Historia sin título

Summary

Cuando la vida te enseña que, para quien no vales nada, para otro lo eres todo. One-short de como Vox conoce a Valentino después de ser rechazado por Alastor. -Spin-Off de "Take Me Back to Eden". (Historia totalmente independiente. No es necesario leer Take Me Back to Eden para poder entenderla.)

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Complete
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1
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n/a
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18+

Capítulo 1

El restaurante estaba abarrotado, nada sorprendente cuando se trataba del restaurante más famoso de todo el infierno con una lista de espera de décadas. La suave música de Jazz inundaba el lugar y los murmullos del resto de comensales dejaba un ruido de fondo junto con el ruido de los cubiertos sobre los platos de porcelana , sin embargo para él lo único audible era un fuerte pitido que silenciaba cualquier otro sonido que hubiera a su alrededor y la voz de su acompañante. Una voz inconfundible, una preciosa voz que en ese momento deseaba no haber escuchado.

-Creo que estas malinterpretando nuestra relación Vox- Observó como los largos dedos de garras rojas empujaban la caja que hacía solo unos minutos atrás le había obsequiado hasta llevarlo a su lado de la mesa, claramente rechazando su regalo.

-¿No ha sido de tu gusto?, Puedo cambiarlo si es así…

-Al contrario, es un fabuloso obsequio. Es la intención por la que me lo has entregado lo que no es de mi agrado. -Observó como el demonio rojo cruzó sus manos colocando ambos codos en la mesa mientras su penetrante mirada se clavaba sobre él haciéndole estremecer.

Había preparado aquella velada con sumo cuidado, asegurándose que todo fuera perfecto para esa noche. Había movido todo el puto infierno para conseguir una mesa en aquel restaurante para esa noche, debía un montón de favores por ella de echo. Había comprado al maldito musico de aquella noche para que, durante toda la velada, tocara las canciones de jazz favoritas de Alastor. Se había asegurado de que la comida fuera perfecta para el refinado demonio y el regalo…había pedido su fabricación expresamente para él a una de las mejores joyerías de todo el infierno con los mejores materiales, Aquella noche debía ser definitivamente perfecta. Entonces, ¿Qué es lo que había fallado?

-Yo…no entiendo…- Sentía sus manos sudar y su corazón latir fuertemente contra su pecho sin saber que hacer para arreglar aquella situación. Hasta el momento en el que le entrego aquel obsequio todo parecía ir bien. Alastor reía melodiosamente y parecía disfrutar de la comida y, aunque no le gustaba ser tocado, había sido él mismo quien alcanzo a tocar su mano en un par de ocasiones.

-Tienes sentimientos por mi ,mi querido amigo. Molestos y desagradables sentimientos si me permites añadir. Fingí no darme cuenta de ellos con la esperanza de que no fueran reales. Supongo que es mi culpa por no haberlo detenido antes.

Las palabras de Alastor se clavaban como puñales y comenzó a sentir como el pitido que había estado sonando durante todo ese rato como un ruido blanco de fondo se intensificaba cada vez mas dentro de su cabeza, hasta el punto de sentir que en cualquier momento su cabeza se desconectaría.

Desde el primer maldito momento en el que conoció a Alastor se sintió atraído por él. No había sido una atracción sexual, si no mas bien, una atracción intelectual. Alastor era un poderoso demonio que inundaba el miedo y el terror allí por donde pasara. Considerado un hombre excéntrico y sádico, sin embargo a sus ojos era un elegante hombre con buenos gustos y un carisma excepcional. Debido a la cercanía en la fecha de sus muertes ambos habían logrado congeniar bien, tenían gustos en común, pensamientos parecidos y la personalidad de ambos parecían ser compatibles, por lo que no tardo demasiado antes de que ambos comenzaran a llevarse bien. Disfrutaba de las salidas y los encuentros que tenia con el demonio de la radio y con el tiempo se convirtieron en socios. Tiempo que hizo que ciertamente comenzara a ver a Alastor de otra manera mas haya de solo ser socios de negocios.

Alastor era una persona enigmática. No le gustaba tener contacto físico con nadie pero, sin embargo con él su aptitud era distinta y en muchas ocasiones había sido el mismo Alastor quien había iniciado el contacto físico entre ambos. Aunque solo fueran leves roces o alguna que otra caricia o abrazo ,¿De verdad estaba malinterpretando la atmosfera que había entre ambos?

Observo como Alastor se puso en pie con disposición a abandonar el restaurante y en un intento desesperado por retenerlo sujeto entre sus dedos la manga de su gabardina haciendo que se detuviera.

-Solo por la amistad que tenemos y el aprecio que aun te tengo simplemente fingiré que nada de esto ha sucedido querido. Te sugiero que me dejes ir antes de que esta situación se vuelva mas incomoda de lo que ya es y, mañana ,volvamos a ser simples socio de negocios.- El Tono de voz y la actitud de Alastor le dejo completamente en claro que no había nada que él pudiera hacer para arreglar aquella situación, y que no conseguiría nada si le obligaba a quedarse, por lo que en el momento que soltó el trozo de tela sintió como su acompañante se marcho sin ni si quiera mirar atrás mientras él se quedo sentado en esa silla aun asimilando todo lo que había ocurrido.

Había perdido la noción del tiempo y ni si quiera sabia cuanto había tiempo pasado soló sentado en aquella silla viendo a los camareros pasar hasta que uno de ellos se acerco para preguntarle si deseaba algo mas. Tomo la caja que momentos antes le había obsequiado a Alastor y sin un rumbo fijo comenzó a caminar por las calles de ciudad pentagrama.

