One Shot
NARRADOR
Era 31 de diciembre.
Stiles Stilinski, un joven chico de 21 años, de ojos color miel, pelo castaño, pero que lo había rapado recientemente, piel pálida y con lunares esparcidos por ella, había quedado con dos amigos para salir esa noche de fiesta después de tomarse las doce uvas en casa con su familia, más como por la tarde estaba libre y aburrido, había decidido ir a casa de uno de los amigos con los que saldría esa noche, Scott McCall para hablar y organizar que ropa llevar cada uno, y que harían esa noche.
En cuanto llegó le abrió la madre de Scott antes de marcharse rápido, debido a que llegaba tarde a su turno en el hospital.
Mientras subía por la escaleras escuchaba unas voces.
Al irse aproximando acabó reconociendo esas voces. Eran las de sus dos amigos, Scott y Jackson, y no le gustó nada la conversación que estaban teniendo.
— Es culpa tuya que Stiles venga esta noche con nosotros de fiesta– le reprochó Jackson a Scott– Si no hubieras mencionado que teníamos que comprar las entradas delante de Stilinski, él no se habría enterado y no vendría con nosotros.
Stiles no sabía cómo habían llegado a decir eso, ni de qué estaban hablando antes para llegar hasta ese tema, pero tras escuchar esas palabras se sintió muy dolido.
— Un error lo comete cualquiera...– se defendió a sí mismo McCall– Aunque lo bueno que tiene y por lo que le toleramos es que nos invita a copas o a tomar algo– se burló Scott– Es lo único por lo que todavía somos sus amigos.
— Solo espero que no nos arruine la noche– se notaba el desprecio en su voz– como suele hacer...
— Si. Es bastante cansino y nos deja siempre en ridículo.
— Mucho... entre que se pone a hablar sin parar, vomitando su verborrea a todo el que se cruce en su camino, y a avergonzarnos con lo que él le llama bailar...– comentó Jackson con irritación– Por eso seguramente nunca liga con nadie cuando sale.
— Es normal. Stiles no está a nuestro mismo nivel intelectual y físico– mencionó Scott y Jackson tras unos segundos mirando el rostro de Scott estuvo de acuerdo con él.
En ese momento Stiles se alejó de allí, decidiendo que ya había escuchado demasiado, y salió de la casa sin que ambos hombres se dieran cuenta, dejándoles con su cruel conversación.
De camino a su casa estuvo repasando sin parar lo que había escuchado de sus supuestos amigos mientras murmuraba apretando los dientes, lleno de rabia:
— Estos dos cabronazos se van a cagar. Los voy a joder pero bien.
Finalmente había llegado la hora de reunirse con sus amigos y Stiles pensaba demostrarles que él no era la basura que ellos pensaban y que con Stiles Stilinski no se mete nadie.
Al principio había pensado llevar un traje negro, ya que al ser Nochevieja era normal salir con ese tipo de prendas, más finalmente decidió usar algo más informal, por lo cual sus "amigos" se burlaron.
— ¡¿Como puedes ponerte "eso" para salir la noche de fin de año?!– exclamó Jackson– ¡No vamos a una verbena de pueblo, si no a una gran discoteca!
— Perdonad por no ser tan maravilloso y bello como vosotros– pronunció Stiles con sarcasmo mirándoles despectivamente, procediendo a ponerse en marcha hacía de discoteca.
Una vez en el lugar los tres se encontraban en la barra pidiéndose una copa mientras Jackson y Scott recorrían con la mirada las personas que se encontraban en el lugar por si había alguna de su agrado, mas no tuvieron suerte.
Alguna incluso se acercó para ligar con Jackson, y rara vez alguna con Scott, pero estés la intentaban rechazar con tacto, hasta que Stilinski se encargó de la situación.
— ¡Lárgate de aquí y déjales de una maldita vez en paz que no estás a la altura de estés dioses del olimpo!– pronunció con desdén la última parte de la oración.
Jackson miró extrañado a Stiles y luego le lanzó una rápida mirada a Scott, pareciéndole muy extraña la actitud del chico de lunares.
Sin embargo no tuvo mucho tiempo de reflexionar sobre eso, puesto que en ese instante entró a la discoteca el hombre más hermoso, sexy y caliente que habían visto en sus vidas.
— Vaya pibón...– trago saliva Jackson con excitación y Scott asintió de acuerdo con él.
