Un encantador reencuentro (JIHAN)

Summary

En Hogwarts llega un nuevo profesor de Herbología, Joshua Hong, quien al llegar no esperaba encontrarse con una cara conocida, ¿Qué hace Jeonghan ahí? ¿También es un profesor? Cuando eran estudiantes se trataban solo como conocidos, tan solo compañeros, porque no era recomendable que como un hufflepuff de familia muggle se acercara a un slytherin. Ahora los dos ya son adultos, así que ¿Por qué no llevarse bien? ·Finalizada: --/09/24

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Complete
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3
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n/a
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13+

1/3


Con muchos nervios es que Joshua volvió a entrar a ese gran y mágico lugar, sintiéndose fascinado y aún incrédulo, porque cuando se graduó de Hogwarts es que nunca pensó volver.

Pronto fue guiado por una profesora quien había alcanzado a enseñarle en su último año en Pociones, así que hablaron entusiasmados sobre los viejos tiempos y como les había ido en ese tiempo, logrando distraerlo hasta que llegaron al Gran comedor.

En el camino ella logró explicarle que ese primer día se centraban más que nada en darle la bienvenida y designar a sus respectivas casas a los nuevos estudiantes que ingresaban a Hogwarts, por lo que solo iba a ser el foco de atención un breve momento, lo que la verdad Joshua agradece.

Al ingresar a ese lugar se sintió lleno de nostalgia, pero no pudo perderse en sus recuerdos porque tenía que dar una buena impresión al resto del equipo docente, así que saludó educadamente y con entusiasmo a quienes pudo, pero el director les apuro en tomar asiento porque ya tenían que ingresar los estudiantes de segundo a séptimo año y luego de eso los nuevos de primero, así que le indicó dónde debía sentarse, a lo que Joshua obedeció algo apenado de no terminar de saludar a todos.

Cuando fue a su asiento decidió al menos saludar bien a los que estaban sentados a sus lados, siendo uno un anciano que recordaba también le enseño pero este no le recordaba, ya que era de Defensa contra las artes oscuras, una clase en la que nunca se interesó mucho, así que pronto se giró a quien se encontraba a su izquierda con una sonrisa, pero se quedó en blanco.

- ¿Jeonghan? - Murmuró luego de largos segundos de confirmar que se trataba de él, sintiéndose extrañamente emocionado. El de rubios cabellos había estado dormitando en su silla, por lo que había ignorado todo el ruido, pero al escuchar su nombre en un tono de voz muy dulce y joven es que confundido alzó el rostro, tensando su expresión con sorpresa al ver un rostro familiar.

- ¿Joshua? - Pregunto de vuelta, inclinando su rostro con duda, pero antes de decir algo más es que sonó la puerta de entrada seguida de muchos murmullos, porque ingresaron los estudiantes de las distintas casas.

Ante eso es que pronto Joshua se acomodó en su silla, mirando de reojo con mucha curiosidad a Jeonghan, quien también le miraba impresionado y desorientado, como no entendiendo que hacía ahí, hasta que recordó que la anciana que se encargaba de Herbología le comentaba varias veces que se iba a jubilar, y según el agradable aroma de plantas y flores de Joshua es que suponía que asumió su puesto.

Ninguno lo dijo, pero lo que más les sorprendió y alegró a cada uno era el hecho de que el otro les reconoció y recordó su nombre.

Algunos alumnos se percataron de la presencia de Joshua, por lo que dieron miradas curiosas y murmuraban intentando descifrar si se trataba de un nuevo profesor o solo estaba reemplazando temporalmente a la anterior.

Sin embargo, la nueva persona en ese lugar estaba más atento a Jeonghan, con quien si bien nunca interactuó mucho mientras estudiaban es que le tranquilizaba ver un rostro familiar, así que decidió consultarle a él una cosa que no recordaba bien - ¿La comida solo aparece cuando ya todos los de primer año están en las mesas de sus casas? - Pregunto en un tono bajo.

