
Hongjoong, un chico de veinticinco años, queriendo ganar un par de dólares extra, ya que desde que llegó al país Americano por su trabajo no generaba lo suficiente como quería. Su roomie y amigo desde que vivía en este país Johnny, le había hablado del enorme negocio que era para las compañías la contratación de chicos como él, reemplazables, ningún tipo de contrato engañoso y la basta cantidad de 5 mil dólares por video. No estaba del todo convencido, sino hasta ver la cantidad de cosas que presumía su amigo cada que su cuenta del banco crecía. Un poco de celos y Hongjoong ya estaba enviando un correo con toda su información a la dirección que Johnny le había dado.
Él era un chico totalmente inexperto en el mundo de la pornografía, apenas había escuchado las instrucciones que le habían dado por teléfono y ya sentía un nudo formándose en su estómago.
Entró por las puertas de vidrio a una recepción demasiado normal para lo que contenía detrás de ella, música de centro comercial sonando de fondo, una sala con sofás que se veían increíblemente cómodos y una pequeña pecera en la esquina, parecía más una sala de espera de un dentista que lo que en realidad era.
Una chica detrás del escritorio tecleaba en su computadora mientras compartía una conversación con alguien por el teléfono, sin notar la llegada de Hongjoong.
Paseó un pie sobre otro incómodamente. Ya había tomado una decisión, la cual le costó tres semanas tomar, dinero fácil era dinero fácil, pero ni siquiera cinco mil dólares podían quitarle los nervios que sentía por lo que se aproximaba, o más bien, el no saber que carajos iba a pasar. ¿Cuántas horas tendría que estar grabando? ¿si no sentía placer, tendría que fingir? ¿Tendría que hacerlo sin condón? Lo tercero definitivamente era un no rotundo, y por último, ¿grabaría con alguien atractivo o tal vez le tocaría grabar con alguien muy mayor?
No era tonto, sabía que a menos que estuviera haciendo una película porno "profesional", las posibilidades de estar con un hombre decente en la primera vez era más que nula, Johnny lo sabía bien, por lo que le había contado.
Finalmente, la mujer colgó el teléfono y dirigió su mirada a Hongjoong, escaneándolo rápidamente encima de sus lentes y al final dándole una sonrisa amable.
- ¿Vienes para el casting de las 3:30? - Preguntó, levantando una hoja que contenía una larga lista de nombres seguida de horarios. Mucha demanda al parecer, pensó Hongjoong.
- Si - dijo con falsa seguridad. Se preguntó si la chica podría notar su nerviosismo.
- Bueno, bienvenido, te daré el resumen de lo que harás. - se paró de su silla y se encaminó por el único pasillo en el lugar, apenas dándole tiempo a Hongjoong de seguir tras ella.
- Es lo más básico del porno en estos días, "castings" está literalmente solo en la palabra. Te presentarás con otro actor que lleva más tiempo, el cual grabará todo el tiempo contigo, a veces te preguntará que es lo que sí y no puedes hacer, otras veces solo inician y esperan que tú hagas un buen trabajo. - dió un giro y le dio un vistazo a HongJoong, este asintió con rapidez, fueron por otro pasillo y abrió la primera puerta de este.
- Te recomiendo que solo actúes tranquilo, la filmación no para, así que llévalo con calma, aunque Mingi te guiará en todo, él siempre hace eso.
- ¿Mingi es el hombre con el que...?
- Mh - asintió - Él llegará en unos 10 minutos así que solo ponte cómodo y espera. - dejó que Hongjoong entrara al cuarto y se despidió para después cerrar la puerta, desapareciendo detrás de ella y dejándolo completamente solo en la ¿sala? ¿oficina? probablemente una combinación de ambas.
Había tres sofás, dos de estos individuales y otro mucho más grande que a la vista parecía cómodo, a un lado había un escritorio de madera y detrás de este una estantería con libros que podía apostar eran falsos.
- Que original... - murmuró sarcásticamente, y es que, este era el set más típico que podía existir en el porno, y ahora él formaría parte de él, simplemente fantástico.
Se sentó en el sofá más grande y lo palmó con ambas manos a sus lados, como supuso, era muy cómodo. Paseó sus ojos por la habitación viendo dos cámaras que se encontraban en diferentes lugares, una descansando en el escritorio y la otra en un trípode en una esquina.
Pasaron 7 minutos y ya se empezaba a sentir más nervioso, podía sentir sus manos comenzar a sudar. Se preguntó, ¿en qué momento había decidido esto?
Finalmente se abrió la puerta y de ésta entró un chico joven, también asiático, cercano si no es que de su misma edad, alto, delgado pero notablemente musculoso y.... ¿extremadamente atractivo? Definitivamente Hongjoong no esperaba ver entrar a exactamente al tipo de chico con el que saldría sin dudarlo por un segundo.
Mingi mostró una pequeña sonrisa mientras se acercaba a saludar a Hongjoong con una mano extendida que el castaño rápidamente tomó.
