β€’πΆπ‘œπ‘šπ‘œ 𝑒𝑛 π‘£π‘–π‘’π‘—π‘œ π‘Žπ‘šπ‘–π‘”π‘œβ€’

Summary

𝑆𝑒 π‘“π‘–π‘”π‘’π‘Ÿπ‘Ž π‘œπ‘ π‘π‘’π‘Ÿπ‘Ž 𝑠𝑒 π‘’π‘™π‘’π‘£π‘Žπ‘π‘Ž π‘ π‘œπ‘π‘Ÿπ‘’ π‘‘π‘œπ‘‘π‘œπ‘ , π‘šπ‘Žπ‘™π‘£π‘Žπ‘‘π‘œ 𝑦 π‘ π‘Žπ‘‘π‘–π‘π‘œ; π‘π‘Žπ‘Ÿπ‘Žπ‘‘π‘œ π‘œπ‘Ÿπ‘”π‘’π‘™π‘™π‘œπ‘ π‘œ π‘“π‘Ÿπ‘’π‘›π‘‘π‘’ π‘Žπ‘™ π‘‘π‘’π‘ π‘Žπ‘ π‘‘π‘Ÿπ‘’ 𝑦 π‘™π‘Ž π‘’π‘ π‘π‘’π‘Ÿπ‘Žπ‘›π‘§π‘Ž π‘Ÿπ‘œπ‘‘π‘Ž π‘žπ‘’π‘’ β„Žπ‘Žπ‘π‘–π‘Ž π‘π‘Ÿπ‘œπ‘£π‘œπ‘π‘Žπ‘‘π‘œ π‘π‘œπ‘› 𝑠𝑒 π‘π‘Ÿπ‘’π‘π‘’π‘›π‘π‘–π‘Ž π‘œπ‘ π‘π‘’π‘Ÿπ‘Ž... 𝑒𝑙 π‘‘π‘Ÿπ‘Žπ‘‘π‘œ π‘œπ‘“π‘Ÿπ‘’π‘π‘–π‘‘π‘œ π‘ π‘œπ‘›π‘Žπ‘π‘Ž π‘–π‘›π‘‘π‘’π‘‘π‘Žπ‘π‘™π‘’π‘šπ‘’π‘›π‘‘π‘’...π‘‘π‘’π‘›π‘‘π‘Žπ‘‘π‘œπ‘Ÿ π·π‘’π‘π‘–π‘Ž π‘π‘’π‘šπ‘π‘™π‘–π‘Ÿ π‘™π‘œπ‘›π‘žπ‘’π‘’ 𝑒𝑙 π‘‘π‘’π‘ π‘‘π‘–π‘π‘œ π‘‘π‘Ÿπ‘Žπ‘§π‘œ π‘Œ π‘ π‘Žπ‘π‘’ 𝑏𝑖𝑒𝑛 π‘žπ‘’π‘’ 𝑝𝑒𝑒𝑑𝑒 π‘π‘œπ‘›π‘“π‘–π‘Žπ‘Ÿ 𝑒𝑛 π‘™π‘Ž π‘π‘’π‘™π‘™π‘Ž π‘šπ‘Žπ‘”π‘–π‘Ž π‘žπ‘’π‘’ π‘™π‘œ β„Žπ‘Žπ‘π‘–π‘Ž π‘Žπ‘π‘œπ‘šπ‘π‘ŽΓ±π‘Žπ‘‘π‘œ π‘ π‘–π‘’π‘šπ‘π‘Ÿπ‘’ 𝐷𝑒 π‘‘π‘œπ‘‘π‘œπ‘  π‘šπ‘œπ‘‘π‘œπ‘  ¿𝑄𝑒𝑒 𝑒𝑠 π‘™π‘Ž π‘šπ‘’π‘’π‘Ÿπ‘‘π‘’, π‘šπ‘Žπ‘  π‘žπ‘’π‘’ π‘’π‘›π‘Ž π‘£π‘–π‘’π‘—π‘Ž π‘Žπ‘šπ‘–π‘”π‘Ž? πΆπ‘Žπ‘π‘–π‘‘π‘’π‘™π‘œ π‘ˆπ‘›π‘–π‘π‘œ π·π‘–π‘ π‘“π‘Ÿπ‘’π‘‘π‘’n

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
13+

~πΆπ‘œπ‘šπ‘œ 𝑒𝑛 π‘£π‘–π‘’π‘—π‘œ π‘Žπ‘šπ‘–π‘”π‘œ~

El ambiente era tormentoso y oscuro, los vientos se arrastraban cΓ³mo araΓ±azos en las destruidas paredes que antes pertenecieron al castillo, susurros y murmullos vacΓ­os y sin sentido con voces de lamentos atrapados, removiendo la ansiedad que recorrΓ­a cada espacio del lugar sin perdΓ³n.


