𝐋𝐈𝐊𝐄 𝐅𝐑𝐈𝐄𝐍𝐃𝐒 𝐃𝐎

Summary

"¿No quieres?" Pregunta Engfa, levantándose sin taparse nada. Charlotte se da vuelta y grita. "¡Nunca, ahora cúbrete!" Cerró la puerta de un golpe. "¡Sabes que te gustó, no lo niegues!", gritó mientras sonreía. "Volverás a querer, lo sé..." • • • ⭑One-shot muy corto para publicar en solo libro y de un solo capítulo. Contenido. 🔞 ⭒Inspirado y adaptado en una idea totalmente mía.

Genre
Humor
Author
Quismois21_
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

❝Como lo hacen los amigos❞


❝Como lo hacen los amigos.


Like Friends Do.


Nos emborrachamos en los mini bares del hotel.


We get drunk off hotel mini bars.


Nos emborrachamos con los latidos del corazón en la oscuridad.


We get drunk off heartbeats in the dark.


Y son tus manos en mi cintura.


And it's your hands on my waist.


Y la forma en que esto podría saber y así es como comienza...


And the way this could taste and this is how it starts...


Enamorarse.

Falling in love❞

                   






"Vamos... Mueve tu culo hermoso" La pelinegra se levantó torpemente, sin embargo logró sostenerse y ofrecerle la mano a la castaña de hermosos ojos color avellana.


Charlotte miró hacia arriba algo desorientada y se centró en ella sin entender. Ya que hace apenas unos minutos estaba tratando de cerrar los ojos y no ha conseguido despertar, del todo.


"¿Dónde?", preguntó adormilada, pero con una pizca de curiosidad.


Estaba cansada y dolorida por la fiesta acuática que organizaron Heidi y su novia Tina, pero aun así

estaba lista para ir adónde la pelinegra le pidiera.


"Vamos a darnos un baño", dijo con rapidez, ocultando su fuerte sonrojó.


"¿Otrooo?", -murmuró arrastrando la palabra. "¿Recuerdas que pasamos todo el día en una piscina?", levantó una ceja y se burló.


"Esta será diferente Charlotte. Además, no estuvimos allí en todo el día, no mientas", puso los ojos en blanco.


"¿Un baño diferente?", susurró, soltando una pequeña risa. "Me gusta mucho esa idea", sonrió divertida.


Sus corazones latían demasiado rápido. Todo se debe claramente al alcohol que bebieron.


Charlotte también se sonroja por ello y se levanta con ayuda de la pelinegra. Sin detenerse a pensar, caminaron de la mano hacia el baño.


"¡Sí, a mi también!", la acercó a su lado con torpeza.


Ambas entraron al baño. Era una ducha muy espaciosa, fina y limpia.


Entraron lentamente, todavía tenían la ropa puesta, pero en realidad no están pensando en ello.


Quizás deberían detenerse y pensar. ¿Cómo se les ocurre darse un baño, de madrugada y después de todo? Hoy ha sido un día muy largo, han estado nadando, comiendo y pasándolo bien, también tomaron demasiado antes de volver a sus habitaciones.


En realidad, la ropa que las cubría molestaba a sus sensibles cuerpos. Y eso aumentó cuando el agua fría corrió por sus cuerpos, para entonces ya están mojadas.


Deberían de reaccionar, todo empezó a molestar aún más.


...


Sonrieron mientras jugaban con el agua, entonces fue Engfa quien se dio cuenta de lo que estaban haciendo, un golpe de realidad la golpeó, los nervios se apoderaron de ella con rapidez.


Su pecho subió y bajo, rápidamente mientras observaba a Charlotte quitarse la ropa mojada.


"Voy a quitarte la ropa, ¿vale?", dijo con cuidado mientras sonreía.


La pelinegra quedó atónita, mirando todo el cuerpo hermoso de Charlotte.


"¿P'Fa?", la castaña ruborizada jadeó. "¿Puedes moverte hacía mí? más cerca", pidió.


"Qué está pasando...", susurró perdida pero acercándose.


Sus ojos no dejaban de ver los pechos erectos y rosados de Charlotte, especialmente esa piel lechosa llena de lunares frente a ella.


"¿Puedo?" La miró, levantando sus manos.


Engfa simplemente asintió. Entonces fue así como Charlotte, tomo la iniciativa. Lentamente sacó una de las prendas de Engfa y la sensación en cada segundo fue abrumadora.


