~πΆπππ π’π π£ππππ πππππ~
El ambiente era tormentoso y oscuro, los vientos se arrastraban cΓ³mo araΓ±azos en las destruidas paredes que antes pertenecieron al castillo, susurros y murmullos vacΓos y sin sentido con voces de lamentos atrapados, removiendo la ansiedad que recorrΓa cada espacio del lugar sin perdΓ³n.
En medio del oscuro escenario lleno de penumbras y penurias un hombre se levantΓ³ orgulloso, frente a todos los que miraban la funciΓ³n con temor y obsesiΓ³n, llenos de nervios como corrientes imparables.
Los frΓos caminos de aire y las miradas temblantes a todas direcciones decoraban el ambiente con terror arrollador que penetraban las gozosas almas llenas de fΓ©, mostrando un cuadro cruel que se pintaba en la historia en esos mismos momentos presentes.
Junto a los escombros de lo que antes los habΓa protegido, despedazado en el suelo, estaban las talladas esperanzas que alguna vez posaron en los corazones que palpitaban en esos momentos, golpes que recordaban la vida que existΓa dentro de lo que en el pasado fue alguien feliz.
Alguien que amo vivir...
Un sonido de tambor que lamentablemente esa tarde no ofrecΓa ningΓΊn consuelo; era un reloj de arena que contaba el tiempo, una dolorosa punzada en el pecho o una sonada reconocida que pronto iba a parar, los latidos no lograban calmar la mente de las personas en esa ocasiΓ³n.
No habΓa cΓ³mo, no con los divertidos ojos rojos que los observaban a la distancia, acompaΓ±ados de una sonrisa macabra que no ocultaba nada del dolor que prometΓa con enfermiza alegrΓa y sΓ‘dica emociΓ³n.
Junto a la silueta del mal encarnado mΓ‘s formas se levantaban, tropas cubiertas de telas negras y mΓ‘scaras plata en forma de calaveras que miraban a los hombres delante de ellos con deleite cruel, hambrientos por el dolor que su lΓder regalarΓa sin problema alguno.
Marchando como uno solo siguieron al igual que a una sombra a la figura mΓ‘s alta, firmando su destino con sangre y marcando a fuego lo que pronto habrΓa de pasar.
Sedientos de sangre suspiraban, mirando atentos los alrededores como espectadores en gradas forjadas de pecados y un alto precio, adornadas con la maldad que poseΓan para poder pertenecer a ese lado de la guerra...el lado de la oscuridad.
Fundidos con el tiempo la maldad y la oscuridad se asociaron como uno, y juntos esa tarde se levantaban en los tΓtulos y en la magia de los hombres que atacaban el lugar que antes fue un bello hogar, uno ahora hecho cenizas.
βHarry Potter...β fueron las palabras arrastradas que rompieron el atΓ³nito silencio, una simple cadena de letras expresada por una voz oscura llena de malicia, poder y venganza βEntrΓ©gate a tu muerteβ ordenΓ³ el ser que ya no era humano.
Ante la falta de palabras despuΓ©s de eso el silencio recuperΓ³ su lugar como agua frΓa, adaptable a cada pequeΓ±o rincΓ³n sin demora; orgulloso devorando hasta los pequeΓ±os suspiros y los diminutos soplidos, tragando con deleite todo lo que generaba sonido alguno en ese campo de batalla, llenando el oscuro escenario de una neblina invisible y terriblemente inquietante.
Ojos rojos como rubΓes malditos baΓ±ados en sangre se fijaron en todo, pasando la mirada lentamente por los alrededores igual que cuchillas sin propΓ³sito de matar sobre todo ser vivo y ahora muerto, esperando una reacciΓ³n, una respuesta a sus claras palabras.
La ira iluminΓ³ su mirada rojiza, provocando estremecimiento y temor como reacciΓ³n contraria, pero el ser oscuro no puso cuidado a esto, no con la falta de respuesta de su declarado enemigo.
Noto con molestia absoluta unos destellantes ojos verdes que le devolvΓan la mirada, sin atreverse a hacer nada mΓ‘s, allΓ parado, quieto, casi sin respirar, hablar o moverse de algΓΊn modo, sΓ³lo dirigir sus orbes avada a los suyos, siendo evidente lo que eso significaba.
