Capítulo 1
〘 LOS SECRETOS DE JEON / Dre4msCometrue 〙
En el país existen alrededor de cincuenta familias más importantes e influyentes, quienes manejan los sectores más grandes y que hacen rico al país. Son tan respetados como temidos, en mayor cantidad cuánto más poseen.
Una de ellas, se trata de la principal familia Jeon, liderada por Jeon Baekyeon, el hombre de la casa y quien da el valor al apellido con sus negocios. Tal familia está conformada por otros cuatro integrantes; Jeon Jinyoon, esposa y madre. Jeon Shinhye, hermana de la señora de la casa. Jeon Sonhee, hija menor. Jeon Jungkook, hijo mayor y heredero por ley de toda la fortuna y el negocio que sus generaciones han trabajado para construir.
Una familia tipo, correcta y a pesar de no se tan amorosa, unida. Esto, visto desde el ojo público ajeno a la familia, porque como cualquier otra familia, las cosas no siempre son lo que parece. Ninguna familia es perfecta, y una con tanto renombre se aleja aún más de este concepto.
Ninguno de ellos podía imaginarse lo que ocurriría en un futuro no muy lejano con su familia. Nadie pudo haberlo previsto.
Bueno. Quizás alguien sí.
Sin adelantarnos a los hechos, vamos a comenzar por el principio. Segunda semana del inicio del último año de preparatoria de Jeon Jungkook. La escuela privada más prestigiosa del país ubicada en la ciudad más famosa, de donde salieron todos quienes forman parte de las familias más poderosas, o han conseguido trabajar para ellos, entre otros talentos reconocidos a nivel nacional.
A dos semanas del comienzo del año, ya todos tenían grupos formados, ya se conocían a los estudiantes estrella y cada estudiante poseía a su profesor o profesora favorita. Los hijos de familias importantes formaban grupos donde pocos merecían un lugar, mientras que otros más sociables o humildes permitían a cualquiera ser premiado con su compañía.
Y obviamente, los becados tenían su grupo aparte, y unos pocos lograban tener un trato decente de parte de los estudiantes estrella. Excepciones tales como convertirse en la pareja de alguno o en su perro faldero.
Cientos de estudiantes vistiendo el fino uniforme de colores negros, blancos y rojos en representación de la institución, daban una imagen imponente a quienes aspiraban a conseguir ingresar a ella. Tales colores significaban que no eran personas normales y corrientes, sino que eran bien acomodadas en la sociedad económicamente, o prodigios merecedores de una beca con muchos beneficios.
Era una mañana como cualquier otra, sin nada fuera de la rutina ya marcada para todos los estudiantes. El día estaba algo nublado pero aún habían esperanzas de que no comenzara a llover, los estudiantes comenzaron a llenar cada espacio y las banderas con el logo de la escuela flameaban en lo alto de la estructura principal con techo en forma de aro.
El vehículo de lujo de la familia Jeon estacionó frente a las grandes rejas, y del mismo salió la figura esbelta y bien conocida por todos como uno de los favoritos de la mayoría de estudiantes y profesores debido al historial académico que lleva consigo su apellido. Aunque para las alumnas, su mayor impacto era ese rostro bonito y ese buen porte. Jeon Jungkook era realmente popular en muchos aspectos además de su apellido, lo que solo aumentaba su seguridad y ego.
Con su mochila colgando al hombro, avanza entre los estudiantes que al verlo lo saludan o le sonríen, recibiendo una sonrisa amable a modo de saludo de parte del pelirojo. Obtuvo el permiso se su padre y de la institución para llevar tal color, con la excusa de que sería su última año antes de ir a la universidad y porque siempre llevaría el color de la institución de esa forma. Razones sin mucho sentido, pero que aceptaban por ser hijo de quien era.
Caminaba en dirección hacia su aula sin intención de desviarse por nadie. Su imagen de estudiante estrella también abarca el ser responsable y extremadamente puntual. El estudiante perfecto, respetado por tu ética y comportamiento sumamente correcto. Todos le ven como el heredero perfecto, digno de poseer su apellido.
Y él lo sabe. Ha trabajado mucho para lograr ese título y esa imagen.