Jeonghan se había puesto nervioso cuando noto que Joshua se inclinó cerca suyo a decir algo, pero casi se ríe al saber cuál era su preocupación, logrando relajarlo - Si, así que si tienes hambre tendrás que esperar - Le aclaro con diversión, intentando mantener una expresión indiferente, ya que muchos estudiantes los miraban.

- Oh, extrañaba los banquetes de Hogwarts, pero no sabía que como profesor tenías que esperar tanto - Murmuró desanimado, mirando el mesón vacío donde solo estaban los platos, utensilios y copas que luego usarían.

El de rubios cabellos estaba teniendo un momento difícil al intentar mantener una imagen tranquila, porque quería pegarle en el brazo a Joshua y reírse por la ternura que le provocaba. Era agradable saber que el de Hufflepuff seguía dando la misma vibra que cuando estudiaban - ¿Quieres? Siempre tengo para estos momentos - De su bolsillo sacó una bolsita que estaba llena de envoltorios con chocolate. Joshua intentó contener su expresión de sorpresa, sintiendo que Jeonghan era un genio, pero entonces recordó algo.

- ¿No son chocolates raros? - Dijo con desconfianza, porque una de las razones por las que Jeonghan era conocido cuando eran estudiantes era el hecho de que hacía muchas bromas, siendo la mitad de las veces a través de caramelos u otros dulces.

Eso hizo que una pequeña risa se escapara de Jeonghan, quien solo acerco un poco más la bolsita hacia Joshua - Tendrás que descubrirlo - Dijo juguetonamente, manteniendo un tono bajo, ya que el director pidió silencio porque pronto empezarían a ingresar los de primer año, siendo la ceremonia de selección.

El pelinegro le miró con duda muchos segundos, pero tras ver que eran varios los nuevos estudiantes y que había que tomarse su tiempo con cada uno es que suspiro resignado y sutilmente saco un chocolate de los que le ofrecía Jeonghan, fingiendo atención en lo que sucedía en el comedor mientras le quitaba el envoltorio y se lo metía en la boca, rogando para que no fuera raro.

Abrió sus ojos con sorpresa al descubrir un sabor refrescante a menta llenar su boca al morder el chocolate, y que también se sentía algo más despierto y satisfecho, así que de reojo miró a Jeonghan mientras bajo la mesa le enseñaba un signo de aprobación con su pulgar. El rubio le guiño un ojo de vuelta.

Joshua nunca dejaba de sorprenderse con lo que la magia podía llegar a lograr incluso en alimentos tan simples como chocolates. Debido a que fue el primer mago en su familia en todas las generaciones, es que todo en el mundo de magia fue una sorpresa para él, fascinándolo con cada cosa desde los medios de transporte, comida, libros hasta ya las magias que enseñaban en clases, razón por la que siempre fue muy apasionado en todo. Por ello es que siempre estaba sorprendiéndose con nuevas cosas y buscaba algunas que él podría descubrir y mostrarle al mundo.

Por esto es que le tenía mucho cariño a Hogwarts, ya que este fue un lugar seguro para poder aprender de todo sin estar tan asustado de estar lejos de su familia, quienes se sentían muy temerosos de este desconocido mundo.

Ahora que su estómago no le daba problemas es que miraba con nostalgia a los pequeños que designaban a cada una de las casas, recordando como en su momento lo enviaron a Hufflepuff, en donde al no saber nada es que no sabía si era bueno o no, tan solo estaba feliz. De reojo miró a Jeonghan, quien algo aburrido miraba todo y de repente sonrió al hacer contacto visual con los estudiantes, haciendo vagos saludos. Como era nuevo ahí casi no recordaba a nadie más que estuvo en su ceremonia de selección, pero si lo recordaba a Jeonghan, ya que le sorprendió mucho lo bonito que era este niño rubio, quien además quedo en Slytherin haciendo que el verde de sus ropas combinara mejor con su cabello.

De repente sus ojos se encontraron, a lo que Jeonghan enarco una ceja e indico si quería otro chocolate y negó sonriente, para luego volver a centrarse en la ceremonia, sintiéndose extrañamente aliviado de tenerlo ahí.

