Khaos; Sanzu Haruchiyo

Summary

𝑬𝒓𝒂𝒏 π’‚π’Žπ’‚π’π’•π’†π’” 𝒆𝒕𝒆𝒓𝒏𝒐𝒔, 𝒃𝒖𝒔𝒄𝒂𝒓𝒔𝒆 π’š 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒓𝒔𝒆 𝒖𝒏𝒂 π’š 𝒐𝒕𝒓𝒂 𝒗𝒆𝒛 𝒆𝒓𝒂 𝒔𝒖 π’Œπ’‚π’“π’Žπ’‚. πŸ’ŠLos personajes pertenecen a Ken Wakui menos la OC. πŸ’ŠLas advertencias estΓ‘n en el apartado "Antes de leer" dΓ³nde tambiΓ©n explico este nuevo universo. πŸ’ŠNo sΓ© permiten copias ni adaptaciΓ³nes, respeta el trabajo ajeno. πŸ’ŠLa imagen de la portada no es mΓ­a, crΓ©ditos a su respectivo autor/autora. πŸ’ŠDeja tu reacciΓ³n, no te cuesta nada πŸ˜‘ y si dejas algΓΊn comentario tampoco me enojo xd

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

Cap.1

Sanzu (marzo, 2017)ο»Ώ

β€”Ah! idiota β€”se quejaβ€”. Ten cuidado con mi culo.

β€”Ay, perdΓ³n β€”el de cabello corto rueda los ojos con impaciencia.

Intercambio miradas con Rindou esperando a que la rubia por fin se acomode en el sofΓ‘ encima de Ran, el menor de los Haitani estΓ‘ frente a la rubia y yo estoy de pie detrΓ‘s del apoyabrazos.

June suelta un sonoro gemido cuando la polla de Ran entra en su culo, el mayor sonrΓ­e con malicia al ver lo que provoca, cuando su cuerpo deja de estar tenso, Rindou pudo meter la suya en su coΓ±o.

β€”Mhh β€”cierra los ojos y echa la cabeza hacia atrΓ‘sβ€”. Se siente bien.

En cuanto la rubia abre los ojos se encuentra con mi polla, lista para entrar en su boca, le dedico una sonrisa lasciva mientras masturbo un poco mi erecciΓ³n, June me sonrΓ­e de regreso antes de abrir su linda boca y sacar la lengua para lamer mis huevos.

β€”Que perra sucia β€”comparto miradas maliciosas con los hermanos para que aumenten el ritmo, porque hasta ahora han estado siendo suaves.

Cuando June abre la boca para gritar, le meto la polla hasta la garganta, ahogando sus gemidos.

La forma en que su garganta me aprieta hace que mis ojos se pongan en blanco.

Sus tetas rebotan al ritmo de las penetraciones y sus lΓ‘grimas caen sobre mis zapatos.

Mis manos viajan hacia su cuello, presiono su trΓ‘quea para sentir un poco mΓ‘s de presiΓ³n en mi erecciΓ³n y comienzo a embestirla mΓ‘s rΓ‘pido, de inmediato levanta sus manos e intenta alejarme de ella.

β€”Sanzu, harΓ‘s que se desmaye β€”a pesar de su comentario, la sonrisa de Rindou no refleja otra cosa mΓ‘s que diversiΓ³n por lo que estoy haciendo.

β€”Respira por la nariz β€”miro hacia abajo con una sonrisa burlonaβ€”. ΒΏO me vas a decir que ya no puedes?

En ese mismo instante, June da una gran respiraciΓ³n por la nariz y deja de resistirse a mis penetraciones.

β€”Que buena chica β€”una de mis manos libera su cuello para jugar un poco con uno de sus senosβ€”. ΒΏVez que si puedes? β€”sonrΓ­o con burla.

Me gusta tratar a June como si fuera una perrita obediente.

Los minutos que siguen, June se dedica a quedarse quieta y dejar que nos complazcamos con su cuerpo.