En medio del oscuro escenario lleno de penumbras y penurias un hombre se levantΓ³ orgulloso, frente a todos los que miraban la funciΓ³n con temor y obsesiΓ³n, llenos de nervios como corrientes imparables.


Los frΓ­os caminos de aire y las miradas temblantes a todas direcciones decoraban el ambiente con terror arrollador que penetraban las gozosas almas llenas de fΓ©, mostrando un cuadro cruel que se pintaba en la historia en esos mismos momentos presentes.


Junto a los escombros de lo que antes los habΓ­a protegido, despedazado en el suelo, estaban las talladas esperanzas que alguna vez posaron en los corazones que palpitaban en esos momentos, golpes que recordaban la vida que existΓ­a dentro de lo que en el pasado fue alguien feliz.


Alguien que amo vivir...


Un sonido de tambor que lamentablemente esa tarde no ofrecΓ­a ningΓΊn consuelo; era un reloj de arena que contaba el tiempo, una dolorosa punzada en el pecho o una sonada reconocida que pronto iba a parar, los latidos no lograban calmar la mente de las personas en esa ocasiΓ³n.


No habΓ­a cΓ³mo, no con los divertidos ojos rojos que los observaban a la distancia, acompaΓ±ados de una sonrisa macabra que no ocultaba nada del dolor que prometΓ­a con enfermiza alegrΓ­a y sΓ‘dica emociΓ³n.


Junto a la silueta del mal encarnado mΓ‘s formas se levantaban, tropas cubiertas de telas negras y mΓ‘scaras plata en forma de calaveras que miraban a los hombres delante de ellos con deleite cruel, hambrientos por el dolor que su lΓ­der regalarΓ­a sin problema alguno.


Marchando como uno solo siguieron al igual que a una sombra a la figura mΓ‘s alta, firmando su destino con sangre y marcando a fuego lo que pronto habrΓ­a de pasar.


Sedientos de sangre suspiraban, mirando atentos los alrededores como espectadores en gradas forjadas de pecados y un alto precio, adornadas con la maldad que poseΓ­an para poder pertenecer a ese lado de la guerra...el lado de la oscuridad.


Fundidos con el tiempo la maldad y la oscuridad se asociaron como uno, y juntos esa tarde se levantaban en los tΓ­tulos y en la magia de los hombres que atacaban el lugar que antes fue un bello hogar, uno ahora hecho cenizas.


β€”Harry Potter...β€” fueron las palabras arrastradas que rompieron el atΓ³nito silencio, una simple cadena de letras expresada por una voz oscura llena de malicia, poder y venganza β€”EntrΓ©gate a tu muerteβ€” ordenΓ³ el ser que ya no era humano.


Ante la falta de palabras despuΓ©s de eso el silencio recuperΓ³ su lugar como agua frΓ­a, adaptable a cada pequeΓ±o rincΓ³n sin demora; orgulloso devorando hasta los pequeΓ±os suspiros y los diminutos soplidos, tragando con deleite todo lo que generaba sonido alguno en ese campo de batalla, llenando el oscuro escenario de una neblina invisible y terriblemente inquietante.


Ojos rojos como rubΓ­es malditos baΓ±ados en sangre se fijaron en todo, pasando la mirada lentamente por los alrededores igual que cuchillas sin propΓ³sito de matar sobre todo ser vivo y ahora muerto, esperando una reacciΓ³n, una respuesta a sus claras palabras.


La ira iluminΓ³ su mirada rojiza, provocando estremecimiento y temor como reacciΓ³n contraria, pero el ser oscuro no puso cuidado a esto, no con la falta de respuesta de su declarado enemigo.


Noto con molestia absoluta unos destellantes ojos verdes que le devolvΓ­an la mirada, sin atreverse a hacer nada mΓ‘s, allΓ­ parado, quieto, casi sin respirar, hablar o moverse de algΓΊn modo, sΓ³lo dirigir sus orbes avada a los suyos, siendo evidente lo que eso significaba.


