SINOPSIS
La mafia no olvida ni perdona. La mafia no reconoce género, raza o color; no sabe de edades ni de tiempos, no respeta ni contempla sentimientos. La mafia ordena, reclama, castiga y ejecuta.
Amira y Anatoliy ignoraban la espada ardiente que pendía sobre sus cabezas hasta que el fino hilo que la sostenía se rompió, separándolos en el proceso y llevándose consigo lo único que los mantenía en pie.
Quince años después, el mismo monstruo que los alejo los vuelve a juntar, convirtiéndolos en dos desconocidos con un pasado en común que deberán aprender a sobrellevar la perdida, las mentiras y los secretos.
Las cosas han cambiado y en este mundo, distinto para ambos, hay reglas que jamás deben romperse; porque el diablo vigila a sus pupilos y cualquier comportamiento que rompa su ley es penado con la muerte.