El era el seΓ±or oscuro; tenebroso y poderoso mago cuyo propio nombre era prohibido y evitado por quien era, por lo que Γ©l mismo llegΓ³ a ser, por la sangre que derramΓ³, los sacrificios que hizo, sabΓa que no debΓa rebajarse a algo asΓ, a una pelea por alguien que nunca podrΓa ser su igual, debiΓ³ saberlo, no necesitaba las profecΓas, menos creer en ellas.
Γl habia vencido la muerte, el destino era solo otra cosa que ya no le podΓa afectar, el era mas fuerte, mas especial que todo eso, Γ©l era lord Voldemort, eso era todo lo que importaba.
Tales molestias como la gente que tenΓa al frente nunca debieron tomar tanta importancia en sus planes. Menos que una piedra, eso es lo que eran, y aΓΊn asΓ eso ya habΓa durado mΓ‘s que suficiente para que Γ©l siguiera gastando su magnificencia en esto.
Era hora de terminar con el tonto espectΓ‘culo que habΓa sido todo.
βEntregate a mi, Potterβ Anuncio con poder, usando su latente y oscura magia para que el mensaje se esparciera a cada ser allΓ βEntrΓ©gate y ningΓΊno de tus amigos sufrirΓ‘, serΓ‘s ΓΊtil por una vez, solo por quΓ© me entretuviste un tiempoβ declarΓ³ Γ©l con orgullo y cizaΓ±a, mentiroso como un demonio tentador y evidente, y lamentablemente, tambiΓ©n convincente.
Harry lo mirΓ³ fijo, sin reaccionar violentamente o algo por lo que guiarse, solo mirΓ³ hacia adelante sin temblar mientras meditaba en la propuesta; la magia era fuerte y poderosa, en eso podΓa confiar...
No hablaba de su propia magia, Γ©l no era asΓ, si no de la magia en si, Γ©l poderoso o la poderosa ser quien les habΓa otorgado tal regalo...
Γl...sabΓa lo que tenΓa que hacer.
Fue una cuchilla violenta lo que pasΓ³ en ese momento, desfigurando almas y rompiendo esperanzas en pedazos, el momento en que Harry Potter volteo su mirada para dirigirse a las personas que tenΓa a su lado, mirando lentamente los rostros confundidos hasta encontrar los rostros lastimados de sus mejores allΓ, listos para una lucha, derramar sangre e incluso perder.
O tal vez no tan listos.
Sintiendo el peso de la bella mirada esmeralda y Avada, se fijaron en Γ©l, y sus rostros, con solo mirarlo, se distorsionaron en terror, miedo y sΓΊplica, sabiendo en el fondo de su magullado pecho, latiendo en sus heridos corazones, que su amigo no estaba preguntando... Γ©l se estaba despidiendo...
Sus rostros pΓ‘lidos y lastimados expresaron con facilidad un dolor autΓ©ntico y frΓo, atronador, que se expandiΓ³ como serpiente hambrienta y veloz a todos los que alguna vez realmente llegaron a conocer a Harry Potter, y no su etiqueta o mΓ‘scara.
Llenos de penas y pensamientos que corrΓan por horas hasta agotarlos para que los golpearan fuertemente una vez mΓ‘s, miraron realmente el alma decidida del otro, Hermione comenzΓ³ a llorar, sabiendo por quΓ© lo hacΓa, cuΓ‘l era el verdadero significado tras ese sacrificio.
No podΓa parecerle mΓ‘s injusto.
Ese alma tan dulce, ese amigo tan valiente y leal, ese pequeΓ±o niΓ±o que la querΓa y le pedΓa ayuda, no querΓa decir adiΓ³s, no asΓ.
