6_ SeokHao

Summary

El hermano de Minhao lo vendió y después de convertirse en un sirviente en el palacio trata de mantenerse fuera de problemas pero los problemas lo encuentran o tal vez es su lengua afilada la que causa problemas. Seokmin es el hijo de un guerrero caído en desgracia, una noche, él evita que un hombre hiera a Minhao y descubre que el hombre enojado que le dio las gracias con insultos es su compañero. Decidido a conseguir más de él, le da a su compañero espacio, pero la próxima vez que se encuentran, Minhao es atacado de nuevo, una gran cantidad de personas quieren hacerle daño y no puede averiguar por qué. Decidido a proteger a su compañero, se propone mantenerlo seguro pero Minhao tiene otras ideas. Él no es el tipo de hombre que deja que alguien muera para salvarlo y sus secretos harían daño a Seokmin. ¿Seokmin puede salvar a Minhao de su pasado? ¿Seokmin, un hombre que dirige naves de mando, puede convencer a un ex esclavo que se niega a obedecer, lo que significa amar?

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10
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n/a
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18+

𝕀

"Coge esto", "Ve allí", "Haz eso", las órdenes no se detenían nunca, no era un animal que necesitaba cada segundo planeado, no iba a complacer a un maestro eso no iba con él y no importa lo que el documento de propiedad indicara, él era libre, ya lo demostró huyendo pero nadie lo trato como un hombre libre orden tras orden llovieron sobre él, desafiándolo a explotar en desafío, lo que condujo a menudo a condiciones más severas, como si le preocupase tener menos comida, quedarse sin cama, o ser despedido pero su sufrimiento heriría a Seongkwan.


Seongkwan, el compañero del Rey, le había dado una oportunidad, si tirara agua en la cara de un Warsarian o lo pisara en un pie, su amigo tendría que lidiar con eso, no parecía que le preocupara, el compañero del Rey lo había hecho peor aún, desafiando al Rey en público para salvarlo pero el primer idiota que intentara acariciar su cabeza como si fuera una mascota entrenada conseguiría una patada entre las piernas, ningún hombre jamás lo confundiría con una prostituta que daba la bienvenida a este tipo de avances, o una noche, iba a terminar rodeado de hombres listos para tomar lo que nunca ofreció.


Una parte de él se preguntaba si los Warsarians sabían que su tono condescendiente y el ondear desdeñoso de sus manos le hacían sentir como si fuera basura. ¿Los Warsarians no eran capaces de entender esto? Hasta ahora, ningún guerrero de los que había conocido mostró decencia común, sólo había visto pecho hinchado y los músculos flexionados, los Warsarians eran idiotas, y él era un experto en la identificación de idiotas.


Acercó el paquete de ropa a su cuerpo pero la parte superior de la pila estaba por encima de su línea de visión, bloqueándo la vista, normalmente, las grandes y espaciosas habitaciones no causarían un problema pero era difícil maniobrar a través de ellas con el nuevo vestuario de su amigo. Las salas eran lo suficientemente grandes para contener a todos los asesores del Rey en esta única sección y eso decía mucho, esos hombres tenían cabezas tan grandes que se sorprendió que pudieran pasar a través de la puerta, casi se rió, imaginándolos con grandes globos atados a sus hombros cuando vacilaban, aquella visión casi le hizo ver la grosería que los Warsarians exhibían cuando maniobraba alrededor de los que eran demasiado irreverentes para salir de su camino.


Observaron cómo luchaba como si fuera un payaso de circo realizando trucos para su disfrute, mientras que los hombres educados, parecían estar fingiendo no darse cuenta, la mayoría se rió abiertamente como si su tropiezo fuera la cosa más divertida, tal vez fuera la cara ruborizada, que se puso roja cuando la ira se apoderó de él o sus deslumbrantes ojos violetas lo que producía este comportamiento, no podía comprender porque las personas disfrutaban atormentárlo.


Estos hombres no podrían romperlo, los Warsarians no eran tan malos como su familia o el hombre que le había comprado después de que su hermano lo hubiese vendido, después de escapar de la esclavitud, vivío en las calles con una banda de niños abandonados que bailaban en el lado equivocado de la ley, así que, muchos los apuntaban amenazantes y se reían de los delgados niños, alimento y refugio eran lujos que no siempre tuvo, y cuando el clima era frío o la nieve cubría el suelo, eso trajo aún más placer a los malvados que los veían sufrir. ¿Por qué algunos hombres disfrutan de ver sufrir a los demás? Otra pregunta que no podía responder.


