INEFABLE

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Summary

En un mundo donde una guerra devastadora ha destruido todo lo que se conocía, vampiros, humanos y elfos se ven obligados a vivir juntos en ciudades amuralladas, regidas por estrictas normas creadas en conjunto. Florit, una alta ejecutiva humana, lucha por mantener el poder y control de los humanos, a pesar de su profundo desprecio hacia las razas que ahora comparten su vida diaria. Pero el equilibrio se tambalea cuando su fría fachada comienza a agrietarse. Atrapada entre la ardiente lujuria que le provoca un seductor vampiro y el inesperado e inexplicable amor que comienza a nacer por un elfo de alta cuna, Florit se encuentra en una peligrosa encrucijada. Sus emociones más oscuras y sus pasiones más intensas chocarán en un juego de deseo, poder y traición, mientras descubre que el destino no solo entrelaza mundos, sino también corazones. ¿Será capaz de elegir entre la pasión que consume o el amor que puede salvarla?

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Eytham / Florit

"3 de agosto, hoy no ha habido cambios, los

humanos siguen con su extraña tendencia a armar caos y desgracias allí donde estén. Tengo que admitir, muy a mi pesar, que la decisión de dejar en manos de los elfos cuestiones político-administrativas, no ha sido mala (esto sería una autentica desgracia de no ser así).


Tenemos mucho trabajo por delante pero empiezo con ganas sólo espero que me duren más que mi paciencia.


Eytham"


Y le doy a guardar. Suspiro, echo de menos mi hogar. Ese pequeño lugar verde, uno de los pocos que no han perecido en la guerra, en donde me movía a mis anchas, sin tener miedo de nada... ¿miedo? que irónico, hace solo un par de meses no sabia de la existencia de ese sentimiento, putos humanos pegan todas sus amarguras, si solo pudiera ver el lado positivo de todo esto, de todos ellos, se me haría más llevadero.


Me pongo el abrigo intentando no crear más arrugas de las que tiene la americana, mientras cojo las llaves le echo un último vistazo al piso, un pequeño apartamento en el centro de la ciudad, es cutre aunque intento que sea lo más acogedor posible con ese toque modernista que le dio mi primo antes de mudarse. Cierro la puerta a mis espaldas.


Al salir a la calle comprendo el por qué prefiero estar encerrado. Las aceras llenas de gente, la contaminación se siente en cada poro de mi piel, llueve, la pobreza se palpa, intento pedir un taxi sin terminar en la calzada arrollado, no lo consigo "es imposible coger un taxi, paciencia" fue lo último que me dijo mi primo, chico listo, se dio el piro y no lo he vuelto a ver. Camino unas cuantas manzanas hasta que por fin logro detener un taxi.


- c/ Hall Street, nº22, por favor - respiro con tranquilidad.


- Sí, señor. - dice el conductor sonriendo


Un vampiro. Desde que la contaminación provocada por las numerosas bombas atómicas inundó el cielo, los vampiros se pueden dar el lujo de salir a "plena luz del día". La guerra terminó en tablas y se decidió dejar de derramar más sangre, ellos aceptaron las condiciones para una cohabitación estable entre las tres especies, los humanos aceptaron sin rechistar, y nosotros aceptamos el abandonar los bosques y colaborar en todo lo posible al "bienestar común". Muchos se han perdido por mantener ese bienestar, han olvidado lo importante que es no olvidar de donde vienes pero mi primo dice que soy muy idealista, que cambiaré cuando me acostumbre y que, incluso, me gustará esto. Pero no lo creo.


Me deja en la puerta del enorme edificio en donde empezaré a trabajar hoy, sólo espero que no termine desquiciado.


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Florit


- ¿Dónde está? - pregunto desconcertada al entrar a mi despacho y no ver al nuevo.


- Aún no ha llegado, Señora Florit - me contesta, Stephania.


- "Señorita", Steph, por favor, dime "Señorita" - se marcha asintiendo y cerrando la puerta a su salida.


Me siento mientras leo las nuevas "sugerencias" de los accionistas, todos sabemos que más que sugerencias son proyectos que se llevarán a cabo sí o sí. No sé por qué pierdo el tiempo leyéndolas.


"El elfo llega tarde" la frase llega a mi cabeza como por arte de magia y justo en ese momento abren la puerta. El elfo está aquí.


- Buenos días, mi nombre es Eytham y sustituyo al jefe de operaciones - dice mientras da un paso adelante y me da una carpeta.


- Sí, lo sé, sustituye a Amith. Su primo ¿no? - le dije y al fin levanté la mirada. Nuestras miradas se cruzaron un segundo que me pareció bastante incómodo, baje la mirada, eché un vistazo a su carpeta y le dije - Vale, Steph le informará sobre cualquier duda que tenga, puede retirarse - El elfo se marchó sin decir palabra.


A la media hora y frustrada de hacer tanto papeleo, me dispongo a ir a la maquina de café a por uno bien cargado, me espera una larga noche y tengo que estar al 200%. Al salir veo a Steph sin el elfo.


- ¿Sabes dónde está el elfo nuevo? Te lo envié para que lo controlaras y le enseñes como funcionamos - le dije mientras apoyaba una de mis manos en su mesa.


- Lo sé pero no ha querido mi ayuda señorita Florit y, hasta ahora, lo hace todo a la perfección - me dice levantando levemente la vista y dirigiendo su dedo índice hacia la dirección del elfo.


- Ahm, genial - el elfo resultó ser un sabelotodo, no me debería de extrañar, todos son iguales.


No discrimino ni nada pero me parece vergonzoso que hayamos dejado que los elfos se encargasen de algo que podemos hacer perfectamente los humanos. Mi padre, antiguo combatiente en la guerra, siempre me dice que ande con cuidado, que no son de fiar y que intentan dominarnos a su antojo, en cierta medida creo que tiene razón pero en mi trabajo no me puedo permitir esos extremismos.


Me dirigí hacia mi despacho, era hora de ponerse a trabajar.