Como si fuera una cruel broma del destino el tiempo no pareció acompañarlo en su nocturno paseo por la ciudad y comenzó a llover. No es que realmente le importara mojarse, sin embargo la lluvia de aquel lugar no le hacia bien a sus circuitos, por lo que le obligo a buscar un lugar donde poder resguardarse.

Caminó durante unos minutos mas hasta que un lugar llamativamente iluminado con hermosas luces de neón de color rosa, morado y rojo llamarón su atención. El gran letrero con el nombre de Valentine y alguno de los carteles que podían verse desde el exterior le dejaron bastante en claro que tipo de lugar era, y lo cierto es que quizás no le vendría nada mal poder tomarse una copa y tener un poco de entretenimiento para dejar de pensar en Alastor y en lo que había ocurrido esa noche.

Cuando entro en lo primero que se fijo fue en el gran escenario que llenaba casi todo el lugar donde había varios bailarines con poca ropa o sin ninguna exhibiéndose con sugerentes pasos de baile que poco o nada dejaban a la imaginación. Las mesas estaban cómodamente colocadas con la intención de que pudieras disfrutar del espectáculo estando cómodamente sentado en sofás de cuero.

Camino hasta donde se encontraba la barra del bar en la parte derecha del local y se sentó en una de las ultimas sillas al final de la barra donde daba menos la luz. Aquella parte del local estaba mucho menos iluminada que el resto, imaginaba que era parte de la disposición para que el centro de atención fueran los bailarines y él agradecía de cierta forma que en aquella parte la luz fuera mas tenue, así podría beber tranquilamente. Cuando el camarero se acerco para preguntarle que bebería ordeno un whisky doble y en cuanto se lo sirvió llevo su mirada hacia los bailarines, llamándole la atención el que se encontraba bailando en la tarima del centro. Era un chico alto y ciertamente atractivo con un pelaje blanco y rosa bastante llamativo. En esa parte del espectáculo ya se encontraba totalmente desnudo y parecía saber bien como moverse para enseñar bien sus atributos.

Llevo su mano hasta el bolsillo de su chaqueta para poder sacar su paquete de tabaco y fumar un cigarrillo. Era un habito que había planteado dejar, sin embargo en aquel justo momento era algo que necesitaba para calmar un poco sus nervios, pero cuando saco su mano del bolsillo con la cajetilla y el mechero la caja que guardaba el regalo que le hizo a Alastor cayo al suelo y se abrió dejando ver lo que contenía su interior. Se quedo mirándolo durante unos segundos antes de tomarlo entre sus manos y poder contemplarlo mejor.

Había encargado hacer aquel monóculo especialmente para Alastor. Había sido extremadamente difícil convencer a un experto joyero a que hiciera aquella pieza única, ya que según le había dicho el no trabajaba el cristal para dar visión, sin embargo no había nada que un buen fajo de billetes y unos anuncios gratuitos en pleno prime time no pudieran solucionar. La patilla era de Oro blanco, las perlas que lo adornaban de nácar negro naturales y el cristal estaba hecho con polvo de Rubí, cuidadosamente trabajado y lo suficientemente fino como para poder ver a través de él sin problema alguno ,pero lo genuinamente bello como para que se notara que estaba echo a partir de una gema preciosa. Ni si quiera estaba seguro de que Alastor se hubiera tomado el tiempo apropiado para fijarse en cada uno de los detalles como en la pequeña “A” que había grabada en la patilla.

-Fiuuu.- Escucho un largo silbido y cuando dirigió su mirada hacia de donde provenía el sonido observo a un hombre alto sentado en el ultimo asiento de la barra. Se encontraba fumando en una larga boquilla lo que parecía un cigarrillo aunque no olía a tabaco si no a una suave fragancia dulzona. Tenia a una chica sentada casi sobre sus piernas abrazada a su pecho y vestía un elegante abrigo color rojo junto con un alto sombrero que iba a juego. - Bonita pieza- Le escucho decir andes de llevarse la boquilla hasta sus labios para después soltar una bocanada de humo rosa que llego hasta su cara. No sabia que estaba fumando aquel extraño, pero definitivamente no era tabaco ya que solo con olerlo sintió un leve mareo y una extraña tranquilidad.

-¿Lo quieres?, es simplemente basura.- Murmuro con desdén mientras jugaba con él entre sus dedos y bebía de su copa.

-Lo lamento cariño, pero no acepto regalos con el nombre de otra puta.-

Soltó una risotada al escuchar la palabra puta para dirigirse hacia Alastor. Algo cómico cuando Alastor probablemente podría definirse de muchas maneras menos como una puta. Probablemente incluso diría que Alastor era casto y puro, al menos sexualmente hablando.

Pidió otro trago y cuando prendió un cigarrillo se quedo mirando el espectáculo que había sobre el escenario, sobre todo el de aquel chico de piernas largas que parecía comerse literalmente el escenario con sus movimientos sobre la barra.

-¿Te gusta?- Escucho como aquel hombre volvía a hablarle con ese tono juguetón mientras veía como una de sus tantas manos se posaba sobre el trasero de aquella chica.

-¿El que?- Pregunto sin comprender a que se refería exactamente, recibiendo una risa burlona pero extremadamente sexy por parte de aquel desconocido.

-Mi Angel cariño, ¿Qué va a ser?, no le has quitado ojo desde que has llegado. Puedo pedirle que te de un servicio privado. Quizás así al menos puedas sanar un poco ese corazón roto por una noche.