Harry los mirΓ³, pidiendo su atenciΓ³n, y les dijo con esa mirada en un suave susurro caΓ³tico <<La promesa es tentadora, y la harΓ© cumplir, la magia es fuerte, si yo muero tendrΓ‘n oportunidad, saben o sospechan lo que soy, sabe lo que debΓ hacer, demasiado egoΓsta para atreverme al querer pasar mi poco tiempo de vida extendida con ustedes; mis amados amigo, perdΓ³neme, por quΓ© ahora harΓ© lo correcto...>>
βSalvar a mis amigos...βfueron las ΓΊnicas palabras realmente susurradas, tan suaves y lentas que se envolvieron y fusionaron fΓ‘cilmente en el viento, llevΓ‘ndose el mensaje con Γ©l a un camino y destino desconocido mientras lo consumΓa con hambre.
Pero ese hecho no afectΓ³ nada, el mensaje no se escuchΓ³, no llegΓ³ de un oΓdo a otro, pero era obvia quΓ© decisiΓ³n el joven chico habΓa tomado, su mirada anhelante y triste dijo todo, herido por despedirse de lo que su vida logrΓ³ llamar bello y precioso.
Pero sabΓa que debΓa hacer, conocΓa los pasos que debΓa dar y en quΓ© direcciΓ³n caminar, el dios o la diosa castigaba y juzgaba, y ningΓΊn ser podrΓa huir eternamente de la muerte, eterno al final del dΓa era una palabra con tiempo lΓmite, muy largo, pero jamΓ‘s interminable...
Sus amigos aterrados se atragantaron con todas las sΓΊplicas que querΓan gritar y rogar, deseando con gran anhelo no perder a quien los habΓa acompaΓ±ado tanto, temiendo terriblemente perder esa bella luz que siempre estuvo allΓ.
Pero cuando vieron esa mirada decidida y esos ojos lastimados fue cuando sintieron verdadero dolor, sabiendo fΓ‘cilmente que no habΓa manera alguna de cambiar la decisiΓ³n, y aΓΊn asΓ rogaron y suplicaron con sus miradas que no fuera asΓ, que habΓa otra opciΓ³n.
No funcionΓ³...
Una desolada lΓ‘grima se resbalΓ³ con lentitud en la magullada mejilla del chico pelirrojo, que no habΓa sido capaz de llorar antes, mirando con verdad y entendimiento cuΓ‘l era la historia que se estaba narrando...
Ronald no era tonto, en cambio y diferente a eso, Γ©l era un mentiroso que deseaba engaΓ±arse y ocultarse de la realidad, odiando lo cruel que era y podΓa llegar a ser; pero tanto Γ©l como su ahora novia sabΓa que no habΓa otra direcciΓ³n, sabΓa que era lo que habΓa daΓ±ado a su amigo y sellado ese destino...
Y lo odiaba, odiaba no poder hacer nada, no tener el poder o la potestad de salvar o incluso acompaΓ±ar a la persona que se hizo a su lado, por quΓ© incluso en sus irΓ‘s y berrinches Γ©l estuvo allΓ, susurrando con cariΓ±o o gritando con razΓ³n que no fuera tan tonto...
SabΓa, al igual que Hermione, que no habΓa manera alguna de cambiar la situaciΓ³n, asΓ que se lamentaron, lloraron y araΓ±aron sus pechos por el interior, destrozando y devorando el lugar donde sus dolidos corazones simbΓ³licamente estaban...dΓ³nde sus caΓ³ticos sentimientos coincidΓan en algo, iban a perder a su amigo.
"...tus amigos" esas habΓan sido las palabras que se marcaron, las palabras correctas para convencer realmente a la pura alma que era el niΓ±o obligado a ser el salvador, Harry Potter era muchas cosas, habΓa sido tiempo atrΓ‘s y, si el futuro lo hubiera permitido, tambiΓ©n hubiera sido mucho mΓ‘s.
QuerΓan disuadir a Harry de seguir el destino, incluso con una parte oscura como una putrefacta mancha pegada a Γ©l y a su alma podΓan continuar, huir y ser felices...mentirse.
Pero una verdad tallada en piedra para que el tiempo no pusiera su marca y la consumiera era la naturaleza del corazΓ³n de oro que Γ©l tenΓa, el amor y la admiraciΓ³n que podΓa ofrecer sin temor, otorgando ese bello regalo a quien aunque sea una sola noche paso en su compaΓ±Γa.