- Hola, soy Mingi, aunque probablemente eso ya lo sabes. - desconectó sus manos mientras se sentaba a su lado, tomando ligeramente distancia. Hongjoong podría jurar qué algo dentro de su cuerpo hizo cortocircuito en cuanto lo escuchó hablar. Su voz, era malditamente sexy.
- Hongjoong. - fue lo único que alcanzó a decir ante los nervios. Este chico era con el que filmaría, el que vería su cuerpo desnudo y lo tocaría, el chico que iba a usarlo como su pequeño muñeco sexual, este chico era totalmente atractivo. La idea ya no sonaba tan desagradable para Hongjoong, no, definitivamente no.
- Lo sé, me lo dijo Cloe cuando llegué. - dijo señalando el invisible lugar donde se encontraba la secretaria.
- Oh - otra vez, ninguna palabra, demasiado embobado con la cara bonita del chico, su sonrisa era perfecta y su mirada era malditamente atrayente, podría perderse en aquellos ojos felinos y no querer que lo encontrasen, su cabello estaba algo largo y rubio, llevaba una camiseta sin mangas que dejaba ver sus brazos musculosos y marcados, se preguntaba si se sentían igual de duros que como se veían.
- Hey, Hongjoong - llamó Mingi despertando a Hongjoong de su trance. Seguro lo había atrapado viéndolo, más bien devorandolo con la mirada. Mierda...- pensó Hongjoong.
- Oh perdón, solo estoy un poco nervioso - finalmente logró articular una oración, se felicitó internamente.
- No te preocupes, podemos iniciar cuando te sientas listo - le respondió casualmente, como si no estuviesen a punto de filmar, literalmente, un video porno. - ¿Qué edad tienes? - volvió a hablar Mingi, quizá buscando aligerar el ambiente.
- Veinticinco - respondió simplemente.
- No esperaba que fueras un año mayor que yo, de hecho ya sabía, lo leí antes...de entrar aquí. Últimamente han entrado chicos muy jóvenes. - dijo riendo. - Usualmente ruedo con personas mucho mayores que yo, pero bueno, siempre hay una primera vez para todo.- nuevamente le regalo una sonrisa.
- Oh entiendo, veinticuatro entonces... cuando llegue pensaba que tal vez me tocaría rodar con alguien mayor que yo.
-Bueno no lo soy, supongo el que tengamos casi la misma edad ayudará a tu nerviosismo? - Hongjoong sonrió ante esto, y asintió apenado, realmente el chico era demasiado atractivo. Dejó de sentirse tan intimidado, había calmado sus nervios ligeramente, gracias a dios no le había tocado un viejo 40 años mayor que él.
- Ahora... - Mingi se acercó un poco más al mayor, éste trago saliva con fuerza, al sentir la calidez del otro cuerpo y su atrayente perfume. - me gustaría saber con qué cosas te sientes cómodo y con qué cosas no, si quieres quitar algo del guión... - mostró una sola hoja de papel, al parecer la misma que le habían enviado a él por correo - Lo podemos hacer, no tengo problema.
El guión era simple, no contenía mucho más que las descripciones básicas de lo que en verdad se esperaba. Plática fuerte, fingering, rimming, sexo oral y penetración. Este último tenía un apartado especial que contenía posiciones específicas.
El tema principal era la dominación, el rol que Mingi iba a tomar mientras que Hongjoong iba a tener que hacer el de la sumisión, no se quejaría con éste , al ser su primera vez en el campo decidiría dejárselo a los expertos. Además luego de un rápido y nuevo vistazo al chico rubio, su cuerpo se sintió más caliente al pensar en todo lo que haría con él.
Además que en las relaciones que había tenido, siempre era el de abajo y unas muy escasas había cambiado de rol.
- No tengo ningún problema - dijo con seguridad, en parte siendo porque Hongjoong no era un total iluso en el sexo, ¿en hacer un rodaje porno? Tal vez... Tampoco era de aquellas personas que consumiera demasiado aquel contenido.
- Bueno, si lo dices, confío en ti, yo tampoco tengo nada que agregar, pero si en algún momento quieres parar o algo no dudes en decírmelo, ¿está bien, dulzura? - Le aseguró el chico con otra amable sonrisa y acentuando la última palabra. Si Hongjoong lo notó, definitivamente no iba a mostrar el efecto que aquel apodo causó. Solo asintió.
- Entonces... ¿estás listo? - preguntó mientras se paraba del sofá, esperando una respuesta.
- Listo, cuando tú quieras comienza. - contestó Hongjoong tratando de sacudir los últimos rastros de nerviosismo.
- Bueno, empecemos. - aplaudió una vez y se dirigió a prender la cámara que se encontraba en el trípode. Moviéndola para que grabara la habitación completa. Una vez que checó que esa estuviera lista, se dirigió a la segunda, la cual era una portátil, la encendió con un pequeño click.
En ese momento fue que Hongjoong decidió simplemente dejarse llevar.
- Y, empezamos - susurró Mingi antes de acercarse lentamente con la cámara.
