Lo que ocultó su sonrisa

Summary

La sonrisa de Izuku Midoriya era contagiosa. Cuando alguno de sus compañeros se sentían abatidos, solo bastaba que él hiciera ese gesto y en segundos se sentían mucho mejor. Lo que nadie sabía era que aquella adorable sonrisa solo era una mera fachada. Katsuki Bakugou, que lo había conocido desde que eran unos niños de infantil, sabía que algo andaba mal. Desde que empezó a pasar más tiempo con él, se dio cuenta de que Izuku actuaba diferente. No podía tratarse del One For All, pues él le había contado todo. Así que se prometió descubrir qué ocultaba, de nuevo. Al descubrirlo, no podía creerlo. De ahora en adelante, iba a estar pendiente de él. Las veinticuatro horas del día si era necesario. Sin embargo, Izuku tenía otros planes. ¿De qué se tratarían?

Status
Ongoing
Chapters
70
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAPÍTULO 1

En un día cualquiera, en la prestigiosa escuela de héroes de Japón, la Yuei, los estudiantes iban por los pasillos hacia su respectiva aula. Charlas entre estudiantes de diferentes edades sobre el festival cultural era lo que más se escuchaba.

El grupo de Katsuki Bakugou, el Bakusquad, no era la excepción. Mina Ashido era la más emocionada. Hablaba de las ideas que se le habían ocurrido para ese curso. Estaban en segundo y, según ella, no debían repetir.

Quien daba nombre al grupo estaba ajeno a la charla de este. Se dio cuenta de que el grupo de amigos de Izuku iba incompleto. Faltaba él. Resopló. Hoy había entrenamiento con dones. Deku no faltaba a ni una sola clase de ese estilo. Y menos si el profesor era su predecesor.

Dejó de estar apoyado en la pared para ir hacia el interior del aula. Sus amigos lo siguieron pero fueron hacia sus sitios. Él, por su parte, se acercó a Ochaco Uraraka.

—Oye, cara redonda…

La chica, que sacaba sus cosas de la mochila, observó sorprendida a Bakugou. No se esperaba que se acercarse de buena mañana.

—Bakugou-kun, ¿necesitas algo?

—Deku, ¿dónde está? —fue al grano—. Hoy hay entrenamiento de quirks.

—Oh, Deku-kun está en la enfermería.

—¿Tan pronto? —frunció el ceño—. Creí que ya había dejado la enfermería a un lado.

Ella suspiró.

—No sé mucho, solo que Aizawa sensei lo ha encontrado tirado en el suelo desmayado en su cuarto.

Él asintió y se marchó a su sitio, pues Present Mic había entrado en el aula. Sustituiría a Aizawa a primera hora. Katsuki no prestó mucha atención a la clase. Estaba mirando por la ventana, jugando con su bolígrafo.


Acababa de ducharse tras los entrenamientos. En todo el día no pudo dejar de pensar en Izuku. Aunque a veces iba a la enfermería, siempre regresaba a clases cuando se encontraba mejor. Sin embargo, ese día, no fue así. Él no se presentó. A ninguna. Y eso era extraño. Al terminar de arreglarse, se dirigió a la enfermería para saber cómo se encontraba. Por el camino se encontró con Aizawa quien iba en dirección a los dormitorios. Lo detuvo. Quería hablar con él.

—¿Qué pasa? —se cruzó de brazos—. Tengo que ir a ver a Deku.

—Se trata de él en realidad de lo que te quería hablar.

Katsuki descruzó los brazos, sorprendido. ¿Qué había pasado con Izuku?

—¿Sabes si de pequeño fue diagnosticado de alguna enfermedad?

Katsuki hizo memoria. Que él recordase, no. Solo el ser un quirkless. Tal vez esos años en los que lo trató como una mierda le diagnosticaron algo y él no fue notificado.

Pero, ¿qué tenía que ver eso con todo este embrollo? Negó. Aizawa suspiró. Esto iba a ser complicado. Debía hacer una revisión a los documentos médicos de Izuku cuanto antes. Tal vez ahí viniese la respuesta.

—¿Qué ha pasado?

—Está estable ahora, Recovery lo está monitoreando y haciendo pruebas pero tiene una leve sospecha de que no fue diagnosticado antes o se ha presentado recientemente.

—¿De qué habla?

Katsuki tenía el corazón a mil. ¿Izuku estaba enfermo?

—Lamentablemente, no puedo decirte —le puso una mano sobre la cabeza—. ¿Por qué no vas a verlo? Le hará bien distraerse.

Katsuki vio a Aizawa seguir su camino. Se quedó en el lugar unos minutos tratando de procesar la información. ¿Izuku no fue diagnosticado? Si es así, ¿de qué? ¿La tía Inko estaría al corriente de la situación?

Se prometió que lo descubriría costase lo que costase mientras emprendía su camino hacia la enfermería de nuevo.

Entró en el lugar y se encontró con Recovery Girl tomándole la tensión al mismo tiempo que le hacía un control de pupilas. Escuchó que ambos parámetros estaban dentro de lo habitual. Izuku, al verlo, le sonrió. Katsuki solo suspiró. Izuku parecía estar en mejor estado.

—Bien, todo parece estar en orden, pero voy a pedirte un encefalograma y un TAC, mañana en el hospital —habló la mujer—. Mientras tanto descansa y ni se te ocurra ir a entrenar, que nos conocemos.

Izuku bufó. Entrenar le ayuda a distraerse.

—Yo lo estaré vigilando.

—Bien, gracias Bakugou.