En el momento que le ofreció al chico para “consolarlo” pudo darse cuenta de que clase de sitio era aquel y que, seguramente, ese hombre con el que estaba hablando, seria el dueño de aquel lugar. Lo cierto es que llevaba mucho tiempo sin descargar en ese ámbito. Desde que se había decidido a cortejara Alastor se había mantenido bastante fiel aun sin ser nada…tonto de él. Sin embargo no sabia que tan desesperado estaba como para recurrir a un chico de compañía. Por otro lado, sintió un poco herido su orgullo al ser notado como alguien que necesitaba de un poco de cariño como si fuera un maldito perdedor.

-Es bonito, no lo niego.- Quito su mirada del chico que continuaba bailando en la barra como si disfrutara el estar siendo comido por todos y la poso directamente sobre el hombre de abrigo rojo que tenia a su lado mirándolo de arriba a abajo.- Pero la verdad es que alguien como tu es mas de mi tipo.

Escucho como la chica que se encontraba sentada en las piernas de ese hombre soltó una sonora risa como si lo que había dicho fuera un chiste, seguida también de una risotada por parte del mas alto que lo miro divertido.

-Que atrevido.- Susurro divertido antes de tomar una profunda bocanada de su boquilla y, levantándose, se dirigió hacia donde se encontraba él , expulsando el humo sobre su cara con una sonrisa seductora- Te advierto que yo no soy nada barato papito. -Ronroneo mientras acaricio su barbilla con dulzura.

En el punto que se encontraba lo cierto es que ya nada le importaba. No podía caer aun mas bajo después de haber sido rechazado por Alastor en medio del restaurante mas famoso de todo el infierno delante de la mirada de un puñado de overlords y ricachones, y lo cierto es que el poder borrar un poco de lo que había ocurrido aquel día con ese sexy desconocido tampoco le parecía un mal plan, por lo que agarro al mas alto de la cintura y lo atajo hacia él obligándolo a sentarse sobre sus piernas mientras ,lo agarro del mentón, disfrutando del desconcierto en su rostro.

-Espero que valga la pena entonces.-

Contemplo como el mas alto le miro con una sonrisa juguetona y se aventuro a besarlo de manera violenta y demandante aun sentado sobre sus piernas. Aunque era jodidamente alto también era bastante mas liviano de lo que se habría esperado.

-Sígueme.- Le susurro a oído después de algunos besos mas donde ambos habían subido el tono todo lo que en publico habían considerado sin ser unos exhibicionistas.

Abandonaron la sala principal del local por una puerta que se encontraba a un lado del escenario y caminó tras el mas alto por un largo pasillo donde había una gran cantidad de habitaciones privadas donde suponía que los bailarines que estaban a fuera ofrecían los shows privados que antes le había ofertado aquel desconocido; Suponiendo que no solo eran bailes privados lo que pasaba dentro de aquellas habitaciones. Pasaron por varias de ellas que se encontraban vacías y le extraño que simplemente no entraran en alguna de ellas, si no que continuaran caminando hasta el final de aquel pasillo dando con la puerta de un ascensor.

Observo como el de abrigo rojo llamo al ascensor y una vez que este llego ingreso en el esperando a que lo siguiera y, por solo un segundo, pensó si realmente era inteligente seguir a un total desconocido a saber donde solo por un polvo por despecho.

-Vamos cariño, no me digas que te has arrepentido tan pronto.- Escucho a su acompañante quejarse de manera un tanto infantil haciendo un pequeño puchero ,cosa que le pareció algo lindo por reclamar su atención.

Si tenia alguna clase de duda esta desapareció por completo e ingreso en el pequeño ascensor junto el mas alto, quien solo sonrió complacido y espero pacientemente a llegar a su destino. Cuando las puertas se abrieron lo hicieron directamente a una enorme sala extravagantemente decorada. Había lo que parecía una enorme cama en forma de corazón en medio de la sala y al fondo de esta se podía ver un enorme acuario con todo tipo de peces extraños nadando en el. La habitación estaba decorada como el local de abajo en colores neón rojos, rosa, azules y morados y lo cierto es que eran colores que combinaban a la perfección con el gran estanque que había en la pared. También había un conjunto de mesa y sofá como los que se encontraban abajo y observo cómo encima de la mesa había una pistola de color dorado y varias bolsas con pastillas y polvos que intuía eran drogas, y no de las blandas preciosamente.

-¿Quieres?- Ni si quiera se dio cuenta cuando este se había puesto a su espalda y le tendió un vaso con algún tipo de bebida alcohólica que no supo distinguir a simple vista por el vaso de color morado que lo contenía.- Tranquilo cielo, no he puesto nada en tu bebida. Pero puedo ofrecerte lo que quieras si lo deseas.

Tomo la bebida que le ofreció y observo como este camino contoneando su cadera hasta sentarse sobre uno de los sillones, debía de reconocer que su acompañante tenia un buen trasero al verlo moverse de un lado hacia otro mientras caminaba. Se sorprendió al ver como este desplego lo que parecía su abrigo de su cuerpo convirtiéndolas en unas enormes y hermosas alas dejando ver completamente su cuerpo.Vestía unas medias a media rodilla de rejilla junto unas botas altas de vinilo que le estilizaban ese par de piernazas. El short del mismo vinilo dejaba a la vista un buen par de muslos y el top que llevaba a juego dejaba al aire parte de su torso y su ombligo. Podría jurar que se le había caído la baba cuando dejo su boca abierta al ver el esbelto cuerpo de su acompañante en todo su esplendor.

