EL ECO DE LA TORMENTA (Microrrelato)

All Rights Reserved ©

Summary

En una pequeña cabaña azotada por la tormenta, Alexia espera ansiosa el regreso de Toni, su pareja y protector. Años atrás, sobrevivió a la brutalidad de Ezequias, un maltratador que, gracias a un fallo en el sistema, quedó en libertad. Una historia de amor, dolor y lucha que denuncia la violencia machista y el silencio que la perpetúa.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

LA CABAÑA

La lluvia cae con fuerza sobre el tejado. Dentro de su pequeña cabaña, Alexia, perdida en sus pensamientos, observa a través de la ventana. Recuerda la promesa que su pareja Toni le hizo antes de irse a trabajar. "Volveré antes de que empiece la tormenta". Pero las nubes oscuras y el sonido ensordecedor del trueno le dicen que el tiempo de espera está a punto de concluir.

Alexia, desde aquel fatídico día de invierno, en el que bajo una lluvia tormentosa, fuera violentada salvajemente por un maltratador con máscara de buena persona, tiene un pavor atroz a quedarse en soledad y más aún, si este hecho se produce en una noche borrascosa.

Le costó mucho tiempo aprender a vivir con ese maldito trauma en la cabeza, sabiendo que Ezequias, el lobo disfrazado de cordero, por un mero silencio administrativo, quedaba en libertad y a sus anchas, vagando soberanamente por los senderos de su asustada y castigada vida.

Toni, el rayo de luz que alumbra su camino y recompone diariamente su corazón desecho en un puzzle, le está sirviendo mucho de apoyo. No se separa ni un segundo de su lado, a excepción claro está, de las horas que le toca irse a trabajar.

Por eso, Alexia se encuentra en estos momentos tras el umbral de la ventana, esperando con ansias su retorno laboral.

De repente, durante el inacabable retardo, un fuerte golpe en la puerta, disimulado tras el eco de la tormenta, abre esta de golpe. Un escalofrío recorre la espalda de Alexia. "¿Quién es?" susurra temblorosa. Un hombre empapado, con los ojos ocultos bajo la sombra de su capucha, entra sin hacer ruido. Alexia, retrocede con el corazón acelerado. Intenta distinguir su rostro, pero la penumbra lo hace imposible.

El hombre, avanza un paso dejando caer la capucha. La sonrisa que aparece en su rostro es conocida y siniestra. "Perdón por la intromisión", dice Ezequias con voz áspera, "la tormenta todavía no ha comenzado".

Antes de que Alexia pueda reaccionar, Ezequias saca un cuchillo de su abrigo. Un rayo, ilumina por un instante la pavorosa escena, reflejando el brillante acero mortal, en los ojos de la asustada chica.

Las violentas palabras de este sicario machista, acaban de tomar vida propia. "La tormenta acaba de comenzar".

Horas después y conocedor del pánico que sufre Alexia con estos efectos tormentosos,Toni, empapado por la lluvia, llega corriendo a la cabaña. Al abrir la puerta, salvo por el sonido del agua goteando del tejado, la casa se encuentra en el más absoluto silencio. Sin pensarlo dos veces pero con cautela, con el fin de localizar a su enamorada, Toni se adentra sigilosamente en el interior de la cabaña. Tras una breve y maldecida búsqueda, esta llega a su fin. Su enamorada se encuentra en la habitación colindante.

Alexia, yace tendida en el suelo del dormitorio. No reacciona, su cuerpo está frío e inmovil. Otro rayo seguido de un estruendo, alumbra con luz propia la habitación, dejando entrever un cuchillo de grandes dimensiones clavado en su pecho. Alexia está muerta.

Toni grita y llora por la desesperación. Su promesa ha sido rota de la manera más trágica y cruel.

El eco de la tormenta, ha eclipsado para siempre al silencio administrativo.




NO PODEMOS PERMITIR QUE LAS TORMENTAS MACHISTAS SILENCIEN MÁS VIDAS.