Ojos Rojos

Summary

Izuku Midoriya un militar sale a la búsqueda de su amigo Shoto, quien no fue llevado al refugio donde estaban los sobrevivientes tras un Apocalipsis zombie. En su búsqueda se encuentra con un chico de ojos rojos del cual queda enamorado, pero el destino no quiso que su amor floreciera.

Genre
Scifi
Author
Izukat
Status
Ongoing
Chapters
13
Rating
n/a
Age Rating
16+

267 dias

La población estaba con miedo por saber que les depararía en su futuro. ¿Qué más podía pasar?

Lo malo ya había pasado.

Muchos caminaban en grupos, otros estaban sentados cerca de la fogata viéndose entre ellos. Sus rostros expresaban lo tristes que estaban.

Después de haber vivido más de 1 año de la misma manera, era lógico que se sintieran así. No sabían si volverían a vivir lo que una vez fue.

A sus vidas felices.

Unos lloraban ya que no querían continuar con ese tipo de vida, temían a que los suministros se les acabaran; el agua tanto como la comida eran contados.

Los únicos que podían salir del refugio eran los militares. Se encargaban de ir a buscar a sobrevivientes que era obvio que ya no habría ninguno, después de ese Apocalipsis donde la mayoría de la población se convirtió en zombie, era muy poco probable que algún humano estuviera fuera del refugio, pero de todas formas salían en búsqueda; además de que eran los encargados de tratar los suministros.

Sin duda esta ya no era vida.

Izuku un antiguo ex militar se encontraba fumando mientras observaba a sus alrededores sentado en la barda de un gran muro. A pesar de que ya no era militar este podía estar por esos rumbos, ya que uno de los líderes era su amigo. Eijiro Kirishima.

El pecoso fue relevado de su cargo cuando decidió abandonar el refugio para ir a buscar a un amigo.

¿Se arrepentía?

Claro que no, lo volvería a hacer si se le presentara de nuevo.

Y más ahora que no podía sacarse de la cabeza al chico de los ojos rojos.

Ya habían pasado 267 días desde la última vez que lo vió.

Dejó escapar el humo mientras seguía observando.

Muchos de sus ex compañeros decían que su mirada había cambiado, ya no tenía el mismo brillo de sus ojos, su actitud era diferente.

¿Realmente estaba tan afectado?

Muchos pensaban que solo era capricho. Pero no.

Izuku estaba sufriendo en silencio por un amor que no se podrá dar.

“Un amor en un Apocalipsis”

Solo a él le podía pasar eso.

Pensaba que tenía tan mala suerte para que le sucedieran esas cosas. Jamás en su vida se había enamorado con esa intensidad y menos de un hombre.

Pero desde que lo conoció algo en él se encendió; una llama que le indicaba que estaba enamorado.

Para su mala suerte solo sería un recuerdo. El recuerdo más hermoso que siempre tendrá, mientras que para Eijiro, sería algo bueno; ya que este estaba enamorado del pecoso, pensaba que así tendría una oportunidad con él.

Izuku miró al horizonte, el sol estaba por meterse lo que significaba que los militares tendrían que estar alerta por si algún zombie trataba de entrar.

Poco a poco los habitantes empezaban a entrar a sus casas de campaña, ya que ese era su hogar.

El pecoso se quedó en el mismo lugar, por sus años de entretenimiento y experiencia podía defenderse por si algo pasaba, así que el regresaría a su hogar cuando quisiera.

El sol se había metido y la noche cayó.

Los militares rondaban por los alrededores con sus pistolas, iban en grupos de 2 por si acaso. Mientras que ellos vigilaban la otra sección, los demás dormía para poderse turnar.

Izuku había encendido su cuarto cigarro cuando escuchó pasos detrás suyo.

—Ya no te conseguiré más cajetillas—aquella persona se acercó lo suficiente a él y se quedó detrás de su espalda.

—Kaminari me los puede conseguir—respondió sin girarse.

—¿Cuantos llevas?

—No lo sé—sus palabras eran secas.

Solo escuchó un pequeño suspiro detrás suyo.

—Ve a tu campaña, es tarde y no puedes-...

—Lo sé—dijo interrumpiendo al pelirrojo mientras se ponía de pie.

—Solo me preocupo por ti.

—No es necesario—tiro el cigarro para después pisarlo.

Sin más que decir pasó a su lado sin intenciones de continuar la plática.

—¿Aún lo extrañas?—el pecoso se detuvo en seco.

—¿Piensas que saldré a buscarlo?—respondió sin verlo a la cara.

—Lo hiciste con Todoroki, que no me hace pensar que con él no lo harás.

—Lo vi morir ante mis ojos, tú estabas presente—hizo una pausa—espero que eso haya respondido a tu pregunta.

El pelirrojo ya no dijo ni una sola palabra y dejó que Izuku se fuera. Aunque pensara que tendría una oportunidad con Izuku por el simple hecho de que esa persona estuviera muerto, era todo lo contrario. Cada día Izuku se volvía más frío y distante.

Izuku llegó a su campaña y se metió para recostarse en el colchón inflable. Miraba hacia arriba observando a la nada, cerró los ojos por un rato y de nuevo su mente lo traicionó.

Esos ojos rojos de nuevo aparecieron.

Abrió de golpe los ojos mientras una lágrima salía y recorría su rostro.

Joder, claro que lo extrañaba.

No habría ningún día en que no dejara de pensarlo.

Se giró para llorar como cada noche, desde que lo perdió.

Odiaba esta situación.

Odiaba a los Zombies; si no fuera por el Apocalipsis lo más seguro es que se hubieran quedado juntos, aunque por otro lado, jamás se hubieran conocido por esta situación.

Había pros y contras.

Pero maldecía esta vida. Maldecía a todos.

Solo quería estar con él una vez más.