El era el seΓ±or oscuro; tenebroso y poderoso mago cuyo propio nombre era prohibido y evitado por quien era, por lo que Γ©l mismo llegΓ³ a ser, por la sangre que derramΓ³, los sacrificios que hizo, sabΓ­a que no debΓ­a rebajarse a algo asΓ­, a una pelea por alguien que nunca podrΓ­a ser su igual, debiΓ³ saberlo, no necesitaba las profecΓ­as, menos creer en ellas.


Γ‰l habia vencido la muerte, el destino era solo otra cosa que ya no le podΓ­a afectar, el era mas fuerte, mas especial que todo eso, Γ©l era lord Voldemort, eso era todo lo que importaba.


Tales molestias como la gente que tenΓ­a al frente nunca debieron tomar tanta importancia en sus planes. Menos que una piedra, eso es lo que eran, y aΓΊn asΓ­ eso ya habΓ­a durado mΓ‘s que suficiente para que Γ©l siguiera gastando su magnificencia en esto.


Era hora de terminar con el tonto espectΓ‘culo que habΓ­a sido todo.


β€”Entregate a mi, Potterβ€” Anuncio con poder, usando su latente y oscura magia para que el mensaje se esparciera a cada ser allΓ­ β€”EntrΓ©gate y ningΓΊno de tus amigos sufrirΓ‘, serΓ‘s ΓΊtil por una vez, solo por quΓ© me entretuviste un tiempoβ€” declarΓ³ Γ©l con orgullo y cizaΓ±a, mentiroso como un demonio tentador y evidente, y lamentablemente, tambiΓ©n convincente.


Harry lo mirΓ³ fijo, sin reaccionar violentamente o algo por lo que guiarse, solo mirΓ³ hacia adelante sin temblar mientras meditaba en la propuesta; la magia era fuerte y poderosa, en eso podΓ­a confiar...


No hablaba de su propia magia, Γ©l no era asΓ­, si no de la magia en si, Γ©l poderoso o la poderosa ser quien les habΓ­a otorgado tal regalo...


Γ‰l...sabΓ­a lo que tenΓ­a que hacer.


Fue una cuchilla violenta lo que pasΓ³ en ese momento, desfigurando almas y rompiendo esperanzas en pedazos, el momento en que Harry Potter volteo su mirada para dirigirse a las personas que tenΓ­a a su lado, mirando lentamente los rostros confundidos hasta encontrar los rostros lastimados de sus mejores allΓ­, listos para una lucha, derramar sangre e incluso perder.


O tal vez no tan listos.


Sintiendo el peso de la bella mirada esmeralda y Avada, se fijaron en Γ©l, y sus rostros, con solo mirarlo, se distorsionaron en terror, miedo y sΓΊplica, sabiendo en el fondo de su magullado pecho, latiendo en sus heridos corazones, que su amigo no estaba preguntando... Γ©l se estaba despidiendo...


Sus rostros pΓ‘lidos y lastimados expresaron con facilidad un dolor autΓ©ntico y frΓ­o, atronador, que se expandiΓ³ como serpiente hambrienta y veloz a todos los que alguna vez realmente llegaron a conocer a Harry Potter, y no su etiqueta o mΓ‘scara.


Llenos de penas y pensamientos que corrΓ­an por horas hasta agotarlos para que los golpearan fuertemente una vez mΓ‘s, miraron realmente el alma decidida del otro, Hermione comenzΓ³ a llorar, sabiendo por quΓ© lo hacΓ­a, cuΓ‘l era el verdadero significado tras ese sacrificio.


No podΓ­a parecerle mΓ‘s injusto.


Ese alma tan dulce, ese amigo tan valiente y leal, ese pequeΓ±o niΓ±o que la querΓ­a y le pedΓ­a ayuda, no querΓ­a decir adiΓ³s, no asΓ­.


