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Summary

β€» π‘Ίπ’Šπ’π’π’‘π’”π’Šπ’” β€» Jeon Jungkook es alto, oscuro y humano. TambiΓ©n estΓ‘ fuera de los lΓ­mites para el shifter conejito obsesionado con las margaritas, Jimin. Pero cuando los hombres lobo empiecen a cazar a Jimin en los bosques alrededor de New Hope va a necesitar la ayuda de Jungkook para luchar contra los intrusos. Por supuesto, cuando Jungkook descubre la verdad sobre Jimin, nunca va a dejar de perseguir a su conejo. Jimin ha estado medio enamorado de Jeon Jungkook desde que tiene memoria, pero el hermano muy humano de su mejor amigo siempre ha estado fuera de los lΓ­mites, pero cuando los hombres lobo llegan a la ciudad, este shifter tendrΓ‘ que decidir si estΓ‘ listo para luchar o no. Por lo que siempre ha querido. 𝑬𝒔𝒑𝒆𝒓𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒆𝒔 π’ˆπ’–π’”π’•π’† ღ AdaptaciΓ³n y ediciΓ³n: π‘Άπ’Œπ’‚π’Žπ’Šπ‘Ίπ’†π’Šπ’“π’šπ’– ❈ Portada hecha por mi. ❈ Pareja principal: Kookmin ❈ Estado: En emisiΓ³n. ❈ Genero: Chico x Chico, bl. ❈ Esta es una adaptaciΓ³n. NO es mΓ­a ❈ Todos los derechos a la autora. ❈ Solo para fin de entretenimiento y sin fines de lucro. κ•₯ π‘Άπ’Œπ’‚π’Žπ’Šπ‘Ίπ’†π’Šπ’“π’šπ’– κ•₯

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

πŸ‡ β„‚π•’π•‘π•šπ•₯𝕦𝕝𝕠 πŸ™ πŸ‡

Margaritas. Deliciosas, deliciosas margaritas. Jimin corriΓ³ por la acera y se deslizΓ³ bajo el arbusto sagrado que bordeaba el jardΓ­n de la Sra. Ming. Los lirios eran divertidos, sus pΓ©talos nacarados brillaban a la luz de la luna, y le encantaba el olor a verbena. Definitivamente irΓ­a por una fresa si pudiera conseguir una, pero adoraba las margaritas.

EnterrΓ³ su cara en el lugar mΓ‘s cercano y respirΓ³ hondo. Su nariz se moviΓ³ contra el pΓ©talo mΓ‘s cercano y luego, le dio un mordisco.

Delicioso. Una larga oreja cayΓ³ al suelo. Realmente deberΓ­a haberlos guardado para el final, pero eso habrΓ­a requerido mΓ‘s autocontrol de lo que Jimin poseΓ­a en su diminuto cuerpo de conejo.

ΒΏCuΓ‘ntas lamidas se necesitaban para llegar al centro de un Tootsie Pop? Jimin no tenΓ­a ni idea. Siempre iba directo a lo bueno. Se tardΓ³ menos de un minuto en terminar la primera margarita. No lo lamentΓ³, no cuando habΓ­a otra esperando a que la mordisqueara. DespuΓ©s de la tercera flor, perdiΓ³ la cuenta de cuΓ‘ntas margaritas cayeron a su gula de orejas temblorosas.

Su peluda cola temblΓ³ felizmente. Cuando terminΓ³ con las margaritas, iba a comer los de boca de dragΓ³n y los girasoles. QuΓ© rico, quΓ© rico. Su cabeza se retorciΓ³ mientras intentaba llegar a una exasperante flor. ΒΏEra cada vez mΓ‘s difΓ­cil ver alrededor de sus caderas acolchadas?

Tal vez Taehyung tenΓ­a razΓ³n. Tal vez el deberΓ­a poner de las nasturtiums (planta), pero Jimin no podΓ­a ayudarse a sΓ­ mismo.

HabΓ­a algo en correr a la luz de la luna que hacΓ­a retumbar su barriga.

No es que hubiera nada que llenara sus maΓ±anas. Como conejito, era una mΓ‘quina invencible de comer flores. Como ser humano, era un contador regordete sin vida social de la que hablar. No habΓ­a salido en una cita desde la escuela secundaria y β€”salvo su mejor amigo Taehyungβ€” lo mΓ‘s cercano que tenΓ­a al contacto humano todos los dΓ­as era pedir su cafΓ© con leche de lavanda en SMERALDO GARDEN.

La cafeterΓ­a y la panaderΓ­a podrΓ­an estar en las afueras del pueblo β€” a cuarenta minutos a pie de su apartamentoβ€”, pero valΓ­a la pena pasar junto a otras tres cafeterΓ­as y una tienda de bagels por su jarabe de lavanda casero. Si tenΓ­a suerte, podΓ­a echar un vistazo a Jeon Jungkook, el hermano mayor de Taehyung y la estrella de los sueΓ±os ilΓ­citos de Jimin.