Cuando estuvo a apenas 5 centímetros de distancia de Hongjoong, lo tomó de la barbilla y elevó su cara para que estuviera viendo directamente a la cámara.
- ¿Cómo te llamas dulzura? - la voz de Mingi había cambiado ligeramente, está siendo aun más grave y seductora.
- Hongjoong - contestó con una pequeña sonrisa.
- Hongjoong ...- repitió Mingi moviendo su dedo pulgar hasta que este empezó a rozar los labios de Hongjoong con suaves movimientos encima de estos. - Abre la boca, bonito. - Hongjoong no necesitó que le dijeran dos veces antes de abrir su boca y permitir el paso al pulgar del rubio, el cual lo paseó por toda su boca y lo hundió provocando un ligero ahogo en Hongjoong, pero lo soportó, respirando por la nariz y dejándose manejar.
- Buen chico - levantó su mirada pasando la cámara y viendo el bonito rostro del mayor.
Hongjoong se sintió más confiado y pasó su lengua por el dedo que se encontraba en su boca, lamiendo hábilmente y aprisionando el pulgar contra el paladar ahuecando sus mejillas, todo esto sin dejar de ver a la cámara.
- Mierda... - escuchó a Mingi maldecir y provocando un pequeño cosquilleo en su estómago, emoción que fue bajando hasta su erección que poco a poco comenzaba a crecer.
Mingi le ordenó que se quitara su camisa y eso hizo, acostándose ligeramente en el sofá para que pudieran tener una mejor imagen de su cuerpo semidesnudo, sonriendo coquetamente a la cámara, pero con el deseo de ver la reacción del chico, el cual parecía haberse detenido un momento para también apreciar la vista.
Mingi desabrochó su cinturón, para después quitarse los pantalones, dejando a la vista su oscuro bóxer del cual sobresalía un gran bulto que por solo un par de segundos hizo babear a Hongjoong. Éste se acercó más a las caderas del menor, sin tocar nada, a la espera de más indicaciones con ojos hambrientos.
- Demasiado ansioso dulzura, pero sé obediente, si? - dijo cepillando el cabello del castaño con sus dedos, casi con ternura, antes de tomarlo con fuerza y jalar la cabeza de Hongjoong hacia atrás. Haciendo que gimiera ligeramente por el repentino acto. - No harás ningún movimiento a menos que te lo diga ¿verdad? - Hongjoong asintió rápidamente, antes de dejar de sentir la presión en su pelo, la mano de Mingi se movió hasta su ropa interior para liberar su miembro.
'Mierda'- Pensó Hongjoong, era grande, demasiado grande, tratando de recordar si alguna vez tuvo algo así antes en frente de él. Hongjoong se relamió los labios, mordiendo el inferior y gimió bajo, aunque de todas formas este fue escuchado.
Mingi río ligeramente y guío su longitud a los labios del menor, sin introducirla aún. Sólo delineandolos con suavidad.
- Apenas lo ves y ya lo quieres dentro de ti. ¿Tan desesperado estás? - Pudo haber dicho que sí, no lo podía negar, lo estaba, pero antes de que pudiera contestar, Mingi se estaba introduciendo en su boca con brusquedad, Hongjoong lo tomó y tratando de relajar su garganta para no ahogarse.
Solo le tomó un segundo al menor empezar a follar su boca con rapidez, Hongjoong ahuecó sus mejillas y succionando su pene con algunas dificultades, ya que su boca no estaba acostumbrada a tal tamaño.
Los gemidos que salían de la boca de Mingi empezaron a excitarlo cada vez más, bajando cuidadosamente su mano para poder tocarse a si mismo por encima de la ropa. Esto al parecer no siendo tan sigiloso, porque el momento en el que Mingi vio la mano del mayor sobando sus pantalones, este detuvo sus movimientos y tomó a Hongjoong de la parte trasera del cabello con fuerza nuevamente, parándolo y guiándolo hacia la mesa de madera, empujándolo para que este quedara boca abajo, acostado en esta.
- ¿Acaso crees que no lo notaría, mh? - Dijo mientras empezaba a desabrochar los pantalones del Hongjoong con una mano. - ¿Estás tan necesitado que no puedes esperar una orden? - bajó sus pantalones con brusquedad, seguido de su bóxer, dejando su trasero descubierto.
- Tan bonito... incluso tu trasero es bonito - pasó su mano libre por este antes de apretar un lado con fuerza, recibiendo un suspiro por parte del mayor.
- ¿Te gusta? ¿Te gusta que te toque aquí? - preguntó sobando suavemente, Hongjoong solo pudo gemir en respuesta, guiando sus caderas en búsqueda de más contacto. - Dulzura, ¿acaso no recuerdas lo que acabas de hacer? ¿Y crees que mereces un premio? - Siguió masajeando su trasero esperando una respuesta, cuando ésta no llegó, elevó su mano antes de plantarla en una fuerte nalgada.
- Te pregunté algo, responde.
- N-no... - fue lo único que alcanzó a decir antes de que otra nalgada resonara en la habitación.