Harry los mirΓ³, pidiendo su atenciΓ³n, y les dijo con esa mirada en un suave susurro caΓ³tico <<La promesa es tentadora, y la harΓ© cumplir, la magia es fuerte, si yo muero tendrΓ‘n oportunidad, saben o sospechan lo que soy, sabe lo que debΓ­ hacer, demasiado egoΓ­sta para atreverme al querer pasar mi poco tiempo de vida extendida con ustedes; mis amados amigo, perdΓ³neme, por quΓ© ahora harΓ© lo correcto...>>


β€”Salvar a mis amigos...β€”fueron las ΓΊnicas palabras realmente susurradas, tan suaves y lentas que se envolvieron y fusionaron fΓ‘cilmente en el viento, llevΓ‘ndose el mensaje con Γ©l a un camino y destino desconocido mientras lo consumΓ­a con hambre.


Pero ese hecho no afectΓ³ nada, el mensaje no se escuchΓ³, no llegΓ³ de un oΓ­do a otro, pero era obvia quΓ© decisiΓ³n el joven chico habΓ­a tomado, su mirada anhelante y triste dijo todo, herido por despedirse de lo que su vida logrΓ³ llamar bello y precioso.


Pero sabΓ­a que debΓ­a hacer, conocΓ­a los pasos que debΓ­a dar y en quΓ© direcciΓ³n caminar, el dios o la diosa castigaba y juzgaba, y ningΓΊn ser podrΓ­a huir eternamente de la muerte, eterno al final del dΓ­a era una palabra con tiempo lΓ­mite, muy largo, pero jamΓ‘s interminable...


Sus amigos aterrados se atragantaron con todas las sΓΊplicas que querΓ­an gritar y rogar, deseando con gran anhelo no perder a quien los habΓ­a acompaΓ±ado tanto, temiendo terriblemente perder esa bella luz que siempre estuvo allΓ­.


Pero cuando vieron esa mirada decidida y esos ojos lastimados fue cuando sintieron verdadero dolor, sabiendo fΓ‘cilmente que no habΓ­a manera alguna de cambiar la decisiΓ³n, y aΓΊn asΓ­ rogaron y suplicaron con sus miradas que no fuera asΓ­, que habΓ­a otra opciΓ³n.


No funcionΓ³...


Una desolada lΓ‘grima se resbalΓ³ con lentitud en la magullada mejilla del chico pelirrojo, que no habΓ­a sido capaz de llorar antes, mirando con verdad y entendimiento cuΓ‘l era la historia que se estaba narrando...


Ronald no era tonto, en cambio y diferente a eso, Γ©l era un mentiroso que deseaba engaΓ±arse y ocultarse de la realidad, odiando lo cruel que era y podΓ­a llegar a ser; pero tanto Γ©l como su ahora novia sabΓ­a que no habΓ­a otra direcciΓ³n, sabΓ­a que era lo que habΓ­a daΓ±ado a su amigo y sellado ese destino...


Y lo odiaba, odiaba no poder hacer nada, no tener el poder o la potestad de salvar o incluso acompaΓ±ar a la persona que se hizo a su lado, por quΓ© incluso en sus irΓ‘s y berrinches Γ©l estuvo allΓ­, susurrando con cariΓ±o o gritando con razΓ³n que no fuera tan tonto...


SabΓ­a, al igual que Hermione, que no habΓ­a manera alguna de cambiar la situaciΓ³n, asΓ­ que se lamentaron, lloraron y araΓ±aron sus pechos por el interior, destrozando y devorando el lugar donde sus dolidos corazones simbΓ³licamente estaban...dΓ³nde sus caΓ³ticos sentimientos coincidΓ­an en algo, iban a perder a su amigo.


"...tus amigos" esas habΓ­an sido las palabras que se marcaron, las palabras correctas para convencer realmente a la pura alma que era el niΓ±o obligado a ser el salvador, Harry Potter era muchas cosas, habΓ­a sido tiempo atrΓ‘s y, si el futuro lo hubiera permitido, tambiΓ©n hubiera sido mucho mΓ‘s.


QuerΓ­an disuadir a Harry de seguir el destino, incluso con una parte oscura como una putrefacta mancha pegada a Γ©l y a su alma podΓ­an continuar, huir y ser felices...mentirse.


Pero una verdad tallada en piedra para que el tiempo no pusiera su marca y la consumiera era la naturaleza del corazΓ³n de oro que Γ©l tenΓ­a, el amor y la admiraciΓ³n que podΓ­a ofrecer sin temor, otorgando ese bello regalo a quien aunque sea una sola noche paso en su compaΓ±Γ­a.


