National Anthem
Asarsten Ryuan; Es dueño del club donde está. Así como de la mayoría de los bares de la zona, hoteles y rascacielos.
Es el rey indiscutible del submundo de Inglaterra y de alguna manera ha ascendido a la cima financiera también. Su nombre inspira miedo y admiración al mismo tiempo.
Los mechones de cabello que caen ligeramente sobre su frente son el marco perfecto para su mandíbula, que parece estar esculpida con cuerpo tonificado.
Destila una poderosa gracia. A primera vista, parece un joven empresario común, pero la fría mirada de sus ojos dorados hace que la gente se lo piense dos veces a hablarle. La atmosfera dura que lo rodea lo diferencia.
mientras camina con confianza por el club. De vez en cuando se detiene. Voz con tono baritono que es sexy, fría y distante para saludar a algunos clientes y socios. Le recuerdan la fiesta de Buckingham palace. Aunque no quiera ir pero es imposible su inasistencia. Tiene que hacer acto de presencia en dicha celebración.
Ha estado esperando ver lo extraordinario. El mito y la leyenda de los que todos hablan en susurros.
El hombre se ve tan guapo como siempre, rostro perfecto y varonil; costoso traje de tres piezas hecho a la medida e inmaculado, irradia un aura misteriosa y poder que mantiene distancia incluso a las pocas personas que no saben quién es.
Suspira y mira el líquido ámbar en el vaso de cristal. Tal vez todo ha sido una pérdida de tiempo.
Quiere desahogarse después de una aburrida tarde de negocios y reuniones, así que va a uno de sus clubs.
No hay duda de que es un lugar agradable.
Los empleados se mezclan a la perfección, sin llamar la atención y saben exactamente cuándo los necesita el cliente y aparecen en el momento justo con licor exportado o una selección de habanos. Van vestidos de forma impecable con esmóquines negros y guantes blancos, elegantes pero no demasiado para no opacar a los invitados. El club esta lo suficientemente rebosante como para resultar íntimo, pero no tan lleno como para resultar claustrofóbico. Es como si los vigilantes saben exactamente a cuántos invitados dejar entrar y no pasar ni uno solo.
Algunos clientes están en mesas de madera, taburetes y sofás dispuestos a su alrededor son suaves al tacto. Colores intensos y aroma a cedro en el aire, atenuando cualquier otra cosa. Melodía de fondo suave, proporcionando ruido sutilmente.
Todo en el Club Wright es Perfección; un lugar para la alta sociedad y aún así, Ryuan se siente decepcionado.
No esta seguro de qué espera exactamente. El Club Wright, todo es como debe ser y, sin embargo falta algo. El elemento místico, sorpresa, algo fantástico y fuera de lo común. Eso es todo. Por agradable que es Wright, sigue siendo de alguna manera común.
Hay una rotación constante de clientes que van a ordenar y luego se alejan para codearse con los demás de su especie. Él no tiene nadie con quien mezclarse, así que se queda, en su lugar. bebiendo su whisky lo más lentamente posible para saborear y sentir el ardor del líquido al bajar en su garganta.
El hielo hace ruido en su vaso cuando lo deja en la barra y de repente nota que el murmullo sordo del club ha disminuido, casi se ha detenido por completo. Levanta la cabeza con interés y siente que su corazón late más rápido, como una premonición.
Le despejan el camino hacia una mesa algo cerca del escenario, obviamente reservada para él. El escenario esta a la altura de un metro sobre el piso con una larga pasarela para que el artista camine hacia afuera.
Las cortinas rojas con terciopelo brillan bajo las luces del escenario.
Se rumorea que en el club Wright, solo permiten actuar a un mínimo número de personas, altamente clasificadas.
Fuma su Dunhill habitual, con el cigarrillo de tabaco entre sus dedos y recuerda haber escuchado sobre un artista que es un éxito total, la estrella del lugar, opaca a los demás.