- Solo te daré lo que quieres si me obedeces. Ahora, abre las piernas. - ordenó alejándose de él, probablemente para tener un buen ángulo de su trasero.
Hongjoong hizo lo que le pidió, acomodándose por completo encima de la mesa y apoyándose en sus codos y sus rodillas, arqueando su espalda para dejar una mejor vista de su parte trasera.
Su pequeña entrada rosada quedó a la vista de Mingi, su trasero perfectamente posicionado y su erección colgando y tocando la fría madera del escritorio.
- Buen chico, me gusta que me obedezcas - felicitó Mingi, tomándose un momento para admirar la vista, posando su mano nuevamente en el firme trasero del mayor y apretando ligeramente, luego usando sus dedos para tocar el inicio de su pequeño orificio, un roce que provocó que Hongjoong dejara salir pequeños suspiros de deseo.
Por un momento Mingi dejó la cámara en una esquina de la mesa y se volteó hacia una repisa, de dónde sacó una pequeña botella de lubricante y un condón.
- Abajo - ordenó Mingi antes de empujar el cuerpo a la altura de los hombros de Hongjoong para que este quedara de cara contra el escritorio, quedando completamente expuesto ante la mirada hambrienta del rubio.
Pudo sentir unas manos serpentear por sus piernas, apretándolas igual como lo hizo con su trasero.
- Eres muy suave... - fue lo único que susurró Mingi antes de morder su muslo, haciendo que Hongjoong soltara un gemido necesitado, Mingi estaba tan cerca de su entrada que era casi insoportable el placer que sentía por la forma en que lamía y mordisqueaba todos sus puntos más sensibles en las piernas y nalgas, provocando temblores que podían verse claramente a través de la cámara, grabando como Hongjoong se deshacía a los toques del otro.
Finalmente, Mingi empezó a pasear su claramente experimentada lengua por la pequeña entrada que tan necesitada estaba de atención. Dando lamidas duras antes de succionar su propia saliva que dejaba con cada lamida a su alrededor. Empezó a bajar hasta llegar al inicio de los testículos, también succionando ahí y provocando un pequeño salto en Hongjoong ante el repentino contacto.
Subió su lengua desde ese lugar hasta llegar otra vez al botón rosa que se contraía del placer, lo besó suavemente antes de introducir su lengua con fuerza, en ese momento Hongjoong lo perdió todo.
Empezó a mover las caderas en contra de la cara de Mingi, necesitado de más y más atención y esto al parecer no le gustó al otro, ya que paró todos sus movimientos a pesar de los quejidos ahogados del mayor.
Movió la cámara a otro lado de la mesa, ésta ahora enfocada en todo el cuerpo de Hongjoong, empezando con su cara y terminando en la gran curva que conectaba a su trasero. Mingi se acercó al rostro del castaño, el cual ahora tenía varias lágrimas de placer cayendo por su rostro.
- Bonito... - dijo con una voz demasiado suave para ser un regaño. - Nunca te di permiso de moverte. - Y antes de que Hongjoong pudiera contestar, otra fuerte nalgada aterrizó en el trasero de este, más fuerte que las anteriores, haciendo que se moviera hacia enfrente por la fuerza. - No hagas que vuelva a repetirlo, ¿escuchaste? - demandó Mingi con rudeza.
La cámara grabó el momento exacto en el que los ojos de Hongjoong rodaron hacia atrás al sentir un dedo siendo presionado en su interior. Mingi estaba preparándolo con la saliva que había dejado ahí, su pequeño orificio ya algo dilatado por la lengua del rubio.
- Mingi... más, por favor - suspiró haciendo todo lo posible para no mover sus caderas, sin intenciones de que lo castigaran nuevamente.
-Tranquilo bonito, te daré todo lo que me pidas. - dijo sin poder resistirse a las súplicas del chico, introduciendo otro dedo y deleitándose con los deliciosos sonidos que soltaba Hongjoong cuando empezó a moverlos con más rapidez.
Para cuando Mingi insertó el tercer dedo dentro del mayor, este ya era un manojo de gemidos, lloriqueando levemente por cada vez que Mingi evitaba rozar su próstata, gimoteando de frustración al no sentir atención en esa parte tan sensible de él. Mingi solo sonreía burlonamente, disfrutando ver al otro chico intentar controlar sus movimientos.
- Dime, ¿Qué es lo que quieres? - preguntó. Y sin ningún aviso, empezó a acariciar la próstata del mayor provocando un grito de los labios de este.
- ¿Esto es lo que quieres, bonito? - Paró sus movimientos para tomar el rostro de Hongjoong, poniéndolo justo enfrente de la cámara.
- Responde. - dijo azotando una nalgada con fuerza.
- ¡Sí... sí, quiero más ! - Rogó entre lágrimas. Mingi quedó satisfecho con esto, regresando el cuerpo de Hongjoong a su posición original y volviendo a meter sus dedos bruscamente en el interior de éste, provocando un grito ahogado en el mayor que rápidamente se convirtieron en gemidos cuando Mingi empezó a masajear su próstata una y otra vez, sus piernas temblando por el placer, a punto de alcanzar su orgasmo.