Estar encallado en una casa en el mundo Warsarian no era mucho mejor, ellos eran grandes, voluminosos, y groseros, estaba acostumbrado a lidiar con lo peor de las personas por eso no le importaba, tal vez fuera eso, si se hubiera encogido un poco puede incluso que le hubieran dejado ser él, pero no se acobardaba en la esquina por nadie, cuanto más difíciles eran las cosas de conseguir más desafiador se volvía. ¿Era culpa suya? Todo el mundo lo trataba como basura. ¿Él podría ser molesto? No, esto no era su culpa, todos los consejeros reales lo irritaban como si fuera un parásito que vivía en sus intestinos, pero se las arregló para tener un poco de cortesía común.


Algo golpeó con fuerza en la pierna justo por encima del tobillo, el dolor forzó una maldición cuando el suelo de piedra se acercó a su cara, pero no pudo evitar la caída con el montón de ropa en sus brazos, los tejidos blandos actuaron como una almohada cuando cayó sobre ellos y una fuerte risa irritante se hizo eco por el pasillo, se congeló, la zona ahora estaba vacía de gente, sabia que las cosas buenas no suceden a un hombre que está solo, se tragó el dolor y se concentró en el idiota que lo hizo tropezar, Theo un Warsarian con más actitud que cerebro estaba encima de él, al vez eran los privilegios del hombre los que le dieron esta actitud pero hacer que alguien tropezara era un golpe bajo para un Warsarian.


― ¿No me vas a golpear? Estoy en el suelo, sabes que es mucho más valiente golpear a un hombre cuando está parado. Tal vez la próxima vez me puedas empujar hacia abajo por las escaleras, con un cuerpo medio roto es posible que puedas ganar. ― está bien, estaba rabioso, lo que tendía a hacerle decir estupideces y lanzar amenazas en lugar de hacer lo correcto, como escapar, necesitaba parar de hablar mientras su cabeza estaba todavía unida a su cuerpo pero no lo pudo evitar.


Theo miró.


― Esclavo ― escupió con asco.


Sus ojos se estrecharon, odiaba esa palabra, a los ojos de la mayoría de Warsarians, él era una propiedad inútil, se le permitió vivir en el palacio, porque Seongkwan había convencido al Rey de no enviar al esclavo fugitivo de vuelta a sus propietarios pero la vida aquí no era mucho mejor, sólo un par de escalones por encima de ser un esclavo, no tenía papeles por lo que no podía abrir una cuenta bancaria y nadie le iba a contratar pero aún estaba agradecido de tener opciones, entonces Seongkwan le había ayudado de nuevo al conseguirle un trabajo que venía con una habitación y tres comidas al día, era un sirviente de Seongkwan, pero el Compañero del Rey parecía disfrutar de tenerlo cerca, eso rara vez sucedía, así que no podía estar seguro.


En vez de las miradas frías habituales, el Compañero del Rey sonreía cuando entraba en la habitación y nunca lo trató mal, él prefería tomar las comidas juntos y caminar con él alrededor del palacio, cuando su amigo estaba alrededor, nadie lo miraba, las miradas frías eran reemplazadas con miradas en blanco que negaban su existencia, lo odiaba, al menos el odio validaba su vida. La nada le dejaba encogiéndose, y el único punto brillante en su vida fue la amistad de Seongkwan.


― Las mangas largas pueden ocultar las marcas de los esclavos pero eso no cambia la verdad, esclavo. Es una lástima que no sea tu maestro, iba a golpear el sentido del respeto adecuado en ti ― Theo amenazó.


― La esclavitud es ilegal entre Warsarians. ¿El Rey sabe que fantaseas con ser propietario de un esclavo? ― está bien, estaba siendo un idiota pero le encantaron los grandes ojos llenos de miedo de Theo, el Warsarian no quería la ira del Rey Vernon sobre él, pero se encogió de hombros. Había visto enojado al Rey y aun así hacía lo que quería, el Rey ladraba muy alto, pero siempre y cuando sus hombres no hicieran ninguna mierda, los dejaba solos. Theo entendió eso si su piel más pálida de lo normal era alguna indicación.


El Warsarian se aproximó como un depredador persiguiendo a un animal, su corazón batió, tal vez había empujado las cosas demasiado lejos y a medida que los pesados pasos se acercaron, se enderezó, no estaba tan asustado, Theo era muy cobarde y patético para ir en contra de la orden del Rey. El tamaño del hombre envió un estremecimiento involuntario a través de él. ¿Por qué los Warsarians eran tan grandes? Cuando había escapado de la esclavitud, todo el mundo era más grande que él pero era joven en ese momento.