Era alguien que no dudarΓa en sangrar por los demΓ‘s, un valor hermoso y admirado, querido por tantos como los nΓΊmeros contaban; pero a veces era una terrible maldiciΓ³n conocer a alguien que por tΓ darΓa el mundo y su vida, por quΓ© en los momentos donde hay que elegir, el siempre hacia lo que ya antes se sospechaba.
Aceptando esa realidad y yendo en contra de todo su dolor, Ronald Weasley, el primer amigo que el pequeΓ±o Harry conociΓ³ a sus 11 aΓ±os, quien lo acompaΓ±Γ³ incluso en varias posibles muertes, ese chico, le sonriΓ³ amargamente, aceptando que ese dΓa la muerte se llevarΓa a su preciado compaΓ±ero.
Intento jurarse que no demorarΓa mucho en acompaΓ±arlo, incluso en secreto, pero era imposible cuando su propia vida habΓa sido pagada por el chico que tantas veces lo acompaΓ±o, quien estuvo allΓ en las buenas, en las malas, con el mundo a su lado y el mundo en contra, su mejor amigo ahΓ.
Ron le sonriΓ³, y Harry supo que ahora sΓ podΓa irse, por quΓ© no era un cobarde o querΓa la soluciΓ³n mΓ‘s rΓ‘pida, no...
QuerΓa la vida de sus amigos; pedirles perdΓ³n por traerles tanto caos y dolor junto a su amistad, llevarles un mundo en contra solo porque eran amigos de Γ©l, iba a salvarlos por todo eso, por quΓ© los amaba.
Por quΓ© fueron una permanente luz, incluso de espaldas a Γ©l, fueron una compaΓ±Γa y fueron un regalo mΓ‘s valioso que cualquier riqueza, porque los amaba de verdad, con todo lo que podΓa amar.
Su madre, sabΓa y amorosa como Γ©l sentΓa ser a veces, habΓa descubierto una gran verdad, una bendiciΓ³n que la magia habΓa forjado en un tiempo perdido; cuando alguien prometΓa o en su defecto, el otro ser rogaba, y este morΓa, el sacrificio de amor, uno real, autΓ©ntico y brillante, obligaba a la magia a hacer valer su promesa o ruego.
Una bendiciΓ³n importante y especΓfica, no era para todos, no funcionaba asΓ, pero la magia era sabΓa, y justa, y lo ΓΊnico que deseaba en su corazΓ³n en ese momento es que la magia lo mirara esta vez, y viera su anhelo y verdad...
Sus amigos, solo pedΓa que salvarΓ‘ a sus amigos de ese destino cruel, rogando que su muerte, incluso bajo la mentira de Voldemort, si salvarΓa a sus amigos.
...y para desfortunio de el no hombre, Harry tenΓa, en su enorme corazΓ³n, muchos amigos...
Antes de que una palabra fuera murmurada o alguien pudiera detenerlo Harry pasΓ³ su mirada nuevamente sobre los otros a su lado y con lentitud, mirando de manera amorosa y lamentando el dolor que provocaba el los otros, al verse ya conocida su decisiΓ³n, se despidiΓ³ sin palabras.
El suspiro suave que dejΓ³ escapar al dar su primer paso al frente resonΓ³ cΓ³mo la primera gota de lluvia en un enorme lago en calma, sin embargo cambiando por completo el resultado.
La bulla y el sonido se detuvieron como estatuas de piedras con ya bastante tiempo, palabras atoradas, risas rasgadas y gritos reprimidos mientras una silueta caminaba sin duda, un paso delante del otro, listo para llegar hasta donde debΓa hacerlo, siguiendo el hilo que el destino habΓa elegido para Γ©l.
No estaba serio, no estaba asustado o decepcionado, ni temeroso o aterrado de algΓΊn modo, no temblaba, no reΓa, no habΓa orgullo o burla, no, estaba allΓ, tranquilo, cΓ³mo cuando caminaba en soledad entre los pasillos del castillo que tantas veces lo consolaron antes.
Su comportamiento no pasΓ³ por alto para nadie, su silueta bajo miles de miradas atentas, temerosas, ansiosas, unas llenas de llanto y otras con desagradable emociΓ³n, pero solo observaron, no hubo palabras, no humo movimiento o reacciones, solo miraron cΓ³mo Harry se acercΓ³ un poco, antes de quedar en medio de todo y...