- M...Min, estoy cerca, no pares! - sus ojos nublándose por el placer. Sintió una mano enrollarse alrededor de su pene, bombeando rápidamente mientras que seguía siendo follado con los dedos del menor. No aguantó ni un segundo más. Se corrió, ahogando un gemido mientras el placer lo tomaba con fuerza.
- Mg..Mierda~ah - intentó tomar su aliento mientras bajaba de su orgasmo, sus piernas fallando por los espasmos que recorrían su cuerpo y cayendo su cadera abajo en la madera y embarrándose en su propio semen.
- Demasiado sensible... - dijo Mingi, parándolo delicadamente y llevándolo al sofá, sentándolo con cuidado.
Mingi se alejó para poder quitarse el resto de su ropa, ahora ambos quedando completamente desnudos enfrente del otro. Tomó la cámara que se había quedado en la mesa y regresó con Hongjoong, el cual estaba apenas reaccionando después de ese orgasmo.
- ¿Qué tal te sientes bonito? - preguntó Mingi acariciando su rostro de una forma casi tierna.
- Muy ...bien - contestó el menor dándole una gran sonrisa, sus ojos brillando post orgasmo.
- Siento que he sido muy bueno contigo, creo que ahora merezco un poco de atención ¿no lo crees? - el rubio empezó a masturbarse en frente de Hongjoong mirándolo con una sonrisa pícara, esperando a que el chico hiciera algo. Hongjoong obedeció, claramente hace un rato había deseado seguir, le había gustado la sensación como le llenaba su boca hasta casi ahogarlo.
Colocó su mano sobre la de Mingi y empezó a masturbar al menor lentamente manteniendo su mirada pegada sobre la lente de la cámara. Sabía que Mingi estaría mirandolo, ya que bajó la mano dejando en control a Hongjoong el cual empezó a bombear más rápido, usando la otra mano ahora para poder cubrir toda la longitud con facilidad.
Fue cuando su lengua conectó con la punta de su pene, que Mingi empezó a suspirar y maldecir por lo bajo, encantado con la vista del chico haciéndole un perfecto oral.
- Mmg... lo haces tan bien - gimió el menor tomando su cabello y tirándolo sin ejercer mucha fuerza, guiándolo más profundo. Hongjoong sonrió ante el elogio, dirigiendo una mano hacia los testículos y masajeando al mismo tiempo que bombeaba con su cabeza más rápido. Sabía que estaba haciendo un buen trabajo cuando los gemidos del menor se intensificaro volviéndose más agudos. Sabía que lo estaba llevando al límite.
- Para ya...- ordenó Mingi de repente, tomándolo de la mandíbula y parando sus movimientos.
Sacó el pene del menor de su boca con un sonoro pop, un rastro de saliva cayendo por la barbilla de Hongjoong, sus labios estaban brillantes e hinchados. Una vista digna de admirar.
- Voltéate para mí, Hongjoong. - dijo mientras se alejaba para tomar el condón y lubricante de la mesa.
Esto iba a suceder, ni en sus más grandes sueños pensó que estaría tan ansioso por algo como esto. Pero el momento en el que Mingi empezó a introducirse lentamente en él, fue que supo que esta había sido la mejor decisión que había tomado desde que llegó a Estados Unidos, ya no quedaba nada de dudas ni nerviosismo y arrepentimientos.
La segunda cámara enfocaba perfectamente como Mingi lo tomaba con fuerza, como cada estocada provocaba ruidosos gemidos por parte de los dos, el como Mingi cambiaba su ángulo para golpear exactamente el punto de placer de Hongjoong, y como éste estaba al borde de las lágrimas ante la brutalidad en la que su interior estaba siendo tratado. Rápido y salvaje.
Mingi paró sus estocadas, tomándolo por la cintura y manejándolo a su antojo. Y como si Hongjoong no pesara ni un kilo lo levantó, se sentó en el sofá y colocó a Hongjoong en su regazo, con aquella estrecha espalda recargada en su pecho, la punta de su pene rozando su entrada. Hongjoong fuera de inquietarlo o molestarlo, solo logró encenderlo más, si es que eso era posible. Nunca lo habían tomado de esa manera, con las personas que había estado antes no habían tenido ni la fuerza ni la iniciativa para probar esa posición.
Mingi tenía a Hongjoong tomado de las caderas, empezó a guiarlo hacia abajo lentamente, sintiendo una vez más vez esas paredes que se apretaban contra él, envolviéndolo deliciosamente, caliente y húmedo.
De esta forma, todo el cuerpo del mayor quedaba expuesto a la segunda cámara, su fuerte pero delicado abdomen a la vista, sus músculos presionados ante la fuerza que usaba para mantenerse firme, sus blancas piernas abiertas dejando a la vista su propia longitud que se sacudía débilmente mientras empezaba a saltar sobre Mingi.