En otros planetas la diferencia de altura no era tan evidente, pero aquí, debido a su corta estatura, parecía un niño entre los hombres, los años desaparecieron, y él todavía se sentía como ese chico magullado y maltratado, recuerdos de largos días y noches de trabajo volvieron de nuevo. Su anterior propietario lo había empujado hasta el borde del colapso, si los esclavos caían durante un día de trabajo les lanzaban agua fría y si eso no funcionaba, tenían largos palos que enviaban electricidad cuando les tocaban con los bordes. Tarde en la noche, aún podía oír los gritos, y en los días realmente malos, esos gritos le habían pertenecido, atrapado en el pasado, dio un paso atrás e inmediatamente se arrepintió de mostrar miedo cuando los ojos del Guerrero se llenaron de triunfo, el Warsarian ganó esta lucha por el poder y ambos lo sabían, y en lugar de estar satisfecho con la pequeña victoria, esto le dio confianza para acercarse a él.


― No eres más que una cosa de clase baja, a nadie le importa si mueres. Tu familia ni siquiera te dio un nombre. ¿Minhao? ¿Era un pensamiento esperanzador? Tú no eres rápido de pies o mente. Tu maestro te ha tratado con mano de hierro, porque esto es lo que los mocosos pomposos necesitan.


Las palabras herían más que un puñetazo en la cara, su familia no le había dado un nombre, palabras de odio se levantaron sobre él cuando se sintió demasiado crudo para empujar los recuerdos a distancia, palabras como hijo bastardo y de la prostituta eran las cosas más amables que su familia de sangre le había dicho, el resto de las palabras eran malas y duras, por lo menos había sido demasiado joven para entender su significado pero eso cambió cuando se hizo mayor. A veces, fantaseaba con que le habían dado un nombre antes de que los traficantes de esclavos llegaran, le dolían los brazos cuando recordaba los números y letras que estaban marcados en su piel, etiquetándolo como una propiedad con tinta de color negro oscuro.


Respiró hondo y empujó el pasado de vuelta a donde pertenecía, Theo se alimentaba con su dolor y esto no cambiaría, había hecho perder su tiempo, sin otra palabra, empezó a recoger la ropa de Seongkwan, saltó cuando el Guerrero se acercó, se presionó contra la pared en un intento de evitar el contacto con el hombre que estaba acercándose, el aire salió de sus pulmones mientras trataba de respirar, pero la presencia amenazante seguía llegando.


― Te puedo dar más que la vida de un sirviente ― dijo Theo.― Nadie sabrá con qué facilidad tus piernas estarán abiertas o cómo vas a llorar por mi toque, pasa algunas noches conmigo, voy a alimentarte y darte dinero. Puedes ganar lo suficiente para comprar tu libertad.


Theo deslizó su mano por su mejilla, sintió la bilis ascender, sólo el pensamiento de que este hombre le tocara lo enfermó, podría haber sido capaz de detenerlo pero no lo hizo, vomitó encima de toda la chaqueta azul oscuro del Guerrero, el vómito escurrió hasta sus zapatos y el olor le hizo vomitar más, esta vez, Theo salto hacia atrás. Cuando terminó agitado y seco, levantó la cabeza, y una mano le dio una bofetada, el lado de su cara quemaba, cayó al suelo pero esta vez no se levantó, extendió la mano para tocar la hermosa ropa nueva de su amigo, que ahora tenía rasgos de ácido estomacal manchándolas. Le dio la espalda a Theo y comenzó a frotar el desastre pero eso sólo lo hizo peor.


Theo lo agarró del pelo y tiró de él a sus pies, intentó abrir los dedos pero no pudo liberarse del puño.


― Crees que eres tan duro. Estoy cansado de preguntar. Yo voy a tomar lo que quiero de ti, voy a castigar tu trasero, y cuando finalice estarás en tus manos y rodillas llamándome maestro.


Trabajó para conseguir un poco de saliva y la tiró a la cara Theo, los ojos del hombre cambiaron de marrón apagado a color rojo sangre. Se tensó y esperó más dolor.


― ¿Qué está sucediendo aquí?.


Theo se congeló cuando oyó pasos pesados acercándose a ellos, su corazón golpeó, alguien se había detenido para cuestionar este abuso, se sintió atraído por el sonido del poder y la confianza que llenaba el pasillo.