Al ingresar al aula se encuentra con pocos estudiantes en sus respectivos asientos. Las mismas caras de siempre, de los pocos que son realmente responsables con sus estudios. Saluda a todos con un movimiento de mano, mostrando una sonrisa amable, y le saludan con euforia, halagan que se ve bien como todos los días. También sabe eso. Es consciente de su atractivo físico, lo cual ha ayudado mucho en su camino hacia la perfección.
Su rutina era la misma.
Hasta el momento en el que notó un rostro desconocido en uno de los asientos que hasta el momento había permanecido vacío. Dos lugares a la derecha en la fila siguiente a su lugar, una figura desconocida, una cabellera tan negra como la mismísima oscuridad. Observaba al frente apoyado sobre su pupitre individual, su barbilla sobre su palma.
Era poco común ver nuevas caras a semanas del inicio de clases. Podía notar que cada alumno que ingresaba al aula y notaba su presencia, se quedaba un momento embobados con su mirada poco disimulada sobre su persona, y dudaban en si acercarse o no. No parecía tener intención de hablar con nadie, y eso era visible.
"Buenos días, Jeon" escucha a su lado.
Se trata de uno de sus compañeros con los que se lleva bien y se sienta a su lado. Nadeshiko Yuto, un estudiante extranjero de una buena familia en su país natal.
"Buenos días" saluda de regreso cuando voltea a verle. "Hoy llegas temprano. Es inusual"
"A veces ocurren milagros" responde en broma, y luego su mirada va hacia unos metros más adelante sobre la figura nueva. "Oye, ¿Quién es el nuevo?"
La mirada de Jeon regresa donde antes, y se encoge de hombros pareciendo desinteresado. La verdad era que no le importaba quien fuera, y solo esperaba que no sea alguien que fuera molesto o problemático.
"No lo sé. No parece tener ganas de presentarse" responde simple.
"Bueno, será popular con ese rostro y su aura misteriosa, ¿No crees?"
"¿Ese rostro?" Regresa la mirada a su compañero. "¿Es atractivo? No he visto su rostro, ingresé por la puerta de atrás"
La curiosidad llega a él entonces. Conoce perfectamente a los chicos más atractivos de la escuela, siendo él de los que lideran la pirámide de estándar de belleza y riqueza. Si es tan atractivo y viene de una buena familia, quizás puedan ser amigos.
Él no pasa tiempo con personas que no están a su nivel en todos los sentidos, por lo que si se entera de que es becado dejará de ser tan interesante.
"Demasiado atractivo. Me sorprende que no esté rodeado de todas nuestras compañeras preguntando quién es" suelta con algo de malhumor. "Espero que no sea de los que usan su cara para conseguir atención"
"Lo que te preocupa es que pueda gustarle a Minji, ¿Cierto?" Pregunta con un tono divertido, sabiendo que se trata de eso.
"Claro que no, ¿Acaso crees que el amor que siente por mí es tan superficial como para dejarme por él?" Pregunta ofendido, aunque sin poder ocultar que aquello si le preocupa un poco.
"Justamente por eso no deberías de preocuparte. Ella te ama" dice con ese tono amable y tranquilo que utiliza cuando quiere simpatizar de más con alguien.
El japonés sonríe mucho más aliviado al escucharlo, y le da algunas palmadas en el hombro a modo de agradecimiento. Jeon regresa su mirada hacia la figura del desconocido cuando siente que está siendo observado, y entonces su mirada choca contra la ajena. Un escalofrío le recorre la espalda al verlo, por diferentes motivos; porque acaba de confirmar que efectivamente el alumno nuevo es tan atractivo como nadie, y porque la forma en la que le está observando es extraña.
Su mirada parece tranquila, pero sus ojos parecen ser los de un cazador a punto de darle el tiro de gracia a su presa.
En ese momento puede notar un aura extraña rodearle, y un mal presentimiento invade su pecho. Su rostro se apoya en una de sus manos y le mira casi de lado. Se siente intimidado cuando puede ver una pequeña sonrisa demasiado amable como para ser real. Parece divertido con su reacción.
No le gusta la forma en la que está siendo observado, pero tampoco puede apartar la mirada.