Stiles, aunque no dijo nada, estaba completamente de acuerdo con ambos.
Ese moreno de ojos verdes era el hombre más perfecto que había visto en su vida.
Ese adonis, que debía ser tan solo unos cuatro o cinco años mayor que Stiles y sus amigos, tenía los ojos verdes, cabello negro, cejas tupidas, una ligera barba de dos días, un cuerpo que incluso a través de la ropa se apreciaban sus músculos tonificados, y una hermosa sonrisa coqueta.
Stilinski ya tenía planeado levantarles a la persona que le gustara a sus amigos, delante de sus propias narices, para darles una lección, más ahora él no solo quería ligarse a ese hermoso moreno sólo para joder a Jackson y Scott, también para quedárselo para él solo.
— Voy a acercarme y entrarle...– susurró Scott.
— ¡¿Que?! ¡Yo lo he visto primero!– se quejó el otro– Además hacer eso apesta a desesperación.
— ¿Y entonces que propones hacer entonces, Jacks?– se cruzó de brazos refunfuñando.
— Esperar a que él se acerque– sonrió con arrogancia.
— ¿Y si no se acerca?– rodó los ojos McCall.
Jackson se quedó pensativo, momento que aprovechó el chico de lunares para poner en marcha su plan.
—¿Que os parece si voy yo me presento y luego lo traigo hasta aquí para que elija al que más le guste de vosotros?– ofreció Stiles.
— ¿A ti el no te gusta?– preguntó incrédulo Scott.
— Un hombre como ese a mí nunca me elegiría. Yo no estoy a vuestro nivel– pronunció entrecerrando los ojos.
— Eso es cierto– concordó su moreno amigo.
A continuación Stilinski se puso en camino hacia el hombre sexy, iniciando así venganza.
Mientras esperaban ambos amigos se pidieron y tomaron otra copa, sin desviar la mirada de Stiles conversando con el hermoso moreno.
Al cabo de veinte minutos aproximadamente vieron como Stiles llevaba al moreno a la pista de baile y danzaban juntos.
— ¡¿Que está haciendo?!– protestó Scott.
— Tendrán que decirse más de un par de palabras antes de que lo traiga aquí y nos lo presente, o si no sería muy obvio y quedaría raro, Scotty.
— Ahh, vale... Empezaba a creer que pretendía ligárselo él...
Jackson se rio ante la idea de su amigo.
— Si, claro. Como si Stilinski fuera capaz de conquistar a un hombre como ese.
Ambos se rieron ante ese pensamiento.
Sin embargo al cabo de media hora Stiles se acercó siendo seguido por el moreno.
— ¡Hola chicos!– exclamó el chico de lunares muy sonriente– Este es Derek Hale.
— Holaa...– susurró Scott impresionado por la belleza que tenía ante él.
— Un placer– sonrió coqueto Jackson.
— Estos son mis amigos. Jackson y Scott– señaló a cada uno.
— Encantado– murmuró algo seco el hermoso hombre que ahora sabían que se llamaba Derek.
— Derek y yo nos vamos a mi casa– informó a sus amigos el castaño rapado.
— ¡¿Queee?!!– gritaron a la vez.
— Mientras te despides de tus amigos, yo iré al guardarropa a recoger mi cazadora de cuero, lindo.
Stiles asintió y Derek le dio un beso en la mejilla antes de alejarse.
— Bueno resumiendo Derek y yo hemos hablado y hemos conectado, así que él me propuso irnos de aquí, yo le pregunté si le apetecía ir a mi apartamento y él aceptó. ¡Que loco y raro, ¿verdad?! ¡¡Con lo poca cosa que soy yo y me he ligado a ese bombón!!– hablo rápidamente, para antes de que sus amigos acabaran de procesar sus palabras irse del lugar sonriendo enormemente y agarrado de la mano de Derek.
Tras salir de la discoteca el ojiverde se lanzó a devorar la boca de Stiles, el cual correspondió encantado, más al ver como sus amigos se acercaban rompió el beso.
— ¿Tienes coche?– Derek asintió recuperando el aliento– ¿Vamos hasta mi casa en él?
— Claro, más a cambio quiero seguir besándote toda la noche– le guiñó un ojo Derek antes de llevar al castaño rapado hasta su camaro.
