Infidelidad

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Summary

Esta historia trata de Adam, un hombre que a pesar de su vida ser perfecta no puedo evitar caer en la tentación. ¿Es solo sexo? ¿Es amor? ¿Pasión tal vez?

Genre
Erotica/Romance
Author
dark
Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Esa noche…

Adam se encontraba dando vueltas en aquella incómoda cama, se rindió, supo que no podría dormir mucho ahí, definitivamente tenían que hacer reformas en esa casa. Se levantó para ir a la cocina a prepararse un vaso leche. Antes de salir por la puerta, miro atrás viendo a su mujer dormir.

Se quedo viendola durante aproximadamente diez minutos, esa mujer era la misma con la que había compartido 20 años de su vida y ahí estaban. Luego de 3 hijos se podría decir que cumplió con lo que se considera “exito” familiar.

Ya en la cocina, tomandose su leche caliente escucho pasos, que se acentuaron hasta llegar a la cocina de esa casa de campo. Pudo ver que la persona que acababa de entrar se trataba de Sidney, la mejor amiga de su hija mayor.

— Hola Adam, no espere verlo aquí— le sonrío, ella siempre está sonriendo y él tenía que reconocer que era una de sus mejores características.

— No podía dormir ¿y tú? — ella le había alegrado un poco la noche, luego de no poder dormir.

— Estamos en la misma situación— sé rio y fue a tomar el zumo exprimído que había encima de la encimera.

Adam pudo fijarse un poco más en con ella iba vestida, su pijama se componía de un crop top de tirantes que notaba sus pecho sin sujetador, unos pantalones que eran suficientemente cortos para que no se le viera nada.

Eran las vacaciones de primavera, él y su familia habían decidido irse durante la semana a su casa del campo, Sidney les había acompañado como siempre hacía pues su hija y ella siempre estaban juntas en todo.

— Yo creo que es la calor — empezó ella a divagar mientras se sentaba en el mármol de la encimera, al lado de él.

— Puede ser, mañana mandaré a que reparen los aires acondicionados— odiaba lo mucho que la casa empeoraba cada vez que estaban una larga temporada sin usarla.

— Oh no te preocupes, lo puedo aguntar — Adam no supo porque pero se fijo en los muslo de ella y de como estaban un poco separados.

Empezo a subir la mirada y se paró en la zona del pecho donde puedo contemplar lo desarrollada que estaba Sidney y los dos circulitos que sobresalían indicando el lugar de los pezones.

Mientras él la escaneaba, ella pudo ver como el la estaba mirando, no supo porqué pero le gusto mucho su mirada en ella. No era idiota sabía que había deseo ahí, muchos chicos la habían mirado así, pero con él sintió como su corazón empezaba a latir de forma desconcertante.

Cruzaron miradas y ahi fue cuando todo salto. No se sabe quien se le acerco a quien pero se besaron, se besaron mucho hasta el punto de no poder respirar, el la fue tumbando en la encimera y fue bajando los labios hasta el pecho donde por encima del pijama tiro primero de un pezon, tan fuerte que ella chilló. Eso solo hizo que aumentar aún más la tensión del ambiente.

Adam bajo hasta su zona y le bajo los pantaloes sin pensárselo al igual que hizo cuando devoró su vagina mordiendo y chupando como si fuera una fruta prohibida. Ella no podía parar de gemir y dar algún que otro ruido, acabó agarrándole la cabeza para subiera a besarla antes de que ella pudiera venirse.

Sidney durante el beso empezó a tocarlo por todos lados, sorprendida de el buen estado físico de Adam. Su mano se situó sobre su polla con em pijama en medio y le apretó, mientras su boca se deslizaba hacia el cuello de él y se quedó allí chupando, mordiendo y lamiendole incluso detrás de la oreja.

Se detuvo en cuanto dos dedos se introdujeron dentro de ella de forma brusca, Aunque luego siguió concentradose en la polla de Adam y su cuello. Ella lo mastubaba sobre el pijama, él le metia los dedos, y asi durante 6 minutos donde ella podía sentirse apunto de venir mordiéndole fuertemente el cuello para callar su grito. Y se derrumbó sobre él.

Adam se había venido a la vez, para él fue una experiencia increíblemente nueva, nunca había follado de ese modo. Con su mujer solían ser bastante dulce a la hora de hacerlo, a ella no le gustaba ninguna pose que no fuera el misionero y en la cama porque lo demás era considerado como “pecado” para ella.

Antes de que pudieran decir algo se escucho movimiento en la zona de las escaleras, pero teniendo suerte no resulto ser nadie. Luego de dicho encuentro cada uno no supo que decir, y solamente se alejaron yendose a sus habitanciones como ai nada hubiese pasado.


Adam se despertó sintiendo como su mujer lo tembaleaba. Nada más abrir lo ojos vio como ella le miraba.

— ¿Qué te paso en el cuello? Lo llevas morado — Ante la pregunta de Sia, no supo de contestar, una parte de él se arrepentía de todo y la otra estaba desenado repetirlo.

— No lo sé, quizás me picó algún bicho — ella lo miro preocupada — tranquila seguro mañana se habrá ido.

— Eso espero — Sia se acerco a besarlo y él le correspondió — Cariño, te deseo mucho ahora.

Él obedeció, la hizo recostarse mientras la besaba y le fue a quitar el camisón, para luego empezar a besar toda su parte superior, desde su clavícula hasta su pecho.