El club queda en silencio, el repentino silencio es desconcertante sin la música de fondo, pero poco a poco las conversaciones comienzan a reanudarse y el zumbido constante de las voces llena el aire.
Bebe el líquido y con sus largos dedos delinea el borde del vaso. mantiene a todos los demás clientes alejados de él con su ceño fruncido y actitud intimidante. Es obvio que ya no está para socializar, esta esperando ver la función sin interrupciones.
De repente, una voz se eleva por encima del zumbido del club. Una voz que es relajante, apasionada y a la vez embriagadora. Como un susurro se oye fácilmente por encima de la multitud, aunque pronto se queda en silencio y todos los ojos se fijan en el escenario. Como un dulce remolino con crema batida así suena la voz.
No se parece a nada que ha escuchado nunca; Es magnética, profunda y sensual que se dirige directamente a su ingle.
Es como estar en presencia de una ninfa. Llega el momento, las cortinas se abren.
Un escalofrío le recorre la espalda mientras continua mirando. No parece posible, una criatura así no podría existir, Imposible.
Se intenta levantar pero se golpea con la mesa. Necesita mirarlo directamente. Todavía no esta seguro de que la visión que tiene ante él no sea un truco mágico.
Admira una armonía en un rostro perfecto y pequeño pero cubierto de un antifaz plateado. Ojos grandes verdes como el jade brillante, con pestañas rizadas.
Ryuan se inclina sobre la mesa cuando lo ve, su gran compostura ya esta debilitándose un poco. Inclinándose hacia adelante primero con los ojos abiertos y luego frunce el ceño, mirando fijamente toda la piel expuesta del chico; con textura algo transparente y escotes en la tela, le hace ver sensual y llamativo. Decorado con alhajas.
El hombre no es ciego para ver la belleza en él. Su cabello castaño ondulado llegando al rubio, es muy sedoso a la vista y con cada movimiento sus mechones largos se sacuden con suavidad.
Pómulos sonrojados, cejas pobladas. Nariz respingada, labios rosados en un arco de Cupido perfecto.
El chico agarra el micrófono, lo acaricia con lentitud, se lame los labios y lo acerca mientras el ritmo comienza en el fondo, se distingue por estilo retro y exploración del romance, el glamur y la melancolía. ya poniendo a la multitud frenética. Empieza a cantar.
Sus palabras caen en sus oídos como caramelo blando, recuerda cómo el dulce azúcar cae sobre su lengua y se disuelve en una niebla rosada, dejando atrás el anhelo de más.
El dinero es el himno del éxito
Money is the anthem of success
Así que antes de que salgamos
So, before we go out
¿Cuál es tu dirección?
What’s your address?
Yo soy tu himno nacional
I'm your National Anthem
Dios, eres tan guapo
God, you’re so handsome
Llévame a Hamptons en tu Bugatti Veyron
Take me to the Hamptons
Bugatti Veyron.
Es con frecuentes referencias a la cultura pop contemporánea y a la época dorada de los años 1950 y 1960.
Lo quiere y comprende el verdadero poder del deseo masculino, sobre el cual el poder de la belleza siempre reina, como algo cruel y omnipotente. En ese momento, nunca se ha sentido más impotente.
No es tan alto, sus proporciones encajan exactos; delicados hombros y esta atónito por la perfección que yace bajo esa túnica blanca pegada, con un cuerpo pequeño, esbelto y firme, ágil con músculos. Un trasero respingón y redondo y una piel perfecta de color rosa melocotón.
Imagina sus pezones de color rosa oscuro que se convierten en capullos apretados en su pecho perfecto. La forma en que mueve las caderas con un par de delicados y brillantes tacones altos con hebillas doradas que se abrochan justo por encima del tobillo más fino que jamás ha visto y pies diminutos. Baila a la luz del escenario, con movimientos de brazos y piernas; leves y grácil mientras sigue cantando, su voz se eleva por encima de la multitud; suave y hechizante.
Un Hada, es cada uno de sus rasgos individuales y la manera en que se combina su perfección. En cierto modo la personificación de la propia realeza; Elegancia sin ostentación. Es sensual sin ser vulgar.
