UNO: rain
Baekhyun se sentía afortunado de encontrarse casualmente con Chanyeol en cualquier ocasión inesperada. Sin embargo, esa vez era distinto y no sólo porque llovía y él no llevaba un paraguas consigo o algo para cubrirse.
En cuanto los ojos del más alto se posaron sobre su figura y se abrieron de par en par, Baekhyun se sintió tan avergonzado consigo mismo que deseó que la tierra se lo tragara ahí, pues en ese instante no se encontraba ni rayando en lo presentable como para ser notado por Chanyeol. De hecho, ahora se sentía el doble de miserable ya que no sólo Chanyeol lo estaba viendo bajo esa circunstancia tan patética, sino que también minutos atrás, unos chicos que apenas y conocía de vista se habían divertido de lo más lindo con él al haberse detenido a molestarlo; dejándole el pómulo seguramente morado, el sabor metálico de la sangre en su boca y haciéndolo caer en un charco de lodo gracias a la lluvia de los últimos días, provocando que su ropa terminará asquerosamente sucia.
Baekhyun, para la mayoría, siempre tuvo y fue un problema anómalo por sus gustos, pues para muchos era desagradable que a un chico le gustase pintarse las uñas de vez en cuando, usar ropa que catalogan como afeminada y bonita de colores claros –sobre todo los colores pastel, sus favoritos–, maquillarse tal vez un poco, pintarse el cabello de colores llamativos y usar accesorios igualmente poco masculinos.
Además, el que tuviera rasgos tan finos y afeminados siendo un chico provocaba cierta confusión en algunos y lo culpaban como sí él hubiese pedido nacer con esos rasgos. Al pelirrosa en realidad le daba igual lo que dijeran o pensarán de él, con el tiempo se acostumbró a las malas críticas y prejuicios contra él, e incluso a que su padre lo rechazara la mayoría de veces por sus gustos y estilo peculiar. Después de todo, él se sentía cómodo de esa manera consigo mismo y ya en la universidad, no planeaba cambiar sólo porque el mundo no lo aceptaba de esa forma.
Chanyeol había sido uno de los pocos que no le repudió o rechazó por como era y lucía desde el inicio, pese a ser uno de los tipos más atractivos de la escuela y parte del equipo de fútbol americano. Además de ser mayor por dos años que él. No obstante, para Baekhyun toda esa masculinidad y atractivo era poco a comparación de la amabilidad que además poseía Chanyeol, cosa que a comparación de los demás que rodeaban al alto –y los cuales siempre le dedicaban una mirada poco agradable a él– era inexistente.
Baekhyun en ese instante, mientras la lluvia que hace minutos atrás había comenzado continuaba cayendo, sintió las lágrimas querer abandonar sus ojos pero ya bastante patético lucía, por lo que simplemente bajó la vista al suelo y trató de pasar de Chanyeol, quien se encontraba con las chicas del equipo de porristas y otros de sus compañeros del equipo de fútbol.
Claro que no pasó desapercibido por los demás, después de todo, él era un blanco de burlas y chistes pesados normalmente por ese grupo de chicos. Así que cuando escuchó las risas y comentarios al notar su estado, no pudo evitar que una lágrima se le escapara. Incluso mientras le golpeaban e insultaban no soltó ni una pequeña lágrima, sin embargo, se trataba de Chanyeol mirándolo en ese penoso estado y después de todo, el alto realmente le gustaba.
Pasos más adelante, sintió a alguien tomándolo del brazo y cuando se giró, se encontró con Chanyeol observándolo preocupado y todavía sosteniendo su sombrilla para esta vez cubrir a ambos de la lluvia. Baekhyun lo miró sorprendido y todavía avergonzado.
— ¿Estás bien? —el menor tuvo ganas de soltar un sollozo porque inclusive en un momento así, Chanyeol era tan amable.
—Lo estoy. —Intentó asegurar con la voz quebrándose.
El mayor lo miró de pies a cabeza con una mueca y el pelirrosa realmente deseó que se detuviera y lo dejará ir con la poca dignidad que le quedaba por lo humillado que empezaba a sentirse.
—Estás todo... sucio.
—Caí por descuido.
— ¿Y también quieres que crea que la caída causó el maratón en tu pómulo?
—Realmente suelo ser torpe a veces.
Chanyeol resopló y le extendió el paraguas.
—Te ayudaré con eso —Baekhyun no se sorprendió por la ayuda ofrecida, Chanyeol siempre había sido así de amable y atento con él.
No por nada BaekHyun cayó redondito por el jugador de fútbol americano.
—Descuida, yo... —miró sobre el hombro del alto, parándose de puntitas para ver a los amigos del contrario mirando en su dirección —estaré bien y... tus amigos te esperan.
Chanyeol se giró hacia sus amigos e hizo algunas señas para después volver su vista a Baekhyun, mientras los otros continuaban su camino.
—Ahora ya no me esperan. Descuida, te ayudaré.
Baekhyun se mordió su labio inferior mientras miraba sus zapatos llenos de lodo y después tomó el paraguas. Chanyeol sonrió un poco y se giró para darle la espalda y luego ponerse de cuclillas.
Ahora sí, Baekhyun se sorprendió.
— ¿P-pero qué-....?
—Tu pie... estás caminando raro —respondió Chanyeol mirándolo sobre su hombro desde abajo —Sube a mi espalda, te llevaré a casa.
—P-pero... estoy pesado —Chanyeol rió un poco.
—Apuesto a que he cargado objetos más pesados durante mi entrenamiento. Sube, no será problema para mí.
Baekhyun lo dudó un poco, pero finalmente subió a la espalda de Chanyeol, sintiéndose un tanto avergonzado y con las mejillas azoradas. El pelinegro con facilidad se levantó con él en su espalda y comenzó a caminar, tomándolo de los muslos mientras Baekhyun rodeaba con un brazo los hombros del contrario y con la otra mano sostenía el paraguas para ahora cubrir a ambos.
—Sé que vives por aquí… pero no sé exactamente dónde, así que tendrás que decirme. —Le pidió Chanyeol, Baekhyun asintió y lo abrazó un poquito más fuerte.
—Sólo ve en línea recta, luego de que crucemos el semáforo, gira hacia la izquierda y listo, llegamos.
Chanyeol asintió sonriendo.
—En este instante, me alegro de ser más alto y fuerte que tú, Baek.
El menor sintió mariposas en el estómago ante su nombre saliendo de los labios del contrario y sonrió un poco.
— ¿Qué quieres decir con eso?
—Tal vez insinuó un poco que fui hecho para una persona tan pequeña como tú.
Baekhyun en realidad pudo haberse sentido ofendido porque sonaba como si Chanyeol con palabras más bonitas le dijera "enano", pero en realidad su corazón se aceleró y sintió enamorarse un poco más del alto por lo que podrían implicar esas palabras. El pelirrosa miró al alto con una sonrisa más extensa y luego se acomodó mejor en la espalda del contrario, sujetándose bien fuerte de él y disfrutando del delicioso aroma de Chanyeol, pensando en que esa era una oportunidad de oro que probablemente nunca se volvería a presentar.