Sentarse.
Solo se agachΓ³, con lentitud, sin emociΓ³n o nervios, nada, solo en silencio tranquilo; puso su varita en el piso de piedra cerca a Γ©l, se apoyΓ³ en el suelo y estirΓ³ las piernas, en una posiciΓ³n relajada que simplemente no se veΓa normal, que resaltaba por lo incompleto e inadecuado que se veΓa.
El silencio siguiΓ³ detrΓ‘s de las acciones del salvador del mundo mΓ‘gico, el joven odiado y amado, reconocido por muchos y realmente conocido por pocos, el llamado niΓ±o de la profecΓa, posado tranquilamente en el suelo frente a su mayor enemigo, sin temer ni temblar, solo en la multitud.
Esperando algo que para todos parecΓa desconocido.
Fue antinatural lo quieto que estaba todo bajo en cielo gris que se extendΓa en todo el horizonte, un escenario diferente y exΓ³tico de diferentes maneras y ninguna en particular, nada mΓ‘s que la reacciΓ³n de quiΓ©n pronto conocerΓa a la muerte y se despedirΓa de tal mundo a quien muchos aman y odian a la vez.
Los rostros se contrajeron de diferentes maneras y con diferentes grados de confusiΓ³n, casi nadie parecΓa entender cuΓ‘l era el siguiente paso en esta tΓ©trica obra o que estaba haciendo tan importante protagonista, parecΓa que se habΓa salido del desconocido guiΓ³n.
El shock, sorpresivamente, dejo a todos en silencio, un fenΓ³meno extraΓ±o en una guerra tan sangrienta y fuerte como lo habΓa sido estΓ‘ anteriormente; era como un hechizo que congelΓ³ el espacio, todos quietos como hielo o piedra conservada por milenios o una realista maqueta que retrata ese momento tan inolvidable.
Entonces, despuΓ©s de un tiempo perdido, confuso y sin posibilidad de conocerse o tener registro de Γ©l, Harry Potter, aΓΊn sentado y posado allΓ, frunciΓ³ en seΓ±o en confusiΓ³n.
Una pequeΓ±a e inotable comparado con toda la falta de entendimiento que poseΓan los observadores, protagonistas, luchadores y espectadores, pero bajo el foco de atenciΓ³n, una que se registrΓ³ bajo los ojos de todos.
βΒΏQuΓ© estΓ‘s esperando?β PreguntΓ³ Harry levemente confundido, pero aΓΊn evidentemente tranquilo, un tono fuerte y claro, pero delicado y suave a la vez, una voz que llegΓ³, a pesar de lo bella que era, llegΓ³ como corriente de agua helada por cada extremidad de los seres que lo rodeaban sin comprenderlo.
Sin recibir respuesta Harry volviΓ³ hablar, inclinando la cabeza ligeramente en confusiΓ³n como un gesto natural que muchos podΓan reconocer de Γ©l, tan normal en una situaciΓ³n tan desigual y desordenada....
βΒΏPor quΓ© no me matas?βPregunto estΓ‘ vez, casi aturdido, evidentemente no comprendΓa por quΓ© bajo su movimiento los demΓ‘s no continuaban su papel, no hacΓan el siguiente paso.
Pero su lenguaje corporal seguΓa hablando de tranquilidad, de casualidad, allΓ sin una verdadera emociΓ³n de batalla y una posiciΓ³n que incapacitaba en gran manera alguna defensa o ataque que el joven planeara, eso evitaba que la gente volviera a reaccionar, que hiciera el siguiente giro en ese baile desorganizado, terrorΓfico y sangriento que parecΓa tener la mΓΊsica detenida.
SiguiΓ³, a pesar de sus palabras, otro momento de silencio, uno dΓ³nde el viento parecΓa ansioso y orgulloso de ser protagonista en lugar de los gritos, las risas y las maldiciones que antes colgaron en el aire y todo el ambiente; espeso, asfixiante y lastimador, un aire frΓo y cruel que ondulaba entre todo ser que miraba el centro de la funciΓ³n.