― Arruinó la ropa que pertenece al Compañero del Rey ― dijo Theo, pero toda la arrogancia salió de él mientras su mano lo soltaba.


El desconocido empujó a Theo, que tropezó un poco cuando se retiró, volvió la cabeza para hacer frente al recién llegado y se quedó congelado, mechones rojos reflejaban la luz, haciendo que los ojos y el pelo de este hombre estuvieran en llamas, y la fuerza de su aura se envolvió alrededor de él como para protegerlo, su estómago se sacudió y sus rodillas se debilitaron y se sintió enfermo de nuevo. ¿Cómo podía estar atraído por un Warsarian? Pero no importaba lo mucho que protestase, el deseo todavía estaba allí, este extraño era todo lo que alguna vez soñó en un hombre.


― Su toque me pone enfermo. ― miró las pruebas sobre el suelo y en sus zapatos. ― Él... ― se estremeció con repugnancia, no iba a decir a nadie que este bastardo enfermo lo pegó contra la pared y amenazó con violarlo después que su propuesta para obtener sus piernas abiertas hubiera fracasado.


― Conoce tu lugar ― dijo Theo, sus ojos seguían ardiendo rojos.


― No estoy seguro de mi lugar pero sé la verdad. Tu eres un cobarde que necesitas golpear a alguien para sentirte importante. Yo soy sólo el desafortunado destinatario de tu atención.


Theo se lanzó sobre él pero el recién llegado tiró del Guerrero contra la pared, se movió tan rápido que sólo vio una mancha de movimiento.


― Suficiente. Él solo está ladrando para llamar la atención. Deja de avergonzarte, ― dijo el Guerrero pelirrojo a Theo en un tono que exigía respeto.


Gruñó.


― Hey, idiota. ― nadie daba a entender que él era una prostituta de atención, ni siquiera el hombre que hizo que su pene se hinchara.


El Guerrero pelirrojo levantó una ceja, con los ojos verde oscuro, silenciosamente le preguntó si estaba hablando en serio, por supuesto que era serio, no era una reina del drama, no importa lo que este hombre dejara implícito.


― Sí, idiota. ― era bueno para encontrar idiotas y ahora estaba mirando a dos de ellos. ― No necesito tu ayuda, por lo que si quieres ser un héroe ve a salvar a una hormiga de una trampa. Tú puedes ser capaz de lidiar con eso. ― se encogió de hombros como si no supiera si esto era cierto. ― Olvídalo, tal vez haya un anciano que necesite que le ahuequen sus almohadas.


― Oh, que divertido, Seokmin ― dijo otro Warsarian cuando entró en el salón.


Observó al llamado Seokmin y después al otro recién llegado, su color de pelo, mandíbulas perfectamente formadas y cinceladas y las narices perfectas indicaban una conexión familiar.


― Chan ― Seokmin dijo ― Tengo que enseñar a éste. – lo miro. ― No es aconsejable insultar a un Guerrero.


― Guerrero ― dijo ― ¿Dónde está ese Guerrero? Todo lo que veo es a un idiota arrogante cubierto de mi vómito y a un idiota tratando de jugar al héroe. ― miró a Chan, este hombre no le había hecho nada, por lo que hizo un gesto de saludo. ― Ah, y no eres tú, yo no tengo un problema contigo.


Chan se rió. ― Bueno es saberlo, no tengo un problema contigo tampoco. ¿Pero por qué él es un idiota? ― señaló a Seokmin cuando hizo la pregunta.


― Dio a entender que quería llamar la atención de este idiota― hizo una pausa para señalar a Theo― Él amenazó con hacerme cosas horribles, porque yo no quería su atención. ― resopló. ― Solo un idiota culpa a la víctima.


― Seokmin, ¿realmente? ― le preguntó Chan.


Suspiró profundamente.


― Él tiene un lenguaje muy afilado para ser una víctima. ¿Qué te hizo? ― le preguntó Seokmin.


Bajó la cabeza, no iba a repetir esas palabras repugnantes.


― Me ofrecí a ayudarlo ― Theo dijo, mintiendo.


― ¿Es por eso que lo golpeó? ― preguntó Chan, mirando su mejilla ardiendo con un dolor sordo. ― No, será una contusión desagradable. ― Chan agarró la barbilla y forzó su cabeza a girar.


Seokmin olfateó el aire y se congeló, tiró a Theo al suelo e inclinó la cabeza más cerca, el Guerrero se dirigió hacia él y su respiración se atascó en su garganta cuando el calor de Seokmin llegó y le dejó las rodillas como gelatina, de repente, era difícil de soportar. El Guerrero estaba cada vez más cerca, y no le preocupaba. ¿Qué estaba haciendo Seokmin con él? Su corazón latía más rápido cuando la atracción creció. Una mano tocó suavemente el lado de su cara donde el tonto Guerrero le dio una bofetada.


