Gatita

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Summary

La vida de dos desconocidos se entrelaza por lo que parecen ser juegos del destino. Nathan, cofundador y director del área de informática de una gran compañía de tecnología, ve su vida complicarse tras una fusión. Esto empeora cuando conoce a Amanda, una simpática y hermosa modelo de webcam que esconde algún que otro as bajo la manga y hará que la vida de Nathan sea un sube y baja de emociones. En medio de intrigas y decisiones difíciles, descubren que el amor verdadero puede florecer incluso en las circunstancias más inesperadas, siempre que estén dispuestos a luchar por él. © Todos los derecho de autor de esta historia están reservados. Prohibida su copia, reproducción o adaptación en cualquier forma o medio, sin el permiso previo por escrito del autor.© Registro Safe Creative: 2409179490625

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Capítulo 1

Estoy exhausto, ya no logro distinguir de manera correcta lo que aparece en mi ordenador, llevo todo el día peleando con esta base de datos, por más que lo intento nada funciona como quisiera, maldigo entre dientes y hago un juramento de que matare al idiota que lo hizo. Me restriego los ojos, suelto un suspiro, miro la hora y vuelvo a maldecir, es muy tarde y aun estoy en la oficina, decido que será mejor continuar con esto en la comodidad de mi hogar.

Apago el ordenador, me pongo de pie, tomo mi chaqueta que se encuentra en el perchero detrás de mi escritorio, suelto un poco mi corbata para luego comenzar a caminar hacia la puerta de mi despacho, el amplio pasillo con una decoración moderna y minimalista es lo primero que veo, al pasar junto a los demás despachos reparo en que están todos vacíos, hago una nota mental de que debo apretar las tuercas a mi equipo, esta fusión nos está tomando mucho más tiempo del esperado.

Una vez en el elevador le envío un mensaje a Gabriel, quien es mi mejor amigo y socio de negocios, cuando las puertas se abren estoy en el parking subterráneo del edificio de nuestra empresa, en pocos pasos estoy en mi coche.

El recorrido a mi piso se me hace terriblemente largo. Cuando aparco mi coche frente al edificio donde vivo, uno de los porteros se acerca a mí, recuerdo que se llama Eric, este me saluda con cortesía y una sonrisa en el rostro, yo con un escueto buenas noches, le entrego las llaves de mi coche, camino a la entrada donde Josef el otro portero me abre la puerta y me desea una buena noche. Recorro el camino a los elevadores sin fijarme mucho a mí alrededor, solo puedo pensar en códigos, documentos y las miles de cosas por hacer.

Cuando por fin estoy en mi piso, cierro la puerta y me dirijo directamente al baño, una vez allí me desvisto para tomar una ducha. Al salir me siento mucho mejor, decido que me preparare un tentempié, luego de esto, con pocas ganas me coloco frente a los tres monitores que posee mi ordenador, gracias a los desarrollos que hago en mi trabajo necesito demasiado campo visual, con un simple monitor no podría trabajar cómodamente.

Enciendo el ordenador, pero antes de poder revisar unos archivos, mi móvil comienza a sonar, en la pantalla aparece el nombre de mi amigo y asistente Adam, pienso unos segundos si debo o no contestarle, porque este siempre me llama para distraerse o tomarme el pelo con alguna chorrada, viendo que insiste decido contestar.

—Hola Adam. ¿Cómo estás? —Saludo y escucho el bullicio en el fondo.

—Nathan mi querido amigo ¿No piensas venir a la fiesta?

—No tengo mucho tiempo, Adam sabes bien que debo terminar los sistemas nuevos. —Respondo, sintiendo como si al repetirlo pudiera entenderlo.

—Amigo tienes que relajarte, no pareces tú desde la fusión de las empresas.

De nuevo me dirá el mismo discurso de que me he convertido en un aguafiestas, trabajador compulsivo y bla bla bla. Comienzo a abstraerme de su conversación. y en su lugar miro los documentos en las pantallas del ordenador a la vez que tecleo algunas cosas, en ese instante un correo electrónico llama mi atención, viene de Adam.

—Como sólo puedes ver tus pantallas, te he enviado algo que puedes ver. —Se ríe y un segundo después se escucha el bip del fin de la llamada.