Quitándole la camisa, bajó sus dedos para proseguir, desabotono y dejó caer esos pantalones cortos a un lado. La pelinegra está hipnotizada con cada movimiento, sus pensamientos coherentes, simplemente desaparecieron.


Engfa cierra los ojos cuando el aliento de la castaña golpeó su rostro. Finalmente se acercó, buscó esos labios y los tomó entré los suyos con lentitud y suavidad.


Charlotte lo ha hecho, deslizó sus dedos sobre el cabello mojado y la nuca de Engfa, para profundizar el beso.


Tienen tanta sed que sus bocas se mueven con tanta desesperación, ahora. Sin pensarlo, Charlotte bajó una de sus manos, para continuar y quitarle la última prenda.


...


❝Están desnudos ahora... Es hermoso❞


Dejaron a la vista sus jodidos cuerpos sensuales. Los pezones de ambas son sensibles y eran evidentes.


No hubo vergüenza ni incomodidad.


Continuaban estudiándose la una a la otra con atención, con amor, con ilusión y anhelo. Sus corazones latían rápidamente y sus rostros ardían al igual que sus cuerpos.


Fue un momento íntimo, lindo e irreal, que rápidamente se volvió cada vez más acalorado.


Engfa la tomó por la cintura, haciendo que sus cuerpos desnudos chocaran. Chupó y tomó la lengua de Charlotte entre la suya.


"Mmmh, ah" La castaña jadeó, sintiendo los dedos de Engfa hundiéndose en su piel.


El agua por otro lado estaba fría, pero sus cuerpos calientes hacían arder cada rincón de ese baño.


"Ah, P'Fa, déjame respirar", rió y la empujó, haciendo que sus labios se separaran.


Se escuchan fuertes jadeos.


"Lo siento, eres adictiva" Engfa tragó grueso, sin soltar el cuerpo de Charlotte, quería pasar su lengua por toda esa piel húmeda y lechosa.


Sus cuerpos todavía estaban expuestos y sus ojos recorrieron cada parte de ellos sin parar.


"Eres hermosa, ¿eres una maldita modelo o una bailarina exótica?", murmuró la pelinegra mientras sus mejillas ardían.


"No sé si eso me excita mucho más o me ofende, imbécil", la empujó entre risas.


Engfa, que fue empujada, casi resbala, sin embargo Charlotte logró ser más rápida. La tomó del brazo y volvió a juntar sus cuerpos desnudos.


Esa excitante corriente recorrió sus cuerpos, ahora están verdaderamente perdidos. Su respiración entrecortada y la necesidad de besarse de nuevo, se hicieron evidentes.


Sus bocas también están a centímetros de distancia.


"¿Soy una imbécil que te excita mucho?", preguntó contra sus labios.


Charlotte jadeó, no dijo nada, solo tomó esos labios rápida y necesitadamente.


...


"Char, ¿qué estamos haciendo?" Engfa jadeó, sin aliento en los labios rojos de Charlotte.


La castaña no respondió de inmediato, pero comenzó a tocar ese hermoso cuerpo frente a ella, esa piel suave y hermosa, su cabello mojado, sus labios rojos, sus ojos negros.


Engfa es una mujer muy hermosa.


Continuó tocando con cuidado y curiosidad, descubriendo los puntos sensibles de la pelinegra, mientras está la observaba en cada movimiento.


Ella arde ante sus caricias y anhela más.


Siguió, bajó, bajó hasta llegar al abdomen de la Engfa y siguió, siguió bajando la mano lentamente.


Charlotte hizo una pausa mientras tragaba.


"No lo sé, me gusta, no quiero parar, ¿quieres que pare?", respondió y preguntó sin aliento mientras su mano se detenía.


Engfa solo podía ver como su cuerpo gritaba por ella, pidiendo que la tocaran, realmente se sentía avergonzada por ello.


Negó lo que le había preguntado.


"No, no quiero parar, no quiero que pares", fue su respuesta. "Quiero que lo hagas", repitió, acercándose.


Todo se detuvo por un momento, sólo por un momento.


Charlotte finalmente se estaba dando tiempo para pensar en lo que estaban haciendo. Miro el cuerpo de la pelinegra.


Debería parar. Son amigas, mejores amigas.


Estaba sonrojada y caliente. Se sintió más excitada y mareada. Algo dentro de ella necesitaba a Engfa, necesitaba hacer la suya, no podía controlarse, no podía controlar el deseo que crecía dentro de ella.


