Entrelazados

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Summary

Aiden y Duncan nacieron en un mundo donde hombres lobo, vampiros y humanos coexisten armoniosamente. Sin embargo, la presencia de jerarquía social es evidente. Duncan proviene de una de las líneas de vampiros más influyentes, mientras que Aiden es el hijo ilegítimo de un Alfa arrogante. Uno posee una fuerza inmensa e irradia seguridad en sí mismo, mientras que el otro está plagado de inseguridades. Sus destinos están entrelazados, pero para alcanzar la verdadera felicidad, deben enfrentar sus vulnerabilidades de frente. ¿Tendrán la fuerza para superar los desafíos que amenazan con separarlos, o las expectativas sociales y las luchas personales resultarán insuperables?

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1


El día de hoy el padre de Duncan Green había organizado una gran fiesta para anunciar su retiro como presidente de la empresa familiar y el ascenso de su hermano mayor Aaron Green a tal puesto. Humanos, vampiros y hombres lobos bastante influyentes asistían a la gala como es de esperarse, después de todo su familia es de las más poderosas en el mundo.


Su padre siempre quiso que Duncan tomará su lugar, ya que siempre fue mejor en todo a comparación de su hermano mayor, por lo que sus padres tendían a desvalorizar los esfuerzos de su hermano, sin embargo, Duncan nunca estuvo interesado en manejar el negocio familiar, su hermano es el que siempre anhelo el puesto desde niño, él sabía lo mucho que se había esforzado Aaron para que su padre lo reconociera, al final sus esfuerzos habían dado resultado y estaba feliz por él.


—Aún no puedo creerlo —Dice Aaron llegando hasta donde se encuentra Duncan y abrazarlo.

Duncan le devuelve el abrazo algo incómodo, su hermano es bastante efusivo y él es todo lo contrario.


—Te dije que lo lograrias, jamás dude de tus capacidades —Dice.


—Al menos sonríe cuando lo dices, siento que estás molesto conmigo —Se queja Aaron.


Duncan rueda los ojos. —Mi sonrisa te asusta.


—Eso es cierto —Dice avergonzado. —¡Pero es tu culpa! ¡Sonríes como si planearas un asesinato!


—No puedo sonreír como tu lo haces —Se queja el menor de los Green.


—Es porque sonríes sin sentirlo hermanito.


—No comprendo que debería sentir al hacerlo —Dice confundido.


—Analizas demasiado las cosas —Suspira. —Es como cuando alguien te molesta y les sonríes de esa manera aterradora y sientes la satisfacción de ver su reacción, solo que en momentos felices sonríes por sentimientos más positivos, es algo automático.


—Sigo sin comprender.


—Olvidalo, para que me molesto, volveré con papá, me presentará a algunas personas —Dice y se marcha.


Luego de que Aaron se marchó, Duncan se mantiene sentado en la barra del bar degustando una copa de vino tinto, socializar jamás a sido su punto fuerte y ese factor influyó mucho en la decisión de su padre, para sus socios Duncan es una persona intimidante con la que no se sienten cómodos, mientras que su hermano sabe como ganarse la confianza de la gente con demasiada facilidad, sus padres siempre se preguntaban porque tiene una personalidad tan distante que incluso a muy temprana edad decidió alejarse de la familia y mantener el mínimo contacto.


—Señor Green, me alegro verlo hoy —Dice el señor Brandon Rinaldi acercándose a él junto a tres personas más.


El señor Brandon Rinaldi es un hombre lobo, un Alpha y un socio menor de su padre, lo conoció en otro evento el año pasado, es un hombre fornido de mediana edad con porte arrogante, viene acompañado de una mujer de hermoso cabello pelirrojo que comparte con la joven que lo acompaña y deduce es su hija, pero ninguno de los tres capta tanto su atención como el  joven que los acompaña, su cabello es negro, sus ojos color ámbar y su cuerpo es fornido, Duncan nota como el corazón del hombre se acelera cuando sus miradas se encuentran y traga saliva, ambos saben lo que significa esa atracción, son una pareja predestinada, él joven debió sentirlo desde que llegó a la fiesta y Duncan siente curiosidad por la razón de que no lo haya estado buscando.


A Duncan no le extraña el hecho de que los dos sean hombres y tampoco le disgusta, es algo que ya ha pasado antes, aunque no es muy bien aceptado en la sociedad, por lo que muchas de estas parejas deciden rechazarse mutuamente para evitar humillaciones.


Duncan decide disimular por el momento y saluda al señor Rinaldi.


—Que gusto verlo de nuevo señor Rinaldi, espero este disfrutando de la fiesta —Dice estrechando su mano.


—Claro que si, permitame presentarle a mi familia, ella es mi esposa Lisa y mi hija Lía —Dice omitiendo al cautivante pelinegro.


—Un gusto conocerlo señor Green —Dice Lisa dandole un beso en la mejilla.


Su hija Lía se acerca con una presumida sonrisa y besa su mejilla.


—Mi padre olvidó mencionar lo apuesto que es usted —Dice la chica.


Duncan observa de reojo al pelinegro, este aprieta sus puños y trata de ignorarlo, su indiferencia le está molestando, penso que el pelinegro daría el primer paso para reclamarlo como su pareja, es lo que ha visto que hacen los de su especie, pero al parecer él no tiene intenciones de hacerlo, ¿Acaso ya tiene alguien más o es porque soy un hombre? se pregunta Duncan y ese simple pensamiento le irrita.