― Él te hizo daño ― dijo Seokmin, sus ojos verde oscuro se volvieron rojos de ira. ― ¿Por qué? ― le preguntó, pero se volvió a mirar a Theo cuando hizo su pregunta.


― Vomitó encima de mí.


Recordando sus acciones anteriores se sonrojó, esa era la última cosa que planeaba compartir pero el olor a vómito llenaba el área, de manera que todos los que se acercaban lo sabrían.


― ¿Le echas la culpa de enfermarse? ― Seokmin exigió.


Chan se acercó a él y Seokmin le gruñó, Chan se congeló y levantó los brazos en señal de rendición, eso debería haberlo molestado, un gruñido como ese era una orden silenciosa y dura pero no estaba enfadado, en todo caso, se divirtió con el rumbo de los acontecimientos.


― Me quería convertir en una prostituta ― dijo, sintiendo la necesidad de ofrecer algún tipo de explicación, hizo una mueca, y la bilis amenazó con subir de nuevo. Maldición, él quería que se viera como si no fuera gran cosa pero no era un buen actor, su reacción solo dejó a Seokmin y a Chan más molestos.


― Respira ― Seokmin ordenó. ― Chan, examínalo.


El Guerrero que lo había rodeado se apartó y agarró a Stanick, al instante sintió frío.


― Una prostituta ― dijo el Guerrero. ― Querías convertirlo en una prostituta.


No pareciendo ver la ira ardiendo en Seokmin, que sólo un tonto dejaría de ver, Theo sonrió.


― Eso es todo para lo que esta basura es buena. ― la fealdad volvió a la cara Theo. ― Le ofrecí una oportunidad.


Hacía tan sólo unos minutos Theo era más que feliz de joder a la basura, si alguien era basura aquí no era él.


― No lo escuches. ― dijo Chan, la luz brillaba en sus ojos.― Soy médico, déjame echar un vistazo.


Cerró los ojos.


― No necesito un médico, tarados como él no me pueden hacer daño. ― asintió hacia el Guerrero.


― No va a ser un problema ― dijo el medico. ― No vamos a dejar que te haga daño.


― Puedo cuidar de mí mismo. ― estos hombres no necesitaban protegerlo, ahora que el miedo le había dejado, estaba listo para luchar.


En lugar de enojarse con su despido, Chan rió.


― ¿Cómo está él? ― preguntó Seokmin.


La pregunta no fue dirigida a él lo que lo enfureció aún más.


― Saludable y listo para luchar ― dijo Chan acariciando su cabeza.


Estaba muy sorprendido para levantar la pierna y golpear a Chan, pero el gesto inocente no lo enfureció como debería.


― Tengo que ir a trabajar. ― empujó a un lado al medico, cuanto más pronto huyera, mejor sería para todos ellos. Miró la ropa de Seongkwan arruinada, hubo un poco de emoción y un poco de gritos, pero él estaba cansado de la violencia, se centró en el trabajo que necesitaba hacer y comenzó a recoger la ropa.


― ¿A dónde vas? ― preguntó Seokmin cuando se puso en su camino.


Se encogió de hombros, no queriendo responder a la pregunta, no debía a estos hombres una explicación.


― No me gusta ser ignorado ― el Guerrero gruñó como si este hecho debiese ser algo por lo que tuviera que preocuparse. Bueno, no lo hizo.


― No me importa lo que te gusta o no te gusta. ― tal vez fuera una de esas cosas que debería haber mantenido para sí mismo.


Seokmin rió.


― Actitud, me gusta eso. ¿Dónde está mi agradecimiento?― el no esperó gratitud, que no vendría. ― ¿Estás bien?


― Yo no te necesito para cuidar de este idiota. ― eso no era verdad, Theo había cruzado la línea y no sabía cómo manejarlo, como si hubiera leído sus pensamientos, Seokmin puso una mano reconfortante en su hombro.


― Él no te molestará de nuevo.


― Por supuesto que no lo hará. ― no quería sonar tan sarcástico pero los hombres como Theo no dejaban estas cosas pasar, pero no iba a discutir sobre ello, continuó recogiendo la ropa, Seokmin se inclinó para ayudarlo. ― No, estoy bien. ― lo último que deseaba era deber un favor a alguien, no era nece