Rindou es el primero en acabar, cuando lo hace saca su erecciΓ³n y se deshace del condΓ³n el cubo de la basura, luego de eso se sube los pantalones y abotona la camisa.

β€”AdiΓ³s.

June responde su saludo agitando la mano en su direcciΓ³n porque en ningΓΊn momento saco mi polla de su boca.

Ran da una ΓΊltima y dura penetraciΓ³n en el culo de la rubia provocando que se retuerza de dolor, la forma en que aprieta la garganta me provoca un espasmo y me hace acabar en su garganta.

Cuando saco mi polla, June comenzΓ³ a toser.

β€”Carajo Sanzu, casi me matas β€”mientras estΓ‘ tosiendo, Ran la toma de la cintura para quitΓ‘rsela de encima.

β€”ΒΏQuΓ© se perderΓ­a? β€”enarco una ceja con soberbiaβ€”. Zorras como tΓΊ hay en todas partes.

Ran se deshace del condΓ³n antes de vestirse de nuevo e irse.

June queda tirada en el sofΓ‘ con su cuerpo sudado y lleno de mordidas tratando de recuperar el aliento.

Meto mi polla en mi pantalΓ³n y levanto mi camisa del suelo, me la pongo, pero no la abotono.

Antes de irme me inclino un poco hacia June para dejar un pequeΓ±o beso en su mejilla.

β€”AdiΓ³s zorrita β€”susurro en su oΓ­doβ€”. Hoy hiciste un buen trabajo β€”me enderezo y con una sonrisa maliciosa le doy una bofetada a uno de sus senos.

Salgo de mi oficina abotonΓ‘ndome la camisa y bajo hasta el estacionamiento subterrΓ‘neo para buscar mi auto.

Debo ir a buscar los dorayaki del jefe a la tienda de Temari, a uno de los novatos se le ocurriΓ³ la estΓΊpida idea de ir a su tienda una vez y ahora Mikey solo quiere los que ella hace, la cosa es que Γ©l no sabe de dΓ³nde salen sus dorayaki favoritos, porque en teorΓ­a no tendrΓ­amos que acercarnos a ella, pero mientras no se entere, mi cabeza estΓ‘ a salvo.

Subo a mi auto y enciendo el motor, el olor a perfume barato de mujer es muy fuerte, asΓ­ que bajo la ventanilla.

Me estaciono fuera de la tienda y me pongo mi mascarilla antes de bajar, tengo que ocultarme cuando vengo aquΓ­, esa maldita me conoce desde que era un mocoso asΓ­ que no puedo darme el lujo de andar como si nada.

Bajo del auto a camino hasta la puerta de la tienda, captando la atenciΓ³n de Temari al entrar.

β€”Bienvenido β€”fuerza una sonrisa en mi direcciΓ³n.

Temari ha sido una tsundere toda su vida, ni siquiera para atender a los clientes puede ser alguien cΓ‘lida, aunque teniendo en cuenta que vengo aquΓ­ hace poco y que cada vez que lo hago me cubro el rostro, dudo que vaya a tomar confianza pronto.

β€”Dorayakis.

β€”Huh, ya no quedan β€”desvia la mirada hacia la vitrinaβ€”. Los hornos estΓ‘n ocupados, si quiere puede regresar en unas horas.

Yo no tengo un par de horas, carajo!

No puedo matarla, tendrΓ­a que contΓ‘rselo a Mikey y Γ©l me matarΓ­a a mΓ­, tampoco puedo amenazarla o jamΓ‘s podrΓ© volver a poner un pie aquΓ­.

Tenso la mandΓ­bula tratando de calmar mis nervios y respiro profundo.

β€”No β€”niego con la cabezaβ€”. ΒΏConoces algΓΊn lugar donde sean igual de buenos?

Temari se queda un momento en silencio, pensando.

β€”Si, hay un lugar β€”revisa detrΓ‘s del mostrador para sacar una libreta y una plumaβ€”. Es una cafeterΓ­a, queda algo lejos de aquΓ­, como a unos veinte kilΓ³metros al sur β€”anota la direcciΓ³n en un pedazo de papelβ€”. Los dorayaki de esa tienda son muy buenos, se lo aseguro β€”corta el papel y me lo entrega.