Maldita sea. HabΓ­a un hombre al que Jimin querΓ­a baΓ±ar en salsa de fresa y cubrir con semillas de girasol.

ΒΏY cuΓ‘ndo terminara de lamerlo hasta dejarlo limpio? Finalmente, se divertirΓ­a con el sexo ardiente que habΓ­a estado fantaseando desde que vio a un Jungkook de veintiΓΊn aΓ±os de edad pasar por la habitaciΓ³n de Taehyung reciΓ©n salido de la ducha, con una bata puesta y mojado. Jimin tenΓ­a entonces doce aΓ±os. Estaba bastante seguro de que ver a Jungkook habΓ­a comenzado la pubertad.

Miembros largos y delgados, mΓΊsculos construidos caminando por el bosque y trabajando en la tienda de la familia coreana. SΓ³lo un indicio de piel obscura alrededor de sus mejillas cuadradas. AΓΊn entonces Jungkook

era un hombre de montaΓ±a salvaje, pero con los aΓ±os, su aficiΓ³n por la franela se habΓ­a convertido en un mal hΓ‘bito.

Se habΓ­a puesto tan mal que Jimin se ponΓ­a nervioso cada vez que veΓ­a un indicio de cuadros escoceses. Si alguna vez tenΓ­a la oportunidad de desnudar a Jungkook, le harΓ­a quedarse con su camisa de franela a cuadros, la azul y marrΓ³n que se ajustaba a sus ojos y aΓΊn olΓ­a a resina de pino meses despuΓ©s de que Wilderness Outfitters dejara de vender Γ‘rboles de Navidad.

Saltandoβ€”saltando... El pensamiento le hizo perder la nociΓ³n de lo que estaba haciendo. No es que importara. Nunca iba a pasar nada. Cada vez que se acercaba a la distancia de Jeon Jungkook, se le secaba la boca y olvidaba cΓ³mo formar palabras. Apenas podΓ­a saludar al hombre. Nunca se atreverΓ­a a pedirle una cita.

Un pΓ©talo pΓ‘lido le hizo cosquillas en la nariz. Si no podΓ­a mordisquear a Jeon Jungkook, aΓΊn podΓ­a comer margaritas. Le dio un mordisco irregular.

β€”Maldito ladrΓ³n. β€”Algo golpeΓ³ el suelo cerca. ΒΏUna roca? Los conejos tenΓ­an un campo de visiΓ³n de casi trescientos sesenta grados. Jimin ni siquiera necesitaba voltear la cabeza para ver a la Sra. Ming de pie en su entrada.

La mujer medΓ­a un metro y medio y tenΓ­a la cadera rota, pero en forma de conejo, parecΓ­a un gigante vestido en una gran carpa de circo de un camisΓ³n que colgaba alrededor de sus rodillas. Era una vieja bruja malvada, pero su jardΓ­n era el mΓ‘s bonito de la ciudad. Otra roca catapultΓ³ hacia Γ©l, acercΓ‘ndose lo suficiente como para hacer que el aire pasara por encima de la cabecita de conejito de Jimin. La viejecita tenΓ­a buena punterΓ­a para alguien de noventa y tantos aΓ±os.

Jimin golpeΓ³ sus pies y soltΓ³ furiosos chillidos de conejo, insultando sus guisantes y maldiciendo sus zanahorias.

Se estaba preparando para lanzar una nueva letanΓ­a de maldiciones en la malvada direcciΓ³n de la Sra. Ming. mierda. Se estaba agachando para recargar.

Los jardines pΓΊblicos estaban vacΓ­os a esta hora de la noche. PodΓ­a comer las rosas que habΓ­an plantado cerca de la placa del alcalde. El pensamiento lo dejΓ³ temblando apenas suprimiendo la risa de conejo.

Hasta que otra roca aterrizΓ³ a menos de un metro.

Hora de irse. Jimin enderezΓ³ sus orejas, se sacudiΓ³ la cola y corriΓ³ como si los sabuesos del infierno le siguieran.

Dos minutos mΓ‘s tarde se acurrucΓ³ por la calle principal, riΓ©ndose a carcajadas. Acababan de plantar rosales nuevos delante del ayuntamiento y Γ©l querΓ­a el primer bocado.

Oooooo. Un extraΓ±o aullido comenzΓ³ en algΓΊn lugar muy lejos de Γ©l.

Oooooo. Ooooh. Aaβ€”ooooooh.

Lobos. Toda la situaciΓ³n parecΓ­a mucho menos graciosa. Los aullidos se estaban acercando. No es una buena seΓ±al. Jimin podΓ­a arreglΓ‘rselas solo en el bosque con lobos naturales. VolverΓ­a a la civilizaciΓ³n o se convertirΓ­a en humano y harΓ­a mucho ruido. Era suficiente para expulsar a cualquier animal normal, pero si los lobos estaban tan cerca de la ciudad, entonces no habΓ­a nada normal en ellos.