Era alguien que no dudarΓ­a en sangrar por los demΓ‘s, un valor hermoso y admirado, querido por tantos como los nΓΊmeros contaban; pero a veces era una terrible maldiciΓ³n conocer a alguien que por tΓ­ darΓ­a el mundo y su vida, por quΓ© en los momentos donde hay que elegir, el siempre hacia lo que ya antes se sospechaba.


Aceptando esa realidad y yendo en contra de todo su dolor, Ronald Weasley, el primer amigo que el pequeΓ±o Harry conociΓ³ a sus 11 aΓ±os, quien lo acompaΓ±Γ³ incluso en varias posibles muertes, ese chico, le sonriΓ³ amargamente, aceptando que ese dΓ­a la muerte se llevarΓ­a a su preciado compaΓ±ero.


Intento jurarse que no demorarΓ­a mucho en acompaΓ±arlo, incluso en secreto, pero era imposible cuando su propia vida habΓ­a sido pagada por el chico que tantas veces lo acompaΓ±o, quien estuvo allΓ­ en las buenas, en las malas, con el mundo a su lado y el mundo en contra, su mejor amigo ahΓ­.


Ron le sonriΓ³, y Harry supo que ahora sΓ­ podΓ­a irse, por quΓ© no era un cobarde o querΓ­a la soluciΓ³n mΓ‘s rΓ‘pida, no...


QuerΓ­a la vida de sus amigos; pedirles perdΓ³n por traerles tanto caos y dolor junto a su amistad, llevarles un mundo en contra solo porque eran amigos de Γ©l, iba a salvarlos por todo eso, por quΓ© los amaba.


Por quΓ© fueron una permanente luz, incluso de espaldas a Γ©l, fueron una compaΓ±Γ­a y fueron un regalo mΓ‘s valioso que cualquier riqueza, porque los amaba de verdad, con todo lo que podΓ­a amar.


Su madre, sabΓ­a y amorosa como Γ©l sentΓ­a ser a veces, habΓ­a descubierto una gran verdad, una bendiciΓ³n que la magia habΓ­a forjado en un tiempo perdido; cuando alguien prometΓ­a o en su defecto, el otro ser rogaba, y este morΓ­a, el sacrificio de amor, uno real, autΓ©ntico y brillante, obligaba a la magia a hacer valer su promesa o ruego.


Una bendiciΓ³n importante y especΓ­fica, no era para todos, no funcionaba asΓ­, pero la magia era sabΓ­a, y justa, y lo ΓΊnico que deseaba en su corazΓ³n en ese momento es que la magia lo mirara esta vez, y viera su anhelo y verdad...


Sus amigos, solo pedΓ­a que salvarΓ‘ a sus amigos de ese destino cruel, rogando que su muerte, incluso bajo la mentira de Voldemort, si salvarΓ­a a sus amigos.


...y para desfortunio de el no hombre, Harry tenΓ­a, en su enorme corazΓ³n, muchos amigos...


Antes de que una palabra fuera murmurada o alguien pudiera detenerlo Harry pasΓ³ su mirada nuevamente sobre los otros a su lado y con lentitud, mirando de manera amorosa y lamentando el dolor que provocaba el los otros, al verse ya conocida su decisiΓ³n, se despidiΓ³ sin palabras.


El suspiro suave que dejΓ³ escapar al dar su primer paso al frente resonΓ³ cΓ³mo la primera gota de lluvia en un enorme lago en calma, sin embargo cambiando por completo el resultado.


La bulla y el sonido se detuvieron como estatuas de piedras con ya bastante tiempo, palabras atoradas, risas rasgadas y gritos reprimidos mientras una silueta caminaba sin duda, un paso delante del otro, listo para llegar hasta donde debΓ­a hacerlo, siguiendo el hilo que el destino habΓ­a elegido para Γ©l.


No estaba serio, no estaba asustado o decepcionado, ni temeroso o aterrado de algΓΊn modo, no temblaba, no reΓ­a, no habΓ­a orgullo o burla, no, estaba allΓ­, tranquilo, cΓ³mo cuando caminaba en soledad entre los pasillos del castillo que tantas veces lo consolaron antes.


Su comportamiento no pasΓ³ por alto para nadie, su silueta bajo miles de miradas atentas, temerosas, ansiosas, unas llenas de llanto y otras con desagradable emociΓ³n, pero solo observaron, no hubo palabras, no humo movimiento o reacciones, solo miraron cΓ³mo Harry se acercΓ³ un poco, antes de quedar en medio de todo y...


