Capítulo 1: Comenzar de nuevo
¡Qué cansada estoy!
Después de un largo viaje he llegado a Rusia, a decir verdad, es demasiado frío, pero eso no es impedimento para trabajar algo que tanto amo el secretariado y la maestría. Llego a casa de mi mejor amiga Alexandra que también busca los mismos deseos que yo, tener un buen trabajo y tener algo de trabajo. Mientras desempacamos mis cosas ella ve las noticias (algo normal en ella) y vamos contando anécdotas de la escuela, me pongo nostálgica al recordar que estaré ausente un buen rato de mi amada España.
No me sorprendo ver el novio de mi amiga, Bodgan, (tiene cara de idiota, pero tiene algo... Atractivo) hace unos meses viven juntos, un hombre de cabello castaño y ojos grises, nos observa algo sorprendido y nos dice:
- Pff, ¿Que hacen chicas?
- Desempacar las cosas de Mónica - responde con una sonrisa de oreja a oreja a su noviecito
Son las 10pm y decido dormir ¡Necesito descansar! Pero el paisaje de la hermosa ciudad de Moscú y su nevada en esta época del mes de diciembre me emboban... Simplemente hermoso
...
Salir a las diez de la noche de mi empresa se había vuelto mi rutina favorita por varios meses, había mucho trabajo por medio y si quería llegar a ser lo me proyectaba en mi cabeza tenía que trabajar y muy duro, eso de que “El dinero está a simple vista, solo búscalo y agárralo” es más falso, he visto la pobreza muy de cerca y no es nada bonita.
Bartolomé, mi chofer y a la vez mi guardaespaldas conduce hacia mi departamento que queda a pocos kilómetros de mi grupo empresarial
- Joven Pasternak, su madre le ha llamado
- ¿Qué ha dicho?
- Que desea pasar las fiestas con usted debido a que su padre no estará esos días
- ¿Cuándo ese inútil ha pasado una navidad con mi madre? Viejo decrepito
- ¿Le confirmo?
- Yo la llamare mañana
- Y su... Novia le llamo
- Bart, esa loca no es nada mío
- Bueno... La señorita Katya le llamo para invitarlo mañana a desayunar
- Lo siento, no puedo y no quiero – Estaba concentrado leyendo varios correos desde mi teléfono
- ¿Trabajo?
- Sí, estoy contratando nuevos empleados para la petrolera
- Hay perfiles interesantes y otros no tanto
- ¿Quiere un consejo, Pasternak?
- Si
- Usted toda la vida no se puede dedicar a los negocios, debe buscar el amor de una bella dama y con ella conformar el calor de un hogar – Lentamente levante mi cabeza hacia el retrovisor
- ¿Es broma?
- No señor, sé que es muy temprano para su edad según usted, pero créame que después de los treinta se siente el peso y el frio de la soledad
- ¿Y tu familia?
- Tu sabes lo que pasó
- Una familia... - Dije pensativamente
- Y no de papel o con dinero
...
Me levanto temprano, leo el periódico que Alex me ha entregado (Gracias a Dios se ruso) veo anuncios de varios trabajos muy interesantes y apto para mis estudios así que he decidido darme un baño y vestirme formal.
Tras llevar varias carpetas a muchas empresas y me topo con un gran edificio, tenía un gran letrero que decía Pasternak Private Management Limited veo que trata de un grupo empresarial por su logotipo. Tras dejarle a la Secretaría encargada de recibir ese tipo de formularios e implanto una larga charla hasta que me despido de aquella mujer, dispongo a salir cuando veo entrar de la puerta principal varios hombres la mayoría ya algo viejos excepto uno, iba en el medio de aquel grupo, era muy atractivo, un hombre alto, su cabello era de color castaño, de tez blanca y sus ojos azules, su traje gris con azul claro y su gesto bastante serio, (hasta creo que tiene genio pesado), bastante elegante para un ruso, había escuchado por ahí que los hombres que se arreglaban más de lo demás aquí en Rusia, era... Homosexuales o algo así, jamás he tenido alguna discriminación con estas personas, pero veo que los rusos sí, él se queda observándome, trato de no prestarle atención, no soy de esas mujeres que sienten atracción por un hombre gracias a su físico, no eso nunca. Siento la mirada de ese hombre en mi espalda, pero me da igual.
Mi rutina consistía en leer un poco, estudiar los apuntes que tenía en mis libretas... etc.