— Créeme, hermoso. No tendré ningún problema con eso– soltó una pequeña risita Stiles.
En ese momento en el apartamento de Stiles, a unos pocos metros de la puerta, Derek se encontraba arrodillado entre las piernas de Stiles, el cual estaba completamente desnudo y con su gran polla erecta.
Nada más entrar al departamento, sin querer esperar a llegar al dormitorio, se lanzaron el uno contra el otro devorándose mutuamente sus bocas, desarrollándose rápidamente la situación hasta llegar al mayor haciéndole una espectacular mamada al castaño rapado.
El chico de lunares estaba sonriendo encantado viendo como Derek movía ansiosamente su cabeza de arriba a abajo, disfrutando enormemente de su miembro, a la vez que recorría con sus manos su pecho y abdomen.
El sexy moreno no paraba de repartir una gran atención al grandioso pene del ojimiel, tratándolo con adoración mientras Stilinski, gimiendo del gusto, observaba con deseo el impresionante trasero del mayor, todavía con su boxer puesto, con unas ganas inmensas de dejarlo totalmente desnudo, tocarlo, apretar sus preciosas nalgas, besarlas, lamerlas, y muchas más cosas.
Stiles quería y pretendía adorar el prefecto trasero del moreno, al igual que él estaba adorando su polla.
Suavemente Stilinski deslizó sus manos por el cabello, y luego espalda, del mayor, dirigiéndose lentamente hacia abajo, hasta finalmente llegar a su boxer y una vez allí quitárselo, dejando a la vista el más maravilloso y glorioso trasero que había tenido el placer de contemplar en sus veintiún años de vida.
Derek, sin detener su trabajo oral, estiró su espalda y elevó sus nalgas, dándole una mejor visión a la vez que un mejor acceso al dueño del pene que chupaba lascivia y placenteramente.
Stiles, después de observar como el ojiverde levantó su culo para él, no pudo resistirse a acariciar las nalgas, apretarlas fuertemente para acto seguido soltarlas y luego con un dedo recorrer la entrada del mayor.
— Dime, hermoso, ¿quieres entregarme tu delicioso culo?– preguntó Stilinski con su voz cargada de excitación.
Solo entonces, desde que habían comenzado, Hale se sacó la polla de su boca, para así poder expresarle con palabras al chico de lunares cuanto anhelaba que lo follara, mas continuó acariciandola con sus manos.
— Uff, por supuesto, Sti...– pronunció gimiendo muy cachondo mirando primero a los ojos del castaño rapado y después al impresionante miembro que estaba masturbando– Estoy deseando que embistas y destroces mí ansioso y cerrado ano.
— Quieres que te haga todo mío, ¿verdad? ¿Qué te haga de mi propiedad?– preguntó jadeante gracias a la gozosa atención del mayor a su miembro.
— Hazlo– pidió Derek mirando entonces a los bellos ojos color miel de Stilinski– Necesito tu gran polla.
La mirada de ambos brillaba, reflejando lujuria y un gran, profundo e intenso deseo.
— Con muchísimo gusto lo haré, hermoso, pero primero...– agarró cariñosamente la mano del moreno, que seguía masturbandolo, haciendo que soltara su polla– tienes que acabar el trabajo que empezaste con esa deliciosa y talentosa boca.
— Pero...– trago saliva muy excitado– me gustaría que te corras dentro de mi culo, Sti, mientras me follas duro.
— Te preocupa que si me haces correr ahora, luego no tenga suficiente leche para tu maravilloso trasero– soltó una ligera y tierna risita– Tranquilo, lindo. Tengo leche de sobra y te daré toda la que quieras, Der.
— Ummm– gimió de gusto al imaginarlo– Quiero toda la que tengas... En mi boca y mi culo.
En ese instante Stiles deslizó su duro y mojado miembro sobre las mejillas del pelinegro para luego presionarlo sobre los hambrientos labios del mayor.
— Entonces ponte a mamar, chico lindo– sonrió el castaño rapado.
Derek asintió entusiasmado y sin dudarlo ni un segundo hundió su ansiosa boca en la deliciosa polla que tenía delante, tomándola toda de una sola vez.
El rostro del ojiverde estaba felizmente presionado contra la pelvis del joven. Hale le estaba haciendo una asombrosa garganta profunda sin tener el más mínimo reflejo nauseoso.