-¿No piensas ponerte cómodo?- Aquella pregunta había sido una clara provocación en toda regla y él acepto jugar ese juego.

Bebió de un solo trago la bebida que le había ofrecido con anterioridad sin importarle si esta realmente tenia algún tipo de estupefaciente o no, y sin pensarlo mas se quito su abrigo y su chaquetilla quedándose tan solo con su camisa. Se dirigió hacia donde se encontraba sentado el anfitrión y quedándose de pie atrapo su rostro obligando a volver a besarse juntando sus largas lenguas dentro de sus bocas. En ningún momento el mas alto se había negado a ninguno de sus movimientos y al contrario le hizo mas fácil el acceder a todo lo que él quisiera hacer. Coloco una rodilla justo entre sus piernas obligándole a abrirlas para que su rodilla rozara justo su entrepierna, haciendo una suave presión sobre ese lugar que le hizo sacar un leve suspiro.

Sintió como el par de brazos inferiores del mas alto comenzó desabrochar su camisa desde abajo mientras él había abandonado la boca de su acompañante dejando una suave mordida antes de bajar hasta su cuello para continuar dejando un camino de mordiscos y chupones hasta clavícula. Ese top estaba comenzando a ser una molestia para sus intenciones, por lo que él mismo comenzó a tirotear para poder quitárselo, sin embargo el que la polilla tuviera un par de brazos de mas le dificultaba esa acción, por lo que decidió simplemente arrancarlo dejando su pecho al descubierto.

-Hey…era mi conjunto favorito- Escucho quejarse al mas alto y el miro con una sonrisa ese leve puchero pasando su pulgar sobre sus labios mirándolo con excitación.

-Te daré el dinero suficiente para que te compres diez de esos. Ahora concéntrate atenderme querido.

Contemplo como este sonrió complacido ante su su tono exigente y como si hubiese sido una orden la polilla paso su larga lengua por su abdomen cuando hubo desabrochado por completo su camisa y ahora sus manos planeaban hacer lo mismo con sus pantalones notando como un par trabajaba rápido sobre su cinturón mientras su otro par de manos agarro sus nalgas a través de su pantalón para acercar aun mas su cadera hasta su boca. Al ver las intenciones de este agarro fuertemente la pelusa que decoraba su cuello para tirar de ellos y obligarle a mirarlo con deseo.

-Cuidado con los dientes- Murmuro mientras el mismo bajo la cremallera de su pantalón dejando salir su excitada erección que aun era contenida por su ropa interior. Su acompañante no pareció pensarlo mucho antes de bajar el elástico de sus bóxer y liberar de esa tormentosa prisión su erección.

-Nada mal- Le escucho decir antes de pasar su lengua por toda la longitud haciéndolo estremecer y soltando un gemido sordo que ahogo en lo profundo de su garganta.

A la hora que comenzó a pretender a Alastor planeo en aprender a vivir lo que le restaba de vida en el infierno sin sexo al saber que el demonio de la radio no era fan a tener contacto físico con otras personas, o al menos a aguantar hasta que llegaran a un acuerdo sobre ese tema, sin embargo ahora no estaba tan seguro de cuanto hubiera podido aguantar con aquella promesa, ¿El sexo siempre había sido tan placentero, o era solo que ese chico era extremadamente bueno en lo que hacia?

El mas alto había bajado parte de su pantalón y había metido su mano dentro de los bóxer para agarrar fuertemente su nalga mientras con su boca continuaba haciendo un excelente trabajo sobre su falo. El siempre pensó que tenia un buen aguante con respecto al sexo se refería ,pero las habilidades de la polilla le hacia dudar que tanto podría aguantar mas sin correrse.

Hecho su cabeza hacia atrás al sentir una fuerte descarga cuando sintió la húmeda y profunda cavidad apretarse contra su miembro y cuando sintió que estaba cerca de correrse agarro de nuevo con fuerza la pelusa de su cuello para obligarlo a separarse antes de correrse en su garganta para acabar haciéndolo sobre su cara.

-Mierda...- Miro el desastre que había formado en el rostro de la polilla, y aunque debía de admitir que aquella visión solo le excitaba mucho mas, no creía que fuera de buena educación correrse en la cara de alguien a quien acababa de conocer, sin embargo contemplo que al mas alto lejos de parecer molestarle paso su lengua por sus labios saboreando parte del liquido que lo había bañado de forma sensual. Eso hizo que su corazón latiera de forma violenta y se sintiera extremadamente avergonzado.

Llevo su mano hasta su propio rostro intentando disimular cuan excitado se encontraba de nuevo mientras con su mano libre limpio un poco del rostro observando como este poso su mejilla sobre la mano que lo limpiaba de forma coqueta. Sentía que en ese momento perdió por completo el poco autocontrol que había intentado mantener y, agarrando de uno de sus brazos a la polilla le obligo a levantarse para llevarlo hasta la cama. Habían sido suficientes juegos para él.

El mas alto comenzó a besarlo de nuevo de camino hacia la cama de manera demandante y cuando sintió como sus piernas chocaron contra el bordillo de la cama el mas alto lo empujo cayendo de espaldas contra el colchón, mientras el mas alto se monto encima de su pelvis teniendo por completo el control.

Continuaron besándose con pasión terminando de quitarse las prendas que les sobraba a cada uno y quedándose completamente desnudos y pudo, desde abajo, contemplar mucho mejor el esbelto y hermoso cuerpo de su acompañante. Observo como el mas alto se inclino para alcanzar algo que se encontraba atrás y aprovechando ese movimiento alcanzo uno de sus pezones y dejo una suave mordida que hizo gemir al mas alto. Cuando lo volvió a tener sentado sobre sus muslos observo que lo que había alcanzado era blíster de condones y un vote de lubricante.