Sentarse.


Solo se agachΓ³, con lentitud, sin emociΓ³n o nervios, nada, solo en silencio tranquilo; puso su varita en el piso de piedra cerca a Γ©l, se apoyΓ³ en el suelo y estirΓ³ las piernas, en una posiciΓ³n relajada que simplemente no se veΓ­a normal, que resaltaba por lo incompleto e inadecuado que se veΓ­a.


El silencio siguiΓ³ detrΓ‘s de las acciones del salvador del mundo mΓ‘gico, el joven odiado y amado, reconocido por muchos y realmente conocido por pocos, el llamado niΓ±o de la profecΓ­a, posado tranquilamente en el suelo frente a su mayor enemigo, sin temer ni temblar, solo en la multitud.


Esperando algo que para todos parecΓ­a desconocido.


Fue antinatural lo quieto que estaba todo bajo en cielo gris que se extendΓ­a en todo el horizonte, un escenario diferente y exΓ³tico de diferentes maneras y ninguna en particular, nada mΓ‘s que la reacciΓ³n de quiΓ©n pronto conocerΓ­a a la muerte y se despedirΓ­a de tal mundo a quien muchos aman y odian a la vez.


Los rostros se contrajeron de diferentes maneras y con diferentes grados de confusiΓ³n, casi nadie parecΓ­a entender cuΓ‘l era el siguiente paso en esta tΓ©trica obra o que estaba haciendo tan importante protagonista, parecΓ­a que se habΓ­a salido del desconocido guiΓ³n.


El shock, sorpresivamente, dejo a todos en silencio, un fenΓ³meno extraΓ±o en una guerra tan sangrienta y fuerte como lo habΓ­a sido estΓ‘ anteriormente; era como un hechizo que congelΓ³ el espacio, todos quietos como hielo o piedra conservada por milenios o una realista maqueta que retrata ese momento tan inolvidable.


Entonces, despuΓ©s de un tiempo perdido, confuso y sin posibilidad de conocerse o tener registro de Γ©l, Harry Potter, aΓΊn sentado y posado allΓ­, frunciΓ³ en seΓ±o en confusiΓ³n.


Una pequeΓ±a e inotable comparado con toda la falta de entendimiento que poseΓ­an los observadores, protagonistas, luchadores y espectadores, pero bajo el foco de atenciΓ³n, una que se registrΓ³ bajo los ojos de todos.


β€”ΒΏQuΓ© estΓ‘s esperando?β€” PreguntΓ³ Harry levemente confundido, pero aΓΊn evidentemente tranquilo, un tono fuerte y claro, pero delicado y suave a la vez, una voz que llegΓ³, a pesar de lo bella que era, llegΓ³ como corriente de agua helada por cada extremidad de los seres que lo rodeaban sin comprenderlo.


Sin recibir respuesta Harry volviΓ³ hablar, inclinando la cabeza ligeramente en confusiΓ³n como un gesto natural que muchos podΓ­an reconocer de Γ©l, tan normal en una situaciΓ³n tan desigual y desordenada....


β€”ΒΏPor quΓ© no me matas?β€”Pregunto estΓ‘ vez, casi aturdido, evidentemente no comprendΓ­a por quΓ© bajo su movimiento los demΓ‘s no continuaban su papel, no hacΓ­an el siguiente paso.


Pero su lenguaje corporal seguΓ­a hablando de tranquilidad, de casualidad, allΓ­ sin una verdadera emociΓ³n de batalla y una posiciΓ³n que incapacitaba en gran manera alguna defensa o ataque que el joven planeara, eso evitaba que la gente volviera a reaccionar, que hiciera el siguiente giro en ese baile desorganizado, terrorΓ­fico y sangriento que parecΓ­a tener la mΓΊsica detenida.


SiguiΓ³, a pesar de sus palabras, otro momento de silencio, uno dΓ³nde el viento parecΓ­a ansioso y orgulloso de ser protagonista en lugar de los gritos, las risas y las maldiciones que antes colgaron en el aire y todo el ambiente; espeso, asfixiante y lastimador, un aire frΓ­o y cruel que ondulaba entre todo ser que miraba el centro de la funciΓ³n.