Más gemidos inundaban la habitación, Mingi iba besando y mordiendo la espalda de Hongjoong mientras sentía como este cabalgaba su pene con naturalidad, se sentía tan jodidamente bien, tan perfecto dentro del castaño.
Las piernas de Hongjoong empezaron a flaquear por el esfuerzo, pero este seguía saltando, desesperado por alcanzar su segundo orgasmo y satisfacer al chico debajo de él. Obviamente este lo notó y no lo pensó un segundo más antes de tomarlo por la parte trasera de sus piernas, cargándolo y empezando a empujar hacia arriba con rapidez, atinando a su próstata en todo momento y haciéndole ver estrellas.
- Min...gi estoy tan cerca, Mingi ~ahh, más, más! - gimió agudo, su voz casi cortándose mientras su segundo orgasmo se avecinaba. Mingi empujó sus caderas con más fuerza y menos de 5 segundos después ya tenía a Hongjoong temblando en su agarre mientras este se corría con fuerza, sin siquiera haber sido tocado.
Perdió las últimas gotas de fuerza que le quedaban y cayó en el torso de Mingi, el cual frenó sus movimientos lentamente, acompañando a Hongjoong en su orgasmo mientras besaba y mordía su ahora expuesto cuello. La vista era exquisita para quien la viera, la cercanía de los dos chicos hacía el momento casi íntimo y dulce. Sin embargo, había una lista de cosas por tachar, y Mingi todavía estaba totalmente duro y sin terminar.
- Úsame... Mingi. - susurro débilmente el mayor mientras giraba su rostro para encarar el de Mingi. Este lo miraba curioso, ojos brillantes dejando escapar su tan obvio deseo sexual.
- ¿Estás seguro? - preguntó Mingi en una voz más baja, mostrándose suave por solo un segundo. Sabía el estado del castaño, y no quería empujarlo a nada siendo su primera vez, sin embargo, Hongjoong asintió con una suave sonrisa.
- Lo estoy, hazlo...
¿Y cómo Mingi podría negarse a esa cara tan bonita? E hizo algo que sorprendió a HongJoong y también se sorprendió de él mismo, había acercado lo suficiente a su rostro y tomó sus labios los impropios con avidez, el mayor se dejó hacer y correspondió ese fogoso beso, Mingi soltó sus labios con una mordida en el labio inferior del otro. Cargó nuevamente al mayor y colocó su espalda a la orilla de la mesa, usando nuevamente la cámara portátil para grabar el cuerpo de Hongjoong, este parecía brillar ante luz por el sudor y los restos de semen que había soltado anteriormente, lucía tan sensual, tan perfecto.
Mingi no espero más y se volvió a introducir en él, rodando los ojos mientras empezaba un vaivén de caderas, el sonido de su pelvis chocar contra el trasero de Hongjoong solo lo excitaba más y más, no había forma en la que iba a durar por mucho tiempo y menos cuando el castaño se retorcía y gemía por la sobreexcitación que quemaba su cuerpo. Su interior siendo abusado una y otra vez mientras Mingi gruñía al sentir su orgasmo burbujeando en su interior.
- Estoy muy cerca bonito, aguanta un poco más, ¿si? - dijo y aumentó la velocidad de sus caderas, el trasero de Hongjoong lo estaba llevando al mismo cielo, pero Mingi tenía otros planes. Salió del interior de Hongjoong mientras se quitaba el condón y se masturbaba rápidamente, muy cerca del cuerpo de Hongjoong.
- Ponte de rodillas, rápido. - ordenó mientras enfocaba la cámara únicamente en sí mismo masturbándose. Hongjoong obedeció y se colocó justo enfrente de Mingi, entendiendo perfectamente lo que el menor quería, se hincó y encaró a la cámara, abriendo la boca y sacando su lengua, invitando a Mingi a correrse en ella.
Y claramente eso fue lo que lo llevó al límite.
Quedó perfectamente grabado el momento exacto en el que Mingi se corrió con un fuerte gemido en la boca de Hongjoong, dejando un desastre en sus labios y parte de su barbilla. El resto del líquido blanco que quedó dentro de su boca, que Hongjoong saboreo sin dudarlo y tragó sin más, complacido ante la cámara y la cara de sorpresa que el rubio le dio.
- Eres perfecto, y solo para mí. ¿No es así? - susurró Mingi acercando su mano al rostro del mayor y limpiando los restos de semen con su pulgar bordeando sus suaves labios.
Finalmente, en la cámara se vió el hermoso rostro del mayor , sus mejillas sonrojadas y sus labios ahora en una tierna sonrisa mientras se inclinaba a la mano de Mingi, buscando contacto como un gatito, sus ojos enfocados en la cámara sabiendo que el rubio lo estaría mirando al otro lado.
- Dilo Hong... di que eres solo mío. - Hongjoong no lo dudo ni por un segundo.
- Solo tuyo... Mingi.