Dejo el móvil sobre el escritorio y abro el correo que el idiota de mi amigo me ha enviado, en el contenido solo hay un enlace, me debato entre abrirlo o no, me decido por fin y en mi pantalla aparece la imagen de una chica con un antifaz de color negro y unas puntiagudas orejas de gato, además de un traje de látex de cuerpo completo, que resalta cada una de sus curvas, para completar el atuendo unas botas de caña alta y tacón de aguja. Su figura es como un reloj de arena, solo puedo llegar a describirlo como perfecto, su manera de moverse es sutil y sexy, sus ojos resaltan tras aquel antifaz de color negro, son grandes, muy expresivos y de un color verde hipnotizante.

Una pestaña emergente me indica que debo registrarme. Sin pensarlo mucho ingreso con mis datos preestablecidos de mi correo electrónico, estoy ansioso por seguir viendo a aquella desconocida, por algún motivo siento que la conozco de algo. El formulario se autocompleta en un segundo, sin leer mucho acepto términos y condiciones, así como toda las tonterías que todas páginas colocan hoy en día, sin embargo hay un recuadro que queda vacio, el nombre de usuario debe ser escrito manualmente, no sé porque un pensamiento tonto viene a mi mente y se me ocurre llamarme usuario 1313. Hago clic en Aceptar, inmediatamente la imagen de la chica se reanuda.

—Bienvenido Usuario 1313. —La voz de aquella chica es suave y seductora, su risa me hace casi erizar la piel—, 1313 como el código del emoticón de la cejas, eres muy divertido guapo.

Aquella preciosa mujer de cabellos morenos me hace un guiño, o mejor dicho, lo hace hacía la cámara. Puedo ver como las respuestas del chat comienzan a volar, varios usuarios le saludan y alaban por lo sexy que se encuentra aquella noche. Yo sigo algo aturdido por lo que estoy viendo. El idiota de Adam me ha enviado esto para que me distraiga de mi trabajo, cosa que ha conseguido de una manera rotunda.

—Chicos y chicas, hoy he decidido hacerles una noche temática, y como pueden ver —Ella señala su cuerpo—, estoy disfrazada de Catwoman, a mi manera claro está, la verdad sí tengo el antifaz correcto del traje pero me pareció algo… —Hace una pausa, mira hacia arriba como buscando en el aire una palabra correcta— Agobiante ¿Ustedes qué piensan? —pregunta dando unas lentas vueltas contoneando las caderas, es preciosa, arrebatadora y sobre todo sensual, las respuestas no se hacen esperar.

-Cap.Caribbean: Preciosa gatita, me encantaría que me arañes la espalda.

-DarkHeart: Afroditas preferiría que no llevaras ninguna de esas prendas.

-T.J: Afrodita le haces honor a tu nombre, eres una diosa.

-T.J ha enviado 2000 Tokens

-EdD: Afrodita ¿cuándo comienzas a desvestirte?

-AndreasW: Me encanta tu atuendo, pero odio tus días de sala abierta, me gusta cuando jugamos en privado.

La chica se ríe al leer los comentarios, mientras juega con su cabello castaño, se pone de pie y camina hacia la cámara.

—T.J Eres adorable, me encanta que alabes mi belleza, a todos esta noche les haré sentir mis garras, AndreasW querido tienes que aprender a compartir un poco —Los mensajes y los Tokens no dejan de llegar la verdad es que comienzo a sentirme acalorado al verla moverse, reír y acariciar su cuerpo sobre el látex—. Me han dicho que hay alguien aquí que es fanático de las gatitas, espero que esté viéndome bien esta noche —Ella hace un gesto como si fuera a arañar algo y susurra—. Miawww —Ella se coloca sobre la cama a horcajadas y acaricia sus pechos, mi corazón bombea rápidamente. ¿Cómo puedo estar tan excitado? Esto es absurdo, me siento casi un puberto con su primera peli porno—. Es una idea maravillosa Michael… ¿Qué canción les gustaría de fondo para mi baile? —Estoy tan embobado que ni me había dado cuenta que ella seguía hablando con los chicos del chat.

Los Tokens y las sugerencias no se detienen, mientras que ella juega con su cuerpo sobre la cama, luego de un par de minutos se levanta y se acerca a la cámara, se escucha como teclea.

—Bien chicos, creo que el ganador es Robert_TK, esta canción me parece de lo más sensual y erótica —«Como tu voz» pienso, mientras la veo moverse frente a la cámara—. Además esta noche tengo una sorpresa para ustedes, espero que todos estén muy bien del corazón, guapos, no quiero ser la responsable de ninguna muerte.

Cuando la canción comienza en mi pantalla aparece un mensaje y la imagen se congela.

Para continuar debe enviar Tokens.