Cuando miro su pecho inconscientemente lo empezó a comparar con el de Sidney, mientras que el de su mujer ya se había caido un poco y tenia lo pezones agrietados por darles el pecho a sus hijos, el de Sidney estaba bastante elevado además de tener un poco más que su mujer.

El recordar de los pezones marcados en la camiseta de Sidney, solo hizo que se pusiera caliente y empezara a chupar los de su mujer, Valeria. Ahí fue cuando cometió el error de morderselo y estirarlo fuertertemente.

— Ay, ¿por qué hiciste eso? — le alejó la cara de su pecho — Sabes que esas cosas no me gustan, eso se les hace a las putas, a las mujeres como yo no nos merecemos eso.

Eso apagó el fuego dentro de Adam, quien casi rueda sus ojos. A Valeria nunca le había gustado el sexo duro, ella siempre quería “hacer el amor”, nunca había querido experimentar, siempre tenía que ser en la cama. Una vez intentó hacerselo en el sofa, ella se negó rotundamente diciendo que no era una cualquiera y que merecía una cama.

Él no podía negar que sabía como era antes de casarse, ella nunca había querido hacerlo hasta el matrimonio, siempre había sido criada de forma religiosa, así que de cierta forma podía enterderla. Para ella, primero tenían que casarse pues sino la deshonraría, estuvieron de novios 6 años antes de casarse.

Durante eso seis años, solo se dieron beso cortos, nunca los profundizaban, quizás fue esa expectación lo que el emocionaba tanto al principio. Sus familias eran amigas, se conocían desde pequeños, siempre se habían entendido y cuando llegaron a los 14 años sus familias dieron por hecho que deberían iniciar una relación, y asi lo hicieron.

— Es cierto, perdóname amor. — Adam sabía perfectamente lo que decir para acabar con las discusiones.

Ella aceptó su disculpa y él la beso, tumbandola para hacerle “el amor”. Fue delicado, y solo la besaba. Durante algún punto de su vida íntima, se había vuelto tan aburrida, puede ser cuándo cumplieron dos años de casados, en el momento en que Adam supo que las cosas serian siempre como Valeria quisiera.

El día de su aniversario, él quiso probar a bajar, unos compañeros de la universidad se lo habían hecho ver como algo que a una mujer siempre le va a gustar, en el momento que él le dio un beso ahí, ella se puso a gritar pero no por placer sino de enfado.

No le gusto nada, Valeria opinaba que eso era algo asqueroso, por motivos higiénicos, e hizo que Adam se lavara la cara y los dientes antes de volver a besarla. Adam lo intentó volver a hacer unos años después y ocurrió lo mismo, por lo que lo dejo pasar.

Después de acabar de hacerselo, ella se acurrucó en sus brazo mientras él le besaba el pelo.

— Adam, no me ha gustando nada lo del pezon, esos amigos que tienes te llevan por el mal camino — Valeria dijo todo mientras le tocaba el pecho — Por cierto, hoy llama para que ya arreglen el aire acondicionado.

— Lo haré, ¿algo más? — apartandola de su pecho para levantarse a la ducha.

— Si, me iré con los niños al parque que hay cerca, y no voy a poder llevar a Sidney y a Daisy a la librería del pueblo — Adam asintió, con la sensación de emoción por el nombre de Sidney.

Nunca se había fijado en la amiga de su hija, sin embargo no sabía el porqué de la emoción por verla, lo que habían hecho ayer estuvo muy mal, él está casado y ella acababa de cumplir 18 y aún estaban en el instituto.

Sin embargo, el pensar en la situación de anoche lo puso empalmado, y tuvo que masturbase en la ducha.


— Papá, si quieres déjanos aquí e iremos más tarde al supermercado — Daisy se bajo el coche mientra lo iba diciendo.

— La verdad yo tengo que comprar unas cspas en el supermercado, ve a la librería y luego nos vemos — dijo Sidney, sorprendiendo a Adam pues no esperaba que al final pudieran hablar.

Antes del desayuno se la encontró sola en la cocina y quería hablar con ella, pero su hijo de 9 años, Xander, los interrumpió. Puso en marcha al super luego de que su hija estuviera de acuerdo.

— Sobre lo que pasó anoche… — la que empezó la conversación fue Sidney, pero Adam la cortó hablando.

— Si estuvo mal, me disculpo por lo que hice, no volverá a suceder — pudo ver con Sidney se quedó sin habla y asintió con la cabeza, antes de bajar del coche si que se atrevió a hablar.

— A mi me gustó bastante, no hiciste nada malo a mi parecer es algo natural desear a alguien como yo lo hice contigo, nadie se enteró y no hubo problema. — dicho eso se bajo del coche aparcado.

— ¿Qué quieres decir con lo último? — preguntó Adam persiguiendola porque ella iba rápido.

— Nadie se enteró, y nadie se tendría porqué enterar si lo volviéramos a hacer — le sonrió con la misma sonrisa que añoche.

— ¿Q-Quieres repetirlo? — Adam si que no se esperaba eso.

— Adam, eso es lo que quiero decir — luego de decir eso se fue y empezaron a hacer la compra en silencio.


En el coche de vuelta a recoger a Daisy de la librería, Sidney cogió la mano de Adam mientras este estaba conduciendo y se la puso en su muslo.

— Adam, yo ya te he dicho lo que quiero, pero ¿qué es lo que tú quieres hacer?Si quieres que se repita se repetirá, si no es lo que quieres lo olvidaré y aquí no ha pasado nada.