El tiempo fue pasando y cuando al fin estaba volviendo la sensación de hambre es que por fin terminaron de seleccionar al último niño, a lo que el director empezó con su discurso de bienvenida y finalmente fue presentando a los profesores más que nada para los nuevos estudiantes, en donde descubrió que Jeonghan era el profesor de Encantamientos, para al final presentarle a él como el nuevo profesor que se encargaría de Herbología, todos los estudiantes mostrándose sorprendidos e interesados, quizás porque se veía joven.

Bueno, no los culpaba, ya que la mayoría de los profesores de Hogwarts tenían sobre cincuenta años, siendo solo Jeonghan y él quienes eran menores, teniendo treinta y un años. Por eso iba a tener que esforzarse en que los alumnos no le subestimaran a él y sus clases solo por verse joven.

En cuanto terminaron todas las presentaciones es que al fin inició el banquete, apareciendo la comida en las mesas con una magia que nunca dejaba de sorprenderlo, así que en cuanto vio que sus mayores empezaron a comer es que se sirvió, estando muy feliz y animado, en donde ante el ahora ambiente lleno de vida y ruido es que pudo retomar el saludar bien a todos los docentes.

- Hey, Yoon, muchas gracias por lo de antes, pero ¿En dónde compraste esos chocolates? Ya que presiento que los necesitare bastante - Le pregunto a Jeonghan en cuanto terminó todo y empezaron a comer más relajados.

El de rubios cabellos enarco una ceja y le sonrió con diversión - ¿Fingirás que antes no dudaste de mi buena acción? Si eso quieres… - Se burló, haciendo reír al menor quien ni se avergonzó por eso - Y no podrás encontrar exactamente estos mismos chocolates en otro lugar, ya que yo los hago, o bueno, compro unos muy baratos en un lugar y luego le pongo de mi magia - Aclaro con orgullo, ya que siempre indago mucho en los dulces mágicos que existían pero no había ninguno que cumpliera todo lo que buscaba en estas situaciones, así que recurrió a experimentar.

El menor le miró con los ojos muy abiertos, impresionado por eso - Oh, entonces… ¿Estuvo bien darme algo así? - Cuestiono muy agradecido, pero al darse cuenta de que no tendría donde comprarlos es que se lamentó.

- No te preocupes, salen bastante baratos, pero si quieres agradecerme de alguna forma pues no me quejo - Le tranquilizó, en donde se quedó esperando que Joshua dijera algo pero este justo se puso a comer y se demoraba en masticar, provocándole ternura - Creo que en solo este rato hemos interactuado más que en un solo año de cuando éramos estudiantes - Comento algo sorprendido, dando un sorbo a su copa.

Joshua se mostró algo pensativo, para luego asentir de acuerdo y hablar cuando al fin terminó de masticar - Claramente estudiamos a la vez, pero como coincidimos solo en algunas clases y siempre me advertían no acercarme mucho a los de Slytherin porque mi familia es muggle, es que nunca me anime a hablarte - Recordó con pesadez, ya que siempre le había interesado el conocerse, pero al ser nuevo en todo esto es que prefirió seguir los consejos que escuchaba, no entendiendo eso de sangre pura o sucia.

El mayor soltó un largo suspiro, no pudiendo culpar a quienes le dieron dichas recomendaciones - Además de que en esos años las casas eran demasiado competitivas, así que cada uno se mantenía sólo alrededor de los de su color - Recordó con fastidio, porque eran bastante infantiles en ese entonces. Joshua le miró algo extrañado, para luego reír al darse cuenta de algo.

- ¡Ahora entiendo! Siempre mis amigos y compañeros me decían esas cosas, recomendando no hacerme tan amigo de alguien, pero ya me había hecho amigos de ellos, así que era estúpido alejarme solo por eso cuando sabía que eran agradables - Recordó algo divertido, porque nunca comprendió mucho el orgullo e importancia de los colores que llevaban, porque siempre estaba más fascinado por la magia.

Jeonghan le miró algo incrédulo, terminando por sonreír al saber que no era influenciable, sintiendo que sería bueno esta vez sí mantenerlo a su alrededor e intentar lo que no hizo cuando joven - ¿Quieres ir a beber luego de esto? No hay muchos lugares por aquí, pero sería entretenido - Le ofreció con entusiasmo, queriendo conocer bien a Hong.