Poseído por el morbo envío varios Tokens, y la imagen de aquella hermosa chica aparece nuevamente. Ella baila muy sensual, pero ahora no está frente a la cama, sino frente a un poste de Pole Dance, poco a poco va bajando el cierre de su traje moviendo las caderas y todo su cuerpo al ritmo de la música.

Se gira para darle la espalda a la cámara y mira hacia esta por encima del hombro, sonríe y luego muerde sus labios, primero saca sus brazos lentamente como si se quitara unos guantes, sexy y maravillosa. Hago Tokens, porque no deseo que la imagen se detenga.

La morena se mueve y baila como esas chicas del Burlesque, hay algo en ella que me hace imposible dejar de mirarla, cuando la parte superior ya está en su cintura ella se coloca una vez más de frente a la cama, sus pezones están cubiertos por unas X de color negro adheridas a su piel. Siento la garganta seca, estoy muriendo porque se arranque lo que queda de su traje y veo que no soy el único, los mensajes que hay en el chat, son pidiéndole que se desvista más aprisa, algunos le dicen que quieren correrse con ella desnuda.

Es allí cuando noto que mi polla está muy dura, no sé en qué momento he comenzado a tocarme sobre la tela, siento como palpita por ser satisfecha, pero no por mis manos, no, quisiera que fuera ella, la dueña de esos rojos labios que veo en la pantalla, la misma que contonea sus caderas, y me deja oír sus suaves jadeos y palabras que me ponen como un loco.

Lentamente se ha deshecho del traje de látex. Comienza a bailar con el tubo, me siento abrumado por la cantidad de hombres que la alaban, ahora comprendo lo que había mencionado aquel chico en un principio, tenerla para uno mismo debe ser increíble. Cuando la canción llega a su fin, siento que mi miembro duele bajo la tela de mis bóxers, por lo cual lo saco y comienzo a masturbarme, estoy ligeramente húmedo en la punta.

—Maldición ¿Cómo puede ponerme así? —Son mis palabras de desenfreno cuando la veo masturbarse sobre la cama, sus gemidos llenan la habitación, me hacen vibrar y aumentan la excitación que siento. Ella tiene un vibrador plateado que entra y sale de su vagina, sus caderas se mueven, con su otra mano acaricia sus pechos, y luego lleva sus dedos a su boca. Yo muevo mi mano al mismo ritmo que ella se penetra con ese condenado aparato.

—Mmmm, sí, estoy muy cerca chicos —gime mientras mueve su mano con rapidez. Escucharla decir esto hace que mi mano aumente la velocidad, deseo correrme también, la cadencia de sus estocadas y mi mano son frenéticas, son casi atronadoras. Ella se deshace en gemidos de placer, su cuerpo se sacude en un sin fin de espasmos que confirman el arribo de su éxtasis, yo también me corro sin poderlo evitar, ella se queda unos segundos rendida sobre la cama, su respiración está agitada, el chat se había mantenido bastante en paz hasta este momento, a excepción de los Tokens.

—Demonios he hecho un desastre, mierda —He dejado mi ropa toda pringada y casi hasta el teclado. Ella se pone en pie y camina hacía el ordenador.

—Espero que todos hayan podido crear el mismo caos que yo chicos —Señala una mancha en las sabanas—. Los adoro chicos, eso es todo por ahora, la sorpresa que les había mencionado es que si quieren verme de nuevo podrán hacerlo en un chat privado, abajo está la entrada, será esta noche a las 2 am hora del este, como siempre les digo que gane el mejor.

¿Qué gane el mejor? ¿A qué se refiere? En ese momento la pantalla se pone en negro y un mensaje aparece de nuevo.

¿Te ha gustado nuestra modelo Afrodita?

Sí - No

Presiono el Sí lo más rápido que puedo, no me importa el haber pringado el ratón en este movimiento.

¿Quieres participar en la puja para un privado con Afrodita?

Sí – No

¿Una puja? ¿Cómo una subasta?, en ese momento lo entiendo, ha eso se refería con lo de que gane el mejor. Decido pujar, aún cuando falta una hora para las 2 a.m., la puja ya va en los diez mil Tokens, unos mil dólares, es increíble lo que gastan por ver a esta chica. Decido ver mi gasto en Tokens, en total me gasté doscientos dólares. ¿Cuándo hice esto?

El usuario de AndreasW puja con cincuenta mil Tokens, este tío está acostumbrado a quedarse con ella en privado. Sin poner mis pensamientos en orden hago una puja de sesenta mil Tokens, y así comienza una batalla entre aquel tío y yo, por las 2 horas con aquella chica.