Voldemort hablΓ³, por fin capaz de poder reaccionar y estar seguro de que decir bajo las acciones tan cuestionables y extraΓ±as de quiΓ©n antes en su demencia y locura, considero alguien digno de que se enfrentarΓ‘ a Γ©l.
Respondiendo a la pregunta formulada poco tiempo atrΓ‘s, con un tono baΓ±ado en molestia, para su propio desagrado, confusiΓ³n, pregunto a cambiΓ³βΒΏQue estΓ‘s haciendo?β
Harry no tardΓ³ mucho en responder, ante por fin unas palabras, una respuesta, una reacciΓ³n, levantΓ³ la mirada sin problema o impedimento alguno y lo mirΓ³ unos segundos, antes de articular palabras.
βDijiste que ibas a matarmeβ fue lo que respondiΓ³ a cambio, sin embargo esa respuesta no pareciΓ³ explicar por quΓ© estaba allΓ quieto, nadie parecΓa reaccionar y ante el silencio agregΓ³ βNunca me han matado, asΓ que no se que hacer, solo me sentΓ© aqui, estoy esperando a que me mates y cumplas lo que dijisteβ esa fueron sus palabras.
Dijo con simpleza, sencillez, cΓ³mo si sus acciones tuvieran total sentido bajo esa luz, como si explicarΓ‘ por quΓ© estaba allΓ, por quΓ© habΓa hecho un paso desconocido en esa descontrolada batalla, cosa que era completamente contraria en la reacciΓ³n de los otros seres vivos que rodeaban la plaza.
βNo se supone que hagas esoβ respondiΓ³ Voldemort poco despuΓ©s, sin entender de manera alguna por quΓ© su vΓctima esa noche no actuaba como debΓa ser, por quΓ© hablaba, caminaba y actuaba como si fuera un dΓa tranquilo y no en dΓa que morirΓa bajo su magia y poder.
Harry no dudo en preguntar rΓ‘pidamente ante lo dicho por el ser que se paraba orgullosamente frente a tantos hombres, como si se tratara realmente de un tema trivial, una charla entre conocidos, un dΓa comΓΊn βΒΏEntonces que se suponga que haga?β esa fue su pregunta.
Incluso los mortΓfagos mΓ‘s temidos miraban con confusiΓ³n y torpeza las acciones y palabras de quiΓ©n tenΓan al frente, sobre todo la demente de Bellatrix Lestrange; de todos los escenarios, de todo los posibles, incluso un Dumbledore vivo, este momento, esa reacciΓ³n, eso nunca pensΓ³ que se presentarΓ‘.
ParecΓa como si el joven hubiera perdido la partitura o la estuviera leyendo al revΓ©s, jugando a intentar memorizarla y luego fallando espectacularmente, daΓ±ando toda la sonata y el espectΓ‘culo.
Tanta era su conmociΓ³n que incluso olvidΓ³ que era su Lord y amado seΓ±or quien sΓ³lo debΓa hablar, pero el casi hombre parecΓa casi tan confundido cΓ³mo todos y realmente no lo noto, bajo toda la desigual y destruida situaciΓ³n.
CΓ³mo entender un cuadro hecho piezas rotas, rasgadas y desteΓ±idas...
βGritar, llorar, temer, rogar por tu vida o enojarte y decepcionarte Β‘SentΓr algo!βDeclaro la infame y demente mujer con desesperaciΓ³n, el estΓΊpido muchacho estaba daΓ±ando el escenario, estaba fallando en su papel, y Γ©l, para su propio mal y desentendimiento, parecΓa tener una razΓ³n y un sentido que no parecΓa visible o entendible para ella, estaba frustrada, no sabΓa que hacer.
Harry la mirΓ³ unos segundos con los ojos fijos en dΓ³nde estaba, no viΓ©ndola a ella, si no a su alma, mirando y calando profundamente en ella mientras meditaba en esas palabras, todo bajo un silencio retumbante que fue conectado por una navaja cuando Γ©l negΓ³ con la cabeza.
βNo puedo hacer esoβ dijo simplemente, sin ofrecer una explicaciΓ³n, sin una justificaciΓ³n, no, sΓ³lo se negΓ³.
