Introducción
Diana y Tom.
Dos personas totalmente desconocidas.
O tal vez no tanto.
Solo bastará una mirada de ella para que Tom se dé cuenta de que el concepto que tenía sobre el amor era totalmente erróneo.
Por otro lado, Diana se dará cuenta de que no todo el tiempo es ella la que comete errores en sus relaciones.
Ambos, en camino de sus pasos en febrero, se darán cuenta que se conocieron desde hace años, sin embargo, el tiempo los condenó a extrañarse y seguir sus vidas durante años.
Coincidir en el restaurante donde trabaja Diana es una cosa. Pero volver a encontrarse en una heladería no muy concurrida, no lo creo.
Algunas cosas que pasan no son coincidencia...
Tom, al verla por primera vez en tanto tempo, se dará cuenta de que quería conocerla un poco más.
Solo un poco más...
Así que empezó a buscar la manera de que ella se uniera a su círculo social.
“Sus ojos reflejan felicidad. Pero si los ves con más atención, notarás que están cansados”
Es la frase que Tom usara para describir sus hermosos ojos canela.
Amistades van, amistades vienen. Pero qué tal si, ¿Las nuevas amistades de Diana la llevan a tener un romance por todo el mes de febrero?