Extiendo mi mano hacia el papel, tratando con toda mi fuerza de no tomarla del cuello y obligarla a prometer que lo que dice es cierto.

Veo la direcciΓ³n en el trozo de papel y doy un paso atrΓ‘s en busca de la puerta.

β€”Gracias, adiΓ³s.

β€”Que tenga un buen dΓ­a.

Salgo de la tienda quitΓ‘ndome la mascarilla y regreso a mi auto, anoto la direcciΓ³n en el buscador y me pongo en marcha.

La direcciΓ³n que me dio Temari, me arroja a una cafeterΓ­a con estilo rΓΊstico, al igual que lo hice antes, me pongo la mascarilla para entrar, aunque esta vez lo hago para no asustar con mis cicatrices a quien estΓ© ahΓ­ dentro.

Cruzo la puerta con algo de duda.

El lugar se ve bastante limpio.

β€”Huh, Miray, querida β€”la voz de una seΓ±ora me hace voltear en su direcciΓ³n, estΓ‘ sentada detrΓ‘s del mostrador, tejiendo lo que parece ser un suΓ©terβ€”. LlegΓ³ un cliente.

La puerta que estΓ‘ a un lado del mostrador se abre y sale una chica rubia limpiΓ‘ndose las manos llenas de harina.

β€”Yo me encargo β€”se para detrΓ‘s del mostrador y sus ojos viajan desde la mascarilla en mi boca hasta mis ojos.

Sus ojos son de un verde intenso y sus labios rojos se curvan en una sonrisa que hace que se le dibujen dos pequeΓ±os hoyuelos en las mejillas.

β€”Bienvenido, ΒΏEn quΓ© puedo ayudarle?

Trago grueso antes de responder e intento desviar la vista hacia otro lado que no sea ella.

β€”Dorayakis.

La chica pasea la mirada por el mostrador hasta dar con lo que le estoy pidiendo.

β€”Si β€”sonrΓ­e en mi direcciΓ³nβ€”. ΒΏQuΓ© sabor gusta?

β€”De todos los que tenga β€”esta vez sΓ­ volteo a verlaβ€”. Dame tres de cada uno.

β€”Huh β€”abre mucho los ojos, seguramente sorprendidaβ€”. EstΓ‘ bien.

Si Temari se equivoca y a Mikey no le gustan estos dorayaki, regresare y la asesinarΓ© y tambiΓ©n matarΓ© a esta niΓ±a.

Toma dos bolsas de papel y comienza a llenarlas con dorayakis de distintos sabores, cuando termina, extiende las bolsas hacia mΓ­ y recibe mi tarjeta.

Abre mucho los ojos cuando ve que se trata de una black card, pero no dice nada y solo la pasa por el lector de tarjetas.

β€”Que lo disfrute, vuelva pronto β€”cuando me regresa la tarjeta, su mano roza la mΓ­a.

No respondo su saludo, aΓΊn estoy algo nervioso de que al jefe no le vayan a gustar estos dorayaki.

Trato de hacer el camino de regreso al edificio lo mΓ‘s largo que puedo, pero recibo un mensaje de Mikey diciendo que regrese pronto o lo lamentare.

Cuando llego, meto mi auto en el estacionamiento subterrΓ‘neo, desde aquΓ­ puedo ver las puertas del ascensor abriΓ©ndose, June sale tambaleΓ‘ndose como venado reciΓ©n nacido, pero aun asΓ­ mantiene el mentΓ³n en alto.

Ahora no puede quejarse, ella sugiriΓ³ que nos la follaramos los tres a la vez.

Antes de salir tomo las bolsas con dorayaki que habΓ­a dejado en el asiento del copiloto, cuando las levanto me encuentro con un trozo de tela roja.

Tengo que dejar de meter putas a mi auto, siempre lo dejan todo sucio.

Cuando bajo del vehΓ­culo, accidentalmente hago contacto visual con June.