Voldemort hablΓ³, por fin capaz de poder reaccionar y estar seguro de que decir bajo las acciones tan cuestionables y extraΓ±as de quiΓ©n antes en su demencia y locura, considero alguien digno de que se enfrentarΓ‘ a Γ©l.


Respondiendo a la pregunta formulada poco tiempo atrΓ‘s, con un tono baΓ±ado en molestia, para su propio desagrado, confusiΓ³n, pregunto a cambiΓ³β€”ΒΏQue estΓ‘s haciendo?β€”


Harry no tardΓ³ mucho en responder, ante por fin unas palabras, una respuesta, una reacciΓ³n, levantΓ³ la mirada sin problema o impedimento alguno y lo mirΓ³ unos segundos, antes de articular palabras.


β€”Dijiste que ibas a matarmeβ€” fue lo que respondiΓ³ a cambio, sin embargo esa respuesta no pareciΓ³ explicar por quΓ© estaba allΓ­ quieto, nadie parecΓ­a reaccionar y ante el silencio agregΓ³ β€”Nunca me han matado, asΓ­ que no se que hacer, solo me sentΓ© aqui, estoy esperando a que me mates y cumplas lo que dijisteβ€” esa fueron sus palabras.


Dijo con simpleza, sencillez, cΓ³mo si sus acciones tuvieran total sentido bajo esa luz, como si explicarΓ‘ por quΓ© estaba allΓ­, por quΓ© habΓ­a hecho un paso desconocido en esa descontrolada batalla, cosa que era completamente contraria en la reacciΓ³n de los otros seres vivos que rodeaban la plaza.


β€”No se supone que hagas esoβ€” respondiΓ³ Voldemort poco despuΓ©s, sin entender de manera alguna por quΓ© su vΓ­ctima esa noche no actuaba como debΓ­a ser, por quΓ© hablaba, caminaba y actuaba como si fuera un dΓ­a tranquilo y no en dΓ­a que morirΓ­a bajo su magia y poder.


Harry no dudo en preguntar rΓ‘pidamente ante lo dicho por el ser que se paraba orgullosamente frente a tantos hombres, como si se tratara realmente de un tema trivial, una charla entre conocidos, un dΓ­a comΓΊn β€”ΒΏEntonces que se suponga que haga?β€” esa fue su pregunta.


Incluso los mortΓ­fagos mΓ‘s temidos miraban con confusiΓ³n y torpeza las acciones y palabras de quiΓ©n tenΓ­an al frente, sobre todo la demente de Bellatrix Lestrange; de todos los escenarios, de todo los posibles, incluso un Dumbledore vivo, este momento, esa reacciΓ³n, eso nunca pensΓ³ que se presentarΓ‘.


ParecΓ­a como si el joven hubiera perdido la partitura o la estuviera leyendo al revΓ©s, jugando a intentar memorizarla y luego fallando espectacularmente, daΓ±ando toda la sonata y el espectΓ‘culo.


Tanta era su conmociΓ³n que incluso olvidΓ³ que era su Lord y amado seΓ±or quien sΓ³lo debΓ­a hablar, pero el casi hombre parecΓ­a casi tan confundido cΓ³mo todos y realmente no lo noto, bajo toda la desigual y destruida situaciΓ³n.


CΓ³mo entender un cuadro hecho piezas rotas, rasgadas y desteΓ±idas...


β€”Gritar, llorar, temer, rogar por tu vida o enojarte y decepcionarte Β‘SentΓ­r algo!β€”Declaro la infame y demente mujer con desesperaciΓ³n, el estΓΊpido muchacho estaba daΓ±ando el escenario, estaba fallando en su papel, y Γ©l, para su propio mal y desentendimiento, parecΓ­a tener una razΓ³n y un sentido que no parecΓ­a visible o entendible para ella, estaba frustrada, no sabΓ­a que hacer.


Harry la mirΓ³ unos segundos con los ojos fijos en dΓ³nde estaba, no viΓ©ndola a ella, si no a su alma, mirando y calando profundamente en ella mientras meditaba en esas palabras, todo bajo un silencio retumbante que fue conectado por una navaja cuando Γ©l negΓ³ con la cabeza.


β€”No puedo hacer esoβ€” dijo simplemente, sin ofrecer una explicaciΓ³n, sin una justificaciΓ³n, no, sΓ³lo se negΓ³.