-Dime papito, ¿Quieres montarme o quieres que te monte?

Agarro con ambas manos el trasero redondo que tenia sentado en sus muslos y acaricio con unos de sus dedos la entrada del anfitrión dejándole claro que esa noche iba a destrozarle ese apretado agujero. Lejos de parecer molestarle el mas alto solo sonrió y estiro su mano para entregarle el bote de lubricante, sin embargo este agarro su mano y en un movimiento rápido hizo girar su cuerpo quedando el mas alto atrapado bajo él. Era su momento de demostrarle que él también podía ser un buen amante.

Retiro el bote que le había ofrecido y lo dejo a un lado siendo su turno de bajar hasta la parte baja de la polilla y atender sus necesidades. Dejo un rastro de besos y mordidas desde su cuello hasta su vientre y fue bajando disfrutando de los sonidos lascivos que salían de los labios de su acompañante y observo con deseo como este comenzó a retorcerse cuando paso su boca por su longitud , pero aun sin tocarlo. tan solo rozándolo con su caliente respiración.

-¿Cual es tu nombre?- Le pregunto en el momento que paso su lengua por toda la longitud de su miembro y acaricio con sus dedos la punta de su glande.

-Valentino.- Escucho en un gemido cuando su boca bajo mas haya de su longitud y su lengua se centro en la parte mas baja de su cuerpo, preparándolo adecuadamente.- Pero por esta noche puedes llamarme como quieras- Murmuro abriendo aun mas sus piernas para que el pudiera acceder mejor a esa zona.

Dejo una mordida en el interior de ambos muslos antes de centrarse en la zona central, donde mas tarde se enterraría por completo. Lubrico con su propia lengua mientras con sus dedos comenzó a estirar su entrada. No iba a negar que le estaba encantando cuan sensible y ruidoso era la polilla en la cama, le gustaba saber que estaba haciéndolo disfrutar también de esa noche y sintió como una de las manos de este se aferro a su hombro cuando sus dedos se introdujeron mas a fondo tocando su punto dulce. Sentir el interior del mas alto apretar sus dedos hizo que una descarga fuera hasta su bajo vientre. No recordaba la ultima vez que se había sentido tan excitado.

Se tomo su tiempo en juguetear con aquella zona asegurándose de que estuviera listo para cuando fuera a follarselo. No era por dársela de sobrado, pero estaba bastante bien dotado y no quería dañarlo. Noto como como este parecía que iba a correrse al notar como temblaba y como sus gemidos fueron mas intensos y, aunque no estaba en sus planes parar, fue el propio Valentino quien le aparto de su entrada y tiro de él para poder besarlo acomodándolo entre sus piernas, y esta vez, de un rápido movimiento fue él quien giro las tornas dejándolo bajo su cuerpo.

-Se terminaron los preliminares cariño.-Observo como de forma rápida abrió y le coloco un condón antes de alinear su polla contra su entrada e introdujo de una sola vez toda su longitud haciendo que ambos soltaran un gemido de placer. No recordaba la ultima vez que se había sentido tan bien, pero la estrechez envolviendo su pene y como la polilla comenzó a moverse sobre él le volvía loco. Debía de reconocer que Valentino sabia como moverse, en que momento y a que velocidad, era sencillamente exquisito.

Lo mantuvo sobre él dejándole llevar el ritmo que quisiera durante unos minutos. Contemplarlo moverse desde abajo era todo un puto espectáculo, mas cuando tenia sus alas completamente extendidas, sin embargo cuando noto que las largas piernas del mas alto comenzaban a flaquear se incorporo rodeando su cintura para sujetar su espalda y ayudarle a recargar el peso sobre él. Paso sus manos por su nuca y con la punta de sus dedos acaricio sus suaves antenas antes de agarrarlas y tirar lentamente de ellas hacia atrás para dejar su cuello totalmente expuesto a sus besos y mordidas.

-Con cuidado papi, son delicadas y las necesito para verte.- Le escucho decir mientras sonreía.- Aunque a ti podría verte desde kilómetros.- Murmuro con burla debido a la iluminación que desprende su pantalla, cosa que también le hizo sonreír antes de sentir como comenzó a apretar con mas fuerza su pene en su interior y como su piel se erizaba.

-Vox.- Susurro al odio de la polilla aumentando la intensidad de sus embestidas.- Mi nombre es Vox, para que puedas gritarlo cuando te corras, Valentino.

El mas alto enterró sus garras en su espalda en el momento que se descargo entre ambos manchando el abdomen de ambos cayendo desplomado sobre su hombro al sentir todo su cuerpo relajado después del orgasmo, disfrutando de como su cuerpo iba liberando y aun tenia pequeñas descargas de placer por las envestidas que aun le daba.

-Voxxy- Escucho como el mas alto susurrar su oído de manera suave y una descarga eléctrica atravesó su columna haciéndole acabar justo después.

Se permitió quedarse en esa posición durante unos segundos mas pasando su mano por la suave cabeza y la espalda de su amante temporal sintiendo como la respiración del otro se iba calmando. Ambos estaban completamente sudados pero a ninguno pareció importarle y al cabo de unos minutos sintió como el mas alto se separo de él y gateo hasta donde recordaba que había caído su ropa para sacar la larga boquilla de donde fumaba. Se tumbo a su lado y dio una profunda calada para después soltar el humo que inundó el espacio que ambos compartían.

