La jaula.

All Rights Reserved ©

Summary

Desde que nacemos, nuestra vida gira entorno a una jaula, ya sea de oro, cobre, bronce, la cual es creada por nuestros padres y familia, una vida en dónde nos dicen, que familia es cercana a ti, como te vas a comportar, que vas hacer, que expectativas tienen de ti, con quién te vas a casar, el tipo de hombre ideal, las ideas que debes tener, y ellos se encargarán de darte todo, amor, tranquilidad, dinero, una casa, educación; pero que pasa si ya no quieres estaras tiempo dentro de esa jaula, que por más que aleteas no se abre, y estás esperando a que lo haga, pero al mismo tiempo estás llena de inseguridad y miedo.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1


— ¡Despierta ya Iris!, ya es tarde, si querías salir, te dije que te despertarás temprano y empezaras a arreglar la casa, para salir si eres buena, hasta te cuelgas el molcajete – habló mi madre desde la puerta de la recámara que comparto con mi hermana.


— ¡Ya voy! – suspire en mi cama —por una vez, solo por una vez ¿no me puedo despertar, solo un poco más tarde?, estoy cansada  he estado haciendo todo el aseo desde el día de ayer, la comida, la ropa de mi hermano, en fin tengo que seguir haciéndolo.


Empecé alzando lo que se encontraba regado de la noche anterior, primero fui por el comedor ya que es el más rápido de alzar, de ahí seguí con la barra de cocina la cual todavía contenía vasos, platos y sartenes y demoro siempre un poco más ya que también limpio la estufa.


Ya que termine me dispongo a hacer el almuerzo, hice chilaquiles verdes con huevos revueltos; no me dio tiempo de almorzar por lo que solo me tomé un café de rápido, para poder darme un baño y arreglarme para ir a ver a mi novio.


Llevo tres años y medio de relación con  él, nuestra relación empezó a mitad de la carrera de medicina, todo es perfecto estando con el, me da la paz que no encuentro en mi casa, él es un excelente hombre, estudioso y saca muy buenas notas, en estos momentos el se encuentra ya en sus prácticas profesionales, estoy muy orgulloso de él, aún que casi nunca lo veo por qué está muy ocupado y yo también en el trabajo, nos vemos una ves al mes en domingo ya que es el único día en que ambos podemos hacerlo .


Me vestí con un pantalón de mezclilla, tenis y una blusa suelta, hace mucha calor y al parecer me va llevar a un parque, vamos hacer un picnic.


— Perdón amor se me hizo tarde, tuve que hacer varias cosas antes de salir de casa – le dije mientras llegaba corriendo junto a él.

— No te preocupes hermosa yo entiendo, pero mejor dime, qué quieres almorzar o comer ya que es tarde.

— Que será…, que te parece pasta, en mi casa nunca como pasta y se me antoja mucho – le pregunté.

— Pues pasta será entonces, venga vamos a comer – nos levantamos y al final nos fuimos a un modesto restaurante a comer en vez del parque.