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Su vídeo explotó el momento en el que se publicó, definitivamente no había esperado tanta popularidad, y menos haber tenido más de 4 millones de vistas en menos de un mes, superando todos los vídeos de Johnny y ganándose una semana entera de berrinches por parte de su amigo, pero eso poco le importaba cuando veía como las vistas subían día tras día, no lo podía negar, se sentía jodidamente bien la atención.
Incluso leía los comentarios, algunos demasiado vulgares para poder leerlos sin sentir asco, otros suaves y descriptivos donde elogiaban su cuerpo y lo sensual que era.
También había otros comentarios, el tipo que lo hacían sonrojar y sonreír estúpidamente, donde mencionaban lo increíbles que lucían Mingi y él juntos, lo bien que combinaban y lo real que lucía su conexión ante las cámaras. A esos comentarios Hongjoong les ponía un corazón sin poder resistirse, porque tenían demasiada razón.
Después del rodaje, Hongjoong no había podido sacar de su mente al increíblemente atractivo hombre que le había dado los dos mejores orgasmos de su vida, en esas casi cuatro semanas no había deseado tanto volver a estar con alguien como lo sintió con Mingi.
Había tenido demasiada vergüenza para pedir su número o siquiera entablar una buena conversación antes de que el otro saliera por la puerta con las dos cámaras en mano y se despidiera con la misma sonrisa que le había dado al entrar. Si, demasiado encantador.
Hongjoong reunió sus cosas, se vistió, y salió por la puerta con todo su cuerpo todavía caliente por lo sucedido, y de ahí, no volvió a escuchar ni ver al rubio.
Ahora se encontraba en la sala de su departamento, había pasado exactamente veintitrés días desde la grabación y estaba viendo en su laptop la clara imagen de su cuenta bancaria, cinco mil dólares recientemente transferidos. Sonrió satisfecho y se dirigió por millonésima vez a la página que ya parecía conocer de memoria. 4.800M vistas y subiendo. La vida al parecer le estaba dando un premio.
- Hey Hongjoong, ¿Qué tal se siente la fama?... Ah saca eso, no quiero verte haciendo eso. - escuchó a Johnny hablar antes de que este se lanzara sobre él, viéndolo con envidia. - Sabes lo que me sigue sorprendiendo de esto? que no me hayas dicho que habías grabado con uno de los CEO de la empresa, eso sí fue un plus enorme para tu popularidad y he sentido envidia ya que mi primer video el tipo ni si quiera era atractivo, tuviste suerte yo no lo disfruté como quise.
Ok, Hongjoong eso no se lo esperaba.
- CEO... ¿de qué mierda estás hablando? - preguntó. Su amigo solo lo miró con ojos grandes.
- Mingi, con el que grabaste ... Su nombre es Song Mingi, co fundador de MxM entertaiment, ¿el hombre que te reacomodó los órganos?
- ¿Ah? ... Song Mingi... - empezó Hongjoong, tratando de ordenar sus pensamientos - ¿Pero cómo es que el mismisimo CEO grabaría conmigo si era mi primer video? ¿Estás bromeando cierto?
- No me creas a mí, búscalo en la página, de verdad... ¿cómo es que no revisaste la página cuando te la envié, hubieras visto desde un comienzo quien era - indicó señalando la computadora de Hongjoong, justo en la pestaña con esta ya abierta.
Hongjoong entró al inicio de la página, clickeó en información y ambos chicos esperaron a que cargara. Si sus ojos fueran físicamente posibles de salirse de sus cuencas, lo harían en este momento.
Tres nombres resaltaban a la orilla de la pantalla, justo debajo de grandes letras que decían, Fundadores 2019 y oh bueno, Hongjoong no necesitaba saber más.
- Mingi... Mingi - repitió, su nombre rodando sobre su lengua con suavidad. Vino a su mente cuántas veces dijo "Mingi" jadeando de placer.
- ¿No has escuchado nada de él? - preguntó Johnny acomodándose mejor a su lado.
- Nop... Pero recibí esto - cambió de pestaña, mostrando la nueva cantidad en su cuenta bancaria. Johnny chilló emocionado y se paró rápidamente.
- Ahora tenemos que celebrar, ¡es tu primer pago! - dijo mientras salía corriendo a su cuarto con claras intenciones de arreglarse y gastar el dinero del mayor, este solo pudo reírse de las ocurrencias del chico.
Apagó su laptop y se dirigió a su cuarto para arreglarse también, por una vez estaba de acuerdo con Johnny , debían celebrar. Pero antes de que pudiera llegar a su cuarto, escuchó el timbre de su departamento resonar por el departamento.
- Atiende tú, Joong. - Johnny gritó desde su cuarto.
- Okay! - gritó de regreso Hongjoong, ya haciendo camino hacia la puerta y ni siquiera checó en la mirilla antes de abrirla.
- Hola, en qué pued...- se quedó a mitad de la oración, mudo al ver quien estaba en la entrada. Song Mingi estaba mirándolo con curiosidad al extraño recibimiento antes de toser con nerviosismo y darle una gran sonrisa.
- Hola Hongjoong.