-Wao-logro susurrar cuando aquel humo llego hasta su nariz y le hizo relajarse disfrutando mucho mas de aquella sensación.

-Lo sé- Le escucho decir entre risas.

-Eso fue…

-El mejor polvo de tu vida, dé nada.- Rio por la manera sobrada que tuvo Valentino de decirle que sabia que follaba como los dioses y observo como este le ofrecía de lo que fumaba . Lo tomo sin cuestionarlo y le dio una profunda calada antes de escuchar como lo que parecían las puertas del ascensor se abrían dejando ver al chico que había visto bailar en el centro de la pista.

Vio como su acompañante se levanto de la cama tapando su cuerpo con sus grandes alas convirtiéndolas de nuevo en un precioso abrigo antes de acercarse hasta el chico y acariciar su rostro de manera cariñosa mientras hablaban. El chico de pelaje blanco parecía algo nervioso mientras le contaba algo a la polilla y este solo parecía hablarle de forma cariñosa para tranquilizarlo antes de notar como beso los labios del chico con los mismo labios que hacia solo unos minutos atrás le había chupado la polla.

-Debo de atender un asunto abajo. Puedes quedarte el tiempo que quieras amorcito- Noto la caricia sobre su mejilla y como le beso sin vergüenza alguna delante de aquel chico que lo esperaba. -Volveré en un rato y quien sabe, si estas de humor podemos ir por otra ronda. -dijo de manera juguetona mientras acaricio su pecho y mordió su labio inferior de manera juguetona.

Por el rabillo del ojo observo como el chico que se encontraba tras el pareció apartar la vista de ellos de manera celosa cuando Valentino le beso y él ante estoy solo agarro con fuerza la pelusa de su cuello para profundizar aun mas aquel beso y agarrar fuertemente su nalga.

-No tardes lindura, esta noche pienso dejarte totalmente invalido.

Lo vio abandonar la habitación junto al chico araña mientras él no se movió de la cama dando otra ojeada a la habitación y quedándose mirando de nuevo ese enorme acuario con unas crías de tiburón nadando en él. Sin duda aquella noche con Valentino le había hecho olvidar aquella amarga velada y levantándose hasta donde había dejando su abrigo tomo la pequeña caja que contenía el monóculo y lo tiro hacia el fondo del estanque.

Muchas mas noches como esa se repitieron a lo largo de los meses. Valentino y él habían congeniado demasiado bien y las visitas al local no parecían molestar el dueño del mayor prostíbulo de la ciudad encubierto como un local de entretenimiento para adultos. Valentino resulto ser un amante muy fácil de complacer. Nunca le había negado ni uno solo de sus regalos, ya fueran costosos vestidos o joyas o un simple ramo de flores. Siempre parecía feliz al verlo llegar al local y, tan pronto como él llegaba, Valentino dejaba a cargo a alguno de sus hombres de confianza y se dedicaba a complacerlo en todos los sentidos de la palabra. Gracias a Valentino también descubrió que había mucho mas mundo detrás de un simple polvo, muchas veces ni si quiera necesitaba realmente follar para sentirse satisfecho. Y pensar que estuvo dispuesto a renunciar a todo aquello con tal de complacer a una persona que ni si quiera lo miraba…

Después de aquella ultima noche no había vuelto a reunirse con Alastor, y de cierto modo lo agradecía. Aun estaba despechado pero estaba seguro que volver a tener contacto con él le resultaría violento y no sabia como reaccionaria realmente.

Conforme pasaron los meses su fama y su poder fueron aumentando, y junto a él los de Valentino. Ambos habían decidido no solo ser amantes, si no también socios. Vox apoyo financieramente a Valentino haciéndole escalar en el entretenimiento para adultos y ya no solo era el dueño de un pequeño local, si no que ahora era el productor de todo el cine porno para adultos que se consumía en el infierno y tenia varios locales repartidos por el infierno. Contaba con un gran numero de almas que trabajaban para él, mientras tanto, el se intereso mas por la tecnología moderna y había hecho algunas actualizaciones en sus circuitos y apariencia que, según Valentino, le hacia ver mucho mas atractivo de lo que ya era. Era dueño y CEO de la compañía VoxTex, quien controlaba todos los medios de comunicación de todo el maldito infierno. Literalmente no había nada ni nadie que pudiera escapar a su control, excepto una persona.

Había hablado con Valentino sobre ofrecer a su viejo socio la opción de unirse a ellos. No era que realmente estuviera interesado en la radio, sin embargo aun quedaba en él rastros del aprecio y nostalgia hacia Alastor y Valentino no pareció incomodarle su propuesta, por lo que decidió enviarle una carta comunicándole su deseo por verlo e invitarlo en su torre para tener una charla.

Cuando Alastor llego a su torre el reencuentro fue mejor de lo esperado. Este no parecía resentido por lo que ocurrió aquella noche en el restaurante y pareció tratarlo con cordialidad. Cuando le comento su propuesta de unirse a él junto a Valentino como socios para monopolizar todas las comunicaciones del infierno y unirse en fuerzas para ,en un futuro, hacerse con todo el poder escucho la característica risa del demonio como si su propuesta hubiera sido un chiste.

-Me temo que he de rechazar tal oferta. No tengo ningún interés de colaborar en una sociedad con un proxeneta.-

Escucho como de nuevo Alastor lo rechazo y cuando elevo su mirada pudo ver la sonrisa en su cara. Ya no estaba viendo esa sonrisa como lo había echo tiempo atrás, ahora sentía que con ella se estaba burlando de él y estaba despreciando a Valentino. Ahora sentía que con esa sonrisa estaba diciéndole que era una escoria inferior y que no era merecedor de su compañía.