Cansado de esta lucha decido, tomar en mis manos la solución de esta batalla. En unos pocos minutos estoy haciendo trizas el sistema del ordenador de aquel AndreasW, no por nada soy el mejor en mi trabajo, termino justo a tiempo para el final de la Puja, la cual logró ganar con cien mil Tokens.

Siento mi corazón latir a mil por hora, no por haber infringido la ley al meterme en el ordenador de aquel tío, sino porque estoy a punto de ver a aquella hermosa mujer y mis manos tiemblan. Una pantalla emergente me indica que ya puedo ingresar a la sala, con un clic estoy allí.

—Hola Usuario 1313, nos vemos nuevamente —Ella en ese momento aparece en la pantalla, ahora lleva un antifaz de encaje blanco, su cabello está suelto y cae a los lados de su rostro, lleva un corsé a juego con el artículo que cubre su rostro—, Eres bastante guapo. —Es allí cuando veo que mi cámara también está encendida ¿Cómo mierda ha pasado esto?

—¿Cómo? ¿Qué es esto? —Ella sonríe ante mi desconcierto.

—Veo que alguien no leyó la letra pequeña, yo puedo verte y oírte al igual que tu a mí, sí no quieres que te vea puedes desactivar la cámara, pero no creo que sufras de pánico escénico —Paso una mano por mi cabello nervioso y ella se carcajea—. Nunca habría pensado que un tío con tu rostro quisiera jugar por estos medios.

—Así que te parezco atractivo —Respondo intentando sonar tranquilo, ella coloca una de sus manos en su mentón y mira hacia otro lado.

—Sí, eres bien parecido, ojos rasgados pero grandes, cabello negro, tus facciones son bastante simétricas, por lo visto tienes un muy buen físico, sí, se podría decir que me pareces atractivo —Ella sonríe y se acomoda en la silla—. No quiero sonar impertinente, pero ¿Solo deseas hablar?

Ahora soy yo quien no puede aguantar las ganas de reír. Me acomodo en mi asiento y me encargo de enfocar todo mi torso.

—Creo que se puede apreciar el desastre que me causaste —Ella lleva una mano a su boca y puedo ver como sus mejillas se ruborizan—. Nunca pensé que te pudieras ruborizar por algo así, pareces ser bastante experimentada en esto.

—Normalmente los hombres no activan sus cámaras y tampoco comparten tu atractivo —Ella sigue haciéndome cumplidos—. Digamos que es más fácil cuando no conoces a tu contraparte, es más sencillo fingir que nadie te ve.

Comenzamos a hablar de una manera más relajada. Charlar con ella es increíble, y aun cuando me muero por jugar con ella, tengo mi mente en lograr un objetivo mayor, pero solo puedo conseguirlo si ella aun esta en línea.

—¿Por qué escribes tanto en tu ordenador? —Su pregunta me toma por sorpresa.

—Trabajo, nunca me abandona —Ella asiente y acomoda su cabello tras su oreja.

— ¿Puedo preguntar en qué trabajas? —Su tono denota curiosidad.

—Por supuesto que sí, soy informático. —Digo sin querer especificar en realidad a que me dedico, la veo asentir, y decido ser yo quien guíe esta conversación — ¿Trabajas solo haciendo esto?

—De momento sí —Puedo ver que su semblante se vuelve sombrío, su mirada luce apagada, algo que me da a entender que algo no va bien.

—¿Qué hacías antes de esto? —La morena me mira y sonríe, aunque su sonrisa no llega a sus ojos.

—No te lo puedo decir —Ella mira hacia otro lugar, su mirada se ve perdida en sus pensamientos durante un segundo—. Solo te puedo decir que perdí el único trabajo para el cual era muy buena por un rico codicioso y muy impertinente. Espero que quien tome mi lugar debe quemarse las pestañas para hacer lo que tanto me costó construir.

—La niña se ha enojado —digo con un fingido tono de miedo. La miro, se acerca a la cámara y me mira desafiante.

—¿Qué harías si de un día para otro te arrebatan tu trabajo? El único trabajo donde hacer lo que sabes hacer no está prohibido. —Entrelaza sus manos y coloca su barbilla sobre estas, me recreo mirando su boca, miro sus ojos que lucen serios y con un brillo de odio en ellos.

—No creo que estuviera muy a gusto —respondo con sinceridad—. ¿Pero qué puedes hacer que sea prohibido?

—Tendrás que imaginar e intentar adivinar. —Me dice con una sonrisa coqueta.

—¿Eres espía?

—Podría ser, pero sigue intentando. —Su tono es divertido.

—¿Eras asesina? —Ella se ríe de forma descontrolada ante mi respuesta, arqueo una ceja y la miro interrogante.