Los hombres lobo no se asustarΓ­an por el trΓ‘fico callejero y si se

volviera a convertir en forma humana...

Jimin se estremeciΓ³ al pensar. Definitivamente no iba a volverse humano. Ni siquiera si los lobos lo atrapaban y amenazaban con asarlo en vino con zanahorias y cebollas perladas.

Lo mejor que podΓ­a esperar era bajar y esperar que los lobos pasaran por allΓ­. CorriΓ³ de un lado a otro entre SMERALDO GARDEN y la librerΓ­a buscando un lugar para esconderse.

Los lobos estaban callados ahora. Eso no era necesariamente algo bueno. PodrΓ­a significar que se dirigΓ­an a la izquierda hacia el bosque en el lado sur de la ciudad, o podrΓ­an haber decidido callarse mientras se movΓ­an por las calles de la ciudad.

ΒΏQuΓ© hacΓ­an los hombres lobo en New Hope? Jimin habΓ­a oΓ­do rumores sobre una manada cerca de Chicago, pero habΓ­a tenido cuidado de no hacer demasiadas preguntas. Los hombres lobo eran inteligentes, despiadados y asquerosos. Eran todo jerarquΓ­a y estructura de manada. Pasaban demasiado tiempo dando vueltas alrededor de su propia especie y no suficiente tiempo interactuando con gente real.

ΒΏY quΓ© le hacΓ­an a cualquier conejito tan desafortunado como para cruzarse en su camino? Impensable, Jimin se estremeciΓ³.

Hubo un fuerte grito en la siguiente cuadra.

Mierda. Jimin dio la vuelta y encontrΓ³ lo que estaba buscando. Una grieta en un muro de ladrillo. No era lo suficientemente grande como para dejar pasar a un lobo β€”si tuviera menos miedo ni siquiera lo intentarΓ­a, pero con los latidos de su corazΓ³n golpeando tan rΓ‘pido que podrΓ­a explotar, estarΓ­a dispuesto a intentar cualquier cosa. LeyΓ³ en alguna parte que si un conejo podΓ­a meter la cabeza en un agujero, el resto del cuerpo se escurrΓ­a.

ΒΏTodavΓ­a se aplicaba eso si el conejo tenΓ­a la mala costumbre de acompaΓ±ar su helado con mΓ‘s helado?

HabΓ­a un suave ruido de rasguΓ±os detrΓ‘s de Γ©l. Se congelΓ³ e intentΓ³ parecer inocente. Otro ruido y una sombra oscura se convirtieron en el estrecho espacio entre los dos edificios.

Lobo. Todo el cuerpo de Jimin vibraba.

La bestia olfateΓ³ dos veces. Su mirada se estrechΓ³ en la direcciΓ³n de Jimin. Sus labios se retiraron para revelar una boca llena de dientes afilados y fuertes.

Una suave brisa cruzΓ³ el oscuro pelaje del lobo. Hubo una larga pausa, luego apareciΓ³ el amigo del idiota.

Un estallido de adrenalina en el cuerpo de Jimin. No mΓ‘s esperas. O cabΓ­a en el agujero o morΓ­a intentΓ‘ndolo. Se abalanzΓ³ hacia delante, impulsΓ‘ndose con sus poderosas patas traseras.

Β‘Su cabeza cabΓ­a por el agujero! Β‘Entonces sus hombros! El ladrillo parecΓ­a que se estaba acercando a su alrededor. TirΓ³ de su piel y pareciΓ³ que se apretaba alrededor de sus caderas. TendrΓ­a moretones por la maΓ±ana, pero no importaba... no cuando se deslizaba por el agujero y caΓ­a al suelo. Todo su cuerpo se retorciΓ³ mientras luchaba por poner sus pies debajo de Γ©l. Se sobre corrigiΓ³, golpeΓ³ el suelo en un Γ‘ngulo incΓ³modo, y patinΓ³ unos pocos pies a travΓ©s del suelo de cemento.

Eso iba a dejar un moretΓ³n.

Se tambaleΓ³ hacia adelante unos pocos metros mΓ‘s, en busca de cualquier rincΓ³n oscuro para esconderse, antes de colapsar en un montΓ³n de gelatina. Todo estarΓ­a bien por la maΓ±ana. El sol brillarΓ­a, y podΓ­a ir a casa a empacar. HabΓ­a vivido en New Hope desde que tenΓ­a ocho aΓ±os, pero si los hombres lobo estaban viniendo alrededor, entonces era el momento de seguir adelante.


κ•₯ π‘Άπ’Œπ’‚π’Žπ’Šπ‘Ίπ’†π’Šπ’“π’šπ’– κ•₯