Bebé (KatsuDeku)

Summary

En los días de maestro pobre, Izuku sin auto va en el mismo bus, todos los días a la misma hora, lo que suele coincidir con el viaje de un padre joven con su hija de seis meses. Es así como el maestro Izuku conoce a la bebé del bus, que un día abrió sus ojitos rojizos como los de su padre y le sonrió amorosa. Y bueno, también al padre en cuestión, que a Izuku le parece "todo lo que debería ser un hombre". --- Universo Alternativo. No quirk. Katsuki Padre / Izuku Maestro. Portada hecha con IA (al menos hasta que encuentre otra que me guste). Mención: Kacchaco: No romance. TogaChako, KiriKami, IidaShoto

Genre
Romance
Author
Hada
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
5.0 1 review
Age Rating
13+

Prólogo

Izuku entra al trabajo a las ocho de la mañana, por lo que debe levantarse a las seis para hacer su rutina diaria que consiste en darse un baño, aplicar diligentemente las cremas en su rostro para evitar el acné que lo persigue desde la adolescencia y tomar un buen desayuno porque si no llegara a comer, sería difícil soportar a sus alumnos en pleno desarrollo, cuyos estados de ánimo varían muchísimo durante el día y pareciera que su interés más grande es un aparato reproductor masculino o en su defecto, femenino.


Con ese ritual sagrado, el querido profesor de la Academia mixta UA se va a la parada del autobús, porque a pesar de tener un sueldo decente, prefiere gastarlo en su supervivencia que en comprar un auto. Nadie podría culparlo, porque vivir en este mundo es cada día más caro.


El autobús todos los días, sin falta, se detiene en aquella parada a las siete y un cuarto, e Izuku lo toma y se sienta en la tercera fila junto a la ventana, mientras espera que pasen cuatro paradas para que suba el hombre que lo tiene totalmente hipnotizado desde hace dos semanas.


El tiempo pasa con rapidez y cuando el bus se detiene y entra aquel rubio, alto, fornido, vestido completamente de negro y con sexys piercings en su ceja y en sus orejas. Sin embargo, toda esa aura oscura que podría dar es contrastada con el canguro rosa pastel que tiene atado en su cuello y en su cintura para sostener a una bebé tan rubia y tan pálida como él, que siempre usa vestiditos vaporosos de colores muy claros.


Para su suerte, el padre de la niña siempre se sienta delante de él, dándole la vista de su espalda y su cuello, además de también, el rostro dormido de la pequeña. El pasatiempo favorito de Izuku es espiar como aquel padre, en todo el viaje, ve videos donde explican libros de paternidad o neuropsicologos hablando sobre sus recientes descubrimientos sobre la predisposición de los niños al lenguaje materno.


Y cada día tiene que tomar la amarga decisión de bajarse del bus para ir a trabajar, perdiendo el privilegio de ver a ese rubio tan guapo y su afán por ser un buen padre.


Pero Izuku, tan concentrado en su propio gusto por él, no se da cuenta de cómo, cada vez que pasa por el lado de Katsuki, sus ojos rojos lo devoran con la mirada.


Si para Izuku aquel rubio es el padre joven con una niña hermosa, para Katsuki el pecoso es el profesor sexy cuya camisa y pantalón marcan precisamente lo que tienen que marcar, y cuyo rostro es totalmente su tipo.