-Siempre acabas rechazando mis propuestas.- Sonrió amargamente mirando al demonio que tenia sentido sobre su sofá- Dime la verdad Alastor, ¿alguna vez me has visto como un igual?- Escucho de nuevo aquella risa por parte del demonio de la radio y en su cabeza se escucho como una clara burla.

-Querido, creo que la respuesta es obvia. En algún momento llegaste a ser un buen socio, incluso podría decirse que disfrute de tu compañía. Pero esto…- Miro como levanto su mano señalando todo lo que había conseguido.- Esto no es nada parecido a lo que yo tenia en mente cuando éramos socios. Toda esta vil tecnología es tan vulgar…pensaba que tenias mejor gusto pero supongo que las compañías también pueden echar a perder el valor de las personas.

Clavo sus garras sobre la mesa y tras las palabras del demonio de la radio apretó fuertemente su puño dejando un profundo arañazo sobre el escritorio de roble . Le había dolido por supuesto como prácticamente le había despreciado después de pensar que el tiempo en el que ambos se habían llevado bien realmente habían sido buenos amigos, pero lo que mas le molesto fue la manera de referirse hacia Valentino como alguien vulgar.

Fue su turno de reír entre dientes mirándole con recelo, y acercándose hasta este se atrevió, por primera vez desde que se habían conocido, a agarrar su rostro obligando a mirarlo.

-Eres un pedazo de mierda Alastor. Piensas que eres mejor que Valentino y te regocijas pensando que eres superior, pero solo eres una mierda descatalogada y obsoleta. - la fuerza que ejercicio sobre sus dedos cada vez era mayor, y vio como la sonrisa de Alastor no desaparecida, sin embargo el ruido distorsionado comenzó a escucharse.- La radio esta en la mierda, y tu junto a ella. Si te ofrecí unirte a nosotros no fue mas por mera simpatía y por que me das pena.

Una explosión se escucho desde lo alto de la torre de Vox y desde abajo solo se podía ver lo que parecía una pelea entre los dos Overlords que amenazaba con destruir todo lo que había a varios kilómetros a la redonda si alguien no los detenía. El poder de ambos era bastante parejo, aunque parecía que el demonio de la radio era el que llevaba la ventaja cuando uno de sus tentáculos hizo que parte de la torre cayera, y con él, una gran cantidad de las pantalla que Vox usaba para poder moverse con rapidez quedaron destrozadas dejándole con menos espacio con el que moverse para poder esquivar los golpes de Alastor.

Los pecadores que pasaban por allí y los que trabajaban en las instalaciones comenzaron a huir despavoridos. Los noticiarios aprovecharon para hacerse eco de la noticia y rodaron las imágenes de aquella batalla, haciendo enfadar aun mas al demonio de la radio quien, con sus ondas, consiguió distorsionar la señal televisiva haciendo que Vox perdiera aun mas ventaja en su pelea. No por nada Alastor había conseguido llegar a donde estaba y para desgracia para Vox las ondas de Alastor hacían mella en su sistema.

Vox intento usar la enorme pantalla que aun quedaba en pie en lo alto del edificio para poder usar su poder de telequinesis contra él, sin embargo no pudo esquivar uno de los tentáculos de Alastor impidiéndole llegar hasta esta y dándole un fuerte golpe que le hizo estrellarse contra uno de los edificios haciendo que una viga se clavara en su costado dejándolo empalado y aturdido. Su vista era borrosa debido a la sangre que caía desde su cabeza nublándole la vista y con ello el impedimento de poder usar su poder, y cuando vio como la figura de Alastor se materializo delante de él de alguna manera supo que había perdido aquella batalla.

-Mírate…tal parece que de nada te ha valido toda esta tecnología mi querido amigo.- Observo como Alastor se acerco con paso lento hasta él- Sinceramente nunca imagine que una de las voces que se escucharan en mis retransmisiones seria la tuya. De verdad llegue a tener un gran aprecio por ti.- Llego a sentir que ese era su final. Mientras él estaba destrozado Alastor parecía que tan solo tenia algunos golpes y rasguños.- ¿Unas ultimas palabras que quieras decir querido?- Observo como Alastor acerco su micrófono hasta su boca con una sonrisa llena de superioridad y el solo sonrió de medio lado.

-Que te jodan.-Dijo antes de ver como la sonrisa de ese maldito se ensancho aun mas y clavo su bastón en el suelo dispuesto a terminar con él.

Había aceptado su maldito destino sintiéndose definitivamente como la mierda al haber perdido contra ese maldito psicópata y darle el gusto de acabar con él de esa manera, sin embargo no se espero que justo cuando Alastor fue a darle el golpe final valentino apareciera y disparara contra Alastor dándole en el hombro.

Observo como el humo de color rosa característico de Valentino inundo el lugar. Él ya estaba acostumbrado a este, sin embargo noto como Alastor hizo un gesto molesto con su nariz cuando este llego hasta sus fosas nasales.Valentino pareció dispuesto a volver a disparar contra Alastor, sin embargo el demonio de la radio completamente molesto por su reciente herida lanzo sus sombras y tentáculos contra la polilla.

-¡Valentino!- Grito desesperado y lanzo sus cables con las pocas fuerzas que le quedaban para intentar protegerlo de un golpe mortal, sin embargo no fueron suficiente fuertes ni rápidos para evitar que lo golpearan.

