Capítulo 1
Enseñar los colmillos: locución en español, es cuando alguien o algo, usualmente vivo, se muestra amenazador o impone respeto y/o miedo.

Aceptó rápido a Seonwoo.
Eso lo avergüenza un poco; no debería abrirse con alguien a los días de conocerse. Pero, en su defensa, el omega le entregó una confianza enorme desde el primer momento. Se apegó a él y comenzó a contarle sobre su día como si fuera algo natural. Era extraño, sobre todo porque acababa de llegar a la ciudad. No se habían cruzado antes ni intercambiado una sola palabra.
No conoce a Sunoo, y Sunoo no lo conoce a él.
No tiene familia en Busan, y Sunoo nunca ha visitado su manada.
Eran completos desconocidos.
Eso, hasta que Kim convirtió en ritual esperarlo en la entrada de la escuela, tomarlo del brazo y hablarle sobre su día mientras caminaban juntos a su salón. No sabe por qué lo hace, nunca se ha considerado alguien interesante. Siempre ha sido callado, y Sunoo ni siquiera parece preguntar demasiado sobre él. Lo único que puede imaginar es que el ser un miembro de la manada, casi un rechazado social, lo hace parecer curioso o en el peor de lo casos, causarle pena. Pero incluso si eso fuera cierto, Sunoo no indaga en su vida, ni lo presiona para hablar más de lo que está dispuesto o, a abrumarlo con su presencia
Y eso es tan agradable.
Al principio, pensó que Sunoo estaba un poco loco o que simplemente necesitaba alguien con quien hablar. Tal vez vio en él al chico nuevo, sin amigos, que sería el blanco perfecto para alguien más solitario que él. Cada vez que recuerda haber pensado eso, se siente mal. Quiere creer que solo estaba abrumado y que sus prejuicios lo dominaron.
De todos modos, es obvio que Sunoo no está solo.
Ha visto de primera mano como lo saludan y él devuelve el gesto mientras caminan juntos y a él lo ignoran. Incluso como tiene un grupo que claramente lo aprecia, es evidente que no necesita su compañía.
Si alguien aquí es el bicho raro, ese sería Sunghoon.
Y si el omega solo siente lástima por él, está bien.
Lo aceptará.
Que alguien lo trate como “alguien normal” es demasiado reconfortante como para rechazarlo.
Por suerte, Sunoo no intenta integrarlo en sus círculos, ni está detrás de él todo el tiempo, ni hace preguntas incómodas sobre su vida en la manada.
Sunoo simplemente está ahí, acompañándolo cada mañana.
Y aunque Sunghoon no quiera admitirlo abiertamente, le gusta.
Le gusta tanto que, si algún día no tuviera ese momento de interacción, se preocuparía.
Incluso si caminaban en silencio por los pasillos, estaba bien.
–Compré un libro de jardinería – dijo el omega. –Pensé que era de floriografía por la portada.
Sunghoon rió, habían hablado de eso la semana pasada. Su padre omega disfrutaba de las flores y su historia al igual que su olor y las decoraciones que podría hacer con ellas. Era uno de sus pasatiempos y algo que se podía permitir al vivir en una manada.
–No deberías guiarte solo por la portada.
–Lo sé, pero...ugh, mi madre me apuró y entré en pánico.
–Podría prestarte uno. Papá nos dio un par a mi hermana y a mí para que compartiéramos algo con mi otro padre. Estoy seguro que Wonyoung ni siquiera ha abierto el suyo en meses.
–Le robarás a tu hermana su libro y me lo darás?– sonrió burlón. –Vaya, eso es de chicos malos, Park.
Le encantaba ver al omega feliz.
–Es por una buena causa. Puedes culparme?
Sunghoon observó cómo Sunoo apretaba los labios, intentando contener la risa, antes de sonreír de nuevo. En menos de lo esperado, ya estaban en su aula.
Su compañía iba a terminarse.
–Acepto tu oferta, pero dile que me lo estás prestando, por favor.
–Podría aprovechar para hacerle una broma y decirle a mi padre que lo perdió.
Sunoo soltó una carcajada, ambos compartían la experiencia de tener una hermana y ser cercanos a ellas junto a todo lo que eso implicaba. Aunque en su caso, él tenía una gemela y la de Sunoo era dos años mayor, había muchas cosas en común como el gusto a molestarlas.
–¿Sabes?– dijo Sunoo, apoyándose en el marco del aula. –Tu salón debería estar más lejos. Quiero hablar contigo más tiempo.
Tierno.
–Puedes hablarme mañana
–Sí, bueno, pero no es lo mismo... sería mejor ahora. ¿Y si olvido lo que iba a decirte?
Sunghoon tarareó.
–Estoy seguro de que lo recordarás.
–Sería mejor si tu salón estuviera más lejos.
–O si estuviéramos en el mismo.– lo dijo sin pensar, como una respuesta rápida. No esperaba que Sunoo lo tomara tan en serio, pero los ojos del omega brillaron con alegría.
–Tienes razón.– dijo Sunoo, soltándole el brazo. –Podría pedir que me cambiaran de sección, o tú podrías hacerlo... Es una idea genial. Eres muy inteligente. Eh, Sunghoon?
Definitivamente no lo era, pero su orgullo se infló al escuchar eso. Sintió el pequeño jale de respuesta y satisfacción de su alfa. Con una sonrisa y tal vez demasiada confianza, acomodó el cerquillo de Sunoo, que se había desordenado durante la conversación.
–Se te hará tarde. No quiero que te pongan tardanza, Kim.
–Hmm. ¿Te preocupas?
–Quiero mi consciencia limpia.– bromeó, haciendo que Sunoo bufara.
–Entiendo cuando me quieren botar.
–Te veo después, Kim.– dijo Sunghoon, viendo cómo Sunoo doblaba en el pasadizo.
Sunghoon permaneció un momento junto a la puerta, escuchando los pasos de Sunoo alejándose por el pasillo. Un par de segundos después se dirigió al pasillo principal. Solo quería asegurarse de que el omega no tuviera problemas en su camino a su propio salón. Cuando se aseguró de que todo estaba bien, se fué a su asiento.
Le gustaría acompañarlo, tal como Kim hacía con él, pero Sunoo siempre rechazaba la idea, diciendo que su prioridad era dejarlo a él bien primero.
Uff… bien.
Ojalá tenga un buen día.
֚๑ׁ֪
僕の気持ちは君と同じ.
Pipo Pipo - Serani Poji 🌳 Talk to Me - Red Velvet
HOL¡ ฅ՞•ﻌ•՞ฅ
qué tal¿ soy Nico, qué hay¿
muchas gracias por leer ʕ•͈ⱉ•͈ʔ.
espero que les guste mucho esta historia como a mi escribirla, si tienen algún comentario o consulta. no duden en hacerla.
-unas vocecitas y pequitas como estrellas en el cielo.-