β€”ΒΏΒ‘De quΓ© mierda estΓ‘s hablando!? ΒΏΒ‘Como no puedes temer!?β€”Bellatrix se impacientΓ³, su poca cordura perdida y arrebatada, solo allΓ­ esclava de sus desastrosos impulsos sin medida, ella exasperada grito, exigiendo desesperada una explicaciΓ³n del por quΓ© demonios dirΓ­a eso, del por quΓ© no era normal.


Por quΓ© no seguΓ­a su papel.


Harry la mirΓ³ sin emociΓ³n y dijo con tranquilidad, una voz sedosa que se deslizo como suaves plumas en una tormenta de viento, dejando que sus palabras resonarΓ‘n, que su voz baja entrara y calara en los oΓ­dos y el interior de todos los que estaba allΓ­ presentes.


β€”Por quΓ© la muerte es la ΓΊnica verdadβ€” susurro, convencido y sabio, guardando paz y sin alterarse, solo hablando con honestidad lo que creΓ­a cierto.


Un sonido leve que todos oyeron, una respuesta destacada que atormentaba por su significado verΓ­dico β€”No le temo a la muerte, no voy a fingir mis ΓΊltimos momentos, los voy a aceptar como soyβ€” murmurΓ³, hablando con su corazΓ³n, respondiendo con su ser y no con su mero pensamiento.


Diciendo su propia verdad.


Noto sin impedimento los rostros de confusiΓ³n en las personas frente a Γ©l, sintiendo todo a su alrededor, no solo lo visible; los ojos, las personas, las miradas que rodeaban el centro del escenario de piedra bajo un foco de luz que irradiaba muerte, en dΓ³nde Γ©l estaba.


Cerro los ojos y explico igual de suave, su voz como un Γ‘ngel que anunciaba el final de todo como un hecho que siempre debiΓ³ pasar, escrito desde la creaciΓ³n, como el mismo joven parecΓ­a creer β€” La muerte es algo que todos enfrentaremos, la vida es solo el tiempo que esperamos a eso, no voy a mentir en mi ΓΊltimo respiro, aceptarΓ© la libertad que la muerte representaβ€” esas fueron sus palabras.


Termino lo dicho, abriendo sus ojos verdes de nuevo, mostrando toda la sinceridad que parecΓ­a irradiar, la certeza de sus palabras, y fue obvio rΓ‘pidamente el impacto de eso.


Incluso mientras los mortΓ­fagos y los estudiantes, sus amigos, los profesores y el propio lord oscuro se recomponian, no se moviΓ³, no temblΓ³, no se arrepintiΓ³


SiguiΓ³ allΓ­, sentado y tranquilo, moviΓ©ndose levemente de vez en cuando, esperando, conociendo su futuro sin huirle a Γ©l, no habΓ­a un por quΓ©, lo alcanzarΓ­a de igual modo, asΓ­ habΓ­a sido escrito las cosas.


Incluso cuando Voldemort despertΓ³ de su confusiΓ³n y levantΓ³ su varita, sin el rostro gozoso que espero tener en ese momento, Harry no temblΓ³, siguiΓ³ allΓ­, quieto y sin inmutarse, no hizo nada mΓ‘s que solo mirar en reconocimiento lo que el destino habΓ­a bordado para Γ©l, lo que debΓ­a aceptar.


El nombre de la maldiciΓ³n verde, que arrebataba vidas sin perdΓ³n o misericordia, resonΓ³ por los alrededores, retumbando con fiereza en las destruidas paredes y en los pechos de los irremediables espectadores; el grito sΓ‘dico que nombraba el hechizo dΓ‘ndose a conocer y dejando un rΓ‘pido vistazo al inmediato futuro del condenado a muerte, temblΓ³ por todos lados.


Y a pesar de eso aΓΊn se pudo escuchar un leve susurro.


β€”El ΓΊltimo enemigo a vencer es la muerte, bien, eso es mentiraβ€” susurro el joven como ΓΊltimas palabras β€”a ella se le recibe como un viejo amigoβ€” termino de decir, antes de recibir un verde y luminiscente impacto.


No se vio nada despuΓ©s de eso, nada mΓ‘s que oscuridad...


Pero no habΓ­a que temer, no para Γ©l, la muerte era, al final de la historia, solo otra manera de decir amigo.