Stiles se sentía maravillosamente con la boca húmeda y caliente del moreno en su durísima polla, pero quería más por lo que agarró el cabello negro de Derek, procediendo después a tirar suavemente de él, indicándole que moviera su talentosa boca. Hale así lo hizo, su boca y su lengua trabajando atentamente chupando y lamiendo con enormes ansias, dándole la mejor de las atenciones a la enorme polla de Stilinski.
— ¡Más!– exclamó el castaño rapado con su voz cargada de lujuria.
A continuación el chico de lunares agarró con fuerza el cabello de Derek, evitando de esta forma que este se moviera y comenzó a follarle la boca con un ritmo acelerado y fuerte.
El mayor se quedó quieto aguantando y disfrutando la brutal follada de boca hasta que finalmente escucho unas palabras del joven que le emocionaron.
— ¡Te voy a llenar!– exclamó fuertemente para segundos después correrse, llenando y bañando la garganta de Hale con una gran, caliente y espesa cantidad de semen.
Derek gimió de gusto al saborear la esencia del joven para acto seguido tragar hasta la última gota.
Una vez que Stiles terminó de correrse y Derek limpió hasta el último rastro de semen de su polla, el joven ayudó al ojiverde a ponerse de pie, ya que este tenia algo doloridas las rodillas de estar tanto tiempo arrodillado, y lo guió hasta su dormitorio.
— Túmbate sobre la cama, Der. Voy a hacerte disfrutar tanto como tú acabas de hacer conmigo.
El pelinegro obedeció al instante, tumbándose boca arriba.
En cuanto Hale estuvo tumbado, Stiles se colocó encima de él acariciando y recorriendo suavemente el musculoso cuerpo del ojiverde y besando intensamente sus labios, a la vez que frotaba sus miembros simulando embestidas.
Al cabo de lo que a ellos le parecieron un par de minutos, a pesar de que había pasado mucho más tiempo, Stilinskirompio el beso y movió sus dedos hacia la boca del mayor, el cual los chupó con gusto y ansia.
Luego de un corto rato, Stiles retiró sus dedos de la boca del ojiverde y los dirigió hacia el grandioso culo de este, listo para abrir y preparar al hermoso hombre de ojos verdes.
Hale llevo sus piernas hacia su pecho para darle un mejor acceso a su culo y gimió tras sentir como el chico de lunares exploraba con sus dedos su entrada.
Comenzó con solo un dedo, mas poco a poco añadió más.
Stiles los movió de forma tan experta y placentera que el moreno no paraba de jadear de gusto, hasta que de pronto el castaño rapado los sacó, sustituyendo rápidamente los dedos por su lengua.
— ¡Ohh, Stiles! ¡Qué bien me estás comiendo el culo!– exclamó Derek cachondo pegando más su culo contra el bello rostro de Stiles.
Estuvieron así un largo tiempo hasta que Derek prácticamente le suplicó que lo follara y que le hiciera suyo.
— ¿Este culo delicioso me pertenece ahora?– preguntó con arrogancia el ojimiel.
— Siii... Es tuyo, todo tuyo... Siempre que lo desees, pero por favor fóllalo ya... Úsalo y destrozalo– gimió con desesperación– Hazlo tuyo... Hazme tuyo...
— Siii, Der. Solo mío...– su pene ya estaba duro y listo para hacer gozar al mayor– Este culo ahora es mío... Ahora es de mi propiedad, me pertenece..., al igual que tú.
A continuación Derek sintió la punta de Stiles presionando contra su ano. Dicha sensación fue tan intensa y gloriosa que le brindó un nivel superior de placer al que había sentido con los dedos y la lengua del joven.
Stilinski introdujo lentamente su dotada polla en él, centímetro a centímetro, permitiendo que el hermoso hombre que estaba abierto de piernas ante él se acostumbrara a su gran tamaño, luchando y resistiendo el impulso de embestirlo.
— Joder, Der... Estas tan apretado– jadeo el chico de lunares.
— Hace mucho que mi culo no tiene acción, Sti– jadea sintiendo y disfrutando cada centímetro que era metido en su interior.
— Ahora que me tienes a mí, Der, eso va a cambiar– el castaño rapado se adentraba más a medida que sentía como el sexy moreno se relajaba, entregándose más a él, hasta que finalmente la entrega fue completa, es decir, su polla estaba totalmente dentro– Tendrás acción y mi atención cada día.