¿Desde cuando la desea? Es la pregunta.


Charlotte nunca había sentido algo así, pero era agradable.


Todavía estaban muy cerca de detenerse o llevar esto más lejos.


Engfa dio un paso, observando atentamente a Charlotte y pensando por qué se detuvo.


"Dejemos esto, tal vez sea hora de dormir", caminó y jaló su brazo para salir de allí.


Charlotte más bien la acercó a su lado y, mirándose a los ojos, habló.


"No, no quiero dormir, P'Fa y tú tampoco."


Engfa sonrió mientras apretaban sus sensibles pieles, la castaña temblaba al sentir su pecho con el de la pelinegra, presionados.


La pelinegra la levantó y la arrinconó contra la fría pared, sólo para sentirla más y poder sostenerse o apoyarse contra algo.


Charlotte la rodeó con sus largas piernas. Sus cuerpos encajan jodidamente bien.


Engfa gimió ante el delicioso contacto. Charlotte comenzó a frotarse lenta y necesitadamente, gimiendo y moviéndose en busca de más fricción.


Charlotte realmente clavó sus uñas en la hermosa espalda de la morena.


Nunca en sus vidas habían sentido tanta necesidad de entregarse a alguien.


Entré movimientos suaves, Engfa comenzó a besar el cuello, la mandíbula, los hombros de la morena, está a punto de besarla en esos labios nuevamente, porque sus bocas realmente lo deseaban.


Los gemidos eran cada vez más fuertes, necesitaban ser silenciados y así fue, se besaron con necesidad. Sus labios se movieron en perfecta sincronización y sus manos recorrieron su piel.


"Bésame, tócame más", suplicó Charlotte, que sentía desmayarse con cada movimiento de sus caderas, jadeando.


Engfa no esperó más, tomó ese rostro y la besó con más intensidad y pasión. Era realmente el deseo lo que ahora los dominaba.


Sus bocas encajan muy bien, sus lenguas bailando en una ardiente lucha por el dominio.


"No... No, no te de tengas, muévete más, ahh, ah, sí", gemía entre besos.


El beso fue tan delicioso y desesperado, al igual que el movimiento de sus cuerpos.


...


La castaña dejó escapar gemidos y se mordió los labios y luego sintió cómo Engfa se escondía en su cuello, besando hasta su barbilla.


Dejando besos húmedos y mordiendo.


Mientras las manos de Charlotte recorrían las caderas y el trasero de la pelinegra. Haciéndolos chocar más.


"Mhm, oh... eres jodida", gimió Engfa con una voz más profunda y seca.


Sus bocas ocupadas, sus cuerpos chocando. Oh, el sonido fue lo mejor que sus oídos pudieron oír.


La pelinegra bajó, bajó besando cada parte. Hasta llegar a este punto que pedía ser tocado. Los dedos de Charlotte recorrieron el cabello de Engfa cuando sintió que los labios de Engfa la besaban.


Esa lengua la recorrió. Charlotte arqueó la espalda, gimiendo, era la primera vez que sentía algo tan jodidamente delicioso.


La boca de Engfa jugó allí, su lengua es muy ágil. Estaba llena de los benditos jugos de Charlotte.


Ella continuó besando, chupando, lamiendo y mordiendo cada parte de ese hermoso cuerpo frente suyo.


Nunca había hecho eso, pero parecía que lo había hecho antes, ya que conocía cada parte de Charlotte a la perfección.


Charlotte no se quedó atrás, pues también descubrió y recorrió con sus labios el cuerpo de su amiga.


...


Todo era tan lento, suave, dulce, caliente, era como algo que ambas descubrieron. Sí, descubrieron cómo tocarse, cómo satisfacerse, cómo hacer que la otra grite su nombre y cómo amarse con intensidad.


Tuvieron deliciosos y largos orgasmos. Fue realmente un descubrimiento.


A Engfa le encantó esa hermosa canción; El cantó de sus cuerpos y sus labios.


Cuando terminó, la pelinegra tomó su mano y entrelazó sus dedos.


Les temblaban las piernas. Pero ese fue uno de los sentimientos más perfectos del mundo.


Salieron con torpeza y Charlotte empujó a Engfa sobre la cama cuando estuvieron paradas en el borde de ella.


"No hemos terminado, es mi turno", sonrió, subiéndose encima de la pelinegra.