"Jungkook oppa" escucha una voz femenina detrás que finalmente le hace apartar la mirada y posarla sobre una de sus compañeras. "Buenos días"
Choi Jena se coloca justo frente a su escritorio tapando por completo la figura del alumno nuevo, cosa que de la que Jeon no sabe si agradecer o quejarse. Es una de las tantas que dice estar enamorada de él, y que tiene la suerte de poder hablarle al ser sus madres buenas amigas. No tiene interés real en ella a pesar de que es bonita y de una buena familia, porque es demasiado molesta y sus escenas de celos sin derecho alguno le provocan dolor de cabeza.
Aún así, solo le sonríe amable. Porque Jeon Jungkook no es alguien que le hable mal a una chica, mucho menos una tan bonita. Eso es lo que todos saben de él. Lo que él quiso que vean.
"Buenos días"
"¿Ya vieron al nuevo?" Pregunta inclinándose lo suficiente para susurrarle a ambos y que solo ellos puedan escucharle. "A nadie le suena su cara, así que suponen que se trata de un becado. Es una lástima porque es muy guapo"
"Aunque ese fuera el caso, no hay que tener un trato diferente al que tendríamos con cualquiera" dice Jungkook negando con su cabeza, sonando muy empatico. "Debe de ser difícil llegar a último año en esta escuela luego del inicio y no conocer nadie. Ser becado es bueno, demuestra que tienes lo necesario para egresar y sobresalir, no tendría que sentirse mal por eso"
La verdad es que lo que dice no es mentira, aunque la verdad es que no le interesa juntarse con personas que seguramente solo se acerque a personas como él para buscar un lugar decente dentro de la escuela y una buena reputación. A él no le interesan los becados, por ende no hay razón para ser malos, pero puede aprovechar ese lado vulnerable de los mismos para su conveniencia.
"Ah, Jeon. Eres demasiado bueno para ser alguien tan importante" halaga Yuto a su lado.
"Es por eso que Jungkook oppa es llamado el angel de la escuela" dice ella jugando con su cabello, al parecer muy encantada con él.
El pelirojo solo niega de forma humilde y rechaza ese apodo. Le molesta los apodos que ella usa con él.
Definitivamente no es un ángel.
Los minutos pasan hasta que el aula se encuentra llena. Ahora ya no hay asientos vacíos, y toda la atención se encuentra en el alumno nuevo que no se ha molestado en intentar hablar con nadie, y a mantenido a todos lejos con su expresión dura. Jungkook ha evitado volver a mirarlo, pero era difícil ignorar su presencia luego de aquel choque de miradas extraño.
Ahora sí le interesa saber quién es. Solo un poco.
El profesor de las primeras horas ingresa saludando a todos y dando por terminado el tiempo para charlar. Todos esperan a que el profesor presente al nuevo estudiante, pero no lo hace. Eso solo les hace confirmar sus sospechas de que se trata de un becado y no pertenece a ninguna familia importante. El interés por él baja considerablemente.
Pero no para Jungkook.
Cuando las largas horas pasan y el timbre anuncia un pequeño descanso, se siente ansioso. No sabe por qué, pero no quiere tener que cruzarse de frente con el nuevo. Sabe que es tonto pensarlo, pero tiene la sensación de que si baja la guardia saltará sobre él para atacarlo. De esa forma le hace sentir.
Diferente a lo que imagina, mientras él sale junto a Yuto y Jena que le sigue como perro faldero intentando llamar su atención, pasa por al lado del pelinegro pero éste los ignora completamente. Se calma cuando le ve alejarse por los pasillos, llamando la atención de quien se diera cuenta de su belleza. Quien se ha atrevido a hablarle ha sido ignorado por completo, porque no recibieron ni una mirada de su parte.
Aquella mala actitud no pasó desapercibida por quienes sufrieron de su rechazo silencioso, y nació el rumor de que un nuevo alumno becado actúa como si fuera alguien con el derecho a tratarlos de esa forma. Para la hora en la que podían almorzar algo, ya todos estaban enterados de la llegada de un nuevo estudiante con buena cara pero mala actitud.