La rubia comienza a caminar hacia mΓ­, moviendo sus largas piernas y tratando de no caerse.

β€”ΒΏHarΓ‘s algo esta noche? β€”se dibuja una sonrisa coqueta en su rostro.

β€”Ver porno y masturbarme β€”cierro la puerta del auto y me encamino hacia el ascensor.

β€”No necesitas masturbarte β€”cuando estoy por pasar por su lado, se mueve impidiΓ©ndome el pasoβ€”. Me tienes a mΓ­.

β€”Era ironΓ­a β€”entrecierro los ojos con hastΓ­oβ€”. No voy a hacer nada.

β€”ΒΏQuieres salir conmigo y los chicos? β€”sonrΓ­e divertida, ignorando el hecho de que quiero evitarlaβ€”. Nos divertiremos.

β€”No me apetece.

β€”ΒΏPor quΓ© siempre eres tan amargado conmigo? β€”Hace un puchero y tensa los hombros.

β€”ΒΏCΓ³mo quieres que te trate? β€”enarco las cejas con confusiΓ³nβ€”. Rindou se encarga de ti, no yo.

β€”No soy una perra de la que tengan que encargarse β€”su puchero de niΓ±a tonta es reemplazado por una expresiΓ³n de molestia.

β€”Para mΓ­ lo eres β€”me encojo de hombros y sigo con mi camino.

DespuΓ©s de todo June no es mΓ‘s que una puta, tampoco es que sirva para otra cosa.

Camino hasta el ascensor dejando a June muy molesta atrΓ‘s.

Presiono el botΓ³n que me dejarΓ‘ en el ΓΊltimo piso del edificio, es donde estΓ‘ la oficina del jefe, pero antes de que las puertas se cierren alguien las detiene.

β€”Y a ti quΓ©? β€”la sonrisa burlona de Ran hace que me salte una vena en la frente.

β€”ΒΏQue de quΓ©? β€”entrecierro los ojos en su direcciΓ³n.

β€”EstΓ‘s pΓ‘lido.

Β‘Porque Mikey podrΓ­a darme una paliza si esta mierda no le gusta!

Sacudo la cabeza tratando de no decir lo que quiero decir.

β€”No es nada.

El ascensor deja a Ran en el quinto piso, despuΓ©s de eso las puertas vuelven a cerrarse y me deja en el ΓΊltimo piso.

Cruzo el pasillo hasta llegar a la oficina de Mikey, carraspeo un poco antes de llamar.

β€”J-Jefe β€”golpeo la puerta con los nudillosβ€”. Ya regresΓ©.

Padre nuestro que estΓ‘s en el cielo, santificado sea tu nombre...

β€”Entra.

Detengo el temblor de mi maldita mano antes de tomar la manilla de la puerta.

Entro dudando en si voy a recibir una patada o me va a tirar una silla encima por tardarme tanto.

Antes de que pueda decir algo, Mikey me arrebata las bolsas y comienza a comerlos sin decir nada, en un momento se queda quieto y me mira de reojo, como esperando que le diga algo que claramente ya sabe.

β€”Largo β€”seΓ±ala la puerta con la cabeza.

ΒΏSera que no se dio cuenta?

Mikey es muy exigente con la comida, si algo no le gusta, las cosas se ponen feas.

Doy un paso hacia atrΓ‘s con mucha cautela y con mi mano trato de encontrar la manilla de puerta, temo que si le doy la espalda por un segundo terminarΓ© muy mal, sΓ© que Mikey no me matara, soy el segundo al mando, lo que temo es recibir una de esas patadas.

Cuando por fin salgo de la oficina, puedo volver a respirar normalmente.

Regreso al ascensor a pasos apresurados y presiono el botΓ³n que me dejarΓ‘ en el piso de abajo.

Siento mi cuerpo tenso, necesito algo.

Cuando entro a mi oficina, cierro la puerta con seguro y me aflojo la corbata.

Abro la gaveta de mi escritorio para sacar mi frasco de clonazepam.

Esta mierda me encanta.


ο»Ώ