♡ ༘ 𝑪𝒂𝒑𝒊𝒕𝒖𝒍𝒐 001 ༘♡
Un pequeño Omega de cabellos rojizos corría con una bonita sonrisa por toda la extensión del gran salón principal, vestía un hermoso vestido color crema que hacía resaltar más su piel blanquita.
- Jungkookie ven aquí ahora mismo - El Omega Real Jeon Seok-jin venía siguiendo a su Hijo, el pequeño Omega se le escapó de las manos justo cuando iba a hacerle el peinado correspondiente - No hagas que Papi sea el malo.
El Omega menor asomo su pequeña cabecita en el respaldo del gran sillón.
- Me duele la cabeza cuando me haces esos peinados - hizo un tierno puchero ante su padre - Prefiero tener mi cabello suelto.
Seok-jin estuvo a punto de acceder pero no, está vez no sería así. El pequeño debe aprender desde ya que no hará lo que se le pegue la gana. Ya aprendió la lección.
- Lo siento, pero ni con esos ojitos y el puchero harán que cambie de opinión así que ven conmigo ahora - el Omega Real sonrió cuando vio a su pequeño rendirse y acercarse ha el cabizbajo.
Tomo la manito de Su Hijo y ambos se encaminaron a la Alcoba del Omega menor. El chiquillo es muy inquieto, no le gusta obedecer a nada. Con tan solo ocho años se revela ante todo.
Su Omega se siente feliz por tener al pequeño nieto junto a el.
- Luego podré ir a jugar en el jardín -
Pregunta el pequeño alzando su mirada en dirección a la de su papito.
- Si sigues las instrucciones sabes que si Mi amor - Al entrar a los aposentos del pequeño Omega se dirigieron al tocador. Coloco una almohadilla en la silla para que Su hijo pudiera sentarse bien.
Comenzó desenredando esos bonitos cabellos con suma delicadeza.
- Más te vale que no me halones - Seokjin levanto una ceja ante lo dicho por el pequeño Omega - Si siento un pequeño dolor voy a morderte.
- Pero mira que insolente eres - El Omega Real fruncio el ceño y tiro un poco de cabello de su pequeño Omega.
- Aaah - Jungkook se quejo ante el tiro.
Paso al rededor de una media hora de sufrimiento para el Omega menor quien se vio en el gran espejo de su tocador. Arrugó su pequeña naricita, no le gusta las trenzas que le hacía su papá.
- Bien, estás listo - Ambos omegas se observaron a través del gran espejo - Pobre de ti si te veo con el peinado desechó.
Jungkook asintió con la cabeza - ¿Ya puedo ir a jugar?
- Dime la regla - El Omega Real se cruzó de brazos.
- No dejar que ningún empleado se me acerque y si lo hace te lo debo decir.
Repitió como siempre hacia.
- Bien, puedes ir.
Sonrió al ver a su hijo correr fuera de la gran habitación.
Pero al así como aprecio esa sonrisa se desvaneció de inmediato. Debía ver cómo estaba él.
Sintió a su Omega ronronear con el solo pensamiento de su cachorrito. Porque aunque tenía ya a su hijo. No era lo mismo. Su Omega no lo sentía tan suyo. No era su verdadero Jungkookie.
Soltó un suspiro pesado y se encaminó fuera del castillo.
Voltio varias veces viendo si su pequeño hijo no lo seguía. Sabía cómo era de curioso.
Llegó a paso lento. Ya tenía un mes de no ir a verlo.
Los guardias encargados del gran calabozo se inclinaron ante su presencia dejándolo pasar.
Solo ellos sabían que el príncipe se encontraba encerrado allí. Por su bien y el de sus familias debían callar.
A unos pasos para poder verlo. Tuvo que retener las ganas de su Omega, esas ganas de sacar a su cachorro de allí y cuidarlo como prometió. Pero no, así no. Él se había portado mal.
Sintió un nudo en la garganta cuando vio a su pequeño acostado en esa cama. Con sus caballos rojos algo enredados.
Limpio de inmediato esa lágrima que se atrevió a salir.
- Jungkook - Dijo con voz firme.
El Omega volteo de inmediato parándose a su vez de esa cama.
- Estáis aquí - a pesar de estar allí por ocho años aún conservaba esa esperanza de que su padre se apiadará de el.
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