βΒΏΒ‘De quΓ© mierda estΓ‘s hablando!? ΒΏΒ‘Como no puedes temer!?βBellatrix se impacientΓ³, su poca cordura perdida y arrebatada, solo allΓ esclava de sus desastrosos impulsos sin medida, ella exasperada grito, exigiendo desesperada una explicaciΓ³n del por quΓ© demonios dirΓa eso, del por quΓ© no era normal.
Por quΓ© no seguΓa su papel.
Harry la mirΓ³ sin emociΓ³n y dijo con tranquilidad, una voz sedosa que se deslizo como suaves plumas en una tormenta de viento, dejando que sus palabras resonarΓ‘n, que su voz baja entrara y calara en los oΓdos y el interior de todos los que estaba allΓ presentes.
βPor quΓ© la muerte es la ΓΊnica verdadβ susurro, convencido y sabio, guardando paz y sin alterarse, solo hablando con honestidad lo que creΓa cierto.
Un sonido leve que todos oyeron, una respuesta destacada que atormentaba por su significado verΓdico βNo le temo a la muerte, no voy a fingir mis ΓΊltimos momentos, los voy a aceptar como soyβ murmurΓ³, hablando con su corazΓ³n, respondiendo con su ser y no con su mero pensamiento.
Diciendo su propia verdad.
Noto sin impedimento los rostros de confusiΓ³n en las personas frente a Γ©l, sintiendo todo a su alrededor, no solo lo visible; los ojos, las personas, las miradas que rodeaban el centro del escenario de piedra bajo un foco de luz que irradiaba muerte, en dΓ³nde Γ©l estaba.
Cerro los ojos y explico igual de suave, su voz como un Γ‘ngel que anunciaba el final de todo como un hecho que siempre debiΓ³ pasar, escrito desde la creaciΓ³n, como el mismo joven parecΓa creer β La muerte es algo que todos enfrentaremos, la vida es solo el tiempo que esperamos a eso, no voy a mentir en mi ΓΊltimo respiro, aceptarΓ© la libertad que la muerte representaβ esas fueron sus palabras.
Termino lo dicho, abriendo sus ojos verdes de nuevo, mostrando toda la sinceridad que parecΓa irradiar, la certeza de sus palabras, y fue obvio rΓ‘pidamente el impacto de eso.
Incluso mientras los mortΓfagos y los estudiantes, sus amigos, los profesores y el propio lord oscuro se recomponian, no se moviΓ³, no temblΓ³, no se arrepintiΓ³
SiguiΓ³ allΓ, sentado y tranquilo, moviΓ©ndose levemente de vez en cuando, esperando, conociendo su futuro sin huirle a Γ©l, no habΓa un por quΓ©, lo alcanzarΓa de igual modo, asΓ habΓa sido escrito las cosas.
Incluso cuando Voldemort despertΓ³ de su confusiΓ³n y levantΓ³ su varita, sin el rostro gozoso que espero tener en ese momento, Harry no temblΓ³, siguiΓ³ allΓ, quieto y sin inmutarse, no hizo nada mΓ‘s que solo mirar en reconocimiento lo que el destino habΓa bordado para Γ©l, lo que debΓa aceptar.
El nombre de la maldiciΓ³n verde, que arrebataba vidas sin perdΓ³n o misericordia, resonΓ³ por los alrededores, retumbando con fiereza en las destruidas paredes y en los pechos de los irremediables espectadores; el grito sΓ‘dico que nombraba el hechizo dΓ‘ndose a conocer y dejando un rΓ‘pido vistazo al inmediato futuro del condenado a muerte, temblΓ³ por todos lados.
Y a pesar de eso aΓΊn se pudo escuchar un leve susurro.
βEl ΓΊltimo enemigo a vencer es la muerte, bien, eso es mentiraβ susurro el joven como ΓΊltimas palabras βa ella se le recibe como un viejo amigoβ termino de decir, antes de recibir un verde y luminiscente impacto.
No se vio nada despuΓ©s de eso, nada mΓ‘s que oscuridad...
Pero no habΓa que temer, no para Γ©l, la muerte era, al final de la historia, solo otra manera de decir amigo.