— ¡Eres perfecto!– exclamó con lujuria el mayor– ¡Pero muévete ya! ¡No te contengas más! ¡Lo necesito mucho!
Tras escuchar tan ansiadas palabras del ojiverde, Stilinski comenzó a moverse, embistiendo dura e intensamente. Estaba follando a Derek como si fuera lo que más ansiaba en el mundo.
Hale, sin ser consciente de ello, estaba emitiendo fuertes sonidos de placer que nunca jamás había hecho. Nadie jamás lo había follado de forma tan maravillosa, a la par que implacable.
Escuchar los sonidos que le estaba haciendo producir al mayor, a la vez que ver su hermoso rostro lleno de placer y como recibía entusiasmado cada una de las fuertes embestidas provocó que el chico de lunares pusiera las piernas del pelinegro sobre sus hombros y comenzara a besarle el cuello.
Ante el nuevo ángulo, Stilinski no paraba de golpear la próstata del moreno, y eso sumado a los besos en el cuello hicieron que los gemidos y sonidos de gozo de Hsle aumentaran de intensidad.
— ¡Ohh, siii, Sti! ¡Ohh, por favor! ¡No pares! ¡Follame! ¡Follame duro! ¡Folla mi culo! ¡Follame más fuerte! ¡Hazme tuyo!
El castaño rapado sonrió e infló el pecho con orgullo.
— Solo mío, ¿verdad?
— ¡Ohh, siii, Stiles! ¡Hazme solo tuyo!
— Mi Derek, lujurioso, ansioso y necesitado– rió con ternura y miró con excitación como se retorcía loco de placer gracias a él.
— ¡Oh, joder, Stiles!– jadeó el mayor sintiendo como el ojimiel zurraba y castigaba su próstata, empujándolo lentamente hacia un impresionante y poderoso orgasmo– Oh, Stiles, oh, Stiles, oh, Stiles... Creo que estoy a punto de...
No pudo terminar la oración, puesto que con una salvaje embestida más de Stilinski, explotó, disparando una gran cantidad de semen hacia el pecho del chico de lunares, experimentando el nivel de placer más inmenso de su existencia.
Su culo y polla palpitando furiosamente luego de tan intenso orgasmo.
La magnitud de dicho orgasmo desencadenó el propio orgasmo de Stiles, estallando profundamente dentro del pelinegro, llenándolo de su semen y tras terminar de correrse se desplomó sobre el musculoso cuerpo del mayor y lo abrazó amorosamente.
Se quedaron así, mirándose a los ojos, ambos plenamente satisfechos hasta que Derek se lanzó a besar ansiosa, apasionada y profundamente a Stiles, el cual rápidamente correspondió.
Tanto Derek como Stiles se sintieron completos estando el uno con el otro.
Derek y Stiles lo hicieron dos veces más esa misma noche, la última de ellas en la ducha mientras se limpiaban.
Ellos tras un delicioso y satisfactorio sexo se quedaron dormidos abrazados y obviamente muy tarde, puesto que estuvieron gran parte de la noche follando.
Por eso cuando alguien golpeó la puerta del apartamento a las diez de la mañana muy rápido, fuerte y repetidamente estaban tan agotados que esperaron unos minutos a que quien fuera que estuviera golpeando la puerta se cansara y se fuera.
Sin embargo eso no sucedió, por lo que Derek gruñó irritado y murmuró:
— Juro que como no paren de golpear la puerta, iré yo y le arrancaré la garganta con los dientes a quien sea el imbécil que no para de golpearla a las 10 de la mañana del primer día del año...
— Tranquilo mi hermoso gruñón– dijo enternecido Stiles por los gruñidos y quejas del pelinegro– Ahora mismo voy a ver quién es y que quiere. Debe ser urgente para llamar a la puerta de esa forma...
— No tardes, lindo... Quiero seguir abrazándote– susurró cerrando los ojos e intentando dormir de nuevo, y ese comentario enterneció y calentó el corazón de Stilinski.
Rápidamente el chico de lunares agarró su boxer del cajón, ya que no sabía dónde estaba el suyo, se lo puso, junto con un pantalón y se dirigió a la puerta de su apartamento. La abrió y allí delante de pie frente a él se encontraban sus dos "amigos" con cara de mala leche.