Ella le sonrió y jadeó, sintiendo sus cuerpos juntos nuevamente.


La castaña escondió su rostro en su cuello, dejando que el olor de su piel la cegara, por lo que mordió ese cuello, dejando una hermosa marca mientras su mano bajaba.


Engfa lo disfrutó, fue tremendamente increíble.


...


El momento no quedó ahí, pues después de ese largo, caliente y hermoso baño continuaron entregándose a la comodidad de aquella cama.


Agotadas y al límite de sus cuerpos, se quedaron juntas, sin soltarse. Compartiendo sus brazos y, las sábanas se desmayaron.





❝Al día siguiente❞



Los rayos del sol comienzan a filtrarse por la ventana del dormitorio, ambos cuerpos desnudos siguen juntos sobre aquella espaciosa cama.


Cómodamente juntas. Pecho contra la espalda de la otra. Piernas entrelazadas, brazos apretados.


Un teléfono sonó en el fondo, perturbando los sueños de una de ellas.


La primera en abrir los ojos fue Charlotte. La castaña movió su cuerpo, porque unos brazos realmente la están asfixiando.


El dolor en su cabeza la golpeó de inmediato, su cuerpo también se siente pesado y adolorido.


Se levantó un poco para mirar el objeto que suena, estiró su brazo y lo tomó.


Trató de enfocar su mirada en la pantalla del dispositivo cuando lo aprendió, había varias notificaciones, pero este no era su teléfono.


Así que lo dejó dónde lo encuentro, precisamente porque volvió a sonar otro teléfono de fondo.


Rápidamente se dio cuenta de que ese era el suyo.


Intentó levantarse. "Espera, ¿qué es esa sensación?"


"¡¡Mierda!!", exclamó, sintiendo esa piel pegándose a su trasero y espalda . "¡¿P'Fa, has vuelto a dormir solo en ropa interior?!" Se quejó haciendo una mueca de disgusto.


Y la empujó cuando ella logró escapar, finalmente de aquellos brazos.


El dolor de su cabeza y cuerpo aumentó.


"Hhhmm, calla tus llamadas de apareamiento...", se quejó, nada más. "Y duerme"


Charlotte se giró, le quitó la sábanas para golpear a su compañera de cuarto, pero se detuvo abruptamente.


"Ya te dije lo asqueroso-"


"Que mierda", abrió los ojos al no poder.


Se quedó boquiabierta.


Su mejor amiga parece haber sido torturada. La pelinegra está llena de chupetones y moretones rojos, sin mencionar que la está viendo completamente desnuda.


"¡Oh, Dios!" Miró ahora, su cuerpo y recordó todo, todo.


Final Engfa se despierta con algo de dificultad y la mira adormilada y por supuesto dolorida.


"¿Qué?", la miró con reproché. "¿Puedes callarte? Quiero dormir", se quejó mientras se sentaba en la cama para sostener su cabeza.


También le dolía.


"¡Te aprovechaste de mí!", acusó, señalándola con su dedo.


La mujer de cabello negro la miró, parece confundida, pero dirige sus ojos al cuerpo desnudo de Charlotte y luego al suyo propio.


"Joder", la mirá y de regreso se mirá también, rápidamente llevó sus manos a su cuerpo. "¿Qué me has hecho?" Miró los chupetones y mordiscos. "¡Ah, me duele el cuello!" Puso una mano allí.


Charlotte miró la marca de sus dientes allí.


Su cara esta ardiendo. "¿Cómo sucedió todo esto?"


"Engfa debe tener la culpa, siempre ha sido una jodida pervertida", ese fue el razonamiento de Charlotte.


Ella y su mejor amiga terminaron follando, anoche.


"¡Tú!" Engfa la señaló enojada. "¡¿Me mordiste?!", cerró sus ojos por la sensación de dolor.


"¡¿Qué?!" -gritó Charlotte ardiendo. "Sí, eso no es nada, me duele la entrepierna... ¡Me preguntó qué me pasó!"


Elevó la voz siendo sarcástica.


Engfa volvió a abrir los ojos para enfocarla. Ella también acababa de recordar todo.


Su corazón late tan rápido como el de Charlotte en este momento, su cara también arde, su cuerpo se está calentando.


"¿Lo repetimos?", dice con ese fuerte sonrojo.


Charlotte la mira fijamente. Está perpleja, agarra las sábanas para envolver su cuerpo y una almohada para arrojarla sobre su cara.