Por un momento sus ojos verdes recorren a la audiencia y se detienen en el hombre que esta en primera fila. Los ojos dorados de Asarsten Ryuan brillan intensamente cuando él se encuentra con su mirada.
Tono contralto; es la voz más grave, y destaca por la rica sonoridad y amplitud de su registro grave.
Por un momento el chico parece olvidar que hace, inhala profundamente, agarra el micrófono con sus delgados dedos como si fuera un salvavidas y luego vuelve a concentrarse en la función.
Tal vez es algo en sus cálidos ojos color jade. La forma en que brilla con una luz ligeramente traviesa. Algo en la forma en que se desplaza. De todos modos, una vez que mira al pequeño castaño, no puede apartar los ojos de él. Hay algo diferente en él. Y eso en sí mismo es excepcional.
Ryuan se maldice porque nunca se había enterado de esto antes. Se sacude como si lo hubieran golpeado. Él es una aparición, otro mito de un cuento de hadas.
La preciosa joya de Wright que mantiene con cautela, excepto en las ocasiones especiales. Pocas personas saben sobre está actuación, son solo rumores ya que no quieren que sea un escándalo y sea solo para un grupo de personas dignas de admirar.
Empieza a tener locamente celos de todos las miradas sobre el chico. Posesividad al extremo. Piensa en matar hombres solo por mirarlo de manera incorrecta.
Me haces sentir tan bien, ahora
(Making me so wow, now)
Dime que soy tu himno nacional
Tell me I'm your National Anthem
Cariño, cariño, ¿y ahora cómo?
(Sugar, sugar, how now?)
Lleva tu cuerpo al centro
(Take your body downtown)
Rojo, blanco, azul en el cielo
Red, white, blue’s in the skies
El verano esta en el aire
Summer’s in the air
Y cariño, el paraíso está en tus ojos
And baby, heaven’s in your eyes.
Bebe el penetrante líquido de un trago como un hombre que se muere de sed. Su espalda y su cabello están cubiertos de sudor bajo el traje, algo que ni siquiera ha notado hasta ese momento.
Lo observa embelesado mientras mueve sus perfectos labios rosados, acariciando la letra de su canción como un fiel Adorador, sus hermosos ojos entrecerrados mientras comienza a alcanzar el nivel alto.
De repente, imágenes de él tendido sobre una cama de satén blanco entran en su mente y jura que escucha gritar su nombre mientras alcanza el clímax. Su mandíbula se aprieta. Se mueve incómodo. De repente, la corbata le queda demasiado apretada y la afloja de un tirón.
Respira profundamente, de repente en el club esta oscuro rodeado de volutas de humo. Es como si todo, excepto él, fuera en blanco y negro, es el único punto de color en la oscuridad y se mueve lentamente, erráticamente, cada vez más cerca del escenario. Le urge saber todo sobre el chico: su nombre, de donde viene, a que se dedica, que hace en su tiempo libre, sus pasatiempos..... Conocer su identidad detrás del antifaz.
Tiene cuidado de no llamar la atención, de permanecer fuera de la vista.
lentamente cada vez más cerca hasta que puede escuchar sus pisadas por encima de la música mientras camina lentamente, balanceándose y bailando al ritmo de la canción.
Suena vertiginosamente en sus oídos mientras exhala, esta tan cerca pero tan lejos. Intocable. Como una puesta de sol radiante que nunca podría alcanzar.
Puede ver la seguridad de él chico en los laterales del escenario.
Mercenarios con expresiones sombrías. Armas en sus fundas y sabe que no las llevan para presumir.
contratados y preparados para matar, para proteger al pequeño.
Esos ojos dorados que están fijos en su hermoso rostro no aceptarían menos.
Canta y baila la canción mirando fijamente a Ryuan, ya que está relativamente cerca de él. ignorando a la multitud que grita, el chico lo mira con una ceja enarcada insolentemente.