Eso tomó desprevenido a Joshua, ya que ahora ellos son profesores y como decían es que nunca fueron cercanos. Por eso estaba considerando de qué forma educada negarse o bien posponer eso, pero entonces Jeonghan se inclinó un poco más cerca.

- Yo invito, ¿Sí? Así te puedo aconsejar sobre la vida aquí - Añadió, dándole una mirada como si quisiera darle pena. Joshua se sintió algo nervioso por la forma en que el otro insistía, pero de reojo noto que la profesora que estaba al otro lado de Jeonghan le miró y con señas le pidió que aceptara.

Contuvo el hacer una expresión de confusión, solo limitándose a asentir - No puedo decirle que no a quien me dio chocolate - Dijo con tono ligero, sintiéndose algo culpable de haber considerado rechazar su invitación. Lo mejor era llevarse bien con todos ahí a pesar de que no solía beber.

La expresión de Jeonghan se iluminó y aliviado le sonrió - Te gustara como es las Tres escobas en la noche, cuando no hay estudiantes ruidosos - Dijo en un susurro, captando el interés de Joshua quien asintió entusiasmado, para ya en un ambiente más relajado seguir disfrutando del banquete, en donde sabiendo que luego hablaría más con Jeonghan es que aprovecho de interactuar más con otros profesores, quienes al verle como un compañero es que le recibieron muy bien.

Cuando al fin estaba concluyendo todo el banquete de inicio de clases es que todos los estudiantes fueron guiados a sus dormitorios gracias a prefectos y profesores, por lo que cuando aseguraron que cumplieron con todas sus labores es que siguió a Jeonghan hacia Hogsmeade.

Era extraño realizar ese mismo camino luego de tantos años, por lo que Joshua se sentía muy nostálgico a pesar de que el ambiente nocturno daba una vista bastante diferente, mucho más mágica y encantadora.

- Recuerdo que desde que pude vine a visitar Hogsmeade para descubrir cosas nuevas, pero en un punto todo se volvió algo repetitivo que perdí el entusiasmo, así que esta vista es bastante refrescante - Comentó fascinado, captando la atención de Jeonghan.

- ¿Sí? ¿Eso era? - Cuestionó extrañado, dejando algo confundido al menor, quien no entendía su pregunta - Ah, es que yo creía que habías discutido con tu novia y por eso evitabas pasear por Hogsmeade, ya que ella siempre visitaba todos los lados - Se explico algo apenado, a lo que la expresión de confusión de Joshua solo incremento, contagiándole la confusión.

- ¿Qué? ¿Novia? - Murmuró estupefacto, intentando comprender a qué se refería, de repente teniendo una idea de lo que pasaba, provocando que una ligera risa se le escapara - Ah, no, bueno, si discutí con ella pero nunca fuimos novios, tan solo amigos que terminaron yendo por caminos separados porque nuestros intereses eran diferentes. De hecho nunca tuve novia aquí en Hogwarts - Le tuvo que aclarar, no entendiendo como obtuvo una idea tan equivocada.

El rubio se sintió algo avergonzado al saber eso, sintiendo que fue un idiota por suponer tantas cosas y por lo mismo mantuvo distancia, pero también se sentía aliviado - ¿Entonces luego de que te graduaste tuviste alguna pareja? - Quiso divagar, a lo que Joshua le miró con una ceja enarcada, haciendo que se sintiera preocupado de verse tan entrometido.

- Si, tuve parejas, pero nada tan serio como para que siguieran esperándome luego de todos los viajes de investigación que tuve y ahora definitivamente no hay nadie - Dijo encogiéndose de hombros, para luego mirar de reojo al mayor - ¿Y tú, Yoon? ¿Por qué tan curioso de mi vida amorosa? ¿Acaso quieres alardear de cómo nunca te faltó alguien a tu lado? - Pregunto un poco a la defensiva, ya que recordaba que siempre distintas mujeres rodeaban al de Slytherin, porque siempre fue muy popular.