Era sorprendente lo mucho que alteró a toda la escuela sin tener que hacer o decir absolutamente nada. Jungkook se preguntaba si estaba loco o simplemente era estúpido, porque se estaba poniendo en la mira de las personas que podían hacer de su último año una pesadilla.
Antes de regresar a su aula decidió pasar por el baño a vaciar su vejiga. No le tomó mucho y estaba a punto de irse cuando la puerta se abre y se encuentra de frente con la figura de quien se encuentra en boca de todos. El pelinegro le mira fijo, sus ojos reflejando algo que no puede explicar pero que le causa escalofríos hasta los huesos.
¿Cómo puede verse tan aterrador y tan guapo al mismo tiempo?
Es una mezcla extraña e injusta.
Le mira hasta que pasa por su lado, y Jeon decide irse rápidamente. Cuando la puerta vuelve a cerrarse detrás suyo, nota tres figuras acercarse rápidamente hasta ingresar. Las expresiones en sus rostros no eran las más amigable de todas, y entonces tuvo un mal presentimiento. Tenía una idea sobre lo que ocurriría allí dentro, y se planteó mucho si intervenir o no.
Duda varios segundos, hasta que finalmente decide asegurarse de que nada malo ocurriría.
Regresa dentro y nota al fondo del extenso baño que ya han acorralado al pelinegro contra la pared. Los tres le dan la espalda, pero desde su lugar puede observar perfectamente el rostro impasible del nuevo estudiante, que parece hasta aburrido a pesar estar siendo claramente intimidado por tres personas.
"¿Te crees tan importante, becado?" Pregunta uno de ellos, quien lo tiene de frente. "Cuando alguien te llama, tú respondes"
A pesar de tono hostil con el que le habló, no hubo reacción de parte del pelinegro. A falta de las reacciones que esperaban, su paciencia disminuye y su molestia aumenta. Uno de ellos se acercó hasta empujarlo contra la pared, sostuvo con fuerza el cuello de su camisa blanca que anteriormente no poseía ni una sola arruga.
"¡Responde cuando alguien te habla, Basura!" Lo presiona contra la pared, queriendo intimidarlo. "Los sucios becados como tú tienen que respetar a quienes tienen importancia en esta escuela"
Jungkook da un paso adelante por puro instinto, cuando se detiene antes de que puedan notar su presencia. No sabe por qué, pero se ha quedado de piedra cuando ve como ahora la mirada del pelinegro se encuentra en él. Le mira con una expresión que parece aburrida, pero en sus ojos puede ver la expectativa, como si estuviera esperando a ver si le ayudará o se irá. No le está pidiendo ayuda, está esperando alguna reacción interesante de su parte.
¿Por qué pareciera que lo está poniendo a prueba?
"Habrá que enseñarle a respetar" dice el chico que hasta el momento no había dicho palabra alguna, dando un paso más cerca.
Cuando nota que la situación está a punto de volverse un desastre, decide finalmente interferir. Sus pasos son firmes causando que la atención de los tres ahora se pose sobre él, quien se muestra desilusionado.
"Oigan, ¿Qué se supone que están haciendo?" Recrimina, y se cruza de brazos dejando ver su molestia ante la situación. "La intimidación, el acoso y la violencia no están permitidas en esta institución, ¿No lo saben?"
"Jeon..." nombra el que parece liderar el pequeño grupo, y suelta la camisa contraria para voltear su cuerpo hacia él. "Es un becado que nos ha hecho enfadar"
"¿De qué forma?" Alza una de sus cejas, desafiante. "Acaba de llegar, y estoy casi seguro de que no te ha dicho ni una sola palabra para ofenderlos"
"Es su actitud de mierda" dice otro. "No responde cuando se le habla, cree que puede ignorarnos como si no existieramos"
"¿Acaso está obligado a hacerles caso? Quizás simplemente no quiere hablar con nadie, y deberían de respetar eso"
No miente. Realmente piensa que está bien si no quiere socializar, tendrá sus razones para querer estar solo en su primer día. Es molesto que personas como ese trío de estúpidos quiera tener el control sobre otros que creen inferiores. Si el chico está allí con una beca es porque debe de ser un genio y buen estudiante, mientras que ellos son simples hijo de personas que trabajan para familiar importantes.