Seduciendo con sus ojos y su cuerpo.
La canción parece ser escrita para un hombre y solo para un hombre. Escrita antes de conocerlo. El hombre con los ojos dorados que esta parado frente a él, su cabello negro ahora revuelto, su corbata suelta, sus fuertes manos agarrando la barandilla frente a él, sus dientes apretados. El chico puede ver la enorme carpa en sus pantalones incluso desde allí.
Antes de que la canción termine esta avanzando lentamente por la pasarela, con los ojos destellando. Misariele no pierde el ritmo, burlándose de él con más fuerza, moviendo sus caderas y sonríe hermosamente. La multitud esta volviéndose loca.
Ryuan nota que empieza a cantar en otro idioma. Su acento es sublime.
Escucha el monólogo que reconoce que es francés;
Et je me souviens que quand je l'ai rencontré
C'était si clair qu'il était fait pour moi
Nous l'avons tous les deux su immédiatement
Et au fil des années, les choses sont devenues plus difficiles
Nous sommes confrontés à davantage de défis
Je l'ai supplié de rester
Essayez de vous rappeler ce que nous avions au début
Il était charismatique, magnétique, électrique et tout le monde le savait
Quand je suis entré
Chaque femme tournait la tête, tout le monde se levait pour lui parler.
Ryuan espera pacientemente.
Observa su muslo cremoso expuesto con cada paso delicado y puede ver el indicio de una liga en la parte superior de su muslo. Sabe que se sentiría caliente e increíblemente suave bajo sus toscas yemas de los dedos. Esta duro en sus pantalones, su pene completamente hinchado. Percibe el olor de un toque de rosas y le recuerda a su infancia.
La melodía está por terminar. De repente alguien se cuela en la pasarela. La canción tendría que terminar sin Misariele porque se ha vuelto imposible hablar, mucho menos cantar, porque agarran su brazo, con toque desesperado. -Misa, Te amo -Grazna las palabras, mientras se lanza hacia el chico.
El azabache puede sentir el repudio en el cuerpo del cantante, prácticamente se sacude y tiembla. Sus oídos están llenos de los gritos de la multitud, el estruendo de la música cortándose y el latido de su propio corazón. El mundo gira de repente, en un instante.
Misariele grita insultos. Esta muy enojado y le propina golpes fuertes y certeros. Trata de apartarse de las manos abusadoras.
ni siquiera Intenta reprimir la sensación de asombro creciendo en su interior, al contrario se deja llevar por ella.
"No es la reacción de una persona normal. Cualquier otro chico en su lugar hubiera gritado y muy asustado".
Ryuan rápidamente sube a la pasarela y lo separa del sujeto que está aturdido por la golpiza que le da Misariele, dándole un gran empujón que lo hace caer.
El azabache Realmente quiere tocarlo. Lo necesita como su último suspiro y disfrutar de la sensación de su piel bajo su palma.
Pero se contiene y se pone enfrente de Misariele resguardandolo ya que el hombre esta poniéndose de pie pero los guardias descienden sobre el hombre; arrojándolo de la pasarela y hunden una rodilla en su espalda con tanta fuerza que tal vez sus costillas se rompan como un látigo.
El hombre gime inerte y aturdido mientras lo sacan del club y lo llevan a rastras al lugar trasero por órden de Ryuan, esta al pendiente del bastardo.
Asarsten gruñe, su cabeza le da vueltas del enojo, poco a poco, el lugar se oscurece, luego se da cuenta que el chico ya no esta en ningún lado. Y esta la desesperación y el anhelo que han brotado en su interior.
Ha mostrado que tiene mucha rebeldía en su interior, además ha sido capaz de liberarse con un movimiento tan inesperado. Sus acciones lo asombran, algo nuevo que no ha sentido.
Aún Ahora con los ojos cerrados, puede recordar vívidamente el cuerpo del joven iluminado por las luces.
Es el tipo de excitación que se siente cuando se cazan animales salvajes… pero su presa desapareció.