Ondas Eficientes

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Summary

Cuando un montón de pena domina en una pobre joven, le cae una epifanía tras mirar la gran torre de telecomunicaciones. Ella piensa que como humana no funciona. Ella quiere ser una con el cielo.

Status
Complete
Chapters
1
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n/a
Age Rating
16+

Único Capítulo

Son las 3 de la mañana, y siento una tremenda pena en mi ser.

Los trabajos escolares que he fallado porque me cuesta mucho acostumbrarme al ambiente, y lo único que soy bueno es el arte, en el que me costará mucho en llegar más allá. Miro a mi familia que puede hacer las cosas sin problemas, y me da mucha pena ver que ellos son más eficientes que yo. No puedo evitar mirar atrás y recordar cada error real que he cometido. No puedo evitar pensar en cada momento he hecho enojar a mamá y que he hecho enfadar a mi hermano mayor. Me siento que actualmente soy solo una molestia. Una decepción de una hija y de humana.

Viendo las estrellas mientras mi cabeza siente el frío de las 3 de la mañana, miro la torre de telecomunicaciones en frente de mi. Es una torre larga, que emite un brillo rojo en la cima de este. Este emite ondas por doquier. No las puedo ver, pero puedo sentir su impacto con la vibración de mi teléfono y el de los demás.Las ondas no miran para atrás, siguen adelante con sus labores. Son ondas, son partículas, son información, son intensas, son extensas, son inmediatas.

Son mejores que un ser humano.

Viendo de que no tengo un futuro como un humano desde hace mucho tiempo, una idea me apareció en mi mente y no me la puedo quitar de la cabeza, aunque quisiera mi lado lógico. Ese deseo de convertirme en una onda. Dejar de lado ese cuerpo ineficiente y poder prosperar ayudando a mi familia como una onda. Ellos estarían felices de mi y de mi misma siendo útil.

Saliendo de la casa en la noche se siente intimidante, porque me podrían hacerme daño de cada tipo. Pero a este punto, mi cuerpo es solo una molestia. Quiero dejar mi lado humano. No importa lo que pasará mi cuerpo, quiero dejar de ser humano. No soy buena siendo humano. Odio ser humano. Odio ser ineficiente. Odio que me cuesten las cosas. Odio no poder ayudar a mi familia. Odio odio odio... Y poco que me pueda amar, según yo.

Camino entre la tempestad sintiendo el frío intenso, solo para llegar hacia esa torre. Miro mi vecindario y hay solo una luz encendida. A esa hora, los aislados de cada tipo siguen de pie. Aislados de cada tipo de normalidad. Sigo caminando, sigo acercándome a la torre. Sigo acercándome a mi renacimiento.

La luz roja, las ondas las puedo sentir más intensas por todo mi cuerpo. Pero mi camino ha sido interrumpido por una cerca. “Solo para el personal” y sellado con un candado metálico. Y arriba, espinas de metal. Aún soy joven y con un deseo intenso, por lo que no me importa si termino sangrando. Este cuerpo físico no durará mucho. Pero si mi energía. Mi energía que alimentará esta torre, y renaceré.

Tomé fuertemente las barras e intenté sostenerme mientras hago que mis pies humanos se elevan más y más con ayuda de mis manos, hasta llegar a las espinas. No me importó que sangrara intensamente o que hiciera daño a mi chaqueta favorita. No tengo un futuro como humana. Todo es válido. Ya superado, me dejé caer. Esos golpes me hicieron quedarme en el suelo por un rato, mirando las estrellas y la gran estrella roja parpadeante artificial que tengo a lado. La sangre fluye por mi cara, pero estaba feliz. Estaba acercándome a mi renacimiento. Este cuerpo ya le está cuesta mucho actuar, y ahora con el sangrado, aun más. Pero no importa, me levanté y seguí siendo guiada por la estrella roja.

La torre de color blanca y roja. Ya está en frente de mi. Al tocar la torre, no puedo evitar sentir una euforia por saber que se acerca mi renacimiento. Ya dejaré de ser una persona que no tiene futuro. Seré un algo con un presente ocupado y próspero. Tomé las barras de metal y escalé.

Escalé, escalé... Escalé más allá de mis fronteras conocidas. El viento se hace más presente, haciendo volar el cabello. Podría caer ahora mismo, pero no sería eficiente. Solo queda seguir adelante. Seguir escalando, seguir elevando...

Seguir llegando a los cielos...

El tiempo ha volado, he durado un tiempo en escalar. Pero finalmente estoy en la cima.

Por fin puedo ver lo que las ondas miran. Alto, expansivo, y con mucho que ver y llegar. Pero mi naturaleza humano me limitan lo que puedo hacer por culpa de estar atrapado en este cuerpo.El viento me ensordece cada razonamiento. Intenso y fuerte. Opaca cada razonamiento en mi. Mi mente quiere escapar de este cuerpo. Mi mente quiere ser parte de esta torre, de la gran estrella roja artificial.Pero al acercarme al borde, algo me hizo parar.

Las dudas. ¿Qué pasaría con mi cuerpo? ¿Qué pensaría mi familia? ¿Qué pensarían los demás ¿Qué, Qué, Qué?

Pero... ¿Los humanos no pueden ver las ondas, verdad? Las ondas no comenten errores. Los humanos si y ellos son los mismos jueces de los errores.En especial si hieres a esas personas. He cometido muchos errores, soy ineficiente, soy una humana deficiente, comparado a los demás. Y para rematar, no creo que tenga un futuro.

Miro de nuevo al cielo, y siento mi cuerpo sentirse débil. El sangrado es intenso que puedo tocar mi cara y esta es roja. Del rojo, termino viendo cían. Un cían eléctrico. Raro poder encontrar colores intensos en cielos opacos. Y de ello, pude tener una conclusión. Ondas, veo ondas. Puedo tocarlas y que estas electrocutan mi cuerpo humano. Ellos me están invitando para que los una. Ya no seré una humana.

Ya, doy el siguiente paso. La realidad no me necesita. El mundo físico no me necesita. Solo quiero ser una onda eficiente. Así ayudaré a mi familia a recibir la ayuda que necesitan. Así ayudaré a todos con toda la información que necesitan.

Adiós humanidad. Hola querido cielo y espacio.

Mensaje SMS

4:12

“No se preocupen, mamá, hermano. Yo les ayudaré en traer la información que necesitan más eficiente que antes. Siempre estaré con ustedes, desde el cielo y más allá”