¿Están intentando actuar como si estuvieran al mismo nivel que él?
Son patéticos.
"Jeon, deberías de ser tú quien lo ponga en su lugar. Tú puedes enseñarle mejor que nosotros a respetar los niveles en este lugar" vuelve a decir el idiota mayor.
"Deja de ser tan correcto y diviértete un poco"
Un deja vu nada agradable llegó a él.
"Vamos, Jeon. Hazle pagar por haberse metido contigo"
Son realmente unos imbéciles.
Les da una mala mirada a todos, y se acerca con la mano en los bolsillos de su pantalón hasta quedar frente a frente con el del medio. Ladea el rostro, se inclina un poco hacia él y le habla de forma amenazante.
"Dije que la intimidación, el acoso y la violencia no están permitidas en esta institución, ¿Acaso tengo que hacerles entender de otra forma?" Hace una señal con la cabeza hacia la puerta. "Fuera. No quiero volver a verlos haciendo éstas cosas"
Conteniendo su ira, con puños presionados fuertemente, los tres se miran entre ellos y luego le dan una mirada de advertencia al pelinegro antes de caminar hacia fuera. Éste último les mira desinteresado, sin inmutarse ni un poco ante la sutil amenaza. Jungkook los sigue con la mirada hasta que abandonan el lugar, y entonces finalmente dirige su mirada hacia él otro.
Ahora si rostro muestra una pequeña sonrisa casi imperceptible, que no es amable, parece irónica. Le pone jodidamente incómodo la forma en la que le mira.
Como si tuviera conocimiento de todos sus oscuros secretos.
"¿Estás buscando que te golpeen el primer día?" Pregunta sin saber que más decir para salir de ese silencio abrumador.
Se lleva una gran sorpresa cuando obtiene una respuesta.
"Muchas gracias por ayudarme, Jeon"
Su voz es grave, profunda, tranquila y hasta seductora. Esta vez siente un escalofrío por su columna vertebral diferente a los anteriores. Su voz no pareciera coincidir con su rostro, pero esa idea deja de tener sentido a medida que continúa escuchándolo.
"No fue nada. Esas acciones son incorrectas, solo les recordé donde se encuentran" responde con el tono amable que utiliza siempre.
"Fue interesante. No esperaba a que actuaras de esa forma" dice, y deja de apoyarse en la pared. Junta sus manos detrás de su espalda y camina hasta acercarse a él tanto que pudo susurrarle al oído. "Creí que te ibas a unir a la diversión...Tal y como lo hiciste con Lee Woonbin aquella vez"
La forma en la que su cuerpo reaccionó a sus palabras fue algo aterrador. Se tensó por completo, su respiración se cortó por un momento y sus manos comenzaron a temblar. Por un momento creyó haber escuchado mal, y se apartó del otro como si quemara.
La expresión en el rostro ajeno era de pura diversión y maldad, mientras que la suya solo mostraba incredulidad, confusión y pánico. Abrió su boca para decir algo, pero le costó demasiado hacerlo.
"¿De que mierda hablas?" Suelta con un tono receloso, algo agresivo.
"Solo digo, que es algo demasiado hipócrita de tu parte haberme ayudado cuando ya has estado en una situación similar" dice como si nada. Se encoge de hombros y camina por su lado, no sin antes agregar algo más antes de avanzar. "Tengo suerte de no estar en la azotea, ¿No crees?"
"¿Te crees la gran cosa? Esto solo demuestra que tengo razón. Eres un hipócrita, Jeon"
Jungkook se queda helado por un momento. Recuerdos que quiere hacer desaparecer vienen a él como un rayo, y siente la misma desesperación en aquella vez. Solo actúa por impulso cuando detiene al pelinegro al sostener su brazo con brusquedad, para luego estampar su espalda contra una de las paredes más cercana. Lo mantiene en esa posición presionando con fuerza sus hombros, y le mira con desesperación.
Incluso en esa situación y viéndose tan hostil, el otro no reacciona a la defensiva. Le mira divertido y satisfecho, como si hubiera sido su intención causar esa reacción en él, y no le importara en lo más mínimo ser tratado de esa forma. Eso solo hace que Jeon de moleste aún más.
