prologo
Sasuke que tenía dieciocho años se sentía desolado y triste pues el amor de su vida había fallecido cuando él era un niño, esa joven a la que quería mucho y extrañaba se llamaba Ino Yamanaka una chica rubia de ojos azules muy bonita, pero había fallecido porque habían atacado a su reino acabando con la familia completa y no solo eso sus padres también habían fallecido por una enfermedad misteriosa que no tenía cura, su hermano mayor tenia veinte años y había abandonado el palacio por ir detrás de un chico del cual estaba enamorado, por lo que a Sasuke le toco tomar el trono, se volvió frio, amargado por la soledad lleno de odio y rabia además de que siempre andaba deprimido no había nada que pudieran hacer los que trabajaban para él ni siquiera su consejero que se llamaba Kakashi solo sabía que la única forma de despertar ese corazón era el amor solo esperaba que pronto llegara para ver a ese Sasuke amable dulce y amoroso que fue de niño. Las cosas cambiarían hasta que en un paseo que el Uchiha daba por el pueblo se topa con un joven pueblerino de más o menos quince años rubio de ojos azules, al principio creyó que era su amada hasta que lo tuvo en frente al verlo vio que en sus mejillas tenía unas tiernas marquitas y sus ojos, esos ojos tan encantadores como el azul del cielo lo dejaron completamente hipnotizado ahí Sasuke se dio cuenta que era amor a primera vista que ese joven era el amor de su vida el que tanto había buscado por tanto tiempo, pero las cosas no serían tan sencillas pues desde el más allá Ino tenía planeado llevarse a Sasuke con ella por lo que al ver que su alma resonaba con la de Naruto supo que el seria su puerta para que ella y su amado azabache terminaran juntos en el más allá, solo debía engañar al joven pueblerino para poder tener lo que tanto anhelaba puesto que ella había vendido su alma a un demonio, lástima que para Ino las cosas no serían tan sencillas como ella creía puesto que Naruto no se dejaría vencer tan fácilmente y le mostraría al Uchiha que el amor es capaz de transformar su mundo, llenarlo de muchos colores, y sobre todo de felicidad y de sentirse amado y querido esa soledad que llevaba siempre con el desaparecerá al tener a un ser tan dulce como su futuro esposo.