La llegada y la visita
LA LLEGADA Y LA VISITA
©️ Carlos Trujillo Morales
Envuelto estaba él en una sombra negra cuando llegó de madrugada a ese viejo pueblo que nunca apareció en el mapa. Aquellas casuchas seguían siendo de madera maluca y permanecían atrapadas en su Letargo de épocas y en su agonía interminable, a la orilla de aquel terraplén azul; él había llegado con el viento, con una columna de polvo, pero su llegada la anunciaron unos ocho perros, con unos aullidos y ladridos lastimeros como si presintieran una matanza o estuvieran olfateando una tormenta.
Inmediatamente reconoció y saludó a una anciana sentada en un sillón amarrado con alambres, la única alma que había en aquellos portales destruidos y polvorientos. Esta señora, desde que lo vio cruzar la valla como si lo hubiera parido el polvo, le regaló una sonrisa.
—¡Ay niño, deja que tu papá te vea! —dijo la doña suspirando, dejando escapar una lágrima—; dale, corre que ahí está él, hablando con un amigo de la juventud...
—¿Quién es el amigo?
—No lo sé, y por lo que pude escuchar a través de la ventana, el otro quería que lo acompañara a una fiesta, en el bar de $#*. Pero ese bar hace más de treinta años que no existe.
El joven salió disparado para la casa de su padre. El viejo estaba bocabajo al lado de la cama. No tenía signos vitales.
Aquel muchacho era médico, y sin ninguna demora certificó la muerte del anciano.
Extrañado de no haber visto a la señora del portal en el velorio ni en el entierro, enseguida que lo enterró la fue a visitar para darle las gracias.
Ni siquiera había llegado a la puerta de la casa, cuando ésta se abrió dejándole ver a una señora con un rostro semejante al de aquélla que lo había recibido cuando llegó al pueblo; aunque él no tuvo que mirarla demasiado para notar las diferencias. Entonces se fijó en una foto que también estaba frente a él, al pie de la cual habían puesto un ramo de rosas.
—Disculpe, no sabía que su hermana había fallecido —hizo un gesto de desesperación y señaló el retrato. Estaba pálido y temblaba.
—No, ésa es nuestra madre. Mi hermana lleva dos años en coma; por practicar la brujería. ¿Quiere verla?