"¿Quien diablos eres? ¿Qué intentas hacer diciendo esas cosas?" Sus manos presionan con más fuerza los hombros ajenos, y se acerca un poco más queriendo intimidarlo para que le responda. "¿Sabes de lo que estás hablando? Maldito"
"Este es un cambio muy radical, Jeon. ¿Dónde quedó el chico correcto y considerado?" Pregunta con un claro tono sarcástico, y una de sus manos va hacia el rostro ajeno para acariciar una de sus mejillas. "Aunque debo admitir que me gusta más éste. El otro es bastante aburrido"
Sin paciencia ni tolerancia para sus juegos, aleja su mano de un manotazo y le mira con el ceño totalmente fruncido. La expresión en el rostro ajeno cambia luego de hacer eso. Ahora le mira como si estuviera a punto de castigarle.
"¡Deja de jugar conmigo! ¿Quien demonios eres? ¡Responde!"
Recibe una fuerte bofetada que le hace callarse y mostrarse incrédulo, con la misma mano que antes acarició su rostro. Tarda un momento en procesar lo que le ha hecho.
¿En verdad me ha golpeado?
"Parece que no te ha quedado claro quién tiene el mando en esta situación, y quien debe de callarse hasta que se le permita hablar" dice el otro con un tono despectivo, molesto y frío. "Un perro no debe de morder a su dueño jamás, o será castigado hasta que aprenda a no volver a hacerlo"
Voltea a verla con puro disgusto por la forma en la que se ha referido a él, y contiene las ganas de golpearlo porque necesita respuestas que no obtendrá su vuelve a hacer que se moleste. Aún así, no se deja mostrarse hostil.
Está claro que tiene conocimiento de lo que ocurrió hace dos años. No sabe cómo, o que tanto puede saber de cómo fueron las cosas, pero debe de asegurarse de que no es una amenaza o solo es un charlatán con buena imaginación.
"Responde de una maldita vez, ¿Quién eres? ¿Qué es lo que quieres de mí?"
Al ver que parece haberse calmado y entendido cuál es su lugar, el pelinegro vuelve a mostrarse tranquilo e incluso le sonríe satisfecho.
"Tienes muchas preguntas, lo sé" la mano que antes lo golpeó se acerca de nuevo a su rostro y acaricia la zona que ahora se muestra algo roja por el golpe. "Las responderé todas, no te preocupes. Pero, ahora no es ni el momento, ni el lugar, ¿No lo crees?"
Como si lo hubiera previsto, el timbre que anuncia el término de la hora del almuerzo resuena por toda la institución. Jungkook aprieta los puños con rabia por la interrupción, sabiendo que todas sus preguntas tendrían que esperar a ser respondidas. Se aleja del toque ajeno, y eso no parece gustarle nada al otro, que vuelve a mirarle con esos ojos agresivos y fríos.
Siente que ha hecho algo mal, y luego piensa que es patético pensar eso cuando es la reacción que todos tendrían ante alguien como él.
"Ve a la sala de música una hora después de que las clases acaben" dice con tranquilidad, y luego simplemente pasa por su lado con la intención de irse primero. "Responderé a todas sus dudas"
No le mira, solo se mantiene observando la pared vacía, esperando a escuchar que se haya ido para poder colapsar finalmente. Pero antes de que la puerta se abra y cierre, le escucha una vez más.
"Oh, por cierto. Mi nombre es Taehyung"
Desaparece de la misma forma en la que llegó a la escuela.
Jungkook entonces comienza a sentir un fuerte dolor de cabeza y náuseas. No sabe si es por la mala sensación que le dejó haber revivido los sentimientos desesperantes de aquel día, o si se trata del miedo ante una posible amenaza.
Alguien que puede arruinar su vida por completo si tiene completo conocimiento de aquello que ha intentado mantener oculto desde hace dos años. Pero también sabe que no existen pruebas que lo incrimine.
No existe ninguna, ¿Cierto?
¿Qué se supone que haga si ese chico es un maldito loco que sabe todo y lo usa para chantajearlo?
¿Quién diablos es Taehyung?
〘 LOS SECRETOS DE JEON / Dre4msCometrue 〙