El mayor se sobresaltó ante eso, sintiéndose extrañamente ofendido - T-Tan solo quería saber, porque yo también estoy soltero y quería saber si en periodos de vacaciones tienes donde volver o si te puedo aconsejar qué hacer si te quedas acá. Pero más importante, ¿Cómo que alardear? ¿Acaso crees que cambiaba de pareja cada mes? - Bufó irritado, aunque bueno, en Hogwarts salió con al menos cinco mujeres, pero con la última duró bastante años hasta que en un momento importante esa persona se fue dejándole un sabor amargo del amor. Pero eso no era necesario contárselo a Joshua.

El de Hufflepuff se sorprendió de saber que también estaba soltero, porque realmente lo había visto con parejas muchas veces y bueno, la edad no le quito su atractivo, de hecho sentía que se veía mucho mejor que antes, así que era raro creer que no tenía a nadie - Lo siento por eso, al final los dos suponemos varias cosas del otro al no hablar - Comento algo apenado por eso, pero luego rio ligeramente al pensar en lo idiotas que eran, estando a decidido a comunicarse mejor con el mayor - Entonces, ¿Qué me recomiendas hacer como un treintañero soltero que trabaja aquí en Hogwarts? - Quiso saber sobre eso, a lo que Jeonghan hizo un puchero, decidiendo dejarlo pasar por ahora, ya que al fin estaban entrando en Hogsmeade.

- Mientras bebamos te cuento - Se limitó a decirle, indicándole que mirara al frente, ya que fueron recibidos por una hermosa vista porque si bien era de noche es que todas las luces y magia en el pueblo demuestran cuánta vida había en ese lugar, llena de colores que contrastan con el oscuro cielo. Jeonghan miraba de reojo al menor para notar su reacción, perdiéndose un poco por como todas las pequeñas luces parecían reflejarse en esos ojos como si fueran estrellas.

Joshua se encontraba fascinado por todo, ya que como estudiante solo conoció ese lugar en pleno día, haciendo que todo esto se sintiera como nuevo. Por ello es que también se sintió impresionado cuando ingresaron a las Tres Escobas, en donde los recibió un ambiente mucho más tranquilo y maduro, pero igual se dirigieron a la sección del local en el que solo se permite a mayores de edad, un área que era inaccesible para ellos en su momento, así que se sentía muy curioso con todo.

En un confortable y animado ambiente es que se sentaron en una de las mesas - Pide lo que gustes, Hong, recuerda que yo invito - Le dijo sonriente, a lo que Joshua asintió estando algo pensativo, así que pronto solicitaron algo para beber y algo ligero que compartir para comer, porque si bien quedaron llenos con el banquete de Hogwarts es que no era bueno beber sin estar comiendo algo.

El que estuvo en Hufflepuff miró curioso al de claros cabellos, no sabiendo bien porque este se mostraba tan entusiasmado con él, pero era agradable ver este lado de ese slytherin que veía siempre desde lejos - Una consulta, Yoon… - Empezó a hablar con duda, a lo que el mayor indicó que le escuchaba - ¿Puedo llamarte Jeonghan? Ante los alumnos seria con tu apellido, pero ya que somos de la misma edad es que sería lo mejor tratarnos cómodamente - Pidió algo avergonzado, ya que al ser el nuevo es que sentía que debía tratar con mucho respeto al resto de profesores.

Jeonghan le miro algo confundido para luego reír entre dientes - Obvio que puedes, de hecho si quieres me puedes llamar Hannie o como quieras y a cambio yo te llamaré Shua o lo que se me ocurra - Dijo sonriente, consiguiendo que la tensión en los hombros del menor se disipara.

El pelinegro le ofreció su mano a Jeonghan, quien siguiéndole el juego la tomó, haciendo como un educado saludo - Un gusto volver a encontrarnos. Cuida bien de mí, Jeonghannie - Dijo sonriente, a lo que el otro asintió alegre.

- Lo mismo digo, cuida de mí, Shua - Dicho eso, chocaron sus vasos en un brindis.

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