Vio el cuerpo de Valentino tendido en el suelo tras recibir el ataque de Alastor y, aunque deseaba ir hasta él para ver si estaba bien, observo como Valentino había logrado acertar un segundo disparo que dio justo en el abdomen del ciervo y, aprovecho que este se encontraba aturdido por el efecto del humo y herido para utilizar todo lo que le quedaba y volver a atacarlo, logrando atravesar su pecho con uno de sus cables. Alastor lo miro con furia por aquello y, aunque estaba perdiendo muchísima sangre volvió a lanzar sus tentáculos sobre él haciendo que en esa ocasión quedara inconsciente del golpe.

Cuando Volvió a recobrar el conocimiento lo hizo en la cama de un Hospital. Despertó rodeado de cables después de no sabia cuanto tiempo y lo primero que se cruzo por su mente fue Valentino e intento levantarse de inmediato sin mediar que podía ocurrir con sus heridas.Sintió un fuerte dolor donde había sido atravesado, sin embargo no le importo y, aunque las maquinas comenzaron a pitar cuando fue desconectando los cables que lo mantenían atado, no le importo en absoluto. No tardaron en llegar un equipo de enfermeras y médicos para atenderlo cuando las alarmas sonaron anunciando que algo ocurría con las maquinas que registraban sus signos vitales y, cuando comprobaron que el paciente se encontraba de pie, intentaron calmarlo inmediatamente pidiéndole que volviera a la cama.

Fueron necesario que lo inmovilizaran entre varios y que le inyectaran una dosis de calmantes para hacer que volviera a la cama y, cuando hubo despertado por segunda vez, esta vez lo hizo con su asistente al lado, quién le informo de todo lo que había ocurrido durante el tiempo que paso inconsciente en el hospital.

Al parecer la batalla entre Overlords fue detenida por la mismísima Lilith ,quien al enterarse del gran alboroto que se origino en uno de los puntos cruciales de la ciudad, fue hacia allí para poner fin antes de que el destrozo fuera mayor, sin embargo cuando ella llego solo encontró con dos Overlords gravemente heridos, algunos pecadores muertos que habían sido daño colaterales y con el demonio de la radio desaparecido.

Cuando pregunto por Valentino este solo le dijo que había sido intervenido por la grave herida que había recibido y que se encontraba en cuidados intensivos, aunque fuera de peligro. Sus heridas fueron graves también ,sin embargo nada que un tiempo de descanso no pudiera reparar, Sin embargo ,cuando escucho que Valentino había perdido una de sus antenas, y con ella casi el 70% de visión, algo dentro de él se rompió.

Pasaron los días y él fue dado de alta, sin embargo Valentino aun debía permanecer un tiempo mas en el hospital. Había ordenado reconstruir de nuevo sus torres y que todo volviera a la normalidad en VoxTex mientras ofreció una cantidad descomunal de dinero a quien descubrieran el paradero de Alastor. Le costaba mucho creer que este hubiera muerto en la batalla.

Cuando finalmente pudo visitar a Valentino en el hospital lo hizo llenando su habitación con hermosas flores y cuando lo vio postrado en la cama sintió como su pecho se estremecía. De no ser por su ayuda estaba seguro de que hubiera muerto en aquel enfrentamiento, pero saber que la polilla había perdido gran parte de su visión por protegerlo le hacia sentir furioso y arrepentido por no haber podido hacer mas por protegerlo.

-Voxxy cariño, deja de tener esa cara tan larga. Puede que ahora no pueda ver bien, pero a ti te veo a kilómetros y no soporto ver esa triste carita tuya amorcito, ya te he dicho que no me arrepiento de haber intervenido por protegerte así que olvídalo. Pronto podremos volver a casa.

Valentino solía ser un hombre caprichoso, algo infantil y con un carácter difícil, sin embargo el ver como intentaba animarlo cuando era él quien estaba mas jodido le hizo ver que por muy molesto que estuviera y muy culpable que se sintiera, no era el momento de ser él el mártir de la situación.

-Pronto estaremos en casa- Repitió con una sonrisa antes de sacar una caja con un bonito lazo que lo decoraba y se lo entrego a Valentino viendo su rostro de desconcierto- Es un regalo querido, espero que te guste.

Valentino se apresuro a en abrir el regalo que Vox le había entregado, y cuando se deshizo del papel que lo envolvía encontró un cartucho de color dorado. Abrió el broche de la lujosa marca que conocía bien y tomo entre sus manos unos hermosos lentes grandes en forma de corazón de color rojo y bordes dorados. Aquello le hizo reír, era irónico que la primera vez que se vieron fue debido a unas gafas y ahora se encontraba allí regalando de nuevo unos lentes a la persona que lo consoló aquella noche.

Vox tomo las gafas de las manos de Valentino y fue él mismo quien las coloco sobre su rostro y ,cuando lo hizo ,pudo observar la sorpresa por parte de Valentino.

-Te quedan perfectas- Susurro antes de acariciar su mejilla de manera suave.

Había movido infierno y anillos para encontrar alguien que pudiera hacer aquellos cristales especiales que ayudaran a su amante a recuperar parte de su visión con ayuda de estos, y fue él mismo quien pidió un bonito diseño que quedara bien con el estrafalario sentido de la moda de Valentino y , según intuyo por las lagrimas que salieron del rostro de Valentino, había conseguido su objetivo.

No se espero el abrazo repentino por parte del mas alto, ni el beso que este le dio lleno de agradecimiento, pero lo que si que no se espero fue aquella mirada con la que nadie jamás le había mirado a través de aquellos grandes lentes en forma de corazón y entonces comprendió lo que era que alguien te mirara con la mirada correcta.