Prologo
Prologo
En un intento por hacerse escuchar, tras no poder digerir sus propios pensamientos, un lobo solitario deja escapar un aullido en medio de la nada, para espantar las aves que sobre el lanzan su sombra, para alertar los oí-dos de otros depredadores, para cautivar las mentes de otros lobos y para robarle el corazón a la gran luna, a la que contempla fascinado en el cielo iluminado.
He sido siempre, soy y lo seré, una persona callada y pensativa, sin animo de hacer alarde de nada, nunca he comprendido en su totalidad lo sensible de mi alma soñadora (llamada así porque de sus sueños se alimenta su poesía) en este recipiente de carne que aparenta la frialdad de un cadáver, al menos en la mayoría de las veces, su ruidoso silencio es lo que he plasmado en esta obra tan extensa como corta, a veces los pensamientos se reorganizan enfocando su atención en un sentimiento determinado mas no corresponden realmente a el, pues solo buscan la manera correcta de expresarlo mientras que, para las palabras, estando en sintonía directa con el corazón, no existe una manera errónea o correcta de expresarse, sino que se vale de las formas que conoce para ello, como las palabras ofensivas...
Cuando estamos molestos, o un simple “te amo” cuando nuestra mente busca con desesperación la definición exacta de aquel sentimiento invasivo.
Las palabras pueden meternos en problemas cuando no son guiadas por el pensamiento, pero inevitable es el momento en que el corazón reclama la propiedad de las palabras, para dar con solo un verso donde mas lo necesitabas.