Luego camino hacia el baño. No lo admitirá en voz alta, pero ver a Engfa desnuda de nuevo y claramente más sobria que ayer la está, excitando de sobre manera.


"¿No quieres?" Pregunta Engfa, levantándose sin taparse nada.


Charlotte se da vuelta y grita. "¡Nunca, ahora cúbrete!" Cerró la puerta de un golpe cuando entró al baño.


"¡Sabes que te gustó, no lo niegues!", gritó mientras sonreía. "Volverás a querer, lo sé..."


"¡CÁLLATE!"


"Lo sé, porque soy difícil de olvidar... Me gustó mucho", confesó sentándose en la cama.


Se escuchó un fuerte suspiro y luego sea abrió la puerta.


Engfa miró la dirección del sonido con ojos brillantes.


"Ven aquí", llamó, ocultando su sonrisa pícara.


Engfa corrió sin pensarlo ni segundo. "Lo sabía", entró y la besó de inmediato.


"Te amo, Charlotte", la agarró por la cintura, juntando sus cuerpos y la besó de nuevo sin darle tiempo a Charlotte de responder.


La castaña la empujó desesperada. "¡Déjame respirar, joder!", la empujó un poco lejos.


Las mejillas de Charlotte están adorablemente rojas. Engfa también está desaliñada y desesperada.


"¿Te gustó?" Jadeó.


Sus pechos suben y bajan con necesidad de oxígeno.


Engfa no sólo la mira con deseo y anhelo, sino también con adoración y amor.


"Siempre me has gustado, P'Fa" Confesó sin aliento mientras la acercaba de nuevo, para sellar sus labios en un beso.


Ambos se rieron mientras entraban a la ducha.


Nunca se les ocurrió que algún día podrían admitir en voz alta los sentimientos, que habían y han estado ocultando durante años.


...


"¡No saben lo que acabo de descubrir!" Gritó Nessa, llegando de regreso a la habitación de las chicas. "Dios, siéntense todos, se van a morir, esto es picante",movió sus manos con emoción.


"¿Qué pasó?", preguntó Snack, dejando su teléfono a un lado.


"¿Y las chicas?" Chompu la miró sin entender.


"Se trata de ellas", se sentó en la cama sin aliento.


Todas la miraron y se acercaron para escuchar el chisme.


Nessa se tomó un momento para respirar.


"Me encontré a las englots follando y en el baño, bueno no me vieron pero yo a ellas sí, las escuché desde que entré por la puerta de la habitación, me quedé traumada, ¡pero todo fue por chismes!".


Soltó y todas quedaron atónitas. Todas se miraron boquiabiertas.


"¿No dirán algo?" comentó sonrojada por lo que vio y por la carrera que hizo para llegar hasta acá.


"No, bueno..." Meena murmuró roja por qué Aoom la está mirando. "Qué bien por ellas"


"Que rico que follen, ya era hora", comentó Heidi llamando la atención de todas, mientras se mordía los labios. "Es un lastima, no nos invitaron", bromeó.


"Ni nos dieron la oportunidad", comentó Pailiur riendo.


"Es ridículo que no lo hayan hecho antes, ¿verdad? Ambas siempre se han tenido tremendas ganas", se rió Aoom, guiñándole un ojo a Meena.


"Si, solo ellas no se daban cuenta", se rió Snack. "O solo lo ignoraban, par de lesbianas tontas"


"Cuando sepan que sabemos que están jodiendo ahora mismo, nos matarán", habló Tina.


"Bueno, ya sabemos qué decir en esos casos", se rió Chompu, mirando a Nessa.


"¡Todos los chismes son culpa de Nessa!" gritaron al unísono.


Nessa las miró indignada y dolida.


"No les vuelvo a contar nada, si me traicionan de esa manera", hizo un puchero y las señaló.




❝Así que dijiste: me sentaré derecho en el sofá como lo hacen los amigos.


So you said: I'll sit straight on the couch like friends do.


Y dejaré de tocarte la boca como hacen los amigos.


And I'll stop touching your mouth like friends do.


Porque no puedo mirarte como lo hacen los amigos.


Cause I can't look at you quite like friends do.


Como lo hacen los amigos, como lo hacen los amigos.


Like friends do, like friends do❞












Fin


















Un intento de obscenidad, sin historia y sin muchos detalles de por medio, para ustedes.


Tenía esto escrito y lo terminé ¿Que te pareció?


¡Gracias por leerme! 💗🤭