🥀SINOPSIS⛓️
🥀⛓️ SINOPSIS ⛓️🥀 ¿Alguna vez les ha pasado que se enamoran de un amigo?
Siempre admiré desde lejos a Alfonso, el hermano de mi amiga, me parecía un chico atractivo y no era como los demás que había conocido durante mi adolescencia. Después de ir a la escuela iba a casa de Katherine pues estudiábamos juntas y estábamos en el mismo año, literalmente vivíamos una al lado de la otra, nuestra amistad se mantuvo al pasar los años,nos queríamos como hermanas.
Alfonso siempre había sido un misterio para mí, nunca sabía qué hacer para llamar su atención o para que se fijara en mí. Pero cuando estábamos en casa de Katherine, siempre encontraba la forma de cruzar miradas con él, y sentía un cosquilleo en mi estómago cada vez que él sonreía en mi dirección. ¿Qué pensaría de mí si supiera que me enamoré de él desde que era una niña?
Al visitar su casa tan seguido comencé a tener contacto con él y conversábamos en varias ocasiones. Guardé silencio durante mucho tiempo, temiendo que si le confesaba lo que sentía él me iba a rechazar y dejaría de hablarme. Siempre tuvo curiosidad por la Medicina y conversábamos sobre su deseo de ser médico para ayudar a otras personas. Me parecía tierno y siempre lo admiré por su seguridad y dedicación por lograr sus metas en el futuro.
Con el paso de los años, la preparatoria llegó a su fin y Alfonso tomó la decisión de seguir su sueño de convertirse en médico. Se matriculó en la prestigiosa Universidad Autónoma de Monterrey, en la ciudad de México, y se despidió de nosotros sin previo aviso. La noticia me dañó, no podía creer que se fuera tan de repente. Me sentí abrumada por la tristeza y la pérdida, y decidí alejarme de él, evitando cualquier contacto o conversación que pudiera recordarme su ausencia.
Sabía que su partida me dolería, pero no estaba preparada para despedirme de él de esa manera. Me sentía vacía y sola, y no podía evitar preguntarme qué habría pasado si hubiera tenido el valor de confesarle mis sentimientos antes de que se fuera. Su familia, aunque conmovida, sabía que era lo que él quería y lo apoyó en todo momento. Pero para mí, la ausencia de Alfonso fue un vacío que no podía llenar.
5 años después:
Comencé a estudiar Literatura Universal en la Universidad de España, mientras Katherine se dedicaba a la Medicina en la Universidad. Tenía 20 años y mi pasión por la lectura era inmensa, pasaba horas en la biblioteca de la universidad estudiando y en casa me sumergía en libros de romance. Mi situación económica era precaria, vivía lejos de casa y salía tarde, por lo que tuve que becarme.
Katherine Medina, como siempre, fue mi ángel guardián. Cuando le confesé mis problemas, se volvió loca y me ofreció vivir con ella en su apartamento. Su generosidad y apoyo fueron fundamentales para mí, y me sentí afortunada de tenerla en mi vida.
Mi vida mejoró significativamente al mudarme al apartamento de Katherine. Ya no tenía que preocuparme por dónde dormir o si alguien me molestaría. Podía tener mis libros favoritos en el estante sin temor a que alguien los tocara o los viera. Sabía que podía parecer un poco paranoico, pero como lectora de novelas eróticas, vivía con el miedo constante de que alguien descubriera mi secreto. Pero en el apartamento de Katherine, me sentía segura y libre de expresar mi pasión por la literatura sin temor a ser juzgada.
Los meses pasaron sin que yo me diera cuenta y, al final del primer año, me encontré con excelentes calificaciones y una mención especial como la mejor estudiante del curso. Era como si todo se hubiera vuelto más fácil y entretenido cuando estudiaba lo que me gustaba. Me invadió una sensación de orgullo y satisfacción al recordar las palabras de alguien que me había dicho que todo sería más fácil si me esforzaba por hacer lo que me gustaba.
Mis ojos se humedecieron al recordar que Alfonso se había ido hace más de 5 años y no había tenido noticias de él desde entonces. Me pregunté qué estaría haciendo en este momento, si habría terminado sus estudios y si estaría viviendo su sueño de convertirse en médico. El tiempo parecía haber pasado volando y me sentí un poco triste al darme cuenta de que ya habían pasado tanto años desde que nos habíamos separado.