— ¿Qué hacéis aquí?– preguntó con cansancio Stilinski– ¿Qué queréis a estas horas?
— ¡¿Qué que queremos?!– exclamó Jackson indignado– ¡¿Cómo te atreves siquiera a preguntarlo?!
— ¡Exigimos una explicación! ¡¡Nos has robado la oportunidad de estar con ese dios griego!!– protestó Scott.
— Y no me arrepiento de nada– sonrió altanero Stiles– Es hermoso, inteligente, sexy, y además una maravillosa fiera es en la cama. Tiene todo lo que busco.
— ¡Eres un cabronazo!– gritaron ambos.
— Sabías que nos gustaba y nos engañaste haciéndonos creer que nos ayudarías a hablar con el, pero en lugar de eso te adelantaste y nos lo robaste en nuestras narices. ¡Es que incluso parece que te lo ligaste solo para jodernos a nosotros!
— ¡¿Quee?! ¡¿Como podéis pensar eso de mí?! Yo tan solo soy un parlanchín, alguien que se pone a hablar sin parar, vomitando su verborrea a todo el que se cruce en su camino, causando vergüenza ajena con mi manera de bailar y que no está a vuestro nivel físico ni intelectual...
— ¡Nos escuchaste!– exclamó Jackson al notar que esas habían sido las palabras que se habían dicho entre él y Scott criticando a su castaño amigo.
— Escuchar conversaciones ajenas está muy feo, Stiles– le echó en cara Scott.
— ¡¿Así que es verdad lo que pensamos de que te liaste con el sexy moreno solo para vengarte de nosotros?!
— Eso no es cierto– negó Stiles sonriente– Al principio de la noche sí que tenía pensado ligarme a la persona que os gustara solo para fastidiaros y daros una lección, mas cuando vi y hablé con él comprendí rápidamente que Derek también me gustaba... muchísimo. Él es perfecto.
— ¿Ligaste conmigo solo para joder a tus amigos?– dijo una voz a su espalda y en ese momento la sonrisa engreída de Stilinski se borró y se dio media vuelta instantáneamente.
Ante lo que había escuchado Derek le frunció el ceño al ojimiel, aunque también tenía sus mejillas ligeramente sonrojadas.
Hale se acercó más al joven castaño rapado hasta estar a solo uno centímetros de él.
— Yo... esto...– Stiles trago saliva nervioso.
— Podías haberlo dicho, me habría pavoneado un poco más delante de "esos"– espetó con malicia Derek dándole acto seguido un beso casto en los labios al chico de lunares.
— ¡¿Qué?!– exclamaron los demás a la vez.
— Además de verdad creísteis que alguien como yo iba a liarse con alguno de vosotros– se burló de los dos amigos de Stilinski– A ti– señaló a Scott– de tan solo mirarte me dan náuseas y ganas de vomitar, no digamos ya besarte, y tú se te nota de lejos la prepotencia y egocentrismo, y ni de coña estaría con alguien así.
— ¡¿Cómo te atreves?!– exclamó indignado Jackson.
— Así que porque no os largáis y os vais un poco a la mierda, que me habéis desvelado y quiero disfrutar de Stiles y echarle un buen polvo.
Antes de que pudieran replicar alguno de los dos Derek les cerró la puerta en la cara.
— ¡Ordinario!– gritó Whittemore muy ofendido.
— ¡Malfollados!– respondió Derek dándose la vuelta y agarrando la mano de Stiles, el cual estaba impactado, para llevarlo de vuelta al dormitorio.
— ¿Entonces no te importa que me acercara a ti para joderles en un principio?– preguntó Stilinski, ligeramente inseguro y aún sin creerse su suerte.
— Bueno, yo no diría que no me importa, Sti– se acercó al chico de lunares– Si que me molesta, pero yo te gusto de verdad, ¿cierto?
— Siii– respondió al instante– Me encantas, Der.
— Y tú también a mi, Sti, así que no voy a dejarte escapar, lindo, ni a ti, ni a tu pollón– acarició la entrepierna de Stiles mientras le besaba– Ya me lo compensarás invitándome a una cena romántica, con velas y en un buen restaurante.
— ¿Una cita?– jadeo al sentir el tacto de Derek en su paquete.
— La primera de muchas, hermoso– se besaron entonces con pasión, quitándose la poca ropa que llevaban puesta.
~FIN~



