ᴀɪɴ'ᴛ ʜᴜᴍᴀɴ ~ 𝘗𝘰𝘬é𝘮𝘰𝘯

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Summary

ACLARO: Las imágenes no son mías “Ain’t human” es una obra mía, un fanfic de Pokémon que se ubica inicialmente en Alola “¿Cuál es la definición de humanidad? Y si no cumplo los requisitos, ¿Porqué tengo que ser tratada de forma distinta a ustedes que si lo hacen?” El mundo es cruel Es la realidad que todos vivimos aunque algunos la sufran más que otros “Rata de laboratorio” es lo que es nuestra protagonista hasta que alguien la salva de ese infierno y la ayuda a escapar Pokémon y humanos por igual, así es como debería de ser ¿No?

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo

Erase una vez, un bebé que aún ni siquiera llegaba a los 2 meses de gestación.

Este bebé era como cientos anteriores a el, un mero experimento.

La madre era una mujer científica que dejaba que experimentaran con los aún no nacidos en su vientre.

Era el bebé número 0852, la mujer que había empezado a hacer esto desde los 20, ya era una mujer de 58 y como todas las demás que hacían lo mismo por la “ciencia”, ya tenía la apariencia de una vieja de 80 años.

El sujeto número 0852 había llegado más lejos que cualquier otro, había sobrevivido y además los efectos secundarios no eran tan terribles.

Lo habian logrado al fin, un humano que se pudiera convertir en cualquier pokémon a voluntad, creían haber creado un ser superior a Mew.

Pero… era cierto eso?.

–Ahora conviértete en un Kyogre– el hombre que vestia una bata como todos los científicos, se acomodo los lentes mientras le mostraba la imagen al pequeño humano de apenas 3 años.

Tenía una inteligencia superior a la de un bebé de su edad, esto se debía tambien a las habilidades que poseía.

Aprendió a hablar a los 6 meses, aunque nadie le enseñó, ya sabia leer un poco.

Estaba al tanto de lo que era, un recurso desechable, cuyo fin era cooperar para la investigación y experimentación que lograrían llevar a la evolución de los humanos como los conocemos para que fueran “superiores”.

Aunque era inicialmente un “humano”, con el paso del tiempo y con todas las cosas que le hicieron, se convirtió en otra especie totalmente distinta con forma humanoide.

Para empezar, no tenía sexo.

Aunque no es biológicamente ni mujer ni hombre, se le hacía más comodo que se le dirigieran como niña, aunque claro, no todos la trataban como tal o ni siquiera la consideraban un ser humano porque claramente no lo era, la trataban de “cosa”.

Segundo, su forma de humano no es perfecta, al nacer tenía un brazo extra y le faltaba una oreja al igual que le faltaba un quinto dedo en el pie izquierdo.

Y finalmente, a veces cuando tomaba la forma de algún pokémon tipo eléctrico, enloquecía y llegó a matar a gente en ese estado.

Concluyeron que era porque ese tipo no era completamente compatible ni con su cuerpo, ni con su cerebro.

Esto se le arregló por medio de numerosas cirugías y otros métodos.

–Ey, ¿Qué sucede? Es el tercer día y no puedes convertirte en ningun puto pokémon mítico, sabes que si no lo logras, hoy tampoco comes–

En efecto, esta niña aunque podía convertirse en casi cualquier tipo de pokémon, por alguna razón era incapaz de transformarse en uno de rareza mítica.

–Henry, ¿Qué no ves que no puede? La vas a terminar matando de hambre–

Ella sabía bien cual era esa razón.

–No habia tenido problema haciendolo con cualquier otro, hasta ahora que le pedí que se transformara en Xerneas y Kyogre–

Ella era conciente de que aún teniendo su ADN, no podía ser ningún pokémon mítico.

Y cuando todos se dieron cuenta de esto…

–Tendremos que modificar su cuerpo y genética hasta lograrlo–

–Ella no sobrevivirá al proceso–

En toda su vida, la única persona que le mostró amabilidad… no, la primera persona en tratarla con humanidad, era uno de los que trabajan allí, Elijah.

Un adulto joven que casi alcanzaba los 30 años de edad, debido a su exhaustivo trabajo tenía la piel pálida y ojeras debajo de los ojos, su cabello de color celeste recogido en una cola desordenada, las pupilas de sus ojos de un rosa mexicano y una estatura promedio.

Al principio se unió al proyecto porque necesitaba dinero para cubrir sus deudas y para mantener a su familia.

Era considerado un genio, por eso le prometieron una buena paga si los ayudaba.

Se encariño con el sujeto 0852, por eso se sentía aliviado de que no había muerto… aun.

Pero ahora quieren poner a prueba nuevas formulas y procesos en ella, si tomo 851 intentos el llegar a donde estaban, iba a tomarles por lo menos otros 200 para alcanzar el resultado deseado.

Ósea, que ella definitivamente iba a morir.

–Ella no sobrevivira al proceso–

–¿Y? Era lógico que no viviera mucho si tenia fallas, está defectuoso todavía, tenemos que repararlo–

La pequeña era apenas una bebé, aún así comprendía su situación a la perfección.

Sus ojos bicolor ya no mostraban brillo alguno, toda esperanza perdida.

Ese día en la noche, mientras todos estaban ocupados discutiendo que podía ser mejorado y posibles carencias en los procedimientos anteriores, Elijah tomó a la bebé en brazos y huyó por los conductos.

Por suerte, como era quien estaba a cargo de ella, tenía el dispositivo para quitarle el rastreador que le habían implantado y se lo quitó.

–Yo dejé que todos esos niños… yo los vi cuando… ¿Qué clase de humano soy?–

Se sentía culpable por su trabajo.

–Al menos podré salvarla a ella…–

Y así es como la pequeña sin nombre fue por primera vez al exterior.

Su corazón sintió por primera vez emoción en toda su vida, por primera vez pudo oler, ver y sentir como era el mundo más allá de los muros a los que estaba acostumbrada.

–Que…–

–Perdóname por no haber hecho esto antes…–

Corría rumbo a la ciudad más cercana: Ciudad Gres.

Al final lograron atravesar el bosque y llegar al mar.

El la dejó en el suelo y se puso de cuclillas para estar a su altura.

–Dos– así le decía para no decir su número completo –¿Puedes convertirte en un Goldeen?–

Ella felizmente lo hizo, aunque muriera en ese momento, pudo ver algo increíble, se veía viva.

–Nada lo más lejos que puedas, nunca regreses ni mires atrás y porfavor–

La tomó de los hombros para enfatizar lo que iba a decir.

–No mueras–

Y así, se fue nadando,hasta que el ya no la pudo ver más.

Al final se dieron cuenta de que había pasado, pero era imposible saber a donde se había ido.

Mientras tanto ella era libre en el mar, nadó por semanas hasta que halló tierra.