—¿Quién es él? —Pregunto Duncan señalando al pelinegro.


—No es nadie, solo un simple sirviente —Dice con odio Lía que se mantiene a su lado.


—¿Ah sí? —Dice y camina hacia él. —¿Cuál es tu nombre? —Pregunta.


El finalmente lo mira y observar sus cautivantes ojos ámbar desde tan cerca lo deja sin aliento.


—Aiden —Responde serio.


—Soy Duncan.


Por primera vez en mucho tiempo Duncan siente el impulso de sonreír pero lo evita al recordar las palabras de su hermano mayor de que su sonrisa no es agradable de ver.


—¿Porqué te interesa él? —Pregunta la chica pelirroja tomando a Duncan del brazo.


Aiden le gruñe a la chica pero el señor Rinaldi también lo hace de manera amenazante logrando que Aiden baje la cabeza, eso molesta a Duncan.


—Sueltame —Le dice amenazante a la chica, ella lo hace al sentirse intimidada.


—Es su mate, por eso Aiden estaba tan nervioso desde que llegamos a la fiesta y el señor Green se interesó en el desde que nos acercamos, Aiden nunca se comportaría de esa forma contra Lía —Dice la señora Lisa la cual tiene buen ojo y no parece contenta con la situación.


—Esto es vergonzoso, no puede estar pasando—Comenta el señor Rinaldi.


Duncan frunce el ceño.


—¿Que está insinuando señor? —Pregunta serio.


—Seamos realistas señor Green, él no es digno de ser su pareja, usted merece una mujer de su clase social a su lado.


—Creo que eso lo decido yo, no nadie más —Responde molesto. —Y si no le importa voy a llevarme a SU hijo Aiden conmigo ahora mismo —Dice sonriendo con malicia.


Toma de la mano de Aiden y camina lejos de la familia Rinaldi, los cuales quedaron shockeados con sus palabras.


Todo el mundo sabe que el señor Rinaldi tiene un hijo ilegítimo, siempre fue el tema de conversación favorito de las personas, a pesar de que se empeñó en ocultarlo, se puso en evidencia al traerlo al evento, su parecido es notable.


—¿Cómo lo supiste? —Pregunta Aiden.


—Es muy evidente, todo el mundo lo sabe.


—Si estás enterado deberías rechazarme y evitar manchar tu reputación, ya es bastante que los dos seamos hombres—Dice.


Duncan detiene sus pasos, ya están lo suficientemente lejos de la fiesta, por lo que no habrá gente indiscreta que los escuché.


—¿Acaso no escuchaste lo que dije allá? ¿Tan malo soy para ti que quieres deshacerte de mí apenas me conoces? —Pregunta dolido.


—Tu no eres el problema, pero seamos honestos, lo nuestro no va a funcionar, somos de clases distintas, tu familia jamás aceptaría a un hijo bastardo como tu pareja —Dice serio.


—¿Porque la opinión de mi familia importa? Soy yo quién elije.


—No puedes ser tan ingenuo Señor Green, solo estás emocionado por encontrar a tu alma gemela en este momento, pero luego te darás cuenta del error que cometiste al recoger basura —Dice.


—¡Tu no me conoces para decir que haré tal cosa! —Dice Duncan furioso.


—Todos los ricos son iguales.


—No voy a dejarte ir, haré que me conozcas y te enamores de mí aunque tenga que hacerlo por la fuerza —Dice, chasquea los dedos y dos guardias aparecen en segundos. —Escolten al señor a mi habitación y no dejen que se vaya por ningún motivo.


Aiden intenta poner resistencia pero los guardias lo tienen bien sujeto.


—No puedes obligarme a quedarme a tu lado, esto es una locura, dos hombres no pueden estar juntos —Grita frustrado.


Sus ojos se vuelven de un tono dorado y Duncan sabe de inmediato lo que significa, si se transforma ahí su padre se enfurecerá, actúa rápidamente y golpea su nuca dejándolo inconsciente.


—Lo siento Lobito —Susurra en su oído.


Los guardias se lo llevan y él suspira y se recarga en la pared.


—Esa no fue una buena manera de resolver las cosas hermanito —Dice Aaron apareciendo de la nada.


—¿Qué más podía hacer? Él se rehúsa a aceptarme.


—¿Viste como la trata su familia? Es fácil saber porque tiene tantos prejuicios y al encerrarlo solo le diste a entender que tiene la razón. —Dice. —Tienes que ser paciente con él y demostrarle que realmente te interesa.


—Tienes razón.


—Vaya que armaron un escándalo pero no te preocupes, logré disminuir la molestía de papá, aún así dio por terminada la fiesta, los Rinaldi están furiosos por la humillación y no creo que eso terminé muy bien Duncan, si los Rinaldi deciden cortar su asociación con nuestra empresa papá se pondrá furioso, además de que seremos el tema de conversación por un tiempo—Dice.


—Solo es un socio menor —Le resta importancia. —Lo mejor será que me vaya a mi casa con Aiden, a padre le costará aceptarlo, sabes que estás relaciones no son bien vistas y cause problemas.


—Tienes razón, es lo mejor por el momento, él terminará aceptándolo eventualmente pero hay que darle tiempo, igualmente sabes que yo siempre apoyaré tus decisiones hermano —Dice Aaron.


—Gracias.