- Mingi...- igual que la primera vez que lo vio, se volvió a quedar sin palabras, pero está vez Hongjoong sintió que se veía mucho más guapo que hace un mes. Se veia muy elegante en un traje de dos piezas negro, tal como el CEO que era. Mingi viendo que Hongjoong se había perdido en sus pensamientos siguió con la oración.
- Yo... andaba por la zona y se me ocurrió pasar a ¿preguntar cómo estabas? - Hongjoong se lo creyó por un segundo, pero era demasiado sospechoso.
- ¿Cómo supiste donde vivo? - preguntó apoyándose en el marco de la puerta, cruzando los brazos y levantando una ceja.
- Yo, emm, bueno... - balbuceó atrapado. Hongjoong sonrió un poco, fallando en mantener una cara seria. Era demasiado tierno ver a este Mingi, totalmente distinto al chico con el que había grabado. - Tu carta de empleo, yo bueno... tengo acceso a esas cosas - dijo riendo ligeramente.
- Porque eres el CEO... ¿cierto? - mencionó, evitando su mirada. Mingi lo miró inexpresivo.
- Entonces, si lo sabes...
- Creo que es imposible no saber, tu nombre está en la página, aparte Johnny ...- Mingi lo interrumpió.
- ¿Quien es... ? - preguntó con curiosidad.
- Fue él quien me metió en todo esto en primer lugar, es un amigo y lleva aproximadamente 3 meses... - señaló detrás de él, como si John estuviera justo ahí. Mingi solo soltó una risita.
- Eso lo explica todo. - dijo con burla en su tono.
- ¿A qué te refieres con eso? - Mingi solo negó con la cabeza.
- Nada, nada, es solo que, se me hizo raro que alguien como tu audicionara por sí solo, eres distinto a los demás chicos, bueno, eso siento yo - terminó, rascando la parte trasera de su cabeza con timidez.
- ¿Qué...tengo de distinto? - preguntó, su voz suave y curiosa. Mingi no respondió hasta después de unos segundos, tomándose su tiempo para escoger las palabras correctas.
-Eres demasiado? cautivador, y definitivamente no fui el único en notarlo - bromeó, probablemente refiriéndose a las 4 millones de vistas. - Lo hiciste demasiado bien, demasiado bien para ser tu primera vez y sinceramente te confieso que hace mucho tiempo no disfrutaba del sexo, mmh en realidad no había grabado hace mucho... - Hongjoong notó un pequeño rubor crecer en las mejillas del chico mientras que este buscaba las palabras para explicarle. Hongjoong pensó que se veía imposiblemente tierno, incluso hablando de sexo. Eso le produjo sentir que sus propias mejillas se ruborizaban, había pensado en volver a ver a este hombre nuevamente, pero no de esta manera, menos en la puerta de su casa. -...y tal vez sea por lo increíblemente sensual que eres - dijo, acercándose lentamente a Hongjoong. - Tal vez sea por tu bonita cara, lo perfecto que lucias ante la cámara, o simplemente porque sentí que algo conectó entre nosotros, y no es algo que solo yo lo ha dicho. - Finalmente, Mingi lo miró a los ojos, Hongjoong quedó atrapado en sus preciosos iris cafés llenos de brillo, y si nuevamente su encantadora sonrisa. - Porque yo no fui el único que lo sintió, ¿cierto?...
- Yo ... Yo también noté eso... Luego de que grabamos no pude ni hablar... Pensé hasta en pedirte, no sé ¿tu número de teléfono? Pero sentí que no era lugar ni situación. Supongo que si me entiendes - Hongjoong bajo la mirada, se sentía más que avergonzado de solo recordar cómo Mingi lo había usado en ese vídeo. - Y... Yo te he pensado, sé que sueno estúpido, pero es verdad.
- Bueno si, supongo... Pero si te hace sentir menos estupido yo tampoco he dejado de pensar en ti. - rió nervioso, temía en que Hongjoong le dijera que no habia sentido lo mismo. - Y mmh... podríamos no sé, ¿quieres salir a beber algo?
- Justamente iba saliendo con mi amigo. Pero claro, no hay problema. Mmh pasa y espérame aquí un momento.
- Está bien, gracias.
Hongjoong corrió hacia el cuarto de Johnny .
- Cambio de planes.
- ¿Quien era?
- Es Song Mingi, me pidió salir, así que te quedas aquí, saldré con él, perdóname...
- ¿¿¿Qué???
- Shhh, Cállate, está en la sala, nosotros podemos salir mañana o no sé, pero ahora debo salir con él, dios Johnny , gracias por meterme en esto.
- No estoy entendiendo nada... Él te buscó aquí... Espera ... ¿Hongjoong?
Después de esa confesión, Hongjoong y Mingi salieron a comer o a beber seguido, conociendose más.
Semanas después, Hongjoong comenzó a grabar y a aparecer en más vídeos, estos siendo igual de populares, si no es que más que el primero. Pero solo siguió porque Mingi se lo pidió y la condición era que solo grabará con él, cosa que a Hongjoong lejos de molestarlo, le encantó.