—No, me cuesta matar a los insectos, así que no creo poder acabar con una vida humana —responde aun carcajeando. En ese momento logró conseguir lo que deseaba, tan rápido como entro, comienzo a recopilar la información necesaria, sin embargo esto es más complicado, ya que su sistema es bastante seguro, es increíble la forma en la que ha encriptado toda esta información. Esto no es realizado por un novato o un simple usuario, este sistema está encriptado por un profesional.

—¿Estudiaste algo para ese trabajo Afrodita? —Indago intentando mantenerla distraída a ella de mi incursión en su sistema.

—Sí, se puede decir que he estudiado bastante, además hablo varios idiomas o mejor dicho lenguajes, unos más complicados que otros.

—¿Idiomas? ¿Lenguajes? Eso es interesante, háblame un poco más sobre esto. —Suelto intentando seguir la conversación, mientras me doy prisa, porque su sistema en cualquier momento le alertará de mi y no podré detenerlo mucho más tiempo.

—¿Seguro que no quieres jugar conmigo? Ahora que lo pienso no sé tu nombre. —Veo claramente cómo desea cambiar el tema de conversación, y decido que será mejor que siga distraída sea con la conversación que sea, la veo sonreír mientras que yo hago mis dedos volar, necesito ese maldito código pronto.

—Nathan. —respondo por inercia.

—Nathan, es un bonito nombre, aunque tal vez no sea tu verdadero nombre pero me agrada. —Ella no cree que se lo haya dicho de verdad, «Bingo» digo mentalmente, cuando logro conseguir lo que necesito, intento salir de su ordenador lo más rápido posible para no ser detectado.

—Sabes deberías dejar tu trabajo para otro momento querido Nathan, estás desperdiciando tus minutos conmigo y sé que has pagado varios miles por ellos. —Su tono sensual me enciende y estoy muy excitado, no solo por la belleza frente a mí, sino por lo que he conseguido.

—No debes preocuparte por ello gatita, yo he conseguido lo que quería, estar a solas contigo durante ciento veinte minutos. —«Y además te he conseguido preciosa», pienso mientras sonrío con satisfacción—. ¿Sí me vieras frente a frente te atreverías a hablarme? —Le pregunto mirándola con determinación.

—No lo creo, eso me haría perder mi anonimato, que de por sí ya es difícil de mantener. —Me responde con una sonrisa coqueta mientras señala su antifaz.

—Entiendo, es decir no tengo ninguna esperanza de que me dejes jugar contigo en persona —Ella niega con la cabeza—. Bueno preciosa aún me quedan algunos minutos antes de que me abandones, y me encantaría verte desnuda nuevamente.

Ella se pone de pie y comienza a desprenderse de su ropa, dejándome verla en lo que pienso la verdadera versión de carne y hueso de afrodita, sus pezones son rosados como dos pequeños botones de flores.

—¿Así? — pregunta ella dando una lenta vuelta.

—Sí, me encanta tu cuerpo, ¿te he dicho ya, que eres perfecta?

—Ahora sí —responde y ambos nos reímos, no puedo parar de mirarla, me acomodo en mi silla y veo como ella baila lentamente para mí, aun cuando no le he pedido que lo haga, ella sabe perfectamente como seducirme. La veo contonear las sus caderas, mueve su cabeza de manera circular, su cabello roza su piel desnuda, sus manos recorren su cuerpo con suavidad, haciendo que mi polla despierte ante aquella sensualidad.

—Acaricia tus pezones —Le pido con tono firme, mientras toco mi miembro sobre la tela—. Me encantaría poder hacerlo yo. —Agrego cuando la veo hacer lo que le pido.

—¿Sí? —Su tono de voz es ligeramente más agudo, sus movimientos son increíblemente eróticos—. Dime ¿cómo lo harías?

—Los tomaría entre mis labios, los lamería y chuparia hasta que estén hipersensibles preciosa.

Soy tan explícito que no me sorprende ver cómo se enciende por mis palabras. Ella suelta un suave gemido mientras tira de sus pezones, la voy guiando con lentitud en mi pervertido juego, me deleito viéndola acariciarse, mientras yo me masturbo lenta y tortuosamente al otro lado de su pantalla. Cuando mis minutos se acaban ella está gimiendo con sus dedos jugando en su centro, fue maravilloso verla jugar con su cuerpo.

—Pero esto no hace más que comenzar —digo en un susurro dejando caer mi cabeza hacia atrás con una